Hola, nuevamente vengo con otra canción esta vez de Studio Killers llamada Jenny. Gracias por sus reviews, espero disfruten este capítulo. También sugiero ver los vídeos para efectos de imaginación al menos en este Shot y el pasado.


Bonnibel Bubblegum tenía un secreto. Y este le carcomía por dentro cada día que pasaba. A su lado su mejor amiga Marceline Abaader iba recostada en el asiento del copiloto. Se miraba por el retrovisor y lo movía para molestar a la conductora. La pelirosa simplemente optaba por mirarla en silencio.

"¿Te pusiste bloqueador? No quiero tener que regresar porque mi mejor amiga se convirtió en polvo." Dijo la peli rosa suavemente.

Su amiga, asintió. Bajó un poco el asiento a modo de quedar acostada. Pues venía cansada y pensaba dormir. Era difícil ser una vampira poderosa y tener una banda exitosa al mismo tiempo. Se sacó la camisa negra de una de sus bandas favoritas y quedó en un bikini negro. Su cabello negro atrapado en el gorro que traía el bikini y su piel aterciopelada y blanca quedó al descubierto. Marceline tenía un olor extravagante y el lápiz labial que usaba era sabor a fresa.

Tomó con cuidado el labial y se lo aplicó imaginando que eran los labios delgados de su mejor amiga sobre los de ella. Manejó procurando no despertarla. La camisa negra quedó olvidada en la parte trasera del automóvil. Y Bonnibel no pensaba devolvérsela. Marceline siempre dejaba sus cosas en todos lados. Menos sus lentes de sol. Ellos siempre estaban en su rostro y esta vez no era una excepción.

Iban juntas a un club, pues querían contratar a Marceline para un trabajo de una noche y dependiendo de eso podría tener más popularidad en la ciudad donde vivía la peli rosa.

Bonnibel ya estaba cansada. Podría jurar que la rockera iba a escuchar su corazón latir fuertemente. Tenía que calmarse, pero Marceline en poca ropa junto a ella, le resultaba imposible. Disfrutaba su relación con ella, era casi perfecta la confianza que se tenían. La diferencia era que la vampira era genial por si misma y sin querer siempre terminaba siendo el alma de la fiesta. Mucha gente la quería, a diferencia de ella misma. Sus únicos amigos eran Finn, Jake y Lady. En cambio Marcy se podía dar el lujo de ir a cualquier lugar en diferentes partes del mundo y seria popular.

Llegaron al club Marceline se despertó, se despabilo y de un salto se bajó del auto. Bonnibel ajusto su retrovisor izquierdo para poder verla alejarse. Y entonces comprendió. Marceline era hermosa. Su forma de ser tan llevadera la hacia especial. Y además era muy empatica. Cosa que Bonnie aun no comprendía por completo, para ella las cosas eran diferentes. No le interesaban muchas cosas y las criaturas eran problemáticas. Prefería tener pocos amigos y estar en su laboratorio inventando dulces, pero vivientes. Muchos la tachaban de excéntrica, pero al final lograba hacer lo que otros no podían. Y estaba orgullosa de ello. Vio como ella se acercaba a un tipo alto fornido y de cabello blanco largo. Ash. El novio de Marceline. Odiaba a ese tipo con todo su ser. La de orejas puntiagudas lo abrazó y entró al club.

Bonnibel apagó el auto y suspiró. Se dispuso a entrar. El ambiente del club era animado. Sonaba una canción que ella conocía por culpa de Lady. Recordó que la coreana le decía "Oh vamos es tu vida en una canción." Y ella curiosa la buscó, ahora esa misma canción sonaba a todo dar.

"¿Marceline cómo se llama esa canción?" Fingió demencia para obtener la atención de su amiga.

"¿Uh? Mmmm." La peli negra puso cara pensativa, para iluminarse después. "Se llama Jenny de Studio Killers".

Marceline se miraba alegre y Bonnie sabia que así era cada vez que acordaba cantar en algún lugar. Eso pasaba con Finn cada vez que veía a su amiga, la chica que podía controlar el fuego.

Se sentaron juntas en la tarima. Marcy movía los pies inquieta. "Estas muy ansiosa Marcy, tranquila todo te saldrá bien." Le dijo Bonnibel sonriendo. Marceline río nerviosa. "Si Bonnie, ire al baño a tratar de calmarme." Dicho esto, la pelinegra sonrió y se fue rápidamente. La chica de cabellos rosas tomó el celular de su amiga. Y vio los mensajes de Ash.

