Y rapidin el ultimo capitulo c: Primero que todo, Muchas gracias Kris' Neckerchief por decirme la forma correcta en la que se escribia el titulo, no tenia ni la mas minima idea (Eso pasa cuando no sabes japones y recurres al traductor ). Y serena tsukino chiba, espero el capitulo sea de tu agrado.

Advertencia: Lemon... Otra vez.


No estaba seguro de lo que mis ojos veían era una simple fantasia o un milagro, en el balcón de al lado estaba nada más y nada menos que Higurashi Kagome, proclamada —Aunque ella no fuera consciente— dueña de mis más oscuras y húmedas fantasias, lucia algo enojada mientras observaba fijamente el ventanal como si este fuera su peor enemigo, mis ojos descendieron por si solos hacia sus pechos y tuve que cubrir mi nariz con una de mis manos para detener la hemorragia nasal que sufrí al ver que vestía una blanca y simple camiseta que le llegaba escasamente bajo el trasero, me permití fantasear momentáneamente, imaginándomela bajo mi cuerpo desnuda... See, puedo imaginármelo.

— Avísame cuando llegues a la Tierra, Taisho-Kun.— Escuché que me hablaba... Momento... Kagome... Higurashi Kagome, la chica mas malditamente codiciada por todo el instituto ¿Me conoce? Tarde quizás dos minutos, media hora, toda la noche quizás en procesar aquello.— Oi, Inuyasha-Kun.—La oí canturrear mi nombre con gracia. Sacudí mi cabeza y observe su rostro con una sonrisa felina, ¿Desde cuando Kagome sonreía así?

— ¡H-Higurashi-Senpai! Buenas noches.—Dije casi a los gritos. En ese instante quise arrojarme del edificio, estaba haciendo el idiota frente a la chica que me tenia dando duchas heladas casi todos los días.—¿Que hace afuera?— Pregunté tratando de mantener una conversación algo normal.

— Salí a tomar algo de aire fresco y cuando cerré la ventana el seguro se colocó solo y quede atrapada aquí afuera.—Contestó enojada, pero segundos mas tarde su mirada se ilumino y aquella sonrisa volvió a su rostro, camino hasta al fin del balcón y apoyo sus codos en el borde de este.— ¿Puedo quedarme en tu apartamento?

¿Puedo quedarme en tu apartamento?

¿Puedo dormir contigo?

¿En tu cama?

¿Desnuda?

¿Luego de...?

Ok, suficiente, sentí mi miembro despertar al pensar en unas cuantas cosas que podríamos hacer mientras se queda en mi habitación, trague duro y la observe, mantenía la misma postura, su cabeza descansando en su mano derecha, el escote de su camiseta mostrando el nacimiento de sus pechos y...

— ¡Claro!—Exclame, después de todo no podía dejarla afuera, parecía que iba a llover, un momento, como pensaba...— ¿Pero como va a llegar hasta aquí?—Pregunté extrañado, observe sus ojos abrirse algo sorprendidos, poco reaccione al verla pararse en el muro del balcón.— E-Espere, ¿Que hace?— Y a los pocos segundos de decir aquello la pelinegra salto y aterrizo torpemente en mi terraza, la vi tambalearse y soltar un pequeño gritillo, ¡Iba a caerse! Apresuradamente me abalance sobre ella y la tome por el brazo halándola con tal fuerza causando que su cuerpo impactara con el mio y me fuera de espaldas al suelo, tarde unos minutos en volver a la conciencia, cuando lo note no podía respirar muy bien, moví mi cabeza y me sonroje como poca veces lo hacia al notar que las suaves formas que aplastaban mi rostro eran los pechos de la pelinegra... No me molestaría morir asfixiado ahora que lo pensaba.

— Oh, lo siento, ¿Te encuentras bien?—Y se acabo mi buena suerte, o quizás no, después de todo no se tenia a Higurashi Kagome sobre ti todos los días, asentí torpemente y ella se levanto y me ofreció su mano, la acepte gustoso y cuando finalmente estuve de pie pude verla finalmente cara a cara, era más hermosa de cerca, sus ojos, sus mejillas, su cabello azabache, trague duro al sentir mi miembro dar un tirón dentro de mi pantalón.

