Un día se despertó, somnoliento,miro su mensaje.
_Buenos días,Will_
Todas las mañanas recibía un mensaje de Hannibal, diciendo buenos días, en la tarde cuando era su tiempo de comida, recibía otro diciendo 'provecho', en la noche casi cuando terminaba de hacer sus quehaceres le llegaba un último dándole las buenas noches.
Al principio se asustó por la exactitud de los mensajes en cuanto a hora, pero al 3 día estaba acostumbrado, a la semana los esperaba con reloj en mano.
Una curiosidad insana le daba cada vez que los esperaba, al mes eran parte de su rutina, un día le vino a la mente contestarle un msm, la respuesta le sorprendió
_¿No te tardaste mucho en contestar, Will?, casi considere que los mandaba a un número equivocado, eso fue maleducado_
Will decidió no contestarlo, aún así le siguieron llegando los mensajes diarios, movido por la curiosidad, decidió mandarle otro mensaje
_Siento mucho no contestarte, olvido cargar el teléfono, mucho trabajo en la academia, ¿como es tu día?_
_Casi tan pesado como el tuyo,Will, ¿problemas de memoria?, cuéntame_
Will vio con curiosidad la pantalla del teléfono, ¿debía contestarle y contarle de sus problemas?, decidió que sólo una parte.
_Te los contaré pero no intentes psicoanalizarme, odio que hagan eso_
_Juro no intentar psicoanalizarte, solo vamos a tener charlas como de amigo a amigo, dentro de nuestra próxima relación vamos a tener que darnos la máxima confianza ¿No lo crees?_
Will suspiro, tenía razón, pero si le contará la verdad, el lo repudiaria, además era psiquiatra, ¿entendería el mecanismo de su mente?¿descubriría como es que lograba tener los perfiles criminales?, por que el no pensaba como el criminal, el era el asesino, y por lo tanto
ese era su diseño.
Hannibal estaba en su palacio mental, cuando la vibración y sonido de su teléfono lo trajeron lentamente de su trance ,Will, leyó en la pantalla, estiró las piernas y abrió el mensaje
_Duermo poco y tengo pesadillas, aveces de los casos que ayudó a resolver, eso me perturba_
Sonrio para sí mismo y le contestó el mensaje,
El juego ya había comenzado.
Después de una semana de mandarse mensajes con Hannibal y sentirse una colegiala, acepto ir a una cita 'medica' con el, le citó a las 7, y el acudió sin querer reconocer, impaciente.
Cuando entró al despacho, el olor de este lo inundó, un intenso olor a roble, incienso y también un extraño olor metálico.
Tenía un segundo medio piso, con estanterías rebosar de libros, un escritorio, y dos sillas alado de un diván, primerizo en las consultas, se quedó parado en un punto neutro, la figura de un arce en cobre le llamó la atención.
-¿Como estuvo tu día?, vamos, siéntate por favor- Hannibal se sentó y le señaló la otra silla enfrenté de el-
-Tuve pesadillas de nuevo, me es imposible dormir bien-Will quedaba enfrente de esos abismales ojos, así que bajo la vista- Pero ya no olvido cargar el teléfono-
Will soltó una risita, que Hannibal siguió, bien el sabía que nunca olvidaba cargar el teléfono, lo confirmó cuando para conocer sus hábitos lo siguió por unos días, supo de primera mano que sería buen padre, sus perros estaban bien educados, y también de la horrorosa after shave que tenía.
Varias cosas debían de cambiar en la vida de Will, y esa , era la principal.
Las citas eran cada semana, los jueves a las 7, al final de cada visita, Hannibal le invitaba algo de tomar, una copa de vino, un jugo o té. Un te de hierbas, "ayuda a calmar los nervios y regular el sueño", le dijo la vez que se lo ofrecio
Will no lo admitía pero ese te de hierbas, lo olor a pino lo carectizaba, después de tomarlo, todos los problemas desaparecían.
La voz de Hannibal le susurraba intangibles palabras, que le sonaban al sonido del río.
Y aún así esos días las pesadillas eran más fuertes, ahora había un nuevo elemento, un ciervo.
Un ciervo, grande e imponente.
Y presentía que sabia quien era.
