Bien, bien, los dejo con la continuación de "Merodeando en Hogwarts"
"Los amores de verano terminan por todo tipo de razones, pero al fin y al cabo todos tienen algo en común: son estrellas fugaces. Un... espectacular momento de luz celestial, una esfimera luz de la eternidad que en un instante se van. Espectacular momento de luz celestial, una efímera luz de la eternidad que en un instante se van"
Capitulo 2
Una visita inesperada
Era un hermoso y cálido día que anunciaba la próxima e inminente llegada de la primavera, los rayos del sol comenzaban a despuntar perezosamente entre los rezagos aun visibles de la niebla matinal, el rocío de la mañana aún se sentía fresco en el aire y un rico olor a pasto recién cortado impregnaba con un suave y agradable olor el ambiente.
Los años transcurridos en el Mundo Mágico habían sido de una paz y tranquilidad inusitada y nada parecía mermar el agradable progreso de las cosas, quienes habían tenido la desdichada suerte de vivir las dos últimas grandes guerras no podían hacer nada más que opinar que eran años de paz realmente ganados y merecidos por la gente a la que le tocaba vivirlos.
Un fulgor verde esmeralda ilumino la sala de un departamento ubicado en la parte céntrica del Londres muggle, ruidos de trastes chocando se dejaban escuchar desde la cocina; el inesperado visitante sonrió pensando en el, seguramente inminente, desastre que encontraría dentro de ella, haciendo uso de todas sus habilidades de sigilo aprendidas a lo largo de su vida se dirigió hacia esa parte del departamento de la que procedía el alboroto.
Llevaba unos cinco minutos apoyado en el resquicio de la puerta de la cocina, con los brazos cruzados y una sonrisa tierna anclada en el rostro cuando, después de observar algo que ocurrió en el interior, fue incapaz de guardar silencio por más tiempo.
-Juraría que la idea es que el merengue adorne el pastel y no tu cara
Decir que una expresión de extática sorpresa adorno el rostro de la chica a la que fue dirigido el comentario seria, en verdad, decir muy poco; olvido por completo el contenedor de merengue que tenía en las manos y lo tiro sobre la mesita de la cocina al tiempo que gritaba loca de alegría y corría, casi botando varios contenedores más en el proceso, hacia la puerta. Salto hacia la figura apoyada en la puerta, echándole los brazos al cuello.
-¡Te extrañe! ¿Qué haces aquí? Te esperábamos hasta finales de de junio como muy temprano y… olvídalo, como si eso importará, ¡Merlín! ¡Estás aquí! ¡Qué alegría! ¿Te he dicho lo mucho que te extrañaba ya?- exclamo en el acto dejando salir una palabras tras otra sin detenerse siquiera a respirar
-Respira cariño que no quiero perderte por culpa de la asfixia
-Serás tonto- regaño la chica dándole un ligero golpe en el hombro
-Tú me atontas Sheccid… y tanto- replico Elám en tono suave mientras se inclinaba ligeramente para quitarle con un beso algo del merengue que ocupaba su cara, en la punta de su nariz
La pelirroja meneo la cabeza divertida ante las ocurrencias de su novio pero un momento después se encontró perdida dentro de su mirada, reflejándose en lo profundo de sus ojos y con el corazón latiéndole más rápidamente conforme veía el rostro de Elám acercarse cada vez más hacia ella. Cuando sus bocas se reclamaron, ambas mentes protestaron, por el largo tiempo que sus labios habían pasado sin sentirse, y agradecieron al mismo tiempo el que la larga espera hubiera acabado por fin y para su deleite. Un insistente carraspeo procedente de sus espaldas los hizo separarse, aunque de muy mala gana.
-Si ibas a estar tan ocupada no debiste haberme mandado una lechuza pidiéndome venir a tú casa tan temprano ¿no crees?
-O podrías haber hecho gala de la paciencia que siempre tienes y no interrumpir- refunfuño Sheccid virando a ver a la visita que si esperaba para esa mañana
-Considérenlo como una pequeña venganza por cierta interrupción una noche junto al lago cuando estaba con Josh y un par de entes llegaron para interrumpirnos… ¡Y espiarnos!- dijo la castaña con una sonrisa ladeada en el rostro
-Buen regalo de bienvenida el tuyo Any- murmuro Elám
-¡Ah, Elám! Pero si eres tú… ¿no se supone que debes estar en Francia?- pregunto inocentemente Anyrel
-¿Quién mas podría ser sino yo, Anyrel?- espeto celoso el metamorfomago mientras en sus iris refulgía un peligroso color rojo granate.
