Hola de nuevo!! Ya he vuelto y os pongo otro cachito, que espero que os guste.

Os doy las gracias a mis niñas por mandarme reviews y a los que no conozco también, por tomaros la molestia.

Aquí os dejo el capi, disfrutarlo

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Después de cenar, se fueron a la Sala Común de Gryffindor y, cuando empezaron a ponerse pesados con el "tema Malfoy", como lo llamaba Ginny, Hermione les puso la excusa de que estaba cansada y se fue a su Sala Común.

Cuando llegó, estaba vacía. No le apetecía acostarse así que cogió un pergamino y se dispuso a escribir su redacción... pero no se podía quitar la pesadilla de la cabeza, y no se le ocurría nada mejor.

Se puso distraídamente a dibujar, sin pensar mucho en lo que dibujaba.

Al rato llegó Draco, pero Hermione no se dio cuenta. Se acercó a ver lo que hacía y miró por encima de su hombro.

-Bonito dibujo, Granger.- Hermione se sobresaltó.

-¿Eh?- miró su dibujo, un dragón- Gracias.

-¿Dónde lo has visto?- se extrañó

-Fue... un regalo- recordó- ¿De verdad te gusta?

-Sí- Hermione se levantó y le tendió el pergamino- ¿Para mí?- sus ojos tenían un brillo infantil que no había visto nunca. Hermione sonrió y asintió.- Gracias- lo cogió.

-De nada.

-No sabía que dibujases tan bien

-Nadie lo sabe.

-Aum

-Oye, ¿has pensado ya tu recuerdo?- le preguntó, sentándose en el sofá

-Tengo una ligera idea.- con los Slys nunca se hablaba de nada interesante, así que había tenido tiempo de pensar- Es algo retorcido, y se me escapan algunos detalles- miró el dibujo- pero más o menos creo que sí- miró a Hermione- ¿Y tú?

-No. A lo mejor si lo consulto con la almohada...- se levantó y se dirigió a su escalera, esperezándose- Buenas noches.

-Buenas noches.

Draco también subió a acostarse. Dejó el dibujo con cuidado en su mesita y se acostó.

Pasó un rato y Hermione no se podía dormir. Así que bajó a la sala común y se tumbó en el sofá, mirando el fuego. Poco a poco se quedó dormida.

Draco soñó que volaba a lomos de un dragón azul, igual que el que había dibujado Hermione.

Cuando se despertó, recordó que no era la primera vez que soñaba algo así.

Mientras, Hermione soñó que se ahogaba en una piscina, y que un niño iba a rescatarla. Se ahogaban los dos y, cuando ella recuperaba el conocimiento, el niño ya no estaba.

A los dos los despertaron gritos esa noche. A Draco los de la pesadilla de Hermione, y a Hermione, los de Draco para que se despertase.

-¡Granger! ¡Granger despierta! ¡Granger!

Hermione abrió los ojos llenos de lágrimas poco a poco, volviendo a la realidad. Estaba sudando y con el pelo revuelto. Estaba temblando.

La agarró de los hombros y le hizo mirarle.

-¿Qué ha pasado?

-Yo... me ahogaba... y él... también... y desapareció... y... no lo he vuelto a ver... yo... le echo de menos- balbuceó. Agachó la cabeza y empezó a llorar.

-¿A quién?- Draco estaba anonadado

-No... no me acuerdo... su nombre... lo olvidé

-¿Cómo se puede olvidar un nombre?

-Yo era pequeña... él se fue... se lo llevaron- poco a poco dejaba de llorar

-¿Por eso no querías que pusiesen la natación?- Hermione asintió

Se quedaron en silencio un rato, mientras ella se calmaba. Un silencio incómodo. Ninguno se atrevía a romper el hielo.

-¿Ya estás mejor?- preguntó Draco, al cabo de un rato

-Si... Siento haberte despertado

-No pasa nada- "Menudas tonterías por las que se preocupa"- ¿Crees que podrás dormir?- negó con la cabeza

-Pero tu vete a acostar, que yo- se levantó y cogió un libro de la mesa- leeré

-¿No se te ocurre nada más?- preguntó incrédulo

-¿Y qué más crees que puedo hacer?

-Pues... ir a tomar el aire.

-Está prohibido salir por la noche

-Santa- Granger... pero sólo cuando te conviene.- dijo para sí- ¿Por qué no admites que te gusta torturarte?- la atacó

-¿Cómo piensas eso? ¡¿Te crees que me hace feliz no poder dormir y estar de mal humor por tener siempre la misma pesadilla?!

-¿Y por qué no lo solucionas?

-Ni que fuese tan fácil. ¿Qué me sugieres?

-Para empezar que no te pases todo el día encerrada, estudiando o lo que quiera que hagas. No creo que nadie sea capaz de estudiar tanto- dijo en respuesta a la cara de sorpresa de Hermione

-Prefiero pasarme todo el día estudiando, o encerrada antes de aguantar el agobio de Harry y Ron-dijo, dejándose caer en el sofá. Cuando se dio cuenta de lo que había dicho, se tapó la boca horrorizada. Nunca lo había dicho en voz alta. Draco sonrió de satisfacción.

-¡Ahá! Así que no todo es perfecto en el trío de oro.

-Dios, soy una mala persona. ¿Cómo puedo ser capaz de pensar eso? ¡Son mis mejores amigos!

-No eres una mala persona. Y no me cambies de tema. ¿Quieres que solucionemos tu "problema"?- Hermione asintió.- Bueno, te vendría bien una fiesta a lo Slytherin, pero no creo que a McGonagall le haga mucha gracia que le devuelva a su alumna predilecta a cachitos, no me lo perdonaría. Así que...bueno, lo de pensar se te da bien a ti, ¿no?- dijo en busca de ayuda

-Fue tu idea, a mi no me mires.

