En el ahora

Pasaron más o menos una hora en llegar a la mansión de mi tía, mi difunta tía, cuando salí del carruaje pude notar que estaba muy alejada del pueblo... -decía Sakura hasta que escucha una voz familiar.

— ¡Sakura! -gritaba ten-ten desde lejos.

— Ah… ¿qué pasa ten-ten?- volteándose para verla- ¿ocurre algo malo?- por la expresión de su amiga se veía bastante fatigada pareciera que corrió por todo el pueblo 100 veces.

— Al fin te encuentro, sabes te busqué por todo el pueblo hasta que pensé, que estarías aquí - sentándose junto a ella en la misma banca que Sakura siempre estaba -oye no te andes yendo a si como así, me preocupas a mí, a los demás y por supuesto a Naruto.

— Lo sé perdóname… pero… este es el único lugar donde me puedo calmar.- "ella es ten-ten mi mejor amiga después de él, claro, ella me ayudó en los momentos difíciles cuando él se fue…"

—"Sigh" (Sigh: onomatopeya para el suspiro) bueno te la dejare pasar por esta vez, bueno ya me tengo que ir tengo que ayudar en la construcción de un edificio, adiós a por cierto les diré a todos que estas bien nos vemos al rato -se va.

— Adiós…, bueno en donde iba… ah cierto en ese entonces me sorprendía por todo…

En el pasado.

Sakura se impresionó mucho al ver la mansión parecía como un castillo pero con unos 3 pisos, de afuera se veía muy angosta pero cuando la tía abrió la puerta, de adentro se veía de porciones colosales (quien no quisiera vivir ahí) de repente apareció una niña de su misma edad era con: cabello azulado, piel blanca y unos ojos muy inusuales de color morado claro y traía un traje de sirvienta eso llamo mucho la atención de Sakura.

— ¡Hinata! Ven acá -dijo la tía Elisa se veía muy molesta al parecer iba ser la típica madrastra del cuento pero en este caso, la tía- pon mi abrigo en el perchero…

— Si señora -rápido lo agarro y lo puso en su lugar después regreso donde mismo.

— Bueno como veras tendrás una compañera de trabajo, su nombre es Sakura…

— "¿compañera de trabajo?"

— ¿entendiste? -pregunto la tía con arrogancia en su voz.

— Sí, señora.

— Bueno Sakura, desde este día trabajaras para mí… serás mi sirvienta.

— ¡¿qué? -en ese momento no lo podía creer, eso solo pasaba en los cuentos nunca pensó que eso le pasara- ¿no entiendo? Se supone que es mi tía y la pariente de ella- señalando a hinata- no nos debería hacer eso…

— ¡cállate, no digas mas esas cosas absurdas, Hinata, llévatela arriba, ahora! -mientras se iba a su habitación con las manos en la cabeza.

— Eto…sígueme -le agarra la mano, Sakura como acto la sigue, hasta llegar arriba- "Sigh" vaya, niña, estuviste cerca de una golpiza… eres muy afortunada -con un tono de timidez en su voz.

— Gracias, pero lo que dije fue muy cierto, ¿cómo se atreve tratarte así?

— Lo sé.

— Bueno, así que esto también ocurre en la vida real, eh, ¿y qué pariente eres de ella? - pregunto Sakura interesada.

— Su sobrina, llegué aquí… hace 3 años, toda mi familia… murió de una epidemia desconocida y… fui la única que sobrevivió -dejando caer algunas lagrimas eso Sakura lo notó le agarro los hombros con sus manos y la abraso- Sakura… gracias -correspondiendo el abraso al sentirlo Sakura que ya no lloraba la dejo de abrasar.

— Ya no llores, a ellos no le gustaría verte llorar -dándole una cálida y dulce sonrisa.

— Tienes razón, seré más fuerte

— Así se habla -le dijo alegre.

— ¿Y tu como llagaste aquí?

— Ah… pues murieron… si también por una enfermedad- fingiendo la muerte de ellos y la tristeza que tenía adentro.

— Qué pena, lo siento no debí preguntar.

— No te preocupes estoy bien enserio… oye, espera un minuto ¿la señora malvada es tu tía?

—Sí, es una prima de mi mamá, se llamaba Kasumi Kurosaki, bueno, antes de adoptar el apellido Hyuga de parte de mi padre.

— ¡Oh Dios, Mi mamá se llama…! Bueno, se llamaba Nabiki Kurosaki antes de ser Haruno por parte de mi papá ¡Ambas tenían el mismo apellido!

—Eso quiere decir que nuestras madres eran hermanas, y por lo tanto eso quiere decir…

— ¡Qué somos primas! -exclamó con emoción.

Sakura y Hinata (gritando de emoción) Aaaaaahhhhhhh!

— (Quejándose desde abajo) ¡Ya dejen de hacer escándalo ustedes dos!

— bueno, te mostrare toda la casa, sígueme -Sakura la siguió, ella pensaba que aunque trabajara como sirvienta no le importaría porque estaría acompañada de su nueva amiga y prima.

Después de ese le enseñó toda la casa: el comedor, la cocina con una mesa mediana, la sala de estar, un patio trasero con un gran jardín con arboles alrededor, el jardín de la entrada pero ese era un poco más chico, le mostró los 3 pisos que tenían en total 12 habitaciones, y en cada piso tenían 1 baño, contándolos como habitación, un sótano y un ático.

Sakura: vaya, qué cansado recorrido, oye hinata y ¿en donde dormimos nosotras?