— Pasa por favor.—Dije tratando de llegar lo más rápido al baño y darme otra ducha de agua fría. Ambos entramos y agradecía a Kami que esa mañana había organizado mi habitación y que Miroku había pasados a llevarse todas sus revistas, ahora solo quedaba evitar que ella tocara mi computadora y todo estaria bien, obviando el hecho de que la mujer por la cual siento un gran deseo sexual va a quedarse en mi casa a dormir. Cuando me di la vuelta para decirle algo la vi sentada en mi cama con las piernas cruzadas observándome fijamente con un sentimiento que no supe describir.

— Asi que esta es la habitación de Inuyasha-Kun.—La oí murmurar mientras paseaba distraídamente su mirada por cada rincón del lugar.

— ¿Como es que me conoces?—Pregunté extrañado mientras me sentaba en la silla de mi escritorio.

— Siempre me miras desde la ventana de tu clase, en el corredor y caíste sobre mi el primer día de clases.—Contesto con tranquilidad, toda la sangre que tenia en mi cuerpo subió hasta mi rostro.

— Y-Yo puedo explicarlo.—Grité mientras me levantaba de mi asiento, que podía decirle sin parecer un pervertido, Que tal -Ohh simplemente me gusta ver como tu camiseta se ajusta en la zona de tu pecho- o quizás -No te preocupes, me gustan los hombres- No, definitivamente no, entonces solo me quedaba decir que...

Esperen... ¿What?

¿En que momento Kagome se levanto de mi cama, se acerco a mi, me acorralo contra la pared y me beso apasionadamente? ¿Y porque estaba yo pensando esto cuando podía estar disfrutando de sus labios? Cerre los ojos y trate de abrasarla, pero volvi a abrir mis ojos al sentir sus manos tomar mis muñecas y aprisionarlas contra el muro, segundos después separo sus labios de los mios y me sonrió, un hilo de saliba corría por la comisura de su labio y quise pasar mi lengua por el.

— Nee, nee Inuyasha-Kun.—Senti que me llamaba, observe sus ojos y su sonrisa infantil, abrí los ojos de par en par e iba a preguntarle que demonios había pasado cuando sentí que me daba un paro cardiaco... De nuevo.— ¿Que te parece si tenemos sexo desenfrenado hasta el amanecer?

Sexo desenfrenado hasta el amanecer...

Kagome y yo... Sexo desenfrenado...

Condones sin usar en mi escritorio y sexo con Kagome...

— ¿Que?— Pregunte mientras mi cerebro seguía procesando aquellas palabras.

— O simplemente podemos ir a la cama, dormir y mañana por la mañana volveré a mi apartamento y fingiremos que esto nunca paso.—Sus palabras me dejaron estupefacto, ¿Quien en su sano juicio desperdiciaría la oportunidad de acostarse con semejante chica? Solté mis muñecas que aun mantenía presas entre sus manos e invertí nuestras posiciones, sonreí ladinamente al ver su rostro algo sorprendido ¿Acaso pensaba que era un chico tímido? Le demostraría que era todo lo contrario, sin perder el tiempo tome sus labios recibiendo una inmediata respuesta, pase mis brazos por su espalda sujetándola firmemente, sentí sus pechos y sus pezones erectos a través de la tela, no me contuve y explore su boca con mi lengua sintiendo como paseaba sus manos por mi espalda y como una de sus manos bajaba mas de la cuenta apretando mi trasero, no fue una sensación desagradable pero su extraña, se suponía que Yo debería ser el que haga estas cosas, sin dar aviso alguno separe nuestros labios y descendí mis manos hasta posarlas en su gran y suave trasero levantándola en vilo la aprese entre la pared y mi cuerpo, esperaba encontrarla sorprendida o exaltada, mas solamente mordió su labio inferior observándome con lujuria mientras enredaba sus esbeltas piernas en mi cintura, bese su garganta, su cuello y descendí hasta su clavícula, el escote de la camiseta no me permitía avanzar, por lo cual, sin siquiera pedir permiso tome el borde de la blanca camisa y la desnude, cuando nuevamente dirigí mi mirada hacia su cuerpo me di cuenta de que no llevaba sujetador, abrí mis ojos de par en par, mi garganta estaba seca, eran mas perfectos de lo que había imaginado, sentí sus dedos tomar las hebras de mi cabello acercando mi cabeza a sus pechos, eran suaves y cálidos, deslice mi lengua por entre medio de ambos escuchando un suave gemido de satisfacción, mi virilidad comenzaba a doler, dirigí una de mis manos hasta su pecho derecho masajeándolo, el pezón me picaba en la palma, dirigí mi boca hacia el otro pecho estimulándolo, sintiendo sus gemidos cada vez mas fuertes, su agarre en mi cabello también se había fortalecido.