Aún somnoliento se paró para abrirle la puerta a su próxima cena.
Las 4 de la mañana, quien estuviera detrás del marco de madera, iba a ser un delicioso estofado.
Cuando la puertas abrió una oleada de olor omega se impactó en su cara.
Quizás estofado no.
Will estaba en una playera interior sudada hasta escurrir, unos calzoncillos de franela, el cabello revuelto y la cara roja, temblaba y tenía la mirada perdida.
-Will...-le invito a pasar con la mano, Will paso y se le quedó viendo a medio vestíbulo-¿pasa algo Will?-le pregunto curioso, apretando su puño para no aventarse le encima, ese olor le picaba la nariz,cosquilleaba su vientre y electrizaba su pene.
-Me siento...no debería...opresores...estoy en-Hannibal se acercó lentamente-
-En celo, Will, ¿estas seguro que has tomado tus opresores puntualmente?-Will asintió temblando, ¿o no?, ahora que recordaba no recordaba habérselos tomado-La verdad no recuerdo, no debería estar aquí-Will olía la esencia de Hannibal, debía de irse rápido, pronto estaría en completo ciclo-Iré...Alana, estaré seguro ahí-
-Will-
-¡DEMONIOS¡, no no aléjate, tengo poco tiempo-Will subió la voz y se impulsó tomando desprevenido a Hannibal, cuando corrió para abrir la puerta, Hannibal se abalanzó sobre el derribandolo, Will sintió el sabor metálico en su boca y un eléctrico dolor en el hombro.
-¡No vas a ir a ningún lado en ese estado, Will¡-
Hannibal le tomó la mano y lo derribo, se puso en arcadas sobre el,agarro las muñecas de Will y las puso arriba de su cabeza,paso su nariz por el cuello y torso de Will, este solo pudo gemir.
-¿Por que viniste a verme?-le susurro, seguido de morder su lóbulo- Will...-
-¡Yo no...deja de hace...eso¡- Hannibal jugaba con su torso, pellizco sus pelones y su piel que en esos momentos quemaba, el roce suave y firme de él y y el roce duro y áspero de la ropa. Hannibal paró- Dime que quieres que haga, Will- este volteo la cara y cerró los ojos, pudo sentir el empuje de este en sus manos y como el otro se retorció debajo suyo y también intentaba zafarse del agarre de este, el cual reforzó- Hannibal, no quiero Esto-
-¿A quien le importa lo que quieras?-le dijo con un tono frío cuando sus ojos se encontraron.
-A ti-
Un silencio se impuso, rápidamente la respiración de Will se hizo más frenética y descontrolada, Hannibal, sabiendo que significaba eso fue regando besos en el cuello y torso del menor, quien daba espacio volteando la cara, pronto este safo sus muñecas del agarre del mayor, y las posó en el cuello del otro, pegándolo a su cuerpo, mientras arqueada la espalda y movía la pelvis en rítmicos movimientos, al mismo tiempo que gemía al contacto del otro,su cuerpo se extrasensibilisaba, todo era excitante, la ropa le dolía, sentía como su lubricante natural escurría por sus piernas.
Ya no había retorno.
La camisa, fue rasgada y tirada por las escaleras, sus pantalones fueron quitados brutalmente, que irritaron la piel de Will, Hannibal, le mordía el torso sin camisa, rasguñaba cuando pasaba su mano entre sus muslos, esto hacia a Will impacientarse, gemía el nombre del mayor a mayor volumen cada vez que este pasaba por su entrada, lo necesitaba, dentro, destrozándolo con embates poderosos que sabía que podría darle.
De vez en cuando subía y lo besaba de forma brusca, chupando y mordiendo sus labios, jalándolos y lamiendo la sangre que salía de estos.
Hannibal, por su parte, se deleitaba, en poco tiempo se dio cuenta de lo valioso que era Will, quien pronunciaba su nombre con devoción insana.
-Will, ¿que quieres que haga?-le preguntó regulando cada palabra entre rasguño a su muslo izquierdo-
-Hannibal...-respondió Will en un gemido, mirándolo con ojos dilatados y la cara tan sonrojada como un tomate-
-Dime-
-Qui..ero...-Will tomó aire tratando de regular su respiracion- que...me folles..y me empotres..contra..el suelo-
Hannibal se paró y arreglo su pijama, Will sentía la cabeza darle vueltas y su vista desenfocaba todo, miro hacia arriba con la boca entreabierta.
