Capítulo II

Konoha se encontraba en su mejor temporada, no hacía mucho frío, tampoco mucho calor. Ya hace dos horas que había llegado su avión y ya faltaba poco para llegar a casa y poder ver a su familia. Hinata, miraba por la ventana y pensaba lo rápido que ha pasado el tiempo y lo mucho que extrañaba estar en casa, en Konoha.

Cuando Hinata bajo del carro, decidió llamar a su padre y hacerle saber que ya se encontraba dentro de la propiedad y que estaría en unos momentos juntos. Desde que era pequeña, una de las cosas que más le gustaba de su casa, era lo verde que era. El lugar donde el taxi la dejo, era el comienzo de un pequeño bosque que la llevaría a su casa. Su casa era grande. Muy grande. Y aunque ella no presumía, no podía evitar sentirse orgullosa de lo bonita, grande y verde que era su Hogar.

Aunque no era solo ella. La mayoría de familias de esta ciudad vivía en casa como las de ellas. Pues según la Historia de Konoha, los Uchiha, Uzumaki, Yamanaka, y muchos más vivían en esta ciudad muchas generaciones atrás. Es más Los Senju y Uchiha eran los fundadores. Todas las familias contaban con grandes hectáreas de áreas verdes. En cambio, los Inozuka, contaba con gran parte del lago. Donde se hacían todas las fiestas organizadas por su mejor amigo.

-¡Hinata! – Escucho llamar la voz de su padre, quien lo esperaba en la puerta de la casa, oh cuanto lo habia extrañado. – Hija, que bueno verte, si no es por la gran boda, quizás no te veía por un par de años más.

-Padre, no exageres, nos vimos el mes pasado. – Era cierto, se vieron hace poco, y se divirtieron, pasaron un buen momento, pero no era lo mismo. Él había ido a verla a la ciudad. – Y quedamos que vendría a pasar navidad con ustedes.

Cuando estuve frente a él, vi los años que han pasado por él, y no dude en abrazarlo y darle un pequeño beso en la mejilla, gesto que su padre aprecio. Mientras la ayudaba con su equipaje, su padre le contaba los rumores que había escuchado. Según parece, los novios ya habían llegado y estaban hospedados en el Hotel, donde sería la boda. Shikamaru, Choji, Shino, Tenten y Naruto también estaban ya en la ciudad.

-Creo que voy a desempacar, y tomaré una ducha para luego ir al hotel a ver los demás. – Dije mientras entraba a mi cuarto y mi padre se quedaba en la puerta. – Hemos quedado en vernos solo un rato, porque mañana llegan los demás. ¿Iras al club? – pregunte a mi padre, quien me miraba de manera curiosa.

Esbozo una sonrisa y asintió con la cabeza. – Tengo que ir, hoy jugaremos golf. A Mikoto y Kushina les alegrara saber que ya llegaste. Ni te imaginas como se puso Kushina cuando llego Naruto. A veces creo que esa familia puede hablar sin respirar por horas. Pasa a visitar a todos nuestros amigos. – Y antes de perderlo de vista, me recordó que teníamos cena familiar. Mi semana recién comenzaba.


Ino lo había visto desde que subieron al avión, y se sintió muy ofendida cuando este no la noto. Aceptaba que el hombre no le importaba lo que pasaba a su alrededor, pero, ¿ni siquiera levantar la mirada para mirar a la persona que lo acompañara durante la hora y media de viaje?, era para ella una barbaridad.

En realidad, no le sorprendía, Sasuke podrá ya no ser ese muchacho malcriado que miraba por debajo a los demás, pero seguía siendo un idiota. Pero, ¿Qué podía hacer? Ino suspiro derrotada, bueno no le quedaba de otra.

Decidió, que lo mejor sería dejarle saber que ella estaba a su lado, cuando esta le dio una pequeño golpe en el hombro no espero que su mirada fuera tan fría, es más pensó que la miraría con aburrimiento, así que se sintió un poco dolida. Sin embargo, grande fue su sorpresa, cuando este la reconoció, y su cara pareció destellar alegría y ella sonrió de vuelta.

