Disclaimer: Los personajes de Detective Conan no me pertenecen
Cuando era niña, vivía muy feliz, con mi padre y madre a mi lado, nada faltaba. Éramos felices juntos. Hasta qué un día, mis padres se empezaron a pelear, no entendía sus razones, esa vez quise interponerme en su disputa, me acerque y les grite que pararan, la única respuesta que recibí fue...
-Cállate! No ves que tu nunca entenderías estas cosas! Sólo eres una niña tonta!-
Mentiroso, mi padre decía que me amaba, pero en realidad el nunca me amo, si lo hubiera echo, ahora no estaría aquí.
Luego de eso todo mi amor iba dirigido a mi madre, pero ella también resulto ser una mentirosa, también me había dicho que me amaba, pero no lo suficiente. Me abandono cuando sólo tenía 5 años, me veían cara de tonta y creyeron que no me fijaría en esos detalles, que equivocados estaban. Cuando mis papas se divorciaron, algo cambio en mi, fue mi corazón.
Desde ese momento mi corazón se volvió un cristal, que no importa cuanta alegría recibe, esta me traspasa y como la luz a la ventana. Pero refleja, toda la alegría que recibo la doy, hasta que me quedo en nada. Pero eso no es lo malo, el problema es que cual cristal, se puede romper, cualquier movimiento brusco lo rompe, cualquier herida grave lo destroza, me destroza.
En el momento que mi madre partió, creí que mi vida no tenía sentido, no confiaba en nadie. Pero, el llego, mi amigo de la infancia llego, me abrazo y me susurro al oído
-Todo estará bien, ya verás que vuelve, confía en mi-
Honestamente no estaba muy feliz porque volviera, después de todo porque quería la compañía de una mentirosa, sino fue porque, por ese momento, mi corazón se quedo con esa felicidad, como un cristal a los rayos del sol que queda caliente y cuando lo tocas te quemas, ese calor quedo en mi. Entonces decidí, que el sería la única persona en la cual podría confiar.
Con el tiempo, me fui enamorando de el, fue inevitable. Cuando cumplí 9 años, m regalo un peluche de una foca bebe, era hermosa, cuando me sentía triste la miraba a los ojos, y me daba cuenta que podía confiar en alguien.
Un día el desapareció, o eso quiso hacerme creer, fingió que no se que el esta a mi lado como un niño de 7 años, pero si que lo se, mentiroso.
Dure mucho tiempo convenciéndome de que el no podía ser ese niño, no porque no creyera posible que se encogiera, sino porque no quiero creer que la única persona en la que confiaba, me traicionara como todos los demás.
Espere día y noche, a que se atreviera a decirme la verdad, nunca paso nada.
Parece que nunca podré ser feliz en mi vida, sonrisas falsas, ya son algo normal en mi vida, algo cotidiano desde hace tiempo.
Hace una semana que no lo e visto en su forma de niño, creo que finalmente se hartó de mi, mi padre últimamente se ve muy seguido con una mujer, se a vuelto a enamorar después de todo, bien por él. Tampoco veo muy seguido a Sonoko desde que se hizo novia de Makoto. En total, me doy cuenta que ahora nadie me necesita, lo que me a ayudado a tomar mi decisión.
Tome el peluche que él me había regalado cuando era niña, y me dirigí a un parque muy viejo, en el cual ya nadie iba, había sido olvidado por todos. Todos excepto por mi, este lugar esta tan alejado de la ciudad que los niños dejaron de venir para no tener que caminar tanto. Yo venía aquí cuando era niña, junto con él, aquí se pasaron los mejores recuerdos que tengo.
Simplemente me recosté en el suave pasto junto a un gran árbol de cerezo, y fue como si me relajara por primera vez en la vida, sonreí.
Poco a poco me que dormida, con mi peluche en brazos, y en una mano una carta.
Aún sigo aquí dormida, recordando los momentos felices de mi vida, estaba en paz, porque sabia que aquí, nunca me volverían a lastimar.
Lo que venía en la carta era lo siguiente:
"Si lees esto es porque alguna vez te preocupaste por mi, pero lo cierto es que yo nunca debí existir, aunque no hubiera nacido, todos serían felices y no habrían problemas. Todos serán feliz sin mi, yo sólo e sido un estorbo que te impedía a avanzar, pero ya me quite del camino, vive tu vida que serás feliz en ella. Lo cierto es que no quería la muerte, me han asesinado, y ese asesinó todo el tiempo fue... las mentiras que me rodeaban.
Con cariño,
Ran Mouri"
Título: Mentiras asesinas
Personaje: Ran
Objeto: Fotos
Me siento mal y culpable, todo es su culpa. Me hacen escribir historias asi. Pobre Shinichi, se dieron cuenta que cada vez que Ran decía "él" se refería a Shinichi, si no se dieron cuenta tendrán que acompañarme a ver a mi psicologa.
Doquier-san: Gracias por tu review, fue eso lo que me basto para continuar la historia, sino ni la toco, sólo necesito que alguien deje un review en mis historias para continuarlas, me hacen sentir especial. Espero que disfrutes más de estos one-shots, porque a decir verdad yo los disfruto, pero también me pongo a llorar mientras escribo.
Hasta la próxima que me digne a escribir otro cap o otro fanfic