-Te falto decir 'por favor', por eso...-Hannibal, se bajó el pantalón de la pijama, y le mostró su erguido miembro que tenía apenas unas gotas de preseminal en la punta- tu sabes que hacer, Will-
El nombrado se arrodilló y tomó el miembro de Hannibal entre sus manos, se acercó lentamente cuando una mano lo tomo desprevenido y le hizo tragarse todo el miembro completo, haciendo que sintiera arcadas, trato de librarse del agarre pero este le hacía mover la cabeza-Vamos Will, quieres que te folles no?, hazlo- tomó fuerzas y empezó a acostumbrarse a los movimientos del otro, relajo la garganta y movió la lengua.
Un rastro de saliva le corría por la barbilla, Hannibal observaba como Will se adaptaba a la situación, así que decidió darle lo que quería.
Tomando la garganta de Will, lo tiro de nuevo al suelo, poniendo bruscamente la cabeza contra el marfil del suelo, Will solo pudo gemir, ignorando el dolor en su nuca.
Hannibal estaba hipnotizado con la cara que hacía el menor,el olor que expedía, así que lo penetró de una forma brusca y rápida, siguiendo con embestidas enérgicas, escuchando con morbo los sonidos acuosos que hacía su base al chocar con las nalgas de Will, los gemidos ahogados de este por su mano que apretaba su garganta.
Al momento de su clímax, jalo a Will de los cabellos y mordió brutalmente su cuello, sin faltar le mucho para arrancar la piel del menor, quien exhalo un gemido de dolor y placer, al sentir los dientes del mayor y su sangre brotar, haciendo que se corriera instantáneamente
El miembro de Hannibal, se ensancho y abarcó la entrada de Will, soltando cálidos chorros de semen, mientras Will entraba en inconsciencia.
Así quedaron por un varias horas, hasta que el sol despertó a Will.
Hannibal tapaba casi todo su cuerpo en un abrazo posesivo, seguían unidos y Will se sonrojo, lamió sus secos labios, cortados y con sangre seca, tocó dónde estaba la mordida, signo de que era propiedad de Hannibal,una unión irrompible física y social-mente,así que, abrazo a este, se lleno la cabeza de que, ya no estaba solo,de a partir de ese día, alguien era una parte de el, y con ese sentimiento en su corazón, suspiro y cerró los ojos.
Cuando despertó, con la cabeza pesada, lo primero que pensó fue en Hannibal, así que lo busco con la mirada, encontrándose en un cuarto muy arreglado, inmediatamente lo reconoció, había pasado todos los anteriores días,en el, con Hannibal dándole brutales embestidas, llenando le de su caliente semen y durmiendo abrazados,quien por cierto,no estaba ahí, así que salio de la cama, y siguió el olor del alpha.
Puesto que por su estabilidad momentaria, daba por hecho que su celo, había terminado, así que se empezó a preocupar por su trabajo en el F.B.I, lo hambriento que estaba y por sus perros, de quienes no recordaba hasta apenas unos minutos.
Llegó a la estancia dónde habían tomado café, cuando lo vio, escucho que hablaba por teléfono
_Si, Jack, agradezco que te preocuparas, Will esta bien...esta escaleras arriba...claro que volverá, ¿el lunes?...el lunes entones, saluda a Bella de mi parte, Adios_
Colgó el teléfono y se volteo, mirando a Will, con una sonrisa ladina.
-Es de mala educación, escuchar conversaciones ajenas, Will-
-¿Conoces a Jack?-
-Y a Alana también, tenemos mucho en común-
-Tu y ellla...-
-No, fue mi alumna, pero no mas de eso-le ofreció la mano, se la tomo y le acaricio los nudillos-Vamos a curarte y mientras tanto, desayuna-Hannibal se levanto y lo condujo a la cocina-Ademas, Alana se encargo de alimentar a tus perros, podemos ir mas tarde por tus cosas y por ellos-dijo mientras le entregaba un plato de olor delicioso.
Will solo pudo sonreír, no era el unico que ocultaba algo.