-Ino, ¿Cómo es que estas a mi lado, y no me había dado cuenta? – Sasuke pregunto, al parecer no la había notado de verdad.

Ino, noto que no estaba fingiendo y eso la alegro, saber que ahora podían tener este tipo de conversaciones sin esperar alguna respuesta acida. – Bueno, si levantaras la mirada aunque sea un momento, te habrías fijado que estado a tu lado desde antes de subir al avión. – Dijo juguetonamente.

Sasuke soltó una pequeña carcajada, nunca lo había escuchado así, y era de esos sonidos que ella quería volver a escuchar. – A decir verdad, había notado como alguien me miraba intensamente, creía que solo me mirabas por ser guapo. – Soltó esa frase como si le sucediera todos los días. – Cuando note que te sentarías a mi lado, pensé que tratarías de hablar conmigo, por eso te mire mal, hace un momento. Créeme si hubiese sabido que eras tú, no lo hubiera hecho.

Le creyó.

-Está bien, te creo. – Le dijo, mientras chequeaba el último mensaje que vería, antes de ponerlo en modo avión. – Era Sakura, dice que somos los últimos que faltan llegar. Tarde como siempre.

-Lo mejor siempre se hace esperar. – Era oficial, nunca creyó escuchar hablar tanto a Sasuke en su vida, era cierto que a veces chateaban, pero no es lo mismo. Antes de poder decir cualquier cosa, Sasuke le hizo una pregunto que no pensó que lo haría. - ¿Cómo has estado?

Lo que paso después, sorprendió y asusto a Sasuke, no sabía que Ino podía reírse de esa manera. Fuerte y sin poder respirar, parecía que le dolía. El avión despego y ella no daba señales de parar en algún momento. Despues de unos minutos en el aire por fin se calmó, y pudo hablar.

-Sasuke Uchiha, preguntando si he estado bien, al parecer he muerto y este como mi cielo personal. – Desde la primera sonrisa que el mostro, parecía que estaba en un mundo alternativo, o era que en serio él había cambiado y para bien.

Sasuke sonrio por lo bajo, pero una sonrisa que solo mostraba entendimiento por la reacción de Ino, y es que el sabia de donde venía la confusión. Digamos que el de joven no era la persona más amable del mundo. Nunca trato mal a nadie, nunca le hizo daño física o emocionalmente a sus amigos, no era una mala persona, simplemente no le importaba lo que los demás hacían o sentían, y si lo hacía no lo demostraba.

-Entiendo lo que dices Ino, pero ya no soy ese chico, que solo hacia sonidos con su boca. – Suspiro, como quien recordaba esos años donde no se preocupada por casi nada. – Al parecer, si tengo sentimientos. – Dijo, pero estaba sonriendo ladinamente. - Pero, aun encuentro sin sentido muchas cosas. Si algo no me gusta, y tengo que decirlo, lo voy a decir y si tengo que hacer algo que no le guste a los demás, pero es mi obligación hacerla, entonces lo haré.

Las palabras de Sasuke, llegaban a Ino como una canción que no escuchaba desde hace mucho tiempo y le generaban emoción. Los años no solo habían hecho que Sasuke luciera más guapo, le habían dado más experiencia y había aprendido de sus errores. Qué bueno. Se alegraba.

-Sasuke, en serio me alegra verte. Es bueno saber que ahora puedo hablarte sin ser mirada horriblemente. – Ino lo dijo en son de broma. – Y para responder a tu pregunta. Estoy bien, vamos a la boda de nuestra mejor amiga, no puedo estar más feliz.

-¿Qué paso, con tu problema de ir sola a la boda? – Pregunto, sin ningún ánimo de ofender. – ¿Sabes, tengo este amigo con el que me gustaría que salgas? Harían una buena pareja.

Por un momento, Sasuke había olvidado el segundo motivo para esta boda, y las dos semanas que tenía para poner a prueba su plan, y hacer que su mejor amigo y la mejor amiga de su otra mejor amiga se enamoraran y tuvieran hijos igual de rubios que ellos.

