Notas de autor: Se podría decir que prácticamente, estoy de vuelta en el fandom, para pesar de muchas XDD y para gusto de otras personitas. Bueno, aquí el segundo capítulo. Gracias por el apoyo, me motivan a seguir adelante =) *corazones para ustedes* los títulos de los capítulos, son canciones de RBD, mismas que inspiraron el fic. En total, serán 9 capítulos =)
Fairy Tail no me pertenece.
Advertencia: Fic con contenido delicado y hasta ofensivo para personas susceptibles a los clichés. Stalkeen y lean bajo su responsabilidad.
#MisiónPor100AñosDeClichéGruvia
Starlight
Capítulo II: Este corazón
"Cómo poder recuperar tu amor, cómo sacar la tristeza de mi corazón. Mi mundo solo gira por ti".
"—Juvia está bien, Gray-sama."
Ella dijo.
Y nunca había dolido tanto verla sonreír. Porque ese gesto, anteriormente hermoso, nunca le había parecido tan horrible…
La boca de ella mintió y su corazón dolió, al ser él quien provocó eso.
Supo que mentía. La sonrisa en su rostro era forzada y sus labios decían una vil mentira. Juvia no estaba bien después de oír sus palabras, lo sabía. Su intento de sonrisa, que aunque se esforzó por hacerla parecer auténtica, era una cortina de humo para disimular el dolor y que era solo un "intento" por disfrazar su sufrimiento con una digna resignación. Quería parecer fuerte, por él.
Pero Gray reconocía su error. Lo hizo al instante en que terminó de pronunciar sus palabras y en el momento en que ella juró estar bien. Ambas cuestiones lo golpearon tan fuerte mentalmente; fue un estúpido que extinguió su luz. Puro veneno para los dos y sus voces fueron como una serpiente, porque ninguno estaba bien después de haber clavado los colmillos en el cuello del otro. Los dos se habían lastimado; él primero y después ella…
Ella mentía por él; para no hacer que se arrepintiera de sus palabras pero lo único que lograba era hacerlo sentir peor. Era mejor que llorara y que preguntara por qué, que recibir esa reacción. No lo merecía, no merecía ni una gota de sudor a causa de los esfuerzos por aparentar estar bien.
Y él no era quién para hacerla sentir así. Él no era nadie, más que el idiota que le hacía daño y cuyo corazón se hizo pequeño al verla ahogar sus lágrimas para poder curvar sus labios al tratar de hacer reales y creíbles sus palabras —pero no era así. Él la conocía y sabía que aunque fuera cuestión de milésimas de segundos, cuando ella movía sus hombros hacia atrás y levantaba el rostro para ponerlo en alto, era porque quería evitar llorar.
Él vio esa fugaz reacción; la lastimó. Sus ojos perdieron ese brillo, eran más opacos. No hubo lágrimas que los cristalizaran, no. Estos solo se nublaron como el cielo antes de una tormenta y eso era porque ocultaba algo; su verdadero sentir.
Sus palabras fueron dardos envenenados que se hundieron en ella y la fracturaron. Él se sintió sofocado cuando la vio asentir y jurar estar bien... Y lo peor era que Juvia no sabía que él no le creía nada, tampoco sabía que se arrepintió inmediatamente después de pronunciar sus palabras.
Porque a pesar de todo, ella era luz. Era la estrella polar que lo guiaba e iluminaba como si de un marinero se tratara. Ella lo encaminaba al norte y por más oscura que fuera la noche, por más desolado que estuviera el desierto y por más despejado que estuviera el mar, Juvia brillaría para él.
Le importaba y valoraba su brillo, que lo curaba y llenaba. Pero era más relevante el hecho de ser su dirección. Con ella no se perdía. Ella podía resplandecer pese a las profundas heridas, ella lo guiaba y lo salvaba del mismísimo infierno.
Pero esa luz se fue atenuando, gracias a él y a las inseguridades de ella. Esa noche, Juvia dejó de destellar para empezar a parpadear y amenazaba por apagarse por completo, todo por él.
Por él.
Por inseguro.
Por cobarde.
Por miedoso.
Inseguro de ser el indicado. Cobarde por no atreverse a mostrar sus verdaderos sentimientos. Miedoso por ser él quien el que hacía que esa estrella cayera del cielo; de ser quien la disipara para siempre.
Y al final terminó haciendo lo que no quería, en una muestra irónica de que su mundo era iluminado por ella y que todo lo que hiciera la afectaba de alguna u otra manera.
La tristeza se apoderaba de él —con justa razón—. Y precisamente, por sus propios temores, el palpitar y el brillo de su estrella se apagaban lentamente, bajo la creencia de que era por ella y sus errores. A Juvia la consumían sus inseguridades y no veía más allá, jamás lo iba a culpar. Era incapaz de darse cuenta de que la razón era él y no ella.
Esa noche se sintió más conectado a ella; su respiración pesada raspó su piel, el movimiento de afirmación de su cabeza clavó algo en su corazón y se hundió cuando ella ahogó su llanto y terminó de herirlo con sus palabras.
El contacto visual rasgó su alma. Juvia quería fortalecerse y él se desmoronaba ante sus intentos. Terminó por él, sus palabras también lo habían afectado y así ella, no era quien para culpar, había hecho que sus palabras ser volvieran reales —y al principio no eran así, ya que él se recriminó de inmediato en su actuar.
Lo dijo, sí. Lo sentía, no. Esa era la verdad. Pretendía cuidarla pero su forma de querer hacerlo era patética, porque resultaba peor y esa noche dejó de ser la estrella polar que lo guiaba y pasaba a ser una estrella fugaz que se alejaba de su mundo.
Por eso se arrepintió en automático —fue un idiota. Lo reconocía—. Cuidarla de esa forma, no era la mejor manera, sus miedos no podían dominar y sentimiento de no ser el indicado, no era el correcto... Pero lo hecho, hecho estaba: se llevaba su corazón.
Juvia se alejaba y no había nada que pudiera hacer para detenerla.
Fin del capítulo.
Y sigo diciendo: yo digo, R. Tú dices BD. ¡RBD! ¡RBD! xDDD Para bien o para mal, dejé mis venas desangrar y sigo aquí. Aunque eso sí, anuncio que se salvaron de mi en el gruviamonth XD porque debo darle seguimiento a mis pequeños y abandonados bebés.
¿Así o más cliché la razón de Gray? ¡Hasta ofende! Dishonor on me, dishonor on my cow, dishonor on my whole family. En fin, la advertencia fue dada.
Gracias a las personas que comentaron y a las que secretamente leen esto. *Corazones para todos*
Primero gracias a: Light, ódialo más. Pues nunca será tan grande como otros fics (?) xDD haters, siempre voy a tener... ya te lo conté por privado: he estado en tierras hostiles desde los 13 años y estoy acostumbrada. Pobre y patética RUEWIRSIFS ¿cómo es mi nickname ahora?, a Saori. Yo a ti te debo algo, espero poder cocinarlo dentro de poco :D jojoj las canciones de RBD son pegajosas. Te lo dice alguien que solo ama el gruvia y RBD xD tu comentario fue hermoso y me honró :') xD que mis conflictos internos siempre recaen en: ESTO ES OOC y en el amor que le tengo al menospreciado Gray-sama *corazones y bestia sexual para ti*. Jessi: Pobre Gray T_T, dora, jajajaja tu comentario me dio risa. Y así fue como el pingüino arruina vidas xDDD y tengo que decirte que no es OS. Yo jamás tendré un fic con un final así y menos para OT¨#TeamHappyEndings.
Nos vemos.
