Hetalia no es de mi propiedad le pertenece a Hidekaz Himaruya, este fic esta hecho sin fines de lucro ya tenía tiempo en querer escribirlo pero por falta de inspiración es que no subía nada, escuche una canción que será tomada para el fic y bla bla bla, por cierto perdonen si tengo algunos errores. La canción que ocupare esta vez se llama Bulería de David Disval. El spamano es la pareja protagonista, mas algunas otras que solo serán nombradas. Gracias por leer y espero les guste el resto de la historia, dedicado a mi hermana Noda y a todas aquellas personas amantes de Hetalia…
Nota: Aunque suene raro este capítulo se llame "cap 1 Día cero" como el capitulo anterior, no, no me equivoque porque esta parte solo será la perspectiva de España.
Cap 1 Día cero
Si bien el cielo era completamente azul y hermoso, lo único que pensaba era en dormir, la razón por primera vez no era Romano, esta vez la culpa era del sol, bueno en parte también era de Roma pues si él no le hubiese pedido tomates, ahora podría estar a su lado, por lo menos ya estaba a punto de terminar, suspiro, aquel tal vez era el mejor momento para tomar un descanso, coloco el gran canasto a su lado y se tumbo en la tierra seca, paso sus manos por su cabeza formando almohada, acomodo su comprero de paja en su cara y cerró los ojos.
Bulería, bulería, tan dentro del alma mía
es la sangre de la tierra en que nací.
Bulería, bulería, mas te quiero cada día
de ti vivo enamorado desde que te vi.
Cuando fue que comenzó aquel amor hacia su Roma, obviamente no fue cuando Austria se lo cedió, eso fue mucho después, ni tampoco fue aquella vez donde le paso el pañuelo, suspiro, lo conoció cuando el viejo Roma prefería tener a Italia con él, en ese tiempo Romano solía ser muy maduro pese a la corta edad que tenia, eso realmente no le gustaba de él, es mas ni siquiera sentía atracción física, si podría definirlo en una palabra aquella palabra era admiración, el había pasado por muchas cosas había sido pirata hace algunos años atrás y en su forma humana al menos parecía un chico de al menos 10 años y el pequeño Lovino no pasaba de una apariencia entre lo años, el cómo país había aprendido a no enamorarse especialmente de los humanos, pues aunque él o cualquiera de sus compañeros tenían una forma humana simplemente no lo eran, enamorarse era imposible para él pues como se podría enamorar de un humano que con el tiempo moriría y le dejaría en muy poco tiempo, entonces ¿Qué caso tenia enamorarse? Obviamente ninguno. Pero como dicen por ahí, cuando menos buscas el amor es cuando más te llega. Todo comenzó cuando caminaba cerca del campo, entonces le vio en su forma más débil, un pequeño e indefenso niño, a simple vista parecía un pequeño niño perdido, pero lo que más le llamo la atención fue notar que estaba llorando, Lovino estaba llorando, por primera vez le veía tan débil, tan frágil y eso le gusto.
Ven, como loco por la vida
con el corazón latiendo
porque sabe que tu estas.
Ay vida, que palpita de alegría
que me embriaga el sentimiento
con tus besos mas y mas.
Ay pieles, el embrujo de la luna,
la belleza de una rosa
y la tibieza del mar.
Ay eres, vino dulce de las uvas
donde bebo con tus labios
de la fuente para amar.
Cuando él supo que estaba enamorado sucedió cuando aparentaba tener 12 años, si mal no recordaba sucedió en el siglo XIX cuando vio que Austria caminaba por las calles con dos pequeños niños, no tardo mucho en reconocer a esos niños aquellos eran Lovino y Feliciano Vargas, los nietos del viejo Roma, había escuchado ciertos rumores sobre Austria y el nuevo poder sobre aquellos niños pero nunca pensó que fuese cierto, el quizás no volvería a ver a Lovino en algún tiempo. Hubo un momento donde vio detenerse al pequeño y mirar al cielo, su corazón latió rápidamente de alegría al ver aquellas mejillas sonrosadas y aquellos ojos verdes olivo mirar el firmamento, aquella blanca piel lo embrujaba, aquellos labios le habían imaginarse besándolos teniendo un rico sabor a vino, viento soplo arrebatando de las manos del pequeño un pañuelo amarillento por el tiempo, vio al niño alzar su mano tratando de alcanzarlo de forma imposible, sin pensarlo, sin ordenarlo , su cuerpo se movió solo, levanto su mano y atrapo el pañuelo, corrió hacia él, se inclino, tomo su mano, la beso y entrego el pañuelo sonriéndole a aquel que le había robado el corazón.
Bulería, bulería, tan dentro del alma mía
es la sangre de la tierra en que nací.