-¡Oh no, tu tampoco! – Soltó Ino resoplando. Al parecer le molestaba la idea. – ¿Es que acaso me ven con la cara de necesitada? ¡Hinata me dijo lo miso que tú! ¿Es que acaso hago una buena pareja con los amigos de mis amigos?

Okay, Ino estaba molesta, o no tanto, es que hablaba entre dientes y era imposible entenderla. Pero ese no era el problema. No estaba en los planes de Sasuke tener competencia. ¿Qué tal si el amigo de Hinata era más compatible que Naruto?

Hinata, Hinata, Hinata… Siempre Hinata, no había pensado en ella desde hace mucho tiempo. ¿Cómo estará? ¿Habrá crecido un poco? Imposible, ya era muy mayor para seguir creciendo. La última vez que la vio no le llegaba ni a los hombros.

Se desvió del tema, pero eso es lo que siempre pasaba cuando se trataba de Hinata, lo confundía. Ahora tenía que armar su plan nuevamente para que Naruto salga victorioso. Y antes de que se complicaran más las cosas, tenía que hablar con ella para que todo siguiera como tenía que seguir.

-No sé con los demás, pero Ino te aseguro, que este chico es un 10. - La verdad Sasuke creía que Naruto era un 3 pero eso no se lo podía decir.

-Bueno, mi querido Sasuke, tienes competencia. – Dijo Ino con una sonrisa maliciosa. – Porque Hinata dice que su amigo es un 100.

Mierda. Hinata 1 – Sasuke 0


-Entonces, ¿Qué dices, aceptarías conocer a mi amiga? – Pregunto Hinata a su acompañante mientras este cocinaba la carne en la gran parrilla. – Vamos a ti te gusta conocer a las chicas.

Dicho acompañante, la miraba como si le hubiera salido un tercer ojo. ¿Desde cuándo Hinata le presentaba chicas? – Hey, no eras tú la que estaba enamorada de mí, ¿Por qué quieres regalarme a otras?

-¡Vamos, Naruto! Eso fue hace muchos años, ¿Por qué, seguiría enamorada de ti? – Hinata lo dijo con una sonrisa en la cara, demostrando que efectivamente lo que decía Naruto le causaba risa.

-¡Eso me dolió! Creí que me esperarías como la princesa que eres, y nos casaríamos. – Dijo este, con una mano en el corazón, pretendiendo estar dolido. – Mi madre ya está haciendo los preparativos para casarnos después de Sakura. ¿Cómo puedes ser tan desconsiderada?

A Hinata solo le quedaba poner los ojos en blanco. - ¡Sakura! ¡Naruto se puso idiota otra vez! – A Naruto se le salían los ojos al escuchar los gritos y tal vocabulario de parte de su amiga. - ¡Naruto! ¡Deja de ser un idiota y apúrate con las hamburguesas!

-Traidora. – Murmuro a Hinata, mientras esta se acercaba a la mesa donde Sakura y los demás esperaban.

Ahora que Hinata, quería presentarle a su amiga, eso la hacia la tercera persona en querer emparejarlo con alguien. Primero su madre, cosa que no lo sorprendía, es más, estaba seguro que su madre no tenía solo una opción.

La segunda persona y más sorprendente de todas, era Sasuke, la primera vez que Naruto escucho decir amiga y conocer en la misma frase, creyó que el pobre estaba en drogas. Pero cuando al día siguiente volvió hablar, entendió que Sasuke lo decía en serio.

Bueno, era una pena por los demás, pero él no pensaba en comprometerse ni tener una relación con nadie. Ni aunque le trajeran a su alma gemela. Él era un alma libre, y no pensaba dejar de serlo solo por una chica, a quien ni conocía.

Pues, Naruto la conocía, y debería empezar a medir sus palabras.


Hey! Muchas gracias a todos aquellos que siguen, fav y comentaron la historia, quiero decirles que esta historia es full crack, y que las personalidades de los personajes no son iguales a como los conocemos, como verán aún falta introducir a los demás en la historia, y si ustedes tienen alguna pareja en mente, háganmela saber para tener más opciones. See u soon.