Síndrome de Estocolmo
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—¿Piensas que soy Kira? –pregunta Light con voz seria mientras su mirada sigue en el monitor delante de él.
—¿Es retórica Light-kun?
Están solos, el equipo hace ya unas horas dejó el edificio. Se encuentran a unos cuantos metros de distancia, solamente iluminados por la luz del piso en el que se encuentran y la de los ordenadores. Es tarde.
Cuando Light habló, L pensó inmediatamente que empezaría con su discurso de querer dormir decentemente. Incluso, cuando lo vio abrir la boca, ya tenía prefabricada la respuesta. Pero Light sacó a Kira a colación.
—No… dime, ¿piensas que soy Kira?
—… Creo que la cadena prueba lo que pienso, Light-kun –responde con facilidad L, a la vez que mueve su muñeca haciendo tintinear los eslabones. No esperaba que el menor se pusiera hablar de Kira. Impredecible y paradójico su Light-kun.
—¿Piensas que soy Kira?, ¿ahora, en este preciso instante Ryuuzaki?
L toma un nuevo dulce de la bandeja que hace unos minutos Watari le trajo. Buen sabor, es frambuesa gelatinosa. ¿Piensas que soy Kira?, sabe que la respuesta es simple: 'si eso pienso, eras Kira, mi enemigo, el que se creía dios'. Pero la oración está en presente, en el momento…
… y en el momento, Light Yagami no es Kira. Es igual de arrogante, inteligente e idealista, pero aquella mirada afilada que tenía en sus primeras reuniones le ha abandonado. 'No, no eres Kira'. Pero no puede responderle eso, no puede.
—Eres mi mayor sospechoso, Light-kun, lo sabes —gira su asiento para quedar cara a cara con el otro joven quien ya se giró para mirarlo-, y si has cometido un asesinato, consciente o no, no te exonera.
Light cierra los ojos y aprieta sus puños. Quiere agarrar el teclado y romperlo en la cabeza de L, quiere hacerle entender en aquella dura cabeza que él no es ningún puto asesino. Pero no puede porque entiende el porque de las sospechas, aun cuando es inocente. Porque él mismo se sospecha.
—Ryuuzaki, me sé aquella diatriba de memoria, lo que te estoy pidiendo es simplemente que me digas si piensas que en estos momentos soy Kira, es tan simple como eso.
—Cuando te confinamos, los asesinatos pararon y luego de unos días volvieron a continuar impidiendo así cualquier prueba para culparte. Amane dijo que te conoció en Aoyama el mismo día en que fuiste a encontrar al segundo Kira. Y actualmente, estamos persiguiendo a un tercer Kira que es mucho más tosco y menos planeador que el original. De acuerdo a lo que te digo, saca tus propias conclusiones. –L dice mientras vuelve su asiento a la posición original, dando por terminada la conversación.
—¡Mierda L!, ¿es que acaso no puedes responder sin ambigüedad? —Light se para y pone sus manos en los apoyabrazos de la silla del detective-, estás diciendo que piensas que ahora no soy Kira, pero que sí lo fui antes como el primero.
L lo mira, lo mira con su general expresión sin emociones –, eso te estoy diciendo Light-kun, pienso que fuiste Kira y no sé porque motivo lo dejaste de ser. Y pienso que –toma una respiración, como si necesitara buscar las palabras-, pienso que todo es parte de un plan tuyo para volver a serlo despejando tu nombre.
Light lo suelta y se queda de pie mirando hacia nada en particular. Odia a Kira en esos momentos como nunca antes lo ha hecho, lo odia porque lo que le ha dicho L él ya lo ha pensado antes. Conoce su patrón de pensamiento y sabe que si hubiese sido Kira todo esto podría ser perfectamente un plan. Lo sabe bien, aquella idea le daría una respuesta a esos boquetes de memoria que le faltan, a la perdida de recuerdos atípica que lleva. Pero esa parte de sí, la idealista y moral le impide creer que fue un asesino, él nunca cometería esos crímenes traicionando sus moralejas.
—¿Entonces piensas que todo esto es un show?, ¿Qué estoy fingiendo?
—No. No eres Kira en el momento, por eso juras tu inocencia. Pero lo volverás a ser, y yo me encargaré de enviarte al patíbulo cuando eso pase. –responde L simplemente mirándolo.
Pero soy inocente, tiene ganas de decirle Light, 'soy inocente en éste momento L, y el presente importa'. Y la frustración lo consume, por que está jodido por todos lados, y con ironía podría hasta reír si no fuese tan maldita su situación. Si la premisa de L es correcta, significa que él mismo se metió en todo este embrollo y permitió cada una de las cosas por las que se ha dejado pasar; el confinamiento, los juegos mentales, la privación de libertad. Y qué, cuando atrapen a éste tercer Kira, volverá a tener el poder asesino.
L lo mira fijo desde su asiento. Light parado, mirando a la nada con expresión en blanco. Por un momento, por un efímero momento, a L le dan ganas de decirle que todo está bien. Por eso odia involucrase personalmente. Aquella mierda de la amistad parece que se ha vuelto realidad después de todo. Pero ver a Light, al Light controlador y brillante tan… perdido, le molesta, porque no se supone que el joven Yagami deba ser así.