Hinata: en el ático, pero lo modificaron para que fueran 2 cuartos pero no te preocupes son muy cómodos y lindos.

Llegando al ático.

— El mío es el izquierdo y el tuyo es el derecho.

Sakura abrió la puerta y al ver su cuarto se emocionó al notar que el tapiz de las paredes era color rosa claro y con unas flores de cerezos forrado, una cama del lado derecho junto a una ventana, en la pared izquierda un poco lejos un escritorio, con un florero encima con una rosa, al lado de la cama tenía un buro con una lámpara y al lado de la puerta estaba su armario.

— Valla que ¡lindo! -no pudo aguantar las ganas y se tumbo en su cama- ah… que rico se siente.

— Sabría que te gustaría, de hecho… antes de que tú llegaras, Sakura, presentía que alguien más estaría en esta mansión así que, me puse las manos a la obra y… pues yo misma lo decore…-un poco sonrojada y nerviosa- ¿te gusto?...

— ¡me encantó! Gracias, hinata -la abrasa- fue el mejor regalo de bienvenida.

— No hay porque… ahora debo entregarte tu uniforme -dejando de abrasarla- bien aquí esta… te esperare afuera para que te lo pruebes- se va de su cuarto.

— Guau… que lindo y es de mi talla -encantada e ilusionada se lo puso sin pensarlo- ya estoy lista, puedes pasar.

— Vaya, Sakura, te ves hermosa.

— ¿tú crees? (para aquellos que no tengan mucha imaginación busquen imágenes de kaichou wa maid sama pero imagínense el traje sin el corsé y con un moño negro atado en la cintura y también sin la gargantilla)

— Te queda estupendo, ahora ven, para que la señora Elisa nos dé las labores de hoy.

—"Sigh" sigo creyendo que lo que hace es malo.

En la sala principal.

— Vaya, así que te quedo el traje, eso está bien, bueno me iré por un momento regresare en 1 hora o 2, por cierto Hinata a ti te tocará limpiar el patio trasero y, Sakura, por tu mala conducta te tocara limpiar toda la casa, suerte…-cerrando la puerta detrás de sí, se oye el carruaje moviéndose hasta que no se oye nada.

— Sakura… si quieres yo limpio la casa, tú limpia el jardín ya que esta mas fácil de limpiar.

— Pero, Hinata ¿estás segura? La casa está más difícil de limpiar.

— No te preocupes… ya estoy acostumbrada -dándole una muy dulce sonrisa sincera.

— Está bien -deja a hinata limpiar adentro, mientras ella limpia el patio trasero, salió de la casa con una escoba, cerró la puerta detrás de sí, volteo la cabeza al frente y se topo con un montón de hojas regadas por todo el concreto del piso- creo que debí limpiar la casa yo -con una gotita en su cabeza- pero, la casa tiene más habitaciones… pobre Hinata, para la otra yo limpiare todo la casa -dijo decidida y empezó a limpiar.

El patio era más o menos así: al salir de la puerta trasera, se podía ver una pequeña terraza de la cual se desprendían 2 escaleras curvas, las cuales pasaban por un patio hasta llegar a una parte de concreto que indicaba el límite. A la izquierda y la derecha de las escaleras, respectivamente, avían unos pequeños jardines que al rededor tenían arboles separados a una distancia no muy pocos separados (quisiera ese jardín)

— Bueno, al fin ya termine esta parte… pero me falta la parte de abajo -un tono muy deprimente- no importa, Sakura, tu puedes.

En otro lugar no muy lejos de ahí.

— No te preocupes Sakura, muy pronto te animaras al descubrir a alguien más… -dijo el mismo hombre misterioso.

Mientras Sakura seguía limpiando el jardín un poco desanimada, de repente sintió un viento muy azotador que empezó a elevar todas las hojas y dirigiéndolas al bosque que se encontraba al lado del jardín, así facilitando y acabando el trabajo de Sakura.

— Ah pero que… - abre de repente los ojos encontrándose con todo el patio limpio- ¡valla ya cabe! Gracias ¡mundo! -saltando y festejando de la alegría, de repente escucha una melodía muy calmada y hermosa al principio pensó que estaba alucinando pero al instante en que siguió el sonido, tiro la escoba lentamente y sus pies solo siguieron a donde esa melodía la guiaría.

Sakura sólo continúo caminando hasta que, se tropezó con una roca cayendo en una empinada rodando y tropezando por todas partes del cuerpo.

—Ay… Auch… ay… auch… itai (itai: duele en japonés) ¡ah! -al fin dejando de tropezarse, cayendo al piso en cara- eso… dolió…

— Disculpa, podrías quitarte de encima… -dijo una voz misteriosa debajo de ella.

— ¿eh?…- mirando para arriba y encontrándose con un niño más o menos de su edad- a… si claro -reaccionando lo más rápido que pudo, ayudándolo a que se parara- perdóname no quise hacerlo, es que me tropecé y no te vi, y lo siento no volverá a pasar, perdón- ya por fin terminando su larga y confusa explicación.

—No te preocupes, no me lastimaste pero… lo que si dañaste fue, mi flauta- mostrándosela ron pida a la mitad.

— Lo siento mucho, si quieres te la pago.

— No… así está bien, no me pagues nada…

— Ah, gracias sino iba a tener muchos problemas -sonriéndole con una sonrisa muy amable.

— Veo que no eres por aquí -viendo su traje de arriba abajo- ¿Cómo te… llamas niña?

—Me llamo Sakura ¿y tú?

—Me llamo…

Nota de la autora: Eto… espero que les haya gustado y… por favor comenten.