-Nadie… nadie, yo solo decía- respondió la chica alzándose de manos
-Pues no digas cosas que no son- sentenció Sheccid, luego se dirigió a Elám-. Lo siento cielo pero tenía una cita previa aquí con Any
-¡Hey!- protesto el chico-. Pero si yo voy llegando, ¿me cambias por alguien a quien ves diario?
-Hey Lupin no te pases- medio reclamo Anyrel-. Nuestra cita como bien te dijeron era previa, eso te pasa por venir sin avisar. Ya sabes que los compromisos se cumplen
El metamorfomago refunfuño mientras le dirigía una mirada nada agradable a la castaña, quien únicamente le sonrió con desparpajo.
-No, Elám, no te cambio- dijo Sheccid dando un beso en la mejilla a su novio-. Pero no sabía que vendrías hoy y como es el cumpleaños de Dhamar debo terminar el pastel y otras cosas de comer. Any vino a ayudarme
Elám alzo una ceja componiendo una expresión escéptica en su rostro, dirigió una mirada burlona hacia la castaña y después dijo:
-¿Te va a ayudar a quemar la cocina? Amor, si querías remodelarla bastaba con que lo pidieras no hay necesidad de provocar accidentes
-Serás bruto- espeto molesta la castaña propinándole un golpe al chico ante la risa de Sheccid-. Yo no voy a quemar nada
-Entonces nuestros estómagos sufrirán, nos has condenado- dijo Elám con expresión de pena y tono melodramático
-¿Y quien dijo que tú estás invitado a la fiesta? Nadie sabe que estas aquí después de todo- dejo caer la castaña con tono malévolo. Sheccid simplemente observaba divertida la discusión que se llevaba a cabo entre su mejor amiga y su novio.
-Já já já aunque me presentara sin invitación nadie me sacaría y bien que lo sabes Anyrel
-Sí, sí, ya va Elám, lo que tu digas- le contesto medio tirándolo a loco la castaña al chico
-Bueno ya basta los dos- regaño Sheccid-. Tenemos muchas cosas que hacer Any, ve sacando las cosas de la nevera. Elám ¿Por qué no vas a casa de mis papás y ves en que puedes ayudar a James para la fiesta?
-Vale, solo porque me lo pides tú preciosa. Nos vemos al rato, te amo- y guiñándole el ojo a la pelirroja el chico espeto justo antes de desaparecerse-. ¡Y cuida de que Any no ponga sal en lugar de azúcar de nuevo como con las fresas con crema del cumpleaños de Joshua!
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-¡Elám, que sorpresa verte por aquí!- espeto Harry cuando abrió la puerta de su casa esa mañana del día de abril y se topo con el rostro que menos esperaba ver-. ¡James, baja que Elám está en casa!
Ni bien había terminado de hablar cuando los pasos apresurados se dejaron escuchar procedentes del piso de arriba y al poco tiempo bajando las escaleras de manera rápida.
-¡Hey, tio!- grito James mientras se abalanzaba sobre su amigo, ambos chicos cayeron rodando al suelo
-¡Que me despeinas, James!- reclamo el chico en son de broma mientras una sonrisa aparecía en su rostro.
Harry, parado unos pasos más atrás, meneo la cabeza divertido; sin importar cuantos años tuvieran en definitiva jamás cambiarían, ambos chicos se pararon y se dieron un fraternal abrazo, tenía casi seis meses que no se veían las caras.
-¿Cómo es que estás aquí?- pregunto arqueando al ceja James
-Las ventajas de que en la escuela de Medimagia en Francia exista la posibilidad de exentar materias- dijo con un gran tono de orgullo Elám, lo cual hizo suponer tanto a James como a Harry que eso no era nada fácil-. Las he pasado todas sin necesidad de los finales y gracias a ello puedo pasar un mes de vacaciones
-¡Eso mola tio!- exclamo feliz su amigo-. No te la vas a acabar Elám, debemos recuperar el tiempo perdido
-¿Qué te parece si empezamos hoy?- pregunto seriamente Elám, ver la expresión que apareció en la cara de James al decir eso no tenía precio
-Eh… yo… estehm… hoy sería complicado hermano- respondió finalmente James
Harry soltó la carcajada al ver la dificultad en la que se había metido su hijo y en tono cómplice le dijo a Elám:
-Es el cumpleaños de Dhamar, el que mi hijo se reformará me costo que el chico no pueda dar casi ni un paso sin antes pensar en ella-. Harry alzo los hombros en un gesto que quería transmitir resignación-. No me quejo, Dhamar ha hecho un buen trabajo con este
Elám y Harry rieron juntos la broma ante la queja del pelinegro que solo contribuyo a que ambos rieran aún más. Después de un rato Elám se alzo de hombros mientras sonreía con esa picardía que lo había caracterizado desde siempre.
