Parejas
-Sebastian x Hinata
-Ciel x Alois
-Claude x Hannah (Insinuaciones)
Advertencias:
-Lemon
-OOC
-Muerte de Personajes
Los personajes de Naruto y Kuroshitsuji no me pertenecen
Cuando las puertas de la iglesia se abrieron no pude evitar abrir mi boca en forma de una gran "O" sabía que el ejercito tenia lo mejor en trasporte y armas y muchas otras cosas pero esa nave era enorme para solamente llevar a dos aprendices y una hermana superiora a la academia militar de Barsburg, un codazo por parte de Alois me hizo salir de mis pensares, el solo me sonrió al mismo tiempo que susurraba un leve "Te lo dije"
Dos días atrás nos habían recordado que iríamos a la capital para completar nuestro entrenamiento por lo que también tendríamos que acompañar a una hermana superiora a la academia, Alois si estaba emocionado por conocer tal lugar, en mi caso no mucho, no me van esas cosas. Hannah, una de las hermanas superioras, nuestra maestra y casi madre nos dio señal para que camináramos, Alois tuvo que sostener la peluca para que esta misma no saliera volando gracias al aire de la nave.
—Bienvenida hermana superiora—Un hombre de cabello negro, lentes y uniforme nos recibió—.Señoritas — El realizo una leve reverencia que las tres respondimos—Mi nombre es Claude Faustus y seré su guía en la visita en la capital. Un placer.
—El placer en nuestro— Hablo la hermana superiora con aquel tono tan elegante—. Llámeme Hannah. Estas dos de aquí son Hinata y Alice, aprendices de la iglesia—Alice es el nombre femenino de Alois, Hannah es la única que sabe nuestro secreto.
—Un placer—Dijimos al mismo tiempo.
—El viaje a la capital será largo, seguidme por favor—El hombre dio media vuelta pero aun nos miraba, aquellos ojos dorados me dieron un escalofrió—. Les enseñare sus habitaciones.
….
Mire por la ventana de mi habitación, a pesar de que ya fuera de noche el mar se veía de manera esplendorosa gracias a la luz tenue de la luna, las estrellas también hacía gala esta noche y sonreí ante aquello, sin contar los jardines de la iglesia, no había cosa más hermosa que el reflejo de la luna en el mar. Aun tenía puesto mi uniforme así que decidí darme una ducha antes de cenar.
Ese hombre, Claude, no me inspira mucha confianza y mucho menos la manera en la que miro a Alois… bueno, Alice. Sacude mi cabeza, seguramente ya estoy paranoica, la capital quedaba a un dia y medio de viaje por lo que estar encerrada en esta nave súper enorme me pone los pelos de punta, no soy muy amiga de las alturas que digamos. Una de las cosas que más amo es la sensación del agua en mi cuerpo, es tan relajante, me hace olvidar de tantas cosas.
— ¡Hinata! —Doy un grito cuando la puerta del baño se abrió automáticamente, tape mi cuerpo con mis manos— ¡Ya deja de taparte! Como si no te hubiese visto desnuda—Mi cara debió de estar roja como tomate ya que ardía con fuerza.
— ¡A-Alois! —Tome la tolla, tape mi cuerpo y salí— ¿Qué haces aquí?
—Vengo a pedirte un favor ¡No! Una misión—Alce una ceja—. Ni se te ocurra dejarme solo con ese tio.
— ¿no te hado buena espina? —El negó—. A mí tampoco—No me equivocaba, el señor Claude trasmitía muchas cosas pero confianza no era una de ellas—Bien ¿Qué te parece dormir conmigo…?
— ¡Pues claro! —No me dejo terminar—. Por cierto, la cena ya está servida.
Le sonreí y le pedí ayuda para vestirme, Alois será un chico pero tiene un muy buen gusto cuando se trata de ropa. Me coloco un ligero vestido semi invernal de color negro con bordados blancos, recogió mi cabello es una traza que caía de manera elegante en mi hombro derecho, le suplique para que no me maquillase y gracias a dios que no lo hiso. En poco tiempo ya estaba lista.