Bulería, bulería, mas te quiero cada día
de ti vivo enamorado desde que te vi.
Ganas, de vivir aquí a tu lado
a tu cuerpo encadenado
hechizado de pasión
Algunos dicen que cuando naces, ya tienes un destino, este destino está ligado a muchas cosas, tu familia, tu trabajo, tu otra mitad. Ahora el estaba clavado mas allá de su corazón, recientemente comenzó a ir a más seguido a casa de Austria, incluso comenzó a incitar a este a que le diera a uno de los gemelos, el pedía a Veneciano, no porque le quisiera, no, lo hacía porque sabía que Austria le daría al otro, el motivo uno era perfecto, el otro completamente un desastre. Y a todo esto era más que obvio que le daría al que era un desastre, cuando por fin lo pudo llevar a casa le puso deberes domésticos básicos, pues quería que este pensara que no le quería, pronto comenzó a ceder a los caprichos del más pequeño, pero acaso eso no era amor?
Ay nada, sin tu amor yo no soy nada
soy un barco a la deriva
que naufraga de dolor
El perfume de tu aliento quiero respirar
y esa magia que hay en tu mirar
ser el héroe de tus sueños todo y mucho mas
quiero ser tu calma y tempestad
La primera vez que sufrió por amor, por culpa del amor, fue cuando el pequeño Romano (así le había nombrado) decidió ir a su casa natal sin que nadie le siguiera, ohh cuanto haba sufrido, tuvo miedo cuando pensó que le perdería al ver a Turquía y este le dejaría sin él ¿Qué podía hacer el un país que en fuera era más débil que el moreno, pero su vida, sus fuerzas, todo regreso a él cuando escucho que el pequeño le llamaba para pedirle ayuda ahhh el era su salvador. Por fin podría ser el su héroe, ahh pero sus esperanzas volvieron a morir cuando Roma huyo de él, quizás el amor que sentía por él no era correspondido, o más bien era mal interpretado pues el niño pensaba que solo le quería por su poder y solo quería aprovecharse de él, quizás era el momento adecuado para cesar todas aquellas muestras de amor hacia Roma.
Bulería, bulería, tan dentro del alma mía
es la sangre de la tierra en que nací.
Bulería, bulería, mas te quiero cada día
de ti vivo enamorado desde que te vi.
Bulería, bulería, tan dentro del alma mía
es la sangre de la tierra en que nací.
Bulería, bulería, mas te quiero cada día
de ti vivo enamorado desde que te vi.
Qué fácil es decir que dejaras de amar a esa persona, pero es difícil cumplirlo, como no amarlo con esas pruebas de amor que le daba, esos abrazos, esos besos disfrazados de algún, "No es que te quiera o algo por el estilo" "No es como si me importara lo que pase contigo pero no habrá nadie que me alimente" eso solo por mencionar algunas pequeñas cosas que hacia aquel pequeño del que se había enamorado…
¡Crak!
Un sonido de varas rompiéndose le despertó de golpe, busco rápidamente y pronto encontró al causante de aquel sonido, un individuo cubierto con una capa negra que le cubría de pies a cabeza, esa persona se estaba robando sus tomates.
-¡Mis tomates!- se levanto rápidamente mientras corría hacia el sospechoso -No puedes cortar así los tomates, lastimaras su planta- dijo mientras le tomaba por el hombro y lo echaba para atrás descubriendo que era Inglaterra quien protegía con su vida un par de tomates grandes, rojos y grandes.
-¿Qué haces aquí? ¿Por qué tomas mis tomates como si fueras un ladrón?-
-….-
-¿Por qué no contestas?-
-Lo lamento yo solo quería dos o tres tomates para preparar un nuevo Scone, se lo regalare a América, no pensé que tendría problemas, he estado viniendo desde hace un tiempo a regar esta mata de tomates y…..-
-Ahhh así que eras tú quien regaba los tomates ¿Por qué solo esos? Podrías haber regado toda la cosecha-
-Suelo ver que recoges los tomates del centro, por eso escogí esta mata-
-Ya veo- se acerco y ayudo a pararse al ingles del piso, tomo un tomate que este sujetaba y se lo llevo a la boca.
-¡No!-
Escucho que le gritaba, saco el tomate casi entero de su boca y comenzó a reír –Tranquilo puedo darte mas, puedes tomar de la canasta si lo deseas, pero parece que sabes escoger bien los tomates este está muy jugoso, me lo quedare- Vio como Iggy fruncía un poco su ceño mientras llevaba las manos a sus ojos para masajearlos y asentía mientras daba las gracias. Dio la media vuelta alejándose, tomo su canasta y camino hacia su casa donde le esperaba su Roma.