-Sí, bueno, en realidad yo ya sabía que era el cumpleaños de Dhamar, me han hecho venir con la misión de ayudarte así que por ahora soy todo tuyo- le dijo a su amigo alzando los brazos al aire
-Mmm… no pues la única persona capaz de darte ordenes y hacer que las obedezcas es la enana. ¿Cuándo llegaste que ya la viste?
-¿Remus sabe ya que estás aquí?- pregunto Harry a Elám
-Prácticamente estoy llegando- contesto el chico a los dos-. Vengo de ver a Sheccid y ella me mando a ayudar a James cuando Anyrel apareció en el departamento, quería darles una sorpresa así que no, no he ido a mi casa por lo que no he avisado a mis padres que ya llegue- James silbo por lo bajo ante la respuesta dada por Elám y viro a ver a su padre.
-¡Vaya! El chico esta fuera seis meses y ya vemos cual es su lista de prioridades papá, primero Sheccid, luego nosotros y nada de Remus o Tonks… le partirás el corazón a tu madre pequeño bribón- dijo James poniéndose una mano en el pecho en calidad de estar dolido-, luego resulta que para eso los crían.
-No seas payaso, James- dijo Harry dándole un ligero golpe en la nuca a su hijo-. Sabes tan bien como yo que Remus se encuentra acompañando a Tonks en una misión y por eso esta de licencia en el colegio así que no están en casa.
-Algo que yo también sabía tarado ¿Qué te crees que soy tan mal hijo como tú? Solo por eso aún no he ido a casa y…
Una sombra ataco a Elám por la espalda ocasionando que las palabras murieran en su boca y que este se doblará ante el peso que le había caído encima, trastabillo y casi cae de boca contra el suelo pero un tirón en su camiseta se lo impidió.
-¡Hey pequeñajo! Claro de mí si te olvidas… años de mi vida dedicados a ti y así me pagas
-¡Sirius!- exclamo de lo más emocionado Elám mientras se volteaba para darle un gran abrazo de oso a su padrino-. Claro que no me olvido de ti, sabía que te podía encontrar aquí
-¿Dónde mas podría estar asaltando el refrigerador?- susurro Harry
-¿Dónde está tía Jaina?- pregunto Elám ocasionando que la sonrisa en la boca de Sirius se congelara en el acto
-Bueno… ella ha ido a visitar a Efrán a Alemania- respondió seriamente el Black logrando que la sonrisa se borrará de sus labios.
Elám cerró la boca al instante de manera automática y enseguida volteo a ver alrededor en busca de algo con lo que pudiera entretenerse, sus ojos toparon con la mesa del comedor y exclamo en un tono de falsa alegría.
-¡¿No piensan invitarme a comer? Estoy famélico, el esfuerzo para aparecerme hasta acá me ha dejado hambriento y exhausto
-Seguro- contesto rápidamente James a su amigo-, pero como mamá ha ido de compras tendrás que conformarte con lo que mi padre dice que cocina
Entre las risas de los chicos que no dejaban de jugarles una que otra pasada tanto Harry como Sirius se pusieron a preparan algo para desayunar, mientras Elám y James hacían algo de jugo de naranja. Si bien era cierto que todo hubiera sido más fácil con magia a ninguno de los cuatro se les daba muy bien la realización de hechizos de ese tipo por lo que prefirieron prepararlo todo a lo muggle, una forma que además disfrutaban.
-Te juro tio que no se cómo es que has logrado sobrevivir solo en Francia si ni siquiera el fregotego te sale de una manera medianamente decente- espeto James mientras cogía una cascará de naranja para tirársela a su amigo, misma que este esquivo con la habilidad dejada por el Quidditch.
