para los que leen esto (si es que alguien sigue la historia T_T) lo siento de verdad lo que pasa es que tuve que salir de viaje de estudios y bueno nos retrasamos más de lo esperado espero me disculpen por la súper tardanza bueno tartare de subir el cap.3 hoy mismo :)
Bueno disfruten de la lectura y recuerden que los personajes de Harry Potter no me pertenecen al igual que esta historia y solo la estoy traduciendo para su entretenimiento :)
Capitulo 2: Meet the Marauders
Lo primero que Harry escucho cuando se despertó fue un alto sonido chirriante. Trato de bloquearlo presionando la almohada contra su cabeza pero el sonido no cesaba. Suspiro frustrado y dio vueltas en la cama, tratando de averiguar que era ese alboroto. Sonaba como… alguien cantando... y muy mal … por un segundo, Harry pensó que podría ser Seamus con sus pequeñas canciones de baño, pero no podía ser, porque si había una cosa en la que Seamus era bueno era cantando y eso, a primeras horas de la mañana, solo podía llamarse cantar en el sentido más amplio de la palabra. Además ese abuso musical sonaba tan horrible como… Sirius.
Ipso facto todo lo sucedido el día anterior volvió a Harry y casi queda en shock. ¡Estaba en 1977! Harry intentaba controlar su respiración para calmarse antes de que comenzara a gritar. Llego hasta la mesa de luz y tomo sus lentes, mientras luchaba contra el impulso de esconderse debajo de las sabanas e ignorar a todos hasta que Dumbledore le dijera que había encontrado una forma de regresarlo a su tiempo.
Las cortinas del rededor de su cama fueron abiertas repentinamente y apareció el brillante rostro y sonriente de Sirius Black. Un joven Sirius Black todavía no arruinado y atormentado por años en la prisión de Azkaban, pero despreocupado y feliz. El era impresionante y Harry se encontró a si mismo tratando de quitar pensamientos inapropiados de su mente.
"Arriba, arriba, chico nuevo" Grito Sirius saltando sobre la cama, colocándose cómodamente y mirando la cara de Harry la cual tenía una mueca de completo horror. Nunca, en sus 7 años en Howarts un compañero había saltado en su cama tan casualmente como él. "Soy, Sirius Black" Harry tubo la tentación de decir –ya lo sé- pero no tuvo la oportunidad porque Sirius siguió hablando sin esperar respuesta. "Puedes llamarme Sirius, o Black, Siri, Padfoot… rayos, probablemente te respondería si me llamaras Nelly" Harry no pudo evitar reírse, era tan parecido al viejo Sirius y a la vez tan diferente.
"Soy H-" Antes de que pudiera completar la primera silaba de su nombre, Harry, sintió que su garganta se cerraba, cortándole en aire, maldito hechizo confundus pensó enojado antes de tratar otra vez. "Yo soy Jaime Harrison. Dime Jaime." Dijo dándole un apretón de manos a Sirius.
Harry salió de su cama y estiro un poco sus músculos. Sacudió la cabeza y se dirigió a su baúl para agarrar una toalla y sus artículos de baño. Cuando se incorporo, lo primero que vio fue a si mismo parado en el medio de la habitación, con nada más que un boxer. Harry miro dos veces y luego enrojeció de la vergüenza, mirando en otra dirección y maldiciendo en voz baja. Una cosa era pensar que el joven Sirius estaba sexi pero no había excusa para pensar eso de James Potter.
"Por el amor a Merlín, ponte algo James, estas asustando al chico nuevo" Dijo Sirius molesto, y Harry lo hubiera besado en señal de gratitud. James se quejo de forma inteligible antes de empujar a Sirius y dirigirse hacia el baño. Sirius rodó los ojos y condujo a Harry a la puerta por la que James desapareció. Mientras Harry cepillaba sus dientes Sirius lo miraba con curiosidad.
"Así que, ¿De dónde vienes?" Harry se río entre dientes y se dio la vuelta para escupir y enjuagarse los dientes.
"Fui trasladado aquí de Durmstrag; llegue anoche y no he tenido la oportunidad de conocer a nadie todavía" Explico.