Tras una corta caminata llego a su casa donde le esperaba el italiano. Abrió la puerta con gran dificultad pues tenía ambas manos ocupadas y en su boca tenía el jugoso tomate que le había dado él ingles.
-Maldición bastardo, tardaste ¿Dónde estabas? Tengo hambre.-
Dejo el canasto de tomates en la mesa y saco de su boca el tomate que sostenía-En el huerto cortando tomates, mira Roma que lindos y jugosos están – se acerco a su lindo italiano y le ofreció parte del tomate mordido.
-Tengo hambre-
Escucho que le dijo mientras le apartaba la mano con el tomate de un ligero manotazo. –Sí, si ya te escuche- dijo mientras comenzaba a cortar tomates y a preparar la comida. –Sabes, hoy fue un día muy lindo, deberías salir a tomar el sol y no quedarte tanto tiempo dentro de la casa-
-tsk estoy bien en casa-
Esbozo una media sonrisa sin que Romano lo viera, dio algunos pequeños retoques a su comida, la acomodo en dos platos uno para él y otro para su amado y coloco uno enfrente del hermoso Lovino- Sabes, hoy me encontré con Inglaterra, andaba cerca del huerto y me ah pedido algunos tomates para hacer un nuevo Scone, al parecer se lo regalará a América, pobre- soltó una pequeña carcajada - ¡La comida esta lista!- Coloco con sumo cuidado el plato frente al dueño de su corazón le mostro su mejor sonrisa, luego hizo lo mismo con su plato y comenzó a comer.
Acércate muy lento déjate sentir
enciende ya este fuego que hay dentro de mí.
Tras haber disfruta de una comida en familia, como a él le gustaba decirlo, se las arreglo para invitar a Romano a su habitación, le parecía demasiado lindo ver a romano recostado mientras él seguía platicando sobre su día, tras un suspiro y una sonrisa se acerco lentamente al italiano.
Ay, ay, ay, no me dejes sin tu amor
sin tus besos soy un pobre corazón
Era realmente imposible no poder contenerse ante aquella piel, comenzó a besar aquel cuello, subió su mano por el cabello acariciándolo con cariño.
Ay, ay, ay, no me dejes sin tu amor
a tu lado no hay pesares no hay dolor
Después de un momento llego al peculiar rulo que su compañero poseía, subió su cabeza hasta la altura de la cabeza y beso ese rulo, su índice comenzó a desenredarse y enredarse en aquel mechón, provocando una muy notable excitación, que el obviamente noto, escucho un ligero que salía de aquellos rosados labios.
Ay, ay, ay, no me dejes sin tu amor
que tu recuerdo siempre va por donde voy.
-Roma hagamos un bebé- Dijo cerca del oído del italiano, los besos y caricias comenzaron a aumentar rápidamente, la ropa comenzó a quemarles el cuerpo, prenda tras prenda fue desapareciendo de sus cuerpos, ahhh que hermoso era su Lovi, aquel cuerpo entre sus dedos era tan perfecto, era tan digno para una escultura, sus dedos recorrieron cada parte del cuerpo italiano, aquellos deseos comenzaban a ir en aumento poco a poco, todo desapareció a su alrededor, solo eran ellos, nada importaba, de hecho si el mundo se acabara ahí el podría morir feliz, pronto ambos se volvieron uno solo, tras varias horas saciándose el uno del otro ambos cayeron agotados y por ende cayeron dormidos, uno al lado del otro.
Ay virgencita del cielo como (lo)la quiero
(el)ella es la luna, (el)ella es la luna, sin (el)ella muero
De rodillas yo te lo pido
dile que yo (lo)la estoy amando
ya no quiero vivir sólito
dime hasta cuándo.
Un fuerte dolor de estomago le llego de pronto despertandolode golpe, por un momento pensó que se trataba de Romano y de sus peculiares cabezazos, pero no, esta vez no era así, el italiano estaba desnudo a su lado con la espalda al aire y las sabanas tapando la parte inferior de su cuerpo, se incorporo esperando que pasara el dolor, llevo su mano a la cabeza y todo comenzó a verse borroso, intento levantarse pero sus piernas no le respondían, sus ojos comenzaban a nublarse, de pronto aquella tarde en el huerto comenzó a venirse a su mente, Iggy se vino a su mente, aquel tomate no era de su huerto aquel tomate era mágico, tsk este era un pésimo momento para desmallarse.
Bulería, bulería, tan dentro del alma mía
es la sangre de la tierra en que nací.
Bulería, bulería, mas te quiero cada día
de ti vivo enamorado desde que te vi.
Bulería, bulería, tan dentro del alma mía
es la sangre de la tierra en que nací.
Bulería, bulería, mas te quiero cada día
de ti vivo enamorado desde que te vi.
Bulería, bulería.