— Inuyasha-Kun, ya no lo resisto.—Gimió en mi oído mientras separaba mi cabeza de sus pechos, me sentí algo decepcionado por abandonar aquel cálido y suave lugar pero al mismo tiempo me sentía emocionado y excitado ¡Tendría sexo con Kagome! Rapidamente la solté -Siendo delicado, claro- esperando que me diera alguna clase de señal para continuar, además de que quería estar seguro de que ningún fortachón rompería mi puerta reclamando que me había acostado con su novia. Claro que mi mente quedo en blanca y mi aliento se atasco en mi garganta al sentir la mano de Kagome sobre mi prominente erección, descendí mi mirada notando como de un rápido movimiento bajaba mi pantalón y mis boxers, en el momento en que tomo mi miembro con sus manos olvide el maldito calor que hace un par de minutos me atormentaba, me olvide la película que había visto hace unas horas con Miroku, Oh mierda. Baje mi mirada nuevamente y mis ojos se abrieron de par en par, ¡Higurashi esta...! Tuve que cerrar mis ojos y apoyar mis brazos contra la pared, su lengua paseándose a lo largo de mi miembro era simplemente...

— ¿Se siente bien?— Oi su pregunta a lo lejos, mi respiración se agito, abrí mis ojos y observe como mi miembro desaparecía entre sus labios, maldita sea, lo sentía cerca, sin poder evitarlo una especie de gruñido se escapo de mi garganta, sin pensar tome su cabeza obligándola a tragarse todo mi semen, pareció encantarle aquello pues no recibí protesta alguna.— Eso fue rápido.—Dijo mientras reía suavemente. Me sonroje un poco ante aquello, algo enojado tome su muñeca y la arroje sobre la cama posicionándome sobre su cuerpo, me las pagaría, observe la burla en su rostro, aquella sonrisa sardónica, me senté en la cama con algo de rudeza la despoje de su bragas -Ignore el hecho de que a pesar de ser una mujer aun llevaba bragas de Rilakkuma- observe aquel lugar notando que no poseía ningún vello, dirigí mi mano hacia su entrepierna sintiéndola húmeda y caliente, ninguno desprendía la mirada del otro, la haría retorcerse del placer y tragarse sus palabras, sin previo aviso metí dos de mis dedos en su interior observando como sus ojos se abrían de par en par para luego cerrarse con fuerza segundos despued un agudo gemido inundo mis oídos, ahora el de la sonrisa era yo, lentamente los retire observando como arqueaba su espalda y con sus caderas buscaba penetrarse ella misma, Ohh disfrutaría esto...

— Inuyasha.—Su gemido me distrajo momentáneamente, con lentitud volvi a meter ambos dedos escuchando su suave gimoteo, cubrí su cuerpo con el mio, juguete con el borde de su oreja con mi lengua y atrape el lóbulo entre mis dientes, sus manos se aferraron a mi espalda, no recuerdo en que momento desapareció mi camiseta pero al diablo con eso, el dolor que me provocaba Kagome con sus uñas era excitante, aumente el ritmo de mis dedos repentinamente sintiendo como su cuerpo entero temblaba, con mi pulgar estimule aquel botón rosa -Como tantas veces había visto en videos porno- notando como su espalda se arqueaba, el largo y agudo gemido que emitió casi me dejo sordo, retire mis dedos mientras ella aun se retorcia, sus ojos estaban brillantes y sus pupilas totalmente dilatadas.