Light suspira mientras vuelve a fijar su vista en su monitor y toma asiento. Ha pensado en lo que le acaba de decir Ryuuzaki, y uniéndolo con todos sus pensamientos ha creado un mapa mental de la situación. Sabe cual es la única salida. Las probabilidades de que esté equivocado son mínimas comparadas a lo que supondría no llevar a cabo lo que piensa. Su vida vale mucho, pero si hay algo que para Light vale aún más, es la justicia y el atrapar a Kira. No puede haber más pérdidas, y si el plan del Kira original está correcto, cuando él vuelva a tener su arma matará a L y todo lo que se ponga a su paso. Con su línea de pensamiento ya llegó a la única salida.
—Ryuuzaki, creo –respira hondo-, no, sé que tienes razón. Fui Kira, y en cuanto paremos a éste lo volveré a ser.
Si L no fuese un profesional, en aquel mismo momento se le habría caído la quijada. Las palabras de Light son técnicamente una confesión, lo que necesita para enjuiciarlo.
—Y si te lo digo es porque deseo atrapar a Kira, no sólo al tercero, y si yo fui el original, entonces yo también merezco ser atrapado. –se lleva las manos al cabello, como si aquello le diera las fuerzas para seguir-, Te seré sincero, hay partes de mi mente que no recuerdan cosas; como ves, no sé la razón por la que bese a Misa, o porque conocí a Penber… y por eso pienso que estás en lo correcto. No dudo que con mi mente, aquel plan hubiese sido llevado a cabo a la perfección.
L hace una mueca, 'modestia aparte Light-kun'. Pero sabe que Light está en lo correcto. Con su mente, aquel plan se llevaría a la perfección.
—Con lo que me has dicho, Light-kun, prácticamente me has dado una confesión. ¿Cuándo me lo dijiste, sabías ya eso, no?
Light sonríe resignado– ¿Es retórica, no Ryuuzaki?
Teru Mikami estudió leyes para ser abogado y llevar la justicia a su forma total. Puede parecer, como muchos le dijeron en la universidad, que está obsesionado con el orden y el control. Pero Teru sabe mejor, tan solo siguiendo un orden se puede llegar a una paz.
Como el orden de Kira.
La Justicia.
Cuando empezaron las matanzas y ya no se podían seguir ignorando ni culpando a las casualidades, Teru tuvo una revelación. Dios decidió limpiar el mundo de la degradación y volver a renacerlo. Y ahí Teru concluyó seguir con cada onza de su ser a Kira en todo lo que pudiera, porque sus sueños tan lejanos podrían ser llevados a cabo por una mano divina y quizás al final del camino, la utopía justiciera podría ser verdad.
Por eso para Teru, Kira es dios. Por eso lo ha seguido en cada uno de sus pasos, desde que asesinó a Otoharada como dijo L (hereje) hasta los últimos asesinos que murieron en prisión. Y por esto, por esto Teru sabe que el Kira que está ajusticiando en el momento, no es su dios. No es realmente la mano divina que inició la cruzada.
Teru es inteligente, y no le ha costado notar el patrón de los ajusticiados. Y si sus cálculos no le fallan, éste sería el tercer Kira, después de aquel que asesinaba indisciplinadamente. Pero éste es aún peor, una vergüenza en el nombre de dios, éste mata sin planear, sin averiguar, sin calcular, y mata para subir el valor accional de Yotsuba Corps.
Hace unos meses atrás, siete para ser más específico, Sansori Kinakuta le pidió que investigara a la Yotsuba por el creciente aumento de valor. Sansori, ejecutivo de ELF corps que estaba preocupado por los intereses de su grupo, murió misteriosamente una semana después de que se reanudaran las matanzas de Kira. Y hace poco tiempo ha muerto Arayoshi Hatori, jefe de la sección de estrategias publicitarias de la Yotsuba.
Cuando se puso a investigar, no pudo evitar encontrar el patrón del Kira falso. Que las muertes beneficiarían el valor accional de Yotsuba, junto con la muerte accidental de Hatori…
Solo podía concluir que el tercer Kira estaba en la Yotsuba corps.
Y eso es lo que lo tiene tan molesto. Que un imbécil tan egoísta éste ostentando el poder de dios. Que un idiota preocupado por su auto beneficio esté desajenando a la utopía. Él debería ser el portador, él quien sigue paso a paso los mandamientos de su dios, él quien llevaría la justicia como se debe. Él, Teru Mikami, para así investigar y encontrar al Kira original, al verdadero e irremplazable dios.
Pero sabe que es difícil. No tiene nada con lo que pueda encontrar a Kira en Yotsuba, y si no se equivoca, encontrar al tercer Kira es una carrera en contra del propio L, una carrera en la que L ya le debe llevar la delantera.
Claro que tiene ocho sospechosos. Ocho influyentes ejecutivos del grupo Yotsuba que se juntan todos los viernes. Lo imposible es saber cual de esos ochos es el Kira que busca. Imposible temporalmente hablando, porque L puede averiguarlo antes que él y quedarse con el poder de Kira.
Por eso debe apurarse y enterarse antes que nadie.
Para así ser él, el Kira momentáneo y luego buscar a su dios, al Kira original.
Y deshacerse de los infieles.
Notas de la Autora: Espero que les haya gustado, aunque los primeros cap no tienen mucha acción LxL xDD. Esta historia la actualizaré con más frecuencia que Utopía, ya que la tengo casi terminada D:
