HOLA, ESTOY DE NUEVO AQUI ESCRIBIENDO OTRO FIC QUE ES LA CONTI DE !COMO SE ME DECLARÓ! PERO ES HACERCA DE LO HIJOS

LOS PERSONAJES DE NARUTO SON DE EL GRANDIOSO DIOS MASASHI KISHIMOTO

LA HISTORIA ES 100% MÍA

A LEER


¡COMO NACIERON MIS HIJOS!

Hola, mi nombre es Hinata Hyuga, tengo 40 años, soy esposa del sexto Hokage de la villa de la Hoja, vivo en una linda casita que fue mandada a hacer por mi esposo, alegando que él quería una casa para que cupieran todos sus hijos. Diciéndome que quería diez hijos, cinco niños y cinco niñas, para que los niños cuidaran a las que serían sus princesitas en un futuro no muy lejano.

Con mi edad, eh adquirido experiencias en todas las ramas, que me han ayudado a aguantar a mi queridísimo esposo, como cuando tiene hambre y yo acabo de llegar de la academia en la cual doy clases a un grupo de gennins; y se pone a llorar porque no he hecho la comida, y como me da tanta lástima, lo invito a comer al Ichiraku. Cuando llegamos y comemos lo veo tan alegre, que me hace sonreir como una tonta enamoradiza, pero que creen eso es lo que soy.

También, aprendí que los Uzumaki son muy, pero muy, alegres. Oh, lo olvidaba, tengo cinco niñas y cinco niños como quería mi esposo. Aún recuerdo cuando iba a tener a mi primogénito que fue un varón, por mala suerte, yo que quería una niña, pero… bueno.

A continuación les voy a explicar ¡Como nacieron mis hijos!

Flash Back

Era una hermosa noche de marzo, en la cual no hacía ni frío ni mucho menos calor, era algo como fresco. El cielo estaba despejado, se podían apreciar un mundo sin fin de estrellas, y la luna estaba en todo su esplendor. En aquel entonces, yo estaba un poco caliente a causa de que estaba sudando porque tenía muy fuertes las contracciones.

Mi esposo, estaba en su oficina como Hokage, en donde tiene un teléfono rápido únicamente para que yo lo llame en caso de que naciera el bebé. Como siempre ese Baka se estaba comiendo un tazón de ramen instantáneo, antes de irse a la casa.

Sin dudarlo dos veces, me arrastré por el piso para llegar por el teléfono que se encontraba en la cocina aun lado del refrigerador. Mientras llegaba a mi destino, encontré un paquete de ramen, que había estado buscando y que nunca supe quien se lo había comido, hasta ahora.

Cuando llegué al teléfono, marqué la línea raída que era el número 4, porque ahí e pone la letra H, de Hokage, bueno eso me dijo mi esposo. Parecía que hubiera nadado en una alberca con toda la ropa sin secarme, porque estaba empapada de sudor de pies a cabeza. Por suerte el Baka que tengo como marido contestó a la primera porque ya sabía que si no lo hacía lo iba a castrar y y se hubiera quedadp con un solo hijo.

-Naru…to…kun ahhhhhhhhh – No había terminado de decir su nombre cuando ya estaba gritando nuevamente.

-¿Hina-chan?... – ese %#&! no se dio cuenta de que era yo -¡Hinata, mi amor!, ya voy en camino, solo aguanta diez minutos en los que me acabo mi ramen y reviso unos cheques y después me tienes por allá.

-Maldito ahhhhh si no vienes aho ahhhhh ra juro que te mato y argggg te ahhhhh castro – terminé de decir con mi angelical voz, que encantó a mi tierno y atento marido.

-Ahhhh,! me va a castrar!, ¡No te preocupes voy para allá! – así Naruto corrió hasta nuestra casa que se encontraba a menos de 300 metros de su oficina, porque quería tenerme cerca. No tardó ni treinta segundos cuando ya estaba en mi casa, gritando mi nombre y…

-¡Hina-chan! ¿Dónde estás? – recorrió toda la casa el amor de mi vida y padre de mi futuro hijo que se encontraba en la puerta de mi útero. Porque el muy… no me encontraba, y no se le ocurrió ir a donde estaba el teléfono.

-¡Aquí tas! – unos, dos, tres, cuatro, eran los suaves tenedores que se encajaron en el fornido cuerpo de mi esposo.

-¿Porqué? – me dijo con cascaditas en sus ojos, que no me hicieron compadecer de él, como normalmente lo hacía.

-¡Por Baka ahhhh! – en un dos por tres ya se había quitado los tenedores, y me traía cargando en sus brazos, mientras él corría por su vida, por la de nuestro hijo y la mía.

..

.

Fueron los cinco minutos más largos que había vivido toda la vida, vi pasar niños que decían -¡Cuánto te apuesto a que lo castra! O ¡Vamos miss Hina-chan, dele una patada súper voladora y déjelo sin más descendencia!