Molesta y dejándose llevar por el impulso twitteo desde la cuenta de Marceline. " ElGrandeAsh la tiene pequeña." Después guardó el celular, sintió la mirada de dos tipos así que se tapó con cierta timidez el rostro. La vampira regresó sonriente y tomó su lugar de nuevo. Las rodillas de ambas se tocaban.

Ash estaba con una chica diferente. Tratando de seducirla, cuando una notificación de su novia apareció en su pantalla. Inmediatamente se molestó al leer semejante insulto contra su hombría. Tenía que darle su merecido a la causante de esto.

Dos chicos se comunicaron con Ash y le hicieron saber lo que habían visto.

Bonnibel sentía el tamborileo de su corazón. La piel de Marceline era suave, cada una estaba apoyada sobre sus rodillas. Y los dedos de ambas se rozaban casualmente. Sin embargo la peli rosa no podía seguir quieta y guardando sus sentimientos. Movió sus dedos a propósito. Marceline lo percibió y rápidamente acercó su rostro hacia Bonnie para escuchar lo que ella estaba a punto de decirle.

"Marceline toma mi mano, somos más que amigas. Te seguiré hasta el final." La calidez invadió a la susodicha. "Marceline tómala, ya no puedo fingir porque nunca me agradaron tus novios."

Alejó su rostro de ella para poder observarla. No sabía que hacer pues Bonnie había extendido su mano esperando a que Marceline decidiera si tomarla y por consecuencia convertirse en pareja. Pero había algo que no la dejaba pensar con claridad.

"Olvidate de esos amigos." Le susurró PB totalmente seria y con ojos implorantes.

Marceline sintió los ojos de tres personas sobre ellas. Y comprendió porqué no estaba dándole la atención necesaria a Bonnie para algo tan importante, no le agradaba en absoluto que Ash viniera hacia ellas con los puños cerrados irradiando rabia de su cuerpo.

Tomó su mano y al instante se levantó. Corrió hacia afuera del club con ella de la mano. Vio que Ash seguía tras ellas, ya no en forma humana sino convertido en un lobo junto a sus secuaces.

Se subió a la primera motocicleta que vio. Hizo que una asustada Bubblegum subiera también y colocó su mano en el muslo de la peli rosa de forma protectora. Ella sin rechistar lo hizo y se sujeto de Marceline fuertemente mientras encendía la motocicleta. La peli negra sonrió triunfante.

Aceleró lo más que pudo, los chicos seguían tras ellas. Bubblegum se tranquilizó al sentir el cuerpo de Marceline junto a ella. Su olor la embriagó y la abrazó un poco más fuerte cerrando los ojos, para abrirlos segundos después observando que ahora los lobos estaban alejándose lentamente.

Ella no sabía porque Marceline iba tan rápido. Y al ver la cara de horror del último lobo supo que algo andaba mal. Tapó su rostro con la espalda de Marcy. Ésta se convirtió en un murciélago gigante. Saltó del precipicio que estaba por delante de ellas. Protegiendo a Bonnibel con sus alas mientras su cuerpo recibía el golpe.

El cabello de Bonnibel estaba suelto. Y levantó su rostro lentamente, algo atontada por el movimiento brusco que había sentido. Buscó a Marceline y la encontró no muy lejos. Sus lentes de sol estaban rotos. Y ella le daba la espalda.

Podía ver parte de su columna porque su cabello había sido liberado de su prisión y ahora caía como cascadas negras, había quedado desnuda al convertirse de repente. Tenía algunos rasguños y uno que otro moretón. Incluso ellos iban desapareciendo paulatinamente por la condición de vampira de su amiga… ahora novia. A su alrededor habían hojas y arbustos.

La mirada de Marceline era seria. No parecía darse cuenta que Bonnie la estaba viendo. La de ojos azules se acercó lentamente con una manta que traía con ella por si Marceline no utilizaba bloqueador solar. Y la tapó mientras la abrazaba por la espalda.

"¿Estás herida Bonnie?" Su voz era suave.

"No… tonta." Le murmuró apretándola.

Marceline sonrió y su mirada se suavizó. "Que bien, no quiero que mi princesa este herida de ninguna forma."