-Vale, a lo mejor tomando un poco de aire me despejo- se giró y salió de la sala. Hermione se apresuró a seguirle

-¿A dónde vas? ¡Nos van a echar la bronca!

-Cálmate Granger- dijo mientras paseaba despacio de camino a la entrada del castillo- Relaaaaajate. Ese es tu problema, ¿sabes? Que te lo tomas todo demasiado enserio.

-¿Sabes, Malfoy? No quiero que me expulsen. ¿Qué vas a hacer si nos pillan?

-Tranquila, lo tengo todo planeado

-¿Sí? Pues demuéstralo.

Una profesora McGonagall muy alterada se acercaba a ellos rápidamente. Extrañamente, Draco conservó la calma, como si fuese lo más normal del mundo estar en pijama y descalzos, en medio del pasillo en mitad de la noche. Hermione se puso detrás de él esperando para el impacto.

-¿Qué hacen aquí a estas horas?- casi gritó McGonagall

-Tranquila profesora. Resulta que, como puede comprobar- dijo y sacó de detrás de él a Hermione, cogiéndola del hombro y la acercó para que McGonagall la viese- Granger no se encuentra muy bien, y decidí que sería lo mejor que tomase un poco el aire, ya que debe de ser muy agobiante estar todo el día estudiando, y ser una alumna ejemplar no tiene que ser fácil- Hermione abrió la boca desmesuradamente, pero la volvió a cerrar cuando McGonagall se le acercó para inspeccionarla más de cerca, a la luz de su varita.

-No tienes muy buena cara, niña. Espero que no sea grave.- se alejó- Está bien, den un paseo pero que no se entere nadie, ya que, aunque son los Premios Anuales, no deberían de tener favoritismos.

-Gracias, profesora, le sentará bien- la arrastró para que siguiese andando.

La verdad es que podía ser muy convincente. Y la mala cara que suponía que tenía ella habría ayudado en su historia.

-¿Ves, Granger? Todo controlado.

-Trágate tu ego, Malfoy.

-Aún encima que te ayudo...- se hizo el ofendido

-¿Por qué eres tan raro?

-¿Cómo?

-Sí, primero te... preocupas por mí y ahora, te haces el chulo.

-¿Te molesta?

-Pues a decir verdad, sí.

-¡Te molesta todo, Granger! Si hay algo que no puedes entender, te molesta. Si no puedes controlar algo, te molesta.

-Me vuelvo a mi cuarto.

-¡De eso nada!- a agarró de la muñeca y la arrastró de camino a la puerta

-¡Suéltame! ¡Eres un salvaje!- cuando llegaron, abrió y la empujó hacia fuera.

-Draco Malfoy, domador de leonas. Suena bien, me gusta- una mano se estrelló contra su cara. Hermione estaba en frente de él, furiosa, descalza y helada.

-Te odio

-No es verdad- de abalanzó contra él, pero la sujetó a tiempo antes de que le volviese a pegar- No es la primera vez que me pegas- dijo recordando

-¡Y volvería a hacerlo!

-Inténtalo- la soltó y echó a correr.

Hermione empezó a correr detrás de él. No lo alcanzaba. "Será posible. Si tuviese mi varita..."

Como veía que no podía alcanzarlo, dejó de correr y se sentó en el césped. Como era de noche, no sabía muy bien a que altura de los terrenos estaba. Se tumbó.

Draco se dio cuenta de que ya no lo seguía. Se dio la vuelta y la vio tumbada en el césped. Se acercó y se sentó a su lado.

-¿Cansada?

-Sí, de ti.

-¡Eh! No la tomes conmigo.

-Ah, ¿no? ¿Y con quién pretendes que la tome?

-¿Con McGonagall?

-¿Cómo? ¡Aún encima de que nos ha dejado salir!

-La defensora incondicional de los profesores...

-... y de los elfos domésticos

-¿Estás de broma?- dijo riéndose

-No- dijo seriamente, y se incorporó- ¿Por qué habría de estarlo?

-Estás loca Granger.

-Mira quién fue a hablar.- silencio- Estoy helada.

-Conjúrate un abrigo

-¡Claro! ¿Cómo no se me habrá ocurrido?- dijo con sorna- Aunque es un poco difícil teniendo en cuenta el pequeño problema de que ¡no tengo varita!

-No es mi culpa si bajas la guardia.

-¿Bajar la guardia? ¿A esto llamas tu bajar la guardia? ¡Lo que me van a bajar van a ser las defensas! Y que te conste, que si me enfermo, ¡acabarás en San Mungo!

-Ah, ¿sí? Mira como tiemblo- fue a pegarle otra vez pero él fue más rápido, se levantó y echó a correr otra vez.

Hermione le siguió. Entraron en el castillo y corrieron hasta su sala. Draco se dejó caer en el sofá con la respiración acelerada por la carrera y encendió el fuego. Él también tenía frío.

-Buen paseo, ¿verdad?- dijo tranquilo, Hermione estaba furiosa y también respiraba deprisa

-Si te gusta creerlo- se acercó al fuego. Cuando se calentó, se levantó.

-Me voy a la cama

-Espero que sueñes conmigo.- dijo desde el sofá.

-Sí, y yo. A ver si te doy una paliza en sueños.

Se acostó y se durmió. Al poco él también se acostó.

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Bueno, lo del dibujo y la pesadilla ya lo veréis decirme de que pensáis que va, a ver cuanto os acercáis jejeje

Espero que os haya gustado, que os siga gustando y me sigáis aconsejando como os gustaría más

Muchos bsss