CAPITULO 2

Despertó cuando el sol de la mañana le dio en toda la cara, y se quejó girándose para mirar hacia otro lado, suspiró finalmente escuchando el jaleo que sus hermanos tenían abajo, eran Anna y Adam, en el jardín.

Se levantó de mala gana, sentándose en la cama, y miró alrededor… Fue entonces cuando recordó el extraño sueño que había tenido… Mira que soñar con que un tío de negro aparecía para hacerle de hada madrina…

Antes de ir a la ducha se asomó, al parecer había nevado, y Anna y Adam estaban jugando haciendo muñecos de nieve… Su hermana podía llegar a ser más infantil que Adam.

Se visitó, para bajar a desayunar, era relativamente tarde así que seguro que todos debían haber desayunado ya, Nick seguramente debía haber ido a trabajar, ayudaba en una especie de asociación para muchachos con problemas.

Gabriel quizá había ido al centro de la ciudad y bueno Anna y Adam estaban en el jardín.

Entró a la cocina, todavía pensando en su sueño… Ver las fotografías debía haberle afectado.

Cogió leche y cereales, y los dejó sobre la mesa, cogiendo luego una taza. Se estaba sirviendo café cuando de reojo vio a aquel tipejo, Crowley, y dio un respingo, del susto, el café se derramó de la taza, y maldijo, dejando la taza y la jarra en la encima de la cocina.

"Joder…" Dijo cerrando los ojos, y maldijo… Así que no había sido un sueño?...

"No, no lo fue" Dijo Crowley sonriente.

"Oye, oye… No me leas la mente" Dijo Castiel molesto "Es privado, que pasa que los… Lo que sea de la guarda no respetáis nada?" Haciendo como si nada comenzó a ponerle azúcar en el café, y un poco de leche.

Crowley rodó los ojos con cierta desesperación, pero solo respiró hondo "Eso que dicen de que los que no han probado el sexo tienen un humor bastante agrio, veo que es cierto" Dijo, picando a Castiel.

"Oye deja de rayarme con lo de que soy virgen, vale?" Preguntó Castiel molesto, perdiendo la paciencia "Has venido a burlarte o a que has venido tu?"

El demonio rió divertido "Esta bien, veamos… Creo que el primer paso para esto es saber donde esta tu chico"

"No es mi chico"

"Y como veo que no estás por la labor, me he encargado de buscarle por mi cuenta" Continuó Crowley sin hacer caso de Castiel "Me ha sorprendido que a pesar de llevar gafas estés tan ciego como para no haberle visto por aquí"

Cas enarcó una ceja "Por aquí?" Preguntó.

"Trabaja en el Road House" Dijo Crowley "Al parecer tu pichoncito nunca llegó a dejar el pueblo".

Al oír eso Castiel le miró con fijeza, un tanto… Decepcionado quizá, era cierto que él no había ido al pueblo desde que comenzase la universidad, pero no sabía entonces por que había dejado de llamarle o de escribirle… Pues había pensado que se debía mayormente al trabajo a sus estudios…

Pero no… Lo cual le hacía dudar aún más de aquello… SI había dejado de hablarle debía ser por algo, no?.

"Decepcionado? Emocionado?" Preguntó Crowley.

"Sorprendido" Respondió Castiel de mala gana.

El demonio rió levemente "Oh vamos, se alegrará de verte, ya verás… Además ha madurado, ha crecido…" Sonrió brevemente mirando a Castiel con malicia "El niño se ha convertido en un hombre… De los que te gustan seguramente…"

"Que sabrás tu" Dijo Castiel mirándole con molestia "Voy a ir contigo para que me dejes en paz, y ya esta así que no me…"

"Eh Cas! Vienes fuera?" Preguntó Anna entrando en la cocina "Con quien hablabas? Vuelves a tener ese amigo imaginario tuyo? Como se llamaba…"

"No lo recuerdo" Contestó Castiel secamente.

"Seguro que si… Entonces vienes o…?" Preguntó Anna.

"Paso, voy a desayunar y a dar una vuelta" Su mirada se posó en Crowley que se reía, viendo a Anna, bueno… Estaba claro que solo Castiel podía verle, lo cual no sabía si era bueno o malo… Más bien era perturbador.

. . . .

Iba vestido con unos vaqueros, y una camisa a cuadros, llevaba sus gafas, no podía ir sin ellas pues no se veía, y se sentía algo ridículo allí, Crowley le había hasta allí, hasta la misma puerta del bar, había varios moteros que le miraban curiosos, pues no se decidía a entrar.

Recordaba que siendo más crío cuando pasaban por la puerta de ese lugar le parecía como… Un sitio al que nunca entraría.

No es que fuese un antro, pero no era como las discotecas modernas de ahora, era un bar al más puro estilo americano, la música rock se escuchaba de forma sorda ya que la puerta estaba cerrada, el letrero era de neón, y tenía aspecto envejecido.

Aquel sitio estaba allí desde que Cas llegase a la ciudad hacía años.

Recordaba que Dean era fanático de la música rock, que le gustaban varios grupos, algunos gustos los compartían, y que siempre le contaba que un día iba a reparar el coche de su padre, un Impala del 67, y recorrería los estados unidos junto con su hermano.

Quizá ya había cumplido su sueño… O quizá no… No lo sabría hasta que le preguntase. Pero estaba tan nervioso que llevaba diez minutos o más allí plantado.

"No me extraña que la gente piense que eres tan raro" Dijo Crowley, estaba a su lado observando la escena "Pareces alelado, aquí de pie, mirando a todos lados…"

Cas suspiró "Te he dicho que no quería venir".

"Y yo te he dicho que no me importa" Añadió Crowley "Vamos, entra de una vez"

En cuanto se dio cuenta estaba dentro, parpadeó, se había aparecido?. Crowley no estaba a su lado, se subió las gafas por el puente de la nariz por que le caían todo el tiempo, y se movió a través de la gente.

La música sonaba algo alta, reconocía la canción, había bastante gente, todos bastante mayores que él, no era el típico sitio que frecuentasen el tipo de chicos con los que se codeaba a menudo… Era un bar… La gente más joven solía preferir las discotecas, con excepciones, claro.

Miró alrededor, Crowley le había dicho que Dean trabajaba allí, pero no le