-¿Te has parado a pensar que pude haberme buscado una francesita para que mantuviera mi hogar impecable James?- pregunto el chico a su amigo después de que este espetara por medio de ese comentario la nulidad total que tenía en cuanto a hechizos útiles para el hogar
-¡Estas pirado!- exclamo James mientras dejaba caer el cuchillo que sostenía en la mano-. Que yo me entero que le pintas el cuerno a mi hermana y usare un sectusempra donde más te duela
-Te regreso la advertencia, cuñado
Harry y Sirius no pudieron evitar soltar una carcajada ante ese intercambio tan fraternal de palabras que habían tenido su hijo y ahijado respectivamente, quince minutos después el desayuno estaba en la mesa totalmente listo para ser devorado por los cuatro magos.
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-… Y entonces justo cuando estaba por darme la vuelta para quitarme de ahí y salir corriendo lo más rápido posible hacia el lado opuesto que el tio me dice, pero esccuchen bien ¿eh?, va y me dice: "De acuerdo, ya calle suficiente, escucha estoy trabajando en una teoría… los hombres son idiotas"
Anyrel, Sheccid, Altaír y Dhamar prorrumpieron a carcajadas cuando Rocío termino de relatarles el último encuentro que había tenido con Scott Wallace, uno de sus compañeros de trabajo, quien no había dejado de invitarla a salir casi desde que la había conocido. Los chicos fruncieron el ceño ante la agresión hecha contra su género... por uno de su mismo género, eso era injusto.
-Pues ante su total sinceridad y después de haberme reído tanto con su comentario, y encima en su cara, ya no pude seguir negándome- contesto la pelinegra todavía sonriendo-. Termine aceptándole la cita, han de reconocer que el chico hizo su esfuerzo
-Sobre todo reconociendo eso de que los hombres son idiotas- concordó Dhamar sonriendo inocentemente hacia James
-Ese tio no sabe lo que dice- espeto el pelinegro cruzándose de brazos-, debe estar dañado del cerebro o algo
-Nah… yo diría más bien que está bien lucido- comento a su amigo Anyrel mientras se sentaba sobre las piernas de Joshua y cruzaba sus manos en su cintura
-Aunque algunos son más idiotas que otros- arguyo Altaír-. Al final va a resultar que todos son un poco idiotas
-Pues idiotas o no la verdad es que realmente no pueden vivir sin nosotros
-¡Felicidades Elám acabas de demostrar que lo que dijo Scott es cierto!- todo mundo rio ante lo dicho al metamorfomago por su novia-. Cariño, definitivamente entras en el grupo de los hombres idiotas
-Mira por donde cuñadito… no, si con una novia así, que te traiciona a la primera de cambio, que mala suerte la tuya
-¿Qué le vamos a hacer James? Tú sabes de sobra cuanto quiero a esta traicionera y pequeña bruja- dijo Elám a su cuñado en respuesta a su comentario mientras depositaba un suave beso en la boca de la chica quien solo atino a sonreír
-Tan controlado y casi ni se ven- murmuro Joshua en son de burla
-Yo que tu no hablaría primito que también me han contado lo bien controladito que te tienen- dejo caer Altaír. Anyrel sonrió con picardía.
-Cuenta, Altaír, cuenta
-Nah… el más indicado es Assaf él lo presencio en vivo y a todo color
-Pero mi hermano no está acá así que dinos tú
-A mí nadie me controla- dijo Joshua totalmente convencido-. Únicamente pienso que ya hemos peleado lo suficiente como para perder el tiempo en hacerlo más
-No encuentro una réplica para eso- tuvo que admitir Sheccid-. Incluso diré que tienes toda la razón ¿para qué perder el tiempo en pleitos?
-Oh… porque lo bueno de los pleitos son las reconciliaciones- contesto James a su hermana ante el evidente sonrojo de Dhamar
-Vaya el chico tiene sus momentos lucidos- reconoció Elám a su amigo-. Concuerdo totalmente contigo en eso. Así que Any peléate más seguido con mi querido cuñado ¿eh?
