Pasados dos años de esto, ambos chicos vivieron tal cual hermanos, pero al recibir la carta de ingreso a Hogwarts, empezó la guerra, porque Natalie consideraba malo a Draco y él decía que su hermanastra era demasiado buena pero astuta, las madres de ambos creían que irían a Slytherin, tal fue su sorpresa cuando Natalie quedó en Ravenclaw y estos medio hermanos se separaron por días, hasta que:
- Natalie, tú me haces caso y me sigues – dijo Draco.
- No tengo porque hacerlo Draco, ¿quién te crees? – respondió Natalie.
- Tu hermano mayor, eso soy, así que me obedeces – dijo Draco molesto.
- Ja, hermanastro y eres mayor por dos meses – espetó Natalie.
- ¡No te soporto! – dijo Draco mientras jalaba a Natalie del brazo.
- Suéltame Draco, te lo advierto – espetó furiosa Natalie.
- ¡Vamos a ver quién puede más! – reto así Draco a su hermanita.
- Yo soy el que puede más, así que se separan – dijo de pronto Albus.
- Director Dumbledore gracias por llegar tan rápido – dijo Natalie al ver a Albus.
- ¿Tú lo llamaste Natalie? – dijo Draco – Responde niña – le gritó a la Srta.
- Deje a su hermanastra en paz Sr. Malfoy – dijo Dumbledore.
- ¡Está bien! Por ahora... – Draco dijo esto a la vez que se alejaba de ellos.
- Gracias director, se lo agradezco – expresó Natalie.
- No hay problema, pero ¿no fue por si hermano que me llamó, o me equivoco? – le preguntó Albus a la muchachita Malfoy.
- Pues no, pero igual muchas gracias – dijo Natalie.
- ¿Quiere hablar acá en medio de éste pasillo abandonado? – dijo Albus.
- Mejor un sitio más seguro y… cerrado – respondió Natalie.
El director y la chica Malfoy se dirigen al despacho de Albus Dumbledore, pero en medio del camino, una sombra negra envolvió a Natalie e hizo que desapareciera de ese lugar, Dumbledore todo lo que hizo fue llegar a su despacho y desde ahí rastrear a la muchacha, luego de unas horas de intentar conseguir a la Srta. Malfoy, se fijó que debía ir al Gran Comedor por ser la hora del almuerzo, recogió sus cosas y se retiró de su despacho, yendo al Gran Comedor.
