Aclaraciones: "Skip beat!" no me pertenece (lamentablemente). Esto es sin fines de lucro sólo simples ganas de públicar esta locura que se me ocurrió hace tres semanas y no me ha dejado en paz hasta que los escribí en borrador. Tal vez, para quienes no se hayan dado cuenta, la historia esta ubicada después del cáp. 137. Otra cosa, sé que lo clasifiqué como "M", aunque no habrá lemmon hasta muuuuy adelante, sin embargo, habrá situaciones subidas de tono y un poco de lenguaje soez, nada traumatico, espero yo...TT creo que eso es todo lo que tengo que decir...cualquier duda, reclamo, observación o lo que sea, ya saben que hacer...;3
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Ser "manager" era una tarea difícil pero siempre supo llevarla con aplomo y responsabilidad. Sin embargo, había ocasiones, como aquella, en las que deseaba haber aprendido otro oficio, como pescar en el Ártico o cosas así.
-Ren… esa cara…- bajó sus gafas un poco, exasperado del aura oscura que amenazaba con absorberlo y llevarlo al inframundo.
-¿Qué pasa con mi cara?- no entendía lo que Yashiro le decía. Su cara estaba perfectamente normal: las chicas suspiraban al verlo y los chicos le miraban con respeto.
Mientras sonreía dulcemente…
-Deja esa sonrisa falsa. Si Kyoko chan te ve, se asustará y huirá de ti- no pudo evitar sonreír macabramente, ese nombre siempre despertaba los sentidos de Ren. Tuvo que tragar fuerte cuando recibió la respuesta.
Una absoluta expresión desesperada.
-Ren… ¿Qué te sucede? Mira, sé que últimamente no has visto a Kyoko chan pero…- cerró la boca con un golpe seco… sus palabras avivaron las "ondas oscuras" alrededor del actor.
-Yashiro san, no hablemos de Mogami san en este momento-
-Pero, ¿Por qué?- estaba evitando su mirada. Algo había pasado entre esos dos y tenía que descubrirlo. Sabía lo frío que podía ser Ren y probablemente, lo que pasó, era su culpa. Estaba decidido, aunque tuviera que destruir todos los móviles que cargaban – Ren…¿Acaso tú…?-
-He dicho que no hablaremos de eso ahora- y se acabó. Agració a su manager con la peor de sus "sonrisas" y esperó que ella, matará su molesta curiosidad por saber sobre Mogami san. No podía contárselo aunque quisiera, porque ni siquiera él podía asimilarlo.
Había decidido hablarle antes de comenzar la entrevista de las ocho, para saber como estaba y felicitarla por su actuación en "Box R". Hasta sus compañeros de trabajo en la película donde interpretaba a "B.J" comentaban lo escalofriante y hermosa que era "Natsu". Parecía un tonto, pero sonreía cada vez que los escuchaba. No podía negarlo, estaba orgulloso. Mas para su sorpresa, Mogami lo recibió con un compulsivo llanto que le dejó en la Luna.
-"Mogami san, ¿¡Qué ha pasado!?"- deseó tener cohetes en los zapatos y volar a su lado, para abrazarla, como lo hizo en Karuizawa. El recuerdo lo obligó a sonrojarse levemente, sabiéndose seguro de miradas indiscretas.
-"Tsuruga san… gomen nasai…"- hipaba constantemente y podía imaginársela frotando sus ojos con los puños.
-"No puedo ayudarte si no me dices lo que ha pasado. Y no te disculpes por nada"-
-"Es que… Moko san… Moko san ha sido promovida la sección "ámame"…y Chiori chan también…"- eso no lo esperaba. Bueno, sabía que ambas tenían excelente capacidad actoral, pero ninguna se comparaba con la habilidad natural de Mogami san. Un momento, ¿Eso quería decir que ella…?
-"Mogami san…¿También te has "graduado"?"- antes de saber la respuesta pudo intuirla.
-"No, Tsuruga san. Yo seguiré ahí…pero…"- podía comprenderla. La impotencia de permanecer atrás, de ser dejado atrás por otros aunque tus habilidades te "dijeran" a gritos que estabas capacitado. Podía comprender sus sentimientos…-"ME VOY A QUEDAR SOLA!!! Voy a extrañar a Moko san y a Chiori chan! Ya no será lo mismo sin ellas! No quiero que dejemos de ser amigas!"- y su magnifica frase de animo se fue al caño.
¿Estaba llorando por que ellas ya no estarían juntas como amigas?, ¿Eso le preocupaba?...No podía ser, debía estar captando mal las ideas.
-"¿Te refieres a que te dejaron atrás aunque tú te esforzaras por conseguir tu debut? Incluso esa chica que recién ha entrado…"-
-"¿De que habla? Claro que no! Yo sé que no he dado mi máximo esfuerzo y por eso el presidente Takarada no me ha permitido abandonar… yo estoy feliz por ellas y les deseo lo mejor…pero me siento vacía de sólo pensar en que ya no nos veremos como antes… son las primeras amigas que he tenido…"- y nuevamente rompió en llanto.
Aún permanecía con los ojos abiertos cuando entendió bien lo que ella gimoteaba. Sus ojos recuperaron calidez y una autentica sonrisa surco sus labios, aunque ella no pudiera verlo.
-"Eso no significa nada. Ellas son tus amigas y nunca te dejaran. Encontraran la manera de reunirse. Puedes estar segura de que jamás se olvidaran de ti"- era imposible tratar de olvidar a una persona como ella, ni siquiera él pudo borrarla de su memoria.
-"Eso no es verdad… por que, ellas serán como Tsuruga san… y yo, apenas puedo verlo de vez en cuando. Eso me hace sentir mal… porque…"- titubeó un poco. No sabía si era por el llanto o por lo que iba a decir, pero apretaba tan fuerte el móvil contra su oído que creyó incrustarlo hasta el tímpano – "… es mi sempai y lo extraño… extraño hablar cara a cara con usted y me imagino, que será lo mismo con ellas…por eso, no puedo evitar pensar…¿Tsuruga san?...¿Esta ahí?"- había perdido toda conciencia de sí mismo, no podía creer lo que acaba de escuchar ¿Mogami san había dicho que lo extrañaba? ¿Era…real? Esa pequeña frase revolucionó todo su cuerpo. Podría correr una maratón sin cansarse… estaba… ¿Eufórico? – "¿Tsuruga san, esta bien?...quizá debería terminar de hablar conmigo… por la hora puedo ver que no ha comenzado su entrevista y de seguro necesita descansar…¡No debería gastar su tiempo llamándome!"- bien, definitivamente Mogami Kyoko era experta en matar la magia del momento.
Sin embargo, no se retiraría sin pelear.
-"Mogami san, ¿Vamos a cenar a ese lugar donde sirven carne de hamburguesa con un huevo encima? Creo que como a las nueve y media ya he terminado, podríamos…"-
-"No lo creo…pienso que es mejor que descanse toda la noche. Comer es importante, pero estoy segura de que será invitado a comer por el "staff" del programa…Yashiro san mencionó algo de eso cuando hablé con él esta mañana…creí que lo sabría…"- maldijo mentalmente a su "manager" por hablar de más. ¿Por qué ella sabía algo de lo qué ni él estaba enterado?, ¿Por qué su manager no le había informado sobre esa llamada?.
-"Pero has sido tú la que ha dicho que casi no nos vemos y que extrañas hablar conmigo. ¿No quieres verme, entonces?"-
-"Es verdad… pero el trabajo siempre es primero, nee?... No se preocupe, Tsuruga san. Nos veremos la otra semana en la grabación del último capítulo de "Dark Moon". Buenas noches y éxito en la entrevista"- una loza enorme lo aplastó contra el piso marmolado de la televisora ¿Cómo es que había acabado así? ¿Qué es o que pasó? No podía articular palabra sólo pudo despedirse cordialmente.
-Tierra a Ren… ya llegamos al "set" de "B.J" y no has cambiado tu expresión. Te pediré un gran favor: deja de emitir esa aura asesina cerca de mí. Déjala para cuando comiences a grabar- estaba aburrido de la inseguridad de ese hombre. Todas las veces era la misma historia y por experiencia, sabía que esto se arreglaría hablando con Kyoko chan.
Se detuvo… Ren lo miraba fijamente con su adorable sonrisa. Oh, no… no esa sonrisa…
-Yashiro san… ¿Por qué le dijiste a Mogami san que el "staff" me invitaría a comer después de la entrevista?-
-Es que…- estaba nervioso, se olvidó decirle.. pero…¿Cómo sabía entonces que había llamado? - … pues, ella habló por la mañana preguntando si tendrías algún tiempo libre ayer. Le dije que tenías una entrevista en el "talk show" de las ocho. Ella me preguntó si podría llevarte a comer a algún lugar pero, temiendo de que te enfermeras por comer de más le dije que…- y hasta ahí llegó. El infierno se abría ante él y le prometía mucho dolor para toda la eternidad. Estaba perdido.
-Ahh…- se detuvo en seco, calmado y agradable como siempre- eso es muy interesante…y puedo saber…¿Por qué no me dijiste que Mogami san había hablado? Tuve muchos recesos ese día antes de filmar, pude haberle devuelto la llamada en ese momento…-
-Ren…-
-Esta bien, Yashiro san. Es hora de trabajar…- y continuaron su camino a buen paso.
Aunque el "manager" se mantuvo a prudencial distancia. Tenía que prepararse mentalmente para cuando compartieran el viaje a l siguiente trabajo.
"Este hombre… siempre me acorrala en su auto…" suspiró quejumbroso.
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El día le sonreía y todo era felicidad. Podría bailar en la calle y no importarle que los demás se burlaran de ella.
Había recargado las baterías y todo, gracias a la llamada de Tsuruga san.
Llevó sus manos a su clavícula, donde descansaba el hermoso cristal que convirtió en collar. Ese cristal había nacido de la rosa, regalo de su sempai y, de alguna forma, creía andarlo siempre consigo, como un talismán tan poderoso como su "Corn".
"Todo estará bien" y su sonrisa la iluminaba como si de un hada se tratara.
Después de la llamada de la noche anterior y de haber podido expresar sus temores tan sinceramente con él, liberó su corazón de un enorme peso y pudo relajarse. Lamentaba mucho haber rechazado la invitación a comer pero no quería ser una molestia ni la causa de una indigestión en Tsuruga san, porque jamás la dejaría comer sola. Además, de inmediato, marcó los números telefónicos de sus amigas para invitarlas a celebrar la noche siguiente.
Todo estaría bien, así como se comunicaba con su sempai, así sería con ellas. Disfrutarían cada momento que tuvieran y, aunque sus horarios y rutinas cambiaran, su amistad permanecería intacta.
Sentía haber alcanzado la iluminación y en sólo una noche. Era un record mundial.
Se detuvo en seco en medio de la calle… y de repente, el aura depresiva hizo presencia.
-¡NO PUEDO CREER LO QUE HICE! ¡ME PUSE A LLORAR AL TELEFONO CON TSURUGA SAN Y ADEMAS, LE DIJE TODAS ESAS COSAS RARAS Y VERGONZOSAS!- apoyó sus rodillas y las palmas de sus manos en su típica pose de impotencia y frustración – ¿Hasta cuándo voy a dejar de depender de él?- eso no podía seguir así. Su sempai era una persona con una agenda bastante pesada, no podía utilizarlo como su terapeuta o su "manager" – Soy una irrespetuosa… por favor, perdóneme…- murmuraba mientras caminaba como si tuviera ladrillos en los píes. Era una pena de kouhai. De eso no había duda.
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-Oye, Kyoko chan… ¿Estas enferma?- preguntó una chica que participaba en el "dorama" junto con ella.
-Oh, no! No te preocupes – sonrió como "Natsu", acariciando los cabellos rizados de una sonrojada muchacha – es sólo que estoy pensando en como torturare a mis compañeras este día…-
-jajaja! Kyoko chan si que esta concentrada en el papel… oye, por cierto…Chiori chan no ha venido hoy. Creo que el director dijo que comenzaría a filmar una película de ciencia a ficción en Nagasaki y no participaría en "Box R" hasta dentro de quince días…-
-¿En verdad? ¿Tanto tiempo? ¿Qué pasará con su actuación?-
-Cuando regrese, filmará lo que haga falta… creí que lo sabrías, ya que ambas son ahora de la misma Compañía- le regaló una última sonrisa y se marchó a maquillaje, dejándola deprimida.
Es verdad que estaban trabajando en el mismo lugar, pero ahora, harían proyectos diferentes. Estaba molesta. ¿Por qué no le dijo eso, ayer que le habló?
"Calmate, Kyoko. Probablemente te lo dirá hoy por la noche". Y no muy satisfecha, salió de su camerino al "set" donde filmarían una escena "relajada". Extrañamente, lo que menos reinaba en ese lugar era la calma. Había una enorme conmoción en el "staff" y las chicas se volvían locas.
-Quiero tomarle una foto!!-
-Es tan genial!!-
-En persona es más sexy que en televisión!!!-
-Mira hacía aquí!!!-
-REINO SANNNNN!!!!!- fue el grito al unísono de un sequito de fans, clamando por llamar la atención de un atractivo hombre rubio de ojos violáceos fríos.
Pero no fueron las únicas…
-T…t…..t…..TUUUUU!!!!!!!- gritó con todas sus fuerzas, señalándolo acusadoramente. No podía ser! Ese demonio! Ese enviado del inframundo!!! ¿¡Qué rayos hacía ahí!?
-Ahh… Kyoko… Ahí estas…- y sin importarle la horda de mujeres que deseaban recibir una migaja de su ser, se aproximó a ella tan sereno y aterrador como sólo él, tomándola de la cintura, arrastrándola hacía quien sabe donde.
-Suéltame, "beagle" psicópata!!!!! ¿¡A que has venido aquí!? Si intentas alguna locura, te enviaré de regreso al otro mundo!!! Además, ¿No se supone que le prometiste a Tsuruga san que ya no me volverías a ver!? – sus patadas eran inútiles, ese hombre no era para nada "delicado".
-Te he dicho que mi nombre no es "beagle" y deja de tratarme como a un monstruo. Puedo ver que no has tirado esa piedra maldita y esa otra que llevas en el cuello… espera…¿Quién te ha dado ese cristal?- por primera vez, pudo escuchar incertidumbre en su voz y eso la alegro tanto como si le diera una patada en la espinilla a Shotaro.
-Ja! Esta piedra nació de una rosa mágica que me regalo mi sempai! Esta más que purificada! No podrás tocarla jamás! Te desintegrarías hasta que fueras sólo ceniza!- se permitió reír con superioridad. Por fin, podía devolverle una a ese "hechicero".
"Todavía cree en esas cosas?...bueno, en eso radica su encanto" se dijo a sí mismo. Tampoco era como si deseara tocar. De lejos se notaba una fuerte energía, pero esa, era muy diferente a la piedra azul. Estaba cargada de sentimientos intensos. No quería enterarse de lo que ese "tipo" sentía por "akatsukin chan". Porque estaba seguro que era un obsequio de Tsuruga Ren.
-¿Me estas escuchando? No me has dado tus razones para estar aquí, armando jaleo y descontrolando al personal femenino!-
-Ya lo verás. Por eso vamos donde el director. Es una noticia que te encantará- no le gustó para nada esa sonrisa maléfica. Y él disfrutó su turbación. Definitivamente, su expresión de alerta permanente, era deliciosamente erótica.
-¿Qué tiene que ver el director contigo?-
-No seas impaciente…mira…ya estamos aquí- y con su mano libre, abrió la puerta al despacho del director.
Kyoko sintió al "Dios de la Muerte" rondar a su alrededor cuando el director sonrió a ellos e invitó amablemente a tomar asiento al hombre rubio.
-Me alegro de ver que se encontraran… pensaba llamarte, Kyoko chan… te tengo grandes noticias- estaba feliz. El director estaba en el séptimo cielo.
Ella, por otro lado, cayó al fondo del abismo.
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¡Por fin!
Había logrado escaparse de Shoko san y su imprevisible aura de mamá regañona.
Si adivinara el futuro, jamás habría aceptado a esa mujer como "manager". En esas últimas semanas, había desarrollado un aura tan autoritaria que enfermaba. Sin embargo y pese a todo, conseguiría su objetivo primordial y ese era, hablar con el director de "Box R" y hacerlo entender que nadie podría ofrecerle un mejor tema de inicio para su "dorama".
No podía dejar de sonreír, regodeándose de la histérica reacción con la que Kyoko explotaría. Moría de ganas por verla.
Cuando por fin llegó a donde el personal se concentraba acaloradamente, un escalofrío le recorrió la espina dorsal. Algo andaba mal, algo en el aire estaba inquietándolo.
-No puede ser… ¿Cómo es que se tratan tan familiarmente?-
-¿Viste como la tomó en sus brazos? Creí que moriría!!!!!-
Esos eran los comentarios de las chicas, todas muy ofuscadas. Conocía bien la mirada de una fan obsesiva y podía jurar que ellas deseaban hacerle daño a alguien que se atrevió a ir muy lejos con su "idol" favorito.
-Oigan… miren…¡ES FUWA SHO!- ese fue el gatillo que despertó a todas las demás.
-KYAAAAAAAAAAAAA!!!!!- y así, de la nada, se vio a si mismo devorado por una multitud de féminas ansiosas de tocar lo que sólo podían mirar de lejos por TV.
No deseaba ser grosero con sus fans pero no tenía tiempo que perder y mucho menos, deseaba ser manoseado por manos que no fueran de su agrado, peor de esas chicas tan mediocres.
-Lo siento, pero estoy buscando a alguien…¿Dónde esta Kyoko?- cuando terminó de formular la pregunta, tarde se percató del error.
-¿Mogami?...¿Esa?-
-No puede ser…..¿Fuwachii también?-
-No es justo! Esa mujer horrible es una atrapa galanes!!! Maldita zorra!!!-
-He escuchado de Mimi chan, quien trabaja con ella el "Dark Moon", que Tsuruga san sólo pasa a su lado! Siempre andan juntos!!-
-Genial! Sólo falta que Tsuruga Ren se aparezca por aquí buscándola!-
-Sólo eso me faltaba! Mi autoestima se ha evaporado! Que esa mocosa corriente se quedé con todos…-
-Esperen un momento… ¿Quién ha venido a buscar a Kyoko?- escuchó un leve murmullo de molestia a lo lejos: "Y todavía la llama Kyoko… igual como el otro! ¿Qué clase de familiaridad es esa?"
Ahora ya sabía quien era. Ningún hombre famoso llamaba a Kyoko por su nombre con tanta libertad y descaro.
Sin escuchar los lloriqueos y reclamos, corrió como desde hacía meses que no lo hacía. Como cuando los persiguió en Karuizawa, desesperado por protegerla. Lamentablemente, su carrera sin sentido le llevó varias veces por el camino equivocado, perdiendo tiempo en volver a comenzar y recorrer pasillo tras pasillo. Maldijo en voz alta su descuido y arrebato por no preguntar donde se encontraba la oficina del director.
-¡ja, te tengo!- exclamó aliviado, entrando como un vendaval a la oficina chocando con su peor pesadilla cara a cara.
-Pero si es Fuwa Sho! Qué agradable sorpresa! Vienes a felicitarme?- ese "beagle" bastardo!! ¿Qué hacía ahí? ¿Acosaba a Kyoko de nuevo? Pero, ¿Por qué el director no le decía nada? Y Kyoko, ¿Por qué estaba rígida como una maldita piedra?
-¿Por qué habría de felicitarte, Reino?-
Reino agració a su ex antagonista con una mueca de desprecio y burla.
-Por que mi banda interpretará el "opening" de "Box R" y Kyoko actuará en mi video. ¿No te alegras por nosotros?-
Su mente quedó en blanco por unos segundos y sus ojos reflejaron la ira que pugnaba por salir por todos los poros de su cuerpo. Y los cabos se ataron por si mismos.
Ese desgraciado… ¡Se le adelantó!... Y todos lo sabían…todos ¡Excepto él!