-Lo baboso no te lo quita nada ¿eh Elám?- la castaña se había parado de las piernas de su novio para meterle un zape al chico
-No pues, se nota que tú me has extrañado tanto mujer- se quejo el chico Lupin dirigiéndose a la castaña-, puro maltratarme has hecho desde que llegue
Así fue como entre bromas y risas la tarde de aquel doce de abril fue pasando, la plática no cesaba y realmente nadie tenía muchas ganas de que lo hiciera por que hacía varios meses que no se encontraban todos juntos, reunidos como en los viejos tiempos. Sheccid y Anyrel siempre estaban muy ocupadas con su trabajo en el Ministerio por lo que casi nunca las veían. James y Joshua llevaban casi nada de haberse incorporado al departamento de Aurores y Tonks les cargaba la mano con trabajos que no eran nada peligrosos pero si de lo mas tediosos. Dhamar viajaba mucho por su trabajo en el periódico al igual que Altaír como rompedora de maldiciones. Y así entre una cosa u otra sus horarios casi nunca coincidían pero aún así no habían perdido el vinculo tan fuerte que los unía sino que, por el contrario, lo habían incrementado. Tres horas después del ocaso Anyrel, Joshua, Sheccid y Elám se pusieron de pie con caras de resignación.
-Bueno chicos, nosotros tenemos que irnos porque Sheccid y yo hemos de estar mañana en el Ministerio a primera hora- informo Anyrel
-¡Pero si es domingo!- protestaron al mismo tiempo James y Dhamar
-Lo sé- dijo Sheccid suspirando fuertemente-. Pero hemos de ir, es importante
-Y supongo que no nos dirán de que se trata ¿cierto?
-Sabes perfecto que no podemos, James- contesto la castaña a su amigo
-Bueno, de todas formas yo igual he de irme- anuncio Altaír-, solo no quería ser la primera en quitarme pero salgo de viaje a Egipto mañana antes del medio día por lo que no debería desvelarme
-Bueno parece que solo seremos nosotros tres- dijo algo desencantada Dhamar-. Yo quería acabar la celebración en la disco del pueblo
-Podemos ir nosotros tres, cariño- ofreció James a la chica-. ¿Vienes, no Chío?
-Seguro- afirmo la pelinegra-. Iremos nosotros Dhammy, que los chicos no puedan no significa que te quedes sin ir, vamos, que se cumplen veintiún años solo una vez en la vida
-Vayan y diviértanse por mí- les dijo Elám guiñándoles un ojo-. Quizás Joshua los pueda alcanzar después de dejar a Any en casa
-Seguro- dijo la castaña sonriendo-. De todas formas no se puede quedar mucho en casa por qué debo acostarme temprano
-Vale- dijo el pelirrojo sonriéndoles, la salida estaba tomando forma por lo que Dhamar se veía un poco mas complacida-. Me parece una buena idea aunque me encantaría mas si pudieras estar ahí cariño
-Quizá también tú puedas acompañarnos después de llevar a Sheccid al departamento- dijo con un tono que imprimía bastante aprehensión James.
Sheccid y Elám se voltearon a ver divertidos y estallaron en carcajadas, cosa que no le hizo nada de gracia al chico Potter
-Sí, James, sigue soñando- le dijo su hermana-. Elám acaba de llegar después de seis meses de no vernos y tú piensas que ira con ustedes en vez de quedarse conmigo ¡Ay Jamie! A veces puedes ser tan ingenuo
-Joshua solo va a ir a dejar a Any a su casa no se va a quedar ahí- insistió tercamente James, aún no se acostumbraba a la idea de su amigo quedándose con su hermana y sinceramente pensaba que nunca lo haría
-James- comenzó a decirle el metamorfomago-. ¿Cómo te explico? La diferencia es que Anyrel vive en casa de sus padres de no ser así hasta crees que Joshua se quitaría, además el departamento donde vive Sheccid es mío, bueno… nuestro, ¿Dónde más quieres que me quede?
-En un hotel- le dijo el pelinegro enfurruñado dirigiéndole una mirada asesina a su amigo mientras se cruzaba de brazos.
Todo mundo estallo en carcajadas incluida Dhamar quien solo atino a menear la cabeza divertida ante los celos de su novio para con su hermana mientras lo abrazaba por detrás
-Nosotros nos vamos antes de que este se ponga más pesado. ¡Nos vemos luego chicos!
Terminando de decir esto tanto Elám como Sheccid se desaparecieron de la casa de los padres de la chica Potter.
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Si, no es mucho lo sé pero mi inicio de semestre en la escuela esta siendo mucho más pesado de lo que imagine ¬¬' y no logré encontrar mucho para escribir, de todas formas este capitulo es para que vayan haciéndose una idea de que ha pasado en este tiempo.
Gracias a todos los que pusieron la historia en favoritos o en alertas y sobre todo a los que dejaron reviews, prometo que los contesto en el siguiente capitulo. Un saludo y nos leemos!
