02-07-08, V-mon, ¿amigo o enemigo?

Me encontraba en el rincón de la vacuna, en la que el ambiente era una verdadera e inmensa ciudad en la cual no había ni una sola pelea. Mientras observaba a los digimons vacuna, me gustaría ser uno de ellos, mientras hacía esto vi como el digimon azul de antes, espiaba a la pareja de Patamon y Gatomon, me pareció bastante sospechoso y me gustaría saber quien es ese tipo. Lo que hice es acercarme a la zona dónde se situaban Patamon y Gatomon y decirles:

—Hola —saludé. Los dos digimons parecía que estaban algo asustados por mi presencia. Antes de que se fueran corriendo, les advertí:— Quería deciros que algunos individuos os están espiando

—¿Por que tendríamos que creer a un virus? —me preguntó el Patamon

—Pues por que justamente, a siete metros de distancia se encuentra un digimon que os está persiguiendo desde nuestro primer encuentro —le respondí yo

Ambos digimons miraron hacia atrás y observaron como la figura de un digimon azul con gabardina, sombrero y gafas de sol los miraba sospechosamente con un periódico en sus manos.

—Patamon, mira ahí atrás, ¿sabes quien es ese? —le preguntó Gatomon a Patamon

—Me suena su cara —respondió Patamon y se puso a pensar

—(Ya está el juguetito ese fastidiando mi espiaje) —pensó el individuo (os preguntareis que como lo sé. Sería porque se le notaba en la cara xD)

—Por casualidad no será… —Patamon se paro a pensar— ¿Veemon? O.O

—(O.O Creo que me han visto) —dijo el digimon según Patamon llamado "Veemon"

—A ver que planea este ahora (¬¬) —dijo Gatomon. Gatomon se acerco a Veemon con normalidad y le preguntó— ¿Qué quieres?

—Ga… Ga… Gatomon… —Tartamudeó el Veemon

—¿Qué pasa? ¿Qué no puedo pasear con normalidad? ¿Tienes que estar tu por aquí? A lo mejor estas planeando romperme otra figura —le dijo Gatomon

—Pe… Pero, eso fue solo un error —le respondió Veemon un poco asustado

—Cuando me compres otra figura igual que esa, te perdonaré, mientras, déjame en paz por favor —le dijo Gatomon

Veemon se fue corriendo, Patamon se quedo con cara de asombro y yo con cara normal mirando a Patamon

—Vaya Patamon, creo que uno le debe una disculpa al otro. Te daré una pista: no soy yo —le dije en tono sarcástico.

—Perdón por haber escapado de ti antes sin saber nada, pero, no puedes decirme que no eres un virus —se disculpó Patamon

—Bueno… más o menos —le respondí.

—¿Y tú de dónde eres? ¿Del rincón oscuro? —me preguntó Gatomon

—Si, pero me he colado por la puerta () —le dije muy tranquilo

—Pero si eso es un delito muy grave —me advirtió Gatomon

—¿Y que? No pueden detenerme.

—Bueno, olvídalo —me dijo Patamon

—Bueno yo me voy, voy a seguir por aquí, a ver que veo () —me marché, mucho más tranquilo todavía

—Adiós. Nos veremos mas tarde —los dos se fueron.

—Yo seguí andando pero me encontré con un individuo azul, (no era el Veemon de antes, era diferente, aunque se parecía un poco) se acercó a mi, tenia gafas de sol y una chaqueta de playa.

—Hola —me dijo el individuo, escupiendo una cáscara de pipa al suelo

—… Hola —le contesté yo— ¿Cómo te llamas?

—¡Je! Me llamó V-mon, soy el mas superior de todos los Veemons que pueden existir —dijo orgulloso

—Yo te he preguntado que como te llamas, no que quien eres. A mi que seas el mejor Veemon me da exactamente igual —le respondí— Por cierto, ¿tu no serás por casualidad el Veemon de antes que estaba espiando a la pareja que iba paseando ¿no?

—Por supuesto que no, yo no soy un espía… ¡Patamon! ¡Tráeme un té calentito! —ordeno V-mon a un Patamon rosa que estaba por ahí (no era el de antes)

—¿Pero tú quien te has creído que soy yo? ¿Tu sirvienta? —le preguntó el Patamon rosa

—Tú tráemelo —exigió V-mon.

—Pues no, no te lo traigo, por que yo ya no soy ese digimon sensible que llego a este mundo solo con un ala… —replicó el Patamon rosa

—¡¡QUE ME LO TRAIGAS!! —Dicto enfadado V-mon

—¡Ahora te lo traigo, espera a que se caliente! —dijo con miedo el Patamon rosa y se fue a un lugar

Miré con sorpresa a aquel digimon que se hacía llamar V-mon. Era un digimon que a simple vista se le veía muy orgulloso, chulo, prepotente, mujeriego y machista.

—Pues si que trata usted mal a sus sirvientes ¿no? —le dije yo,

—En realidad no es mi sirviente, es mi amigo

—Pues yo a ese Patamon, no le veo mucha cara de ser amigo tuyo… por que con lo mal que lo has tratado al pobre…

—Yo trato como me de la gana a quien me de la gana —me contesto V-mon, muy descarado.

El Veemon espía se acercó a V-mon y le dijo:

—Eh, V-mon. ¿Qué haces charlando con este juguete sin pilas? —Pregunto el Veemon descaradamente

—¡Je! Por lo menos este juguetito sin pilas como tú le llamas me da mejor conversación que tú —repuso V-mon— ¿Te crees que a mi me interesa mucho las historias que le pasó a tu abuelo en la guerra digital? —preguntó con descaro

—Pues a PR-mon le interesó —contesto Veemon

—Vamos a ver, PR-mon es un digimon de pacotilla como tú, a mi desde luego me parece normal que le interese.

—¿Quién es PR-mon? —pregunté con intriga.

—El Patamon rosa de antes. Le llamamos PR-mon para no confundirlo con el otro Patamon —me respondió V-mon.

—Oye V-mon, ¿has terminado ya el trabajo que te encargó Wormon? —preguntó Veemon a V-mon

—No, ni siquiera lo he empezado —dijo V-mon sin importarle

—¿Por qué? Yo ya llevo treinta y cinco paginas —respondió Veemon orgulloso

Después de que Veemon dijera esto V-mon hizo como si no lo hubiera oído pero aún así respondió.

—Yo ese trabajo me lo paso por abajo —dijo V-mon descaradamente

—Pues la que te va a caer… Wormon se va a poner como una fiera —alertó Veemon

—¡¿Pero que dices?! ¡Si ese tipo siempre está de fiesta! ¡Es un Dioniso en toda regla! —bramó V-mon

—Bueno… si tú lo dices… —dije de pocas ganas

—Exacto. Como lo digo yo, pues es cierto. A veces pienso que soy perfecto… —V-mon sacó un espejo de mano y empezó a observar su rostro— ¿Por qué no me podré casar conmigo mismo?

—¿Porque si no tu hijo saldría tontito? —aventuró PR-mon.

—Cállate, bicho asqueroso —dijo V-mon con desprecio.

—No me discrimines. No soy un bicho y menos asqueroso —respondió PR-mon defendiéndose

—Ya… ¡Mushroomon!, ¡ven aquí ahora mismo! —dijo V-mon exigiéndole a un digimon que viniera hacia él.

Se acercó un digimon que era más o menos del tamaño de una seta. Era más grande y gordo que los otros digimons que acabamos de ver a pesar de que está en su nivel principiante.

—¿Qué quiere usted ahora? —respondió Mushroomon a su llamada

V-mon miró a Mushroomon con un rostro malhumorado, como si le hubiera insultado o le hubiera criticado.

—¿Que qué quiero yo? ¿Que qué quiero yo? Mandarte a la porra —contestó V-mon.

Mushroomon observó a V-mon con cara de circunstancia después de la gran tontería para la que le había llamado éste. Mushroomon bajó la cabeza y susurró por lo bajo.

—Tonto…

—¿Qué me has dicho? —Preguntó V-mon.

—No, nada —respondió, con negativa para que no hubiera problemas

—¡Nada no! ¡Dímelo! —exigió— Si de todas maneras a mi me ha hecho mucha gracia tu teatro. ¡Ah, no! Perdona…, que yo quería hablar con Mushroomon, no con Mickey Mouse versión hongo. Pero sí, a mi me ha hecho mucha gracia tu numero de los pies.

Mushroomon empezó a reír en plan de que V-mon se quedara tranquilo con él.

—Jeje, jeje —sonrió el Mushroomon

—¿Jeje? —Mushroomon dejó de sonreír— ¿Tú que te crees? ¿Que estás de fiesta? Pues te diré una cosa: ¡Despedido! ¡A la calle! —gritó V-mon enfadado

—Pe… Pero si yo ni siquiera trabajo para usted… —respondió Mushroomon asustado.

—¡Cállate de una vez! —exigió V-mon. Mushroomon se fue asustado y V-mon dirigió su mirada a PR-mon— Para que aprendas que yo discrimino a quien a mi me de la gana.

PR-mon lo miró con cara de circunstancia y bajó la cabeza resignada. Aunque ya era normal ese tipo de comportamiento en V-mon, y nadie sabía el por qué de su imponencia sobre los demás.

—¿Eres el líder? —curioseé, con cierta normalidad.

—No, pero soy superior. Por tal de creerme el favorito del mundo, a lo mejor llego a ser el rey… —Cuando V-mon dijo esto, Veemon comenzó a reírse— ¿Hay algún problema sobre mi sueño, Actor Secundario Veemon?

—¡No, ni mucho menos! —exclamó Veemon

—Pues eso espero, porque ya sabes que les pasa a los que van en contra mía —musitó, mientras se crujía los dedos uno por uno.

Veemon tragó saliva dando a demostrar miedo. En cambio, a mi eso me pareció normal. En el otro rincón del mundo digital hay muchas amenazas y estoy muy acostumbrado a ello.

—Toma V-mon, el té calentito que me pedistes antes —dijo PR-mon con el vaso en las manos.

—Ya no lo quiero —contestó V-mon

—¿Cómo que no lo quieres? ¿Entonces lo he hecho para nada no? —preguntó PR-mon

—Me temo que si —respondió V-mon, con una gran sonrisa en el rostro.

PR-mon miró muy molesta a V-mon por haberla hecho trabajar para semejante tontería. Yo no comprendía cómo podían aguantar a ese tipo todo el rato sin rechistarle algo, o por lo menos por orgullo atacarle para imponer su respeto. Pero no, ellos parecían que preferían ser humillados y maltratados por tal de no meterse en pelea.

—Me lo beberé yo… —dijo PR-mon sin mas remedio

Y pasado un instante, V-mon se fue yendo de ese lugar en el que estaban los digimons tipo vacuna.

—Ah… Me encanta este trabajo, me encanta la vida… —declaró orgulloso para sí mismo, marchándose del lugar.

La verdad es que no me imagine que la gente de este lado del mundo fuera tan rara, pero sin embargo me gusta su sociedad. Siempre he preferido vivir en paz y armonía, antes que ganarme la vida matando a otros digimons (me parece que nunca he logrado absorber a ningún digimon en mi vida de digimon tipo virus.