Cada vez me sorprende en como el gobierno derrocha el dinero en el ejercito, se que son los que nos brindan protección de aquellos que quieren invadir el imperio pero no puedo aceptar que el dinero se valla en naves como esta y no en renovaciones para los lugares que realmente los necesitan como por ejemplo nuestra iglesia, es linda sí, pero ya necesita un cariñito.
Llegamos al comedor y ahí estaba Hannah sentada a unos metros de Claude, la meza era larga y se notaba que estaba hecha con la mejor madera que pudiesen encontrar, no pude evitar fruncir mi ceño, con una leve reverencia tomamos asiento al lado de Hannah.
— ¿El señor Claude no agradece por los alimentos?—Dijo Alois cuando ya habíamos terminado de dar gracias, bueno, el no la daba realmente; solo cerraba los ojos y juntaba las manos, pero no rezaba "Solo un dios arrogante permite que su gente sufra de esta manera" Era una de las tantas razones por las que no creía en aquel ser celestial—. Creí que los soldados eran los que más respetaban esta regla—Un silencio incomodo.
Lo mire por lo bajo y él seguía comiendo con normalidad.
—Es cierto…—Hablo finalmente y tanto Alois como yo sentimos un horrible escalofrió gracias a aquella sonrisa y ojos dorados—. Pero hacemos algunos que somos la excepción—El silencio incomodo volvió a llenar el comedor, hasta que el hablo nuevamente—. Hermana superiora, ahora que lo pienso usted se me hace muy familiar—Ambos posamos nuestra vista en nuestra maestra— ¿no no hemos visto en algún otro lado?
—Seguramente me confunde con otra persona... —Llevo una taza de té a su boca y bebió de s contenido
—Dicen que los ojos son el reflejo del ama…—Pose mis ojos nuevamente en el hombre—… ¿Sus ojos, su alma será tan impura como sus ojos? —Tuve que sostenerle la mano a Alois con fuerza para que no se levantara, incluso yo misma tuve el deseo de golpearle—.Usted, ha visto las cosas más oscuras y prohibidas ¿Se unió a la iglesia para remediar todo eso?
—Podría ser…—La mire sorprendida, ella siempre nos ha dicho que jamás debemos mostrar sonrisas falsas ¿Entonces por qué las muestra?
Antes de que ese hombre pudiese decir otra palabra, yo me adelante.
—Señor Claude, le pido por favor que no hable de esa manera sobre la señora Hannah—El me miro sin interés—.La señora Hannah es como nuestra madre así que si hablara de esa forma espero que no sea frente a nosotras—Me sentí satisfecha al ver su ceño fruncido, lleve una servilleta a mis labios para limpiar cualquier residuo de comida en ellos—Ahora con su permiso, me retiro ¿Vienes, Alice? —Mi sonrisa era igual que siempre.
—Claro, ya también termine…— "Ambas" nos levantamos—. Con permiso maestra, señor Claude.
….
—Ese tipo es muy guapo y todo—Alois se tumbo en mi cama luego de cambiarse—. Pero es un patán de primera—Me estaba quitando el vestido cuando lo escuche, pare y le mire con una ceja alzada— ¡No me mires así! —Desvió su mirada e inflo las mejillas—.Dijiste que no me juzgarías.
Sonreí y sin que me importara mi desnudes lo abrase, no necesito verlo para saber que se sonrojo.
—Alois, eres mi hermano—Con una mano comenzó acariciar su cabello—. No importa si eres chico o chica, si te gustan los hombres o mujeres, te seguiré amando tal y como eres.
El asintió y hundió mas su cabeza en mis pechos, se que su madre hacia lo mismo con el por eso le gusta que lo abrase de esta manera, cuando éramos niños y yo tenía pesadillas el me contaba cuentos hasta que me durmiera otra vez.
—Quédate así un poco mas…—Me dijo casi en un susurro—.Vístete cuando me duerma—Asentí.