No sé ni cómo mis amigos, se enteraron que iba rumbo al hospital a parir, pero ahí estaban todos, aún lado mío, mientras unos apostaban que iba a ser niño y otros niña…los hombres jugaban baraja junto con el desgraciado de mi esposo… las mujeres estaban tejiendo blusitas de color rosa, porque TODAS apostaron a que era niña, bueno excepto una, que fue Sakura.

En la sala de parto, me encontraba yo. Sudando a más no poder, con mi marido aún lado, después de que Sakura, lo tomó y le dio un trancazo en donde más le duele a los hombres.

Él se encontraba aún lado mío, sosteniéndome la mano con su mano izquierda, mientras que con la derecha se trataba de amenguar (reducir) el dolor, causado por la "Flor de Konoha".

Mi cara estaba un poco deformada, mientras yo gritaba una que otra mala palabra a mi queridísimo esposo, al cual NUNCA eh insultado.

-Vas a ver maldito perver ahhhh tido – dije con un poquitísimo enojo que traía acumulado.

-Vamos mi amor, puja, puja – me dijo mi esposo que ya traía por supuesto la mano rota a causa de que se la apreté poquito, cuando estaba pujando. Y para estar cerca de mí, me dio su otra mano, que estaba muy delicada para poder romperla fácilmente, la próxima vez.

-¿Qué crees que estoy haciendo? ¡IMBECIL! – le grité con ganas, a ese argg; porque si pudiera ahí mismo lo castraba.

-Etto…etto… ¿Gritando? – eso fue la gota que derramó el vaso para mí; lo primero que encontré cerca de mí era una lámpara para alumbrar, que parecía MUY cara; mi rostro cambió al de una esposa comprensible, para que mi amorcito se acercara solo un poco.

Él se fue acercando hasta quedar cerca de mi cara, pensando que lo iba a besar, pero cuál fue su sorpresa, encontrarse con una lámpara estrellada en su cabeza, y un golpe certero en las costillas… mientras yo deseaba que se rompiera dos o diez costillas y que se callara el Baka que tengo de marido.

-Ahhhhhhhhhhh ¡Te quedas toda la vida sin SEXOOOOOOO! – grité cuando sentí la contracción más fuerte de lo ¿debido?, quien sabe, pero en ese momento la doctora me decía "Puja, aquí viene la cabeza", o "Un poco más fuerte, ya casi, ya casi" mientras yo sentía que me estaban carcomiendo por dentro.

-¡Es un niño! ¡Es un niño! – decía la doctora la cual miraba enternecida a MÍ bebe, cuando lo traía en sus brazos cuando me lo había sacado de ustedes ya saben dónde, para llevarlo a que lo conociera el Baka que tenía de padre. Porque ese que se hace llamar Hokage ya se había milagrosamente recuperado cuando dijeron las palabras mágicas.

Naruto, se acercó a mí con el niño en brazos, mientras en sus ojos se veía alegría pura, como la vez que nos casamos y él estaba nervioso porque pensaba que no iba a ir. Me dejó a mi bebé en la pequeña cuna que hice con mis brazos, para que se recostara.

Fue lo más maravilloso que había visto toda mi vida, era de un color blanco lechoso, como el mío, tenía el cabello rubio de su padre, y eso lo hacía ver adorable el muy condenado. Sus bracitos, sus piernitas, su todo era perfecto, su pequeña sonrisa zorruna que sacó de su padre con esos hoyuelos que se le formaban cerca de su boquita, la cual me encargaría de proteger de cualquier niñita alborotada por las hormonas que se quiera acercar a mi hijo, con intenciones de quitármelo.

-Minato… Uzumaki Minato – dije con mi respiración todavía entrecortada porque estaba llorando de la emoción por verlo por primera vez en mi vida.

-Es… perfecto – me acompañó Naruto, abrazándome por un lado, acurrucando su cabeza en mi hombro, mientras que mi bebé, abría sus ojitos que eran de un color… azul… cielo. Si, tenía que admitir que era la viva imagen de mi esposo en bebé.

Sentí que se movía, o más bien estaba pateando a su propio padre para que se alejara de mí, porque al parecer estaba marcando territorio en lo que era suyo. Yo reí en mis adentros, esos dos, eran tal para cual.

Fue un doloroso y feliz final con mi primer hijo.

Fin Flash Back.

Bueno, así fue como tuve a mi primer hijo, que era realmente tremendo como su padre, aunque él se ponía sonrojado cuando veía a cierta personita.

No quiero entrar en detalles de que ESA personita me quería robar a mi bebé, pero no se lo voy a permitir, por cómo me llamo Hinata Uzumaki.


ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO,

ESPEREN PRONTO LA CONTI

DEJEN MUCHOS REVIEWS SI LES GUSTÓ, CRITICAS CONSTRUCTIVAS, PORRAS, ALABOS, TOMATAZOS, LECHUGAZOS, DINERO VOLANDO A MI ALREDEDOR

ME CONFORMO CON UN lindo O UN reportandome

O LO QUE SE LES OCURRA

LOS QM yuuki haruno