— ¿Ahora quien es la que acabo rápido?— Me mofe mientras ella aun se recuperaba.

— Idiota.—Murmuró con la respiración agitada.— ¿Te burlas de todas las chicas que pasan por tu cama?— Mi sonrisa se borro de mi cara, ¿Que demonios debería de contestar?— Asi que tambien las ignoras...

— Yo nunca...—Mierda, mierda, mierda. Senti su mirada fija y expectante para segundos después escuchar un largo y fastidioso 'Ohhh'.

— Entonces... ¿Nunca?— Su tono era neutral, parecia realmente interesada, ¿En que momento pasamos de estar en pleno acto sexual a conversar tan tranquilamente?

— Si, soy un pobre virgen de 16 años, búrlate, adelante.—Dije fastidiado...

Otra vez... ¿¡What!?

Sin siquiera darme cuenta Higurashi había logrado invertir nuestras posiciones, una gran sonrisa adornaba su rostro.

— ¡Kawaii!—Grito cual niña pequeña, alce las ceja sinceramente extrañado por su comportamiento, ¿Realmente se iba a burlar de mi?— No te preocupes novato, tu senpai se encargara de enseñarte muchas cosas.— Aseguró mientras me guiñaba picaramente un ojo, en ese preciso momento un tic nervioso se apoderó de mi ceja derecha, ¿Me acababa de llamar... Novato? Sin decir palabra tomó mi miembro y lo colocó en su entrada, Oh no, claro que no, coloque mis manos sobre sus hombros y la empuje causando que cayera de espaldas en la cama, antes de que protestara la penetre sintiendo su estrecho interior, Ohh Kami, su mano ni siquiera podría ser comparada con esto.— ¿Apresurado... Novato?—Juro que por como me llamo Inuyasha Taisho, que le borraría esa maldita sonrisa del rostro, tome sus caderas y la volvi a penetrar mas profundamente sintiendo como su cuerpo temblaba, aun se encontraba sensible... Una fugaz idea cruzo por mi mente, muy a mi pesar tuve que dejar el paraiso bajo la sorprendida mirada de la azabache para lograr darla vuelta.

— Levanta las caderas.—Ordené, inmediatamente Higurashi levanto su trasero, trague duro y con rapidez la penetré escuchando complacido su gemido, pegue su espalda a mi pecho alcanzando su oído.— Buena chica.—Dije con burla, recibiendo como respuesta un bufido y un tentador movimiento de caderas, con una mano me sujete para no dejar todo mi peso sobre su cuerpo y con la otra sujete firmemente su cadera, volvi a sacar mi miembro enteramente de su cavidad para luego volver a penetrarla rápida y profundamente, repeti el mismo movimiento un par de veces hasta que ya no pude controlarme...

—M-más rápido... Inuyasha.— Balbuceo con la respiración agitada y entre gemidos, inmediatamente respondi a su pedido, los gemidos inundaron la habitación, ambos cuerpos sudados se movían al compas del otro, Kagome termino primero luego le segui yo... Un par de minutos después ambos nos encontrábamos acostados en mi cama tratando de recuperar el aliento, comenzaba a refrescar gracias a la tranquila luvia que se oia de fondo. El agradable silencio se vio interrumpido por la suave vos de Kagome.

—¿Crees poder resistir otra ronda, Novato?


No me gusto, fue decepcionante escribir este capitulo, lo escribí siete veces y este fue el que mas se acerco lo que realmente queria escribir. Se que kagome tiene una actitud muy diferente a la de como se la describe del primer capitulo, pero... Todos tenemos una segunda cara ¿No creen?

Si tienen opiniones sobre el capitulo serán muy bien recibidas...

Se agradece su atención!

Se despide Yokohani.