Cuando lo conocí ningún niño lo quería, era bastante malo y hasta mezquino, decía que pertenecía a realiza "¿Eres un príncipe?" Recuerdo haberle preguntado una vez y él me había respondido que si y como tal yo tenía que arrodillarme ante el "Si, su alteza" Y desde ahí nos volvimos inseparables.
….
—Yo… No creo en el "Por siempre"
Yo solté una pequeña risa.
—Sí. Lo sé… Pero… Está bien tener al menos tener uno de esos—Sonreí al ver que ella mentalmente comenzaba a darme la razón pero era un tanto orgullosa como para admitirlo, tome su mano la cual era más blanca que la mía y la bese— ¿No lo cree?
La mire y nuestros ojos se conectaron, ella se sonrojo de sobremanera pero no hay nada que se pueda hacer con ello, será una chica tímida y si lo completo con su bonito rostro ¡Pff! Será una joven bastante deseada, tendré que hallar una forma de alejar a los niñatos de ella.
— ¡S-Sebastian!—Me regaño—. N-No vuelvas hacer eso.
Jalo su mano y hundió su redondito rostro en *Holy Knight, su libro favorito. Pose una mano en mi pecho mientras seguía arrodillado en el piso de la habitación.
—Nunca le traicionare, no dejare que nadie le haga daño— Es increíble lo mucho que ella me ha cambiado, cuando realizamos el contrato ella me describía como alguien frio e incluso cruel—. Porque… Usted es mi dueña.
Desperté y lo primero que vi fue el techo de mi dormitorio, me senté en la cama y no pude evitar posar mis ojos en la marca de contrato que está en la parte superior de mi mano, la apreté con tal fuerza que mi sangre salió de mi palma. Ya han pasado quince años desde que ella fue encerrada en el Abismo, quince años sin poder sacarla de aquel lugar tan oscuro y frio ¿Estaría sufriendo? ¡Por dios! Es obvio que está sufriendo, yo más que nadie se que se siente estar ahí. Me levante y sentí el frio del suelo tener contacto con mis pies descalzos, mire a la cama del frente y Ciel no estaba en ella, seguramente ya está preparando todo.
¿Por qué volví a soñar con ella? Hacía años que no lo hacía y ahora que estamos a punto de volar hacia el imperio de Barsburg lo hago ¿Una señal quizá? Negué con la cabeza al mismo tiempo que terminaba de arreglarme, nunca nadie ha podido salir del Abismo sin una Cadena, solo nosotras podemos salir y entrar cuantas veces queramos dependiendo de nuestro poder ¿Pero que un humano salga solo? Es imposible, morirían en el intento.
Un fuerte dolor de cabeza hizo que apoyara mi frente de la puerta, rápidamente y de forma cruel llegaron a mis recuerdos de aquel en que ella cambio totalmente "¡No me toques!" Fue lo que le grito su padre cuando ella trato de acercársele "Tu. Mugrosa" Solo pude verla de pie bajo la nieve mientras que a mí me arrastraban a las celdas por mi indisciplina, tres días encerrado como un animal y yo estaba triste, triste porque sabía que si ella lo quería el mismo dia me hubieran sacado, pero, cuando la vi me di cuenta el porqué .
Estaba sentada al frente de la chimenea con un libro en sus manos y otros tres a su lado, sus ojos lilas que normalmente mostraba vida y felicidad estaban apagados, ella lentamente me miro y fingió una sonrisa, como odie aquella sonrisa "Lo siento, Sebastian, fue todo culpa mía. ¿Te encuentras bien?" Recuerdo haber susurrado su nombre acompañado del Lady que siempre le colocaba, me había dejado caer en el suelo "Todo fue mi culpa ¡Si no hubiera actuado tontamente!" Ese dia me di cuenta lo especial que ella era, ella tenía una oscuridad en su interior y era gracias a su ya difunto padre, una oscuridad que no podía desaparecer pero si taparla con la mía. Por eso me volví su cadena, para cumplirle su único deseo y falle.
Hola! Bueno, Aquí tenemos la primera aparición de Sebastian *-* A partir del siguiente capi comienza el salseo
*Holy Knight es el libro favorito de Oz en Pandora.