"Durmstrang… genial. Y como es allí?" Harry trato de parecer muy ocupado lavando su cepillo mientras trataba de pensar una respuesta. ¡Mierda, mierda, mierda! ¿Qué diablos sabía de Durmstrang? Ni siquiera estaba seguro de donde se encontraba la maldita escuela. Trato desesperadamente de recordar lo que Viktor Krum le había dicho en 4ª año, durante el infernal Torneo de los Tres Magos.
"Frío" Respondió finalmente, esperando que su tono de voz indicara claramente que no quería ningún tipo de preguntas.
"¿Es cierto que te enseñan artes oscuras ahí?" Pregunto Sirius ansiosamente, completamente imperturbable por la falta de comunicación de Harry.
"Si, pero es muy aburrido" Harry trato de sonreír, otra vez usando las palabras de Krum.
"¡Ja! ¡Lo sabia! Mi padre siempre trato de enseñarme la maldita materia. Nunca fui bueno en ello" Le dijo Sirius, y Harry sonrío otra vez. Esto era tan raro, conversar con alguien del que sabias más cosas que el mismo. Harry guardo sus cosas y ambos volvieron al cuarto para vestirse. Cuando Harry abrió la puerta del baño se encontró con un par de ojos atontados color ámbar, un pelo rojizo, y los delicados rasgos de su profesor favorito.
"P-Profesor" Contuvo el aliento antes de poder detenerse y escuchar a Sirius riéndose detrás de el, Remus Lupin, por el otro lado estaba lejos de divertirse.
"Muy gracioso, Black, ¡eres una verdadera inspiración para el nuevo!" Remus pasó al lado de un sorprendido Harry y un divertido Sirius, que trato de esquivar el golpe dirigido a su cabeza. Una vez que la puerta se cerró detrás de Remus, Harry se dio la vuelta y jadeo en estado de shock.
"¡Mierda! No quise decir… Oh no… Yo-yo pensaba en alguien más…" Le declaro a Sirius desesperadamente, pero Sirius puso su mano sobre el hombro de Harry y lo guio hasta el baúl.
"No te preocupes del viejo Moony; el estará bien cuando tome su dosis diaria de cafeína" Dijo el felizmente "Profesor… Esa es realmente buena, tengo que contarle a James sobre esto" Casi se dobla de la risa mientras se dirige a su baúl. Harry suspiro y maldijo en voz baja, otra vez. Este no era el mejor comienzo que podría esperar con los Merodeadores.
Cuando termino de vestirse, bajo a desayunar con Sirius y James, que era mucho más comunicativo ahora que se había duchado, pero aun bastante adormilado a esta hora de la mañana.
"¡No soy Jaime, soy James!" dijo James, enojado, cuando Sirius le presento a Harry, y encontró divertida la idea de tener dos Jamies en el dormitorio. Harry decidió no hacer comentarios, y de pronto deseo que sus padres hubieran sido un poco más creativos con su segundo nombre. Al llegar al Gran Salón, Harry comenzó a sentirse incomodo, pero no sabía por qué. Los tres se dirigieron a la mesa de Gryffindor, Sirius y James sentados cada uno a un lado de Harry. Vio a Lily Evans sentada un poco más lejos de ellos del otro lado de la mesa, ocupada explicándole algo al rubio y bajo chico sentado al lado de ella. No fue hasta que el chico levanto la cabeza que Harry lo reconoció, Peter Pettigrew… estuvo a punto de escupir el jugo que estaba tomando. Deseaba tomar su varita y hacer algo… ¡Mierda! ¿Cómo esperaba Dumbledore que se sentara ahí enfrente del hombre que arruino su vida y no hacer nada al respecto? ¡Eso era inhumano! Harry apretó y aflojo sus puños una y otra vez para tratar de calmar su errático estado de ánimo, antes de que hiciera algo que luego lamentaría. Una vez que la furia cedió un poco volvió a escuchar los sonidos a su alrededor, levanto la cabeza justo a tiempo para ver como James le daba una sonrisa cegadora a Lily.
"Buenos días, Lily" La prefecta lo miro por detrás de su hombro y sonrío amablemente a James.
"Buenos días, James" Ella respondió cordialmente. Harry miro con curiosidad, ansioso de ver cómo era la relación de sus padres. Sirius, el viejo Sirius ya le había dicho que el comienzo de sus padres fue complicado, pero ahora tenía la oportunidad de verlo de primera mano, digo, ¿Qué tan afortunado es eso?
"Te ves muy bien" Dijo James, con un rubor en las mejillas y con sus ojos brillantes "Esa camiseta se te ve genial, muy reveladora…" Harry casi se atraganta con su tostada, se mordió los labios para no echarse a reír, con el rabillo del ojo podía ver a Sirius agachando la cabeza y suprimiendo su risa, su cara se volvió roja rápidamente por la falta de oxigeno. A su lado izquierdo James se estaba volviendo de un alarmante color rojo, pero por una razón totalmente diferente. Antes de que nadie pudiera decir una palabra James se puso de pie y echo a correr fuera del Gran Salón. A su derecha Sirius colapso en estrepitosas risas y un poco más a su izquierda su propia madre estaba mirando su camiseta, una camiseta blanca estándar del uniforme de la escuela con los dos botones superiores desabotonados, pero con excepción de la clavícula, no había nada expuesto.
"¿Mi camiseta es reveladora?" Ella reflexiono en voz alta, clavando su verde mirada en Harry "¿Crees que mi camiseta es reveladora?" Parasu completo horror, ella tomo sus pechos y los alzo un poco, para marcar su punto. Entre ver a su padre casi desnudo en la mañana y ahora a su madre levantando sus pechos enfrente del, Harry quería febrilmente que Dumbledore lo enviara de regreso a su tiempo, ¡ahora mismo! "Soy Lily Evans, por cierto" Dijo Lily con una leve sonrisa al ver el enrojecimiento de la cara de Harry "Mucho gusto"
"Jaime Harrison" Murmuro y agacho la cabeza, fijando la mirada en su plato, esperando que sus huevos revueltos no decidieran ponerlo en más aprietos. El oyó el ruido que hacia Lily alrededor de sus libros y pergaminos antes de que ella se levantara de y saliera del Gran Salón, manteniendo la cabeza en alto en respuesta a la risita de Sirius y Peter siguiéndola.
Harry se froto la frente con cansancio, ni siquiera era el primera hora todavía y ya había tenido más vergüenza, humillación y rabia a la que estaba acostumbrado a tener en una semana en su propio tiempo. Comió su desayuno despacio escuchando a medias a Sirius, miro confuso cuando sintió a alguien sentándose a su lado, en el asiento que James había desocupado hace menos de cinco minutos.
"Hola. Remus, ¿adivina qué? Es día de sándwich de vuelta" Anuncio Sirius con alegría y la única respuesta que obtuvo de Remus fue un buen trago de su taza de café antes de alcanzar el plato de tostadas y tocino con un aire de cansada aceptación. Juntos, Remus y Sirius, tomaron cuatro sándwiches que Sirius envolvió en una servilletita limpia y la coloco junto a su plato.
"Entonces, ¿Qué hizo esta vez?" pregunto Remus mientras comenzaba a llenar su plato.
"Le dijo que su camiseta era reveladora" Sirius no pudo evitar reírse al recordarlo, y Remus puso los ojos por la manera "tan sutil" de James de ganarse el de Lily. Harry permaneció en silencio durante el intercambio, sintiéndose un poco raro sabiendo que su padre era un fiasco cuando se trataba de chicas. "¿Qué hay de ti, Jay? ¿Eres todo un Don Juan?" Sirius le dio un codazo en las costillas a Harry tan sutil que casi hace que el codo de Harry se deslizara fuera de la mesa. Miro a Sirius, que sonreía de oreja a oreja y dándole un pequeño guiño seductor.
"Hmm, no realmente, soy tímido con las chicas. Lo tengo de mi padre, al parecer" Comento el secamente, un poco decepcionado de que su ingeniosa broma halla pasado desapercibida. Ser tímido con las chicas era bastante aceptable para él, pero Harry pensó que debía probar el agua sobre cómo era considerada la homosexualidad a mediados de los años setenta antes de decirlo a alguien.
Sirius le sonrío antes de desviar su mirada y que una lenta, y maligna sonrisa se extendiera por su hermoso rostro, Harry siguió su mirada y vio a Malfoy, no Draconis… Alex… ¡Maldito primer nombre convertido en apellido! Caminando hacia la puerta con otro chico, un muchacho alto y desgarbado con el pelo negro hasta los hombros y piel cetrina… un chico que se parecía mucho a…
"¡Snivellus!" Grito Sirius con alegría y se puso de pie corriendo hacia quien antes era Draco Malfoy y el joven Severus Snape. Harry puso los ojos y sacudió la cabeza, bueno, al menos era bueno saber que algunas cosas nunca cambian.
"Así que, he oído que eres un estudiante de intercambio de Durmstrag y que te llamas Jaime" Harry se giro hacia Remus, quien se veía mucho más tranquilo y cómodo ahora que había tenido su "dosis de cafeína" como dijo Sirius, y trato de sonreír. Pensar que Sirius era caliente era cosa natural, pensaba él, pero aquí estaba el joven y glorioso hombre que asechaba en las fantasías de Harry por los últimos dos años- desde que el mayor Remus Lupin fue reinstalado como profesor de defensas contra las artes oscuras (DCAO) en Hogwarts. Harry trago saliva y trato de alejar los pensamientos inapropiados antes de que hiciera algo realmente estúpido.
"Si, ¿Cómo…?"
"Sirius habla muy fuerte" Fue la despreocupada respuesta y Harry sonrío "Soy Remus, por cierto, lo siento, tengo unas mañanas difíciles… No soy una persona madrugadora…" Harry mira la mano extendida antes de tomarla con cautela, rezando por que su propia mano no estuviera muy sudada.
"genial" Murmuro él y trato de mantener a raya su rubor, antes de que alguno de los pudiera decir una palabra más una sombra les cayó encima y levantaron la cabeza para ver a Minerva McGonagall parada a su lado. Harry miro más que impresionado a su jefe de casa, si bien no era una estudiante, era seguramente más joven de lo que le recordaba.
"Buenos días, señor Lupin, señor Harrison, el profesor Dumbledore me informo que lo han asignado a mi casa anoche. Bienvenido a Gryffindor. Soy la profesora McGonagall, la profesora de transformaciones y la jefa de Gryffindor. Si tiene algún problema no dude en recurrir a mi" Dijo ella de manera severa pero amable y siempre calmaba a Harry con su tranquilidad, aunque nunca se lo había dicho a nadie "Aquí está su horario, estoy segura que sus nuevos compañeros de casa le ayudaran a integrarse en su nuevo entorno y enseñarle las normas de conducta de aquí" Ella dirigió su última observación a Remus, quien le dio una sonrisa brillante y demasiado inocente que hizo que Harry quisiera resoplar… oh claro, los merodeadores le enseñarían cómo comportarse…
Tomo el pergamino que McGonagall le entrego y le echo un vistazo. Sintió a Remus inclinándose un poco para mirar, y giro un poco el pergamino para que el otro chico pudiera leer también.
"Hmm, vamos a ver- Historia de la Magia, Cuidado de Criaturas Mágicas, Transformaciones, Herbologia, Encantamientos, Adivinación y Astronomía. Estas son materias bastante estándares" Comento Remus, mientras masticaba su tostada, y lamia su dedo distraídamente, haciendo que Harry se sonrojara ligeramente.
"Si, yo realmente no tuve tiempo para tomar cursos adicionales, supongo que Dumbledore me hará elegir la próxima semana " Dijo Harry aunque no estaba seguro de eso, sentía la necesidad de responder todo.
"Bueno, al menos tendrás a Los Merodeadores contigo en cada clase. Después de todo necesitaras alguien que te ayude a… Integrarte…" Harry sonrío por el travieso brillo en los ojos de Remus. Es sutil cambio en el comportamiento de Remus nunca dejaba de sorprender a Harry, la forma en que el hombre tranquilo y modesto, podía asumir un aire de travesura. Sin duda Remus era el más peligroso y astuto Merodeador.
"Merodeadores" Murmuro Harry, no podía creer que estaba allí y ahora, con los Merodeadores, el grupo que era tan legendario que hasta dejaba a Fred y George Weasley en completo asombro. El había escuchado innumerables historias de ellos, contadas por diferentes personas, pero estar aquí entre ellos, en su mejor momento era algo que lo hizo sentirse casi sin aliento por la admiración.
"Si, lo sé un nombre tonto; pero se le ocurrió a Sirius así que no debería ser una sorpresa…" Reflexiono en voz alta Remus, todavía mirando el nuevo horario de Harry como para notar la expresión de su compañero "Supongo que ahora que compartes habitación con nosotros eres un Merodeador honorario" Los ojos de sorprendidos de Harry se encontraron con los cálidos ojos color ámbar de Remus.
"¿En serio?" Técnicamente, Sirius le había dicho a Harry que después de su nacimiento James lo había nombrado Merodeador honorario (Muy a pesar de Lily, por supuesto), pero, esto era ¡mucho mejor!
"Supongo que podrías ser promovido a Merodeador permanente, pero tendrías que hacer algo por nosotros primero"
"¿Qué?" Dijo Harry entusiasmado con la idea de convertirse en un verdadero Merodeador. Remus se inclino y acerco su boca al oído de Harry. Harry podía sentir el calor que irradiaba el otro chico y apretó los puños, cerrándolos contra sus muslos. El aliento de Remus le dio cosquillas en la oreja y sintió pequeños y deliciosos temblores viajando por su espina dorsal.
"Completar un desafío" Harry trago saliva y vio como Remus se recostaba en su asiento muy satisfecho por la reacción de Harry. Harry esperaba que Remus pensara que estaba asustado y no completamente extasiado como era el caso "Vamos, vamos, tenemos que llegar a la clase del viejo Binnsy" Los dos chicos tomaron sus mochilas y se levantaron de sus asientos, rápidamente, Remus tomo los sándwiches que Sirius había dejado atrás en su persecución tras Snape.
Cuando entraron al salón de clases, Remus guío el camino a la fila de atrás, donde un ordenado Sirius y un abatido James ya estaban sentados. Los ojos de Harry escanearon rápidamente el aula, y se dio cuenta de que Lily estaba sentada en la segunda fila, y que Peter no estaba por ningún lado. Mientras menos tuviera que ver con Wormtail mejor, por lo que Harry estaba preocupado, y esperaba no tener demasiado que ver con la rata, Merodeador o no. Remus le indico el asiento junto a Sirius, mientras él se sentaba del otro lado de Harry, lo que hizo poner un poco incomodo, pero contento al mismo tiempo. Justo antes de que sonara la campana Peter se metió en el aula y se sentó junto a James, mirando sonrojado y jadeante.
"Buenos días clase" Harry podía sentir inmediatamente los parpados caer, una reacción natural a la voz del profesor Binns, y trato de mantener sus ojos abiertos de par en par para evitar la tentación. Estaba decepcionado de descubrir que el Binns vivo no tenía mucho mas color que su propio fantasma.
"El es bueno. ¿No?" Susurro Sirius a su lado y ahogo un bostezo, y Harry río en voz baja.
"Verdaderamente" El vio como James puso su frente sobre el libro de historia mordisqueando los sándwiches detrás del grueso tomo, mientras Peter cabeceaba, dejando caer la cabeza cada vez más cerca de la superficie del escritorio. Unos minutos más tarde un codo le dio en las costillas a Harry sacándolo de su estado de adormecimiento y miro a Remus con una mirada de dolor mientras frotaba el lugar donde le había golpeado.
"No te duermas" Le reprendió Remus y Harry quería protestar porque no era justo que no lo dejara dormir cuando los otros tres estaban, prácticamente, por derribar el techo con sus ronquidos. "Ey, Pads" Remus dio un fuerte susurro que saco a Sirius de su estado comatoso "Tenemos que pensar una manera de iniciar a Jaime en los Merodeadores" Con esas palabras mágicas los tres Merodeadores se despertaron, con ojos brillantes y sonrisas intermitentes, dispuestos a realizar todo tipo de travesuras.
"¿Podemos confiar en él?" Harry miro airadamente los acuosos ojos azules pálidos de Peter; ¿La rata preguntaba si se podía confiar en Harry? ¡Justo el preguntaba!
