Disclaimer: Teen wolf y sus personajes no me pertenecen, esto es mero entretenimiento sin fines de lucro.
Nota: Antes que nada, no pensaba continuar con este fic porque no me he visto más que la primera temporada y el primer capitulo de la segunda (no sé dónde ver las temporadas), pero recibí un par de comentarios que me animaron y pensé "tienes otros tres fics en curso que tardas años en actualizar pero nah, ¡que diablos!, vamos por otro".
Así que haré este fic pero no serán demasiados capítulos ni tampoco muy largos (tal vez mil o mil quinientas palabras por capítulo), no es mi prioridad así que no voy a prometer actualizaciones muy seguidas. Y ya que terminaba en tragedia lo voy a aligerar a angst y hurt/comfort. Siendo todo los dejo con el capítulo
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Stiles estaba recostado en la cama del hospital con todas esas maquinas a su alrededor haciendo ruidos monótonos que aseguraban que aún vivía. Su cabeza llevaba un gran vendaje alrededor y su pierna derecha estaba cubierta hasta la rodilla por una férula de yeso. La imagen que se podía contemplar al ingresar a la habitación era lamentable.
—Stiles.
El alguacil Stilinski estaba sentado en la silla a un lado de su cama. Tenía entre sus manos la de su hijo mientras le observaba con profundo dolor. Su hijo era lo único que le quedaba de su esposa y tenía tanto miedo de perderlo. Acarició su mano mientras rogaba porque todo esto pasara pronto, deseaba con todo su corazón que Stiles despertara diciendo algún chiste malo sobre su condición y que ambos pudieran reír sobre ello. Pero Stiles seguía inconsciente y sin aparentes ganas de despertar.
—Deberias ir a casa a descansar.
La suave voz que provenía de la entrada de la habitación no era otra más que la de Melissa. La enfermera había estado muy pendiente de su hijo desde que llegó al hospital, también se le notaba lo cansada que se encontraba al desvelarse toda la noche.
—No puedo, sabes que no puedo.
La mujer se acercó a él, puso una de sus manos sobre el hombro del alguacil para demostrar apoyo. Si las cosas fueran al revés y Scott se encontrara en las condiciones de Stiles ella no se despegaría de su hijo ni un instante.
—Noah—susurro con cautela—, te traeré un café.
—Gracias—contesto sin apartar la vista de su hijo.
Una vez que la señora McCall salió de la habitación dejo escapar un gran suspiro que no sabía que estaba conteniendo. Luego un sollozo. La vida no podía ser tan cruel como para hacerle esto a lo único que le importaba en el mundo. Desde la muerte de su esposa su vida giraba alrededor de su hijo y si él resultaba herido también él.
La habitación sumida en silencio, interrumpido sólo por el "bip" de la maquina que seguía el ritmo de su corazón. Se arrullo con el reconfortante sonido que le indicaba que su hijo vivía, meciéndose entre la realidad y el recuerdo de Claudia, rogando porque su hijo se recuperara pronto se recargo en la cama para caer rendido ante el sueño.
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Scott se hallaba inquieto, pero quien podía culparlo de estarlo cuando tu mejor amigo, tu casi hermano se encontraba en el hospital terriblemente herido. Por suerte para Scott su madre había tomado el turno de la noche y lo mantuvo informado sobre cada cosa que sucedía. Por supuesto que para Scott eso no era suficiente y a media noche fue al hospital, Melissa lo regreso a casa diciendo que Stiles se encontraba en terapia intensiva y que no podría verlo hasta el día siguiente.
Le informo a Alisson cuando llego a la escuela, por poco se salta las clases pero ella le convenció que no era una buena idea porque de todas formas no lo dejarían verlo. En cambio se comprometió a ir con él saliendo de la escuela. Así es como ambos estaban en la sala de espera con un nudo en el estómago.
—Todo estará bien—trato de tranquilizarlo la chica pero Scott no estaba seguro, no lo estaría hasta ver a su amigo jugueteando y riendo como siempre.
—Eso espero.
Alisson tomó su mano y recargo su cabeza en su hombro, apenas hacerlo su teléfono comenzó a sonar y con un gesto de disculpa fue a contestar.
—Scott—su madre se acerco a él.
—¿Como se encuentra Stiles? —pregunto antes de que dijera nada.
—Ya lo subieron a piso.
—¿Puedo verlo?
Su madre lo miro durante un minuto sopesando la idea pero finalmente cedió al ver la clara preocupación de Scott.
—De acuerdo, pero sólo un momento.
Le indicó el camino que debía de seguir para llegar hasta la habitación donde se encontraba su amigo, también le advirtió que el alguacil se encontraba ahí. Sin perder más tiempo fue hasta donde su madre le dijo, tal y como ya lo esperaba el padre de Stiles se encontraba sentado a su lado. El hombre estaba dormido, Scott pensó que debió de haber pasado una de las peores noches de su vida.
Camino alrededor de la cama, no quería molestar al padre de su amigo, se notaba que estaba muy agotado y merecía un buen descanso. Se acerco a su amigo, quería acariciar su cabeza pero tenía cometer un error y lastimarlo más de lo que ya estaba.
Scott empezó a recordar momentos antes del accidente. Durante todo el tiempo que habían conocido a Derek se dio cuenta de que tenía sentimientos por él y no necesitaba de su instinto animal para saberlo. Su propio amigo se lo dijo, como quien cuenta feliz que llega la primavera. Scott no conocía demasiado al Hale pero era lo suficiente perceptivo como para darse cuenta de que no sentía mucho agrado por el hiperactivo Stiles. Le advirtió sobre esto pero sacar a su amigo de su nube era muy difícil.
Recordó el día anterior Stiles estaba emocionado por su plan, había citado al lobo en el bosque sin decirle para que. Quería confesarse y en su mente las cosas saldrían de maravilla, Scott le pidió —casi le rogó — que le llamará en cuanto pudiera, pero en su lugar recibió la llamada de su madre.
Ahora no tenia cabeza más que para asegurarse de que Stiles estaba bien pero una pequeña espinita le repetía el nombre de Derek una y otra vez. Quería saber que diablos había sucedido la noche anterior y tal vez él pudiera decirle lo que pasó. O tal ni se había dado cuenta de que Stiles estaba en el hospital, quizá había tenido el accidente antes de llegar al lugar pactado. Como quiera que fuere no lo sabría hasta que se lo preguntara directamente.
Stiles estaba en buenas manos por lo que salió de la habitación lo más silencioso posible. En la sala de espera encontró a su novia hablando con su madre.
—Scott—dijo Allí son con mirada preocupada.
—Estará bien—la voz casi se le quiebra pero pudo reistir—, esto no es nada, estará bien.
Melissa miró a su hijo compasiva, sabía que para Scott el chico era como ese hermano que no pudo darle, incluso para ella era como un segundo hijo. Estaba por decir algo que aliviara su aflicción cuando la pelinegra abrazo al chico en un amoroso abrazo. En silencio le hizo una seña a Scott para decirle que se retiraba pues aunque su turno terminó no se sentía capaz de dejar solo al alguacil.
Una vez que se fue su madre se separo un poco de la chica, quien lo miro desconcertada.
—¿Qué sucede?
—Tengo que ver a Derek—respondió caminando a la salida.
—¿Derek?
—Sí, tal vez él sepa algo.
—¿Por qué Derek sabría algo?—la chica ya se encontraba muy confundida para cuando salieron del hospital.
—Te lo explicaré en el camino.
Tomó su mano y se dirigieron a toda prisa a donde se encontraba el lobo.