"Si" Dijo Remus y parecía que Peter retiraba lo que había dicho. Harry sintió un cálido brillo que se movía despacio desde lo más profundo de su ser y trato de mantenerse sin darle a Peter una sonrisa satisfecha e infantil.
"Yo digo que su desafío seria besar a Lily, con lengua y todo" Dijo Sirius y ambos, Harry y James, prácticamente, saltaron de sus asientos.
"¡No!" Ellos gritaron, demasiado fuerte.
"Señor Potter" Ambos, Harry y James miraron asustados al profesor Binns, quien parecía muy sorprendido "Y señor… Harrison, diez puntos menos para Gryffindor" Harry agacho la cabeza. El señor Harrison- era él, no Potter, Harrison.
"Eso no fue gracioso Pads" Dijo Remus en voz grave, aunque Harry podía ver que no hablaba enserio.
"Oh, relájate, profesor" Respondió Sirius y Harry se sonrojo como un loco por eso.
"¿Qué juegue contra James?" Dijo Peter y cuatro cabezas se volvieron hacia él, y trato de no prestarles atención. Harry apretó los dientes con rabia, porque sabía muy bien lo que Peter quería hacer con esa pequeña sugerencia, ¡Hacer quedar mal a Harry enfrente de todos!
"Eso no es justo" Objeto James "Ni siquiera sabemos si juega Quidditch"
"Lo hago" Respondió Harry a su padre. Ahora que lo pensaba, esta podía ser una oportunidad de oro, no solo para ver al legendario James Potter, pero mostrándole a el que la manzana no cae muy lejos del árbol, aunque su padre nunca lo supiera.
"¿Buscador?" Pregunto Sirius con los ojos entornados.
"Si, en realidad era el buscador más joven del siglo en mi vieja escuela" Dijo Harry orgullosamente, un poco sorprendido de que el hechizo confundus le permitiera decir todo eso "Pero no traje mi escoba conmigo" De pronto se sintió deprimido, pensando en su hermosa Saeta de Fuego, la que… Sirius le había regalado…
"Puedes usar la mía" dijo Sirius con una sonrisa, pensando en el juego de buscadores entre el prodigio de la escuela y este nuevo y engreído chico.
"¿De qué marca es tu escoba?" Pregunto Harry con curiosidad, notando que Remus y Peter dejaban de escuchar, girando los ojos como diciendo 'Oh, genial, aquí vamos otra vez…' pero a Harry no le importaba.
"La misma que James, una Cometa Dos Veinte. La más rápida del mercado" Anuncio Sirius con orgullo y Harry casi tuvo que morder su lengua para sofocar un bufido. ¿Cometas Dos Veinte? El sabía cómo eran las Cometas y tristemente ninguna tenía posibilidades contra su Saeta de Fuego. Demonios, incluso su Nimbus 2000 era más rápida, pero de nuevo, el recordó con furia, es 1977 y no hay Nimbus 2000 ni Saeta de Fuego y es muy posible que la Cometa Dos Veinte fuera la mejor del mercado en ese momento.
"Genial" Dijo finalmente, pensando que tener la misma escoba que su padre igualaría sus posibilidades.
"Excelente" Sirius puso su mano en el hombro de Harry "entonces después de comer vamos al campo de Quidditch a ver si estas hecho para ser un Merodeador" Harry le dio una amplia sonrisa y vio a Remus girar los ojos de nuevo. Obviamente el lobo tenía otras ideas sobre cómo determinar si Harry podía ser un Merodeador o no, pero sabía que no debía pelear contra dos obsesionados del Quidditch como lo eran Sirius y James.
El resto del día paso confuso para Harry, que tuvo que seguir recordando que estaba en 1977 y no en 1998, los profesores eran diferentes (Incluso cuando eran los mismos profesores que en su tiempo) el material era diferente y deseaba que Hermione estuviera ahí para enseñarle más tarde. Estaba muy contento cuando la hora de la cena finalmente llego y pudo relajarse para prepararse mentalmente para volar contra su propio padre.
que les parecio? manden un Reviews que eos mejora la calidad de los fan-fic y si tiene algun error de gramatica me dicen sale ;) kisses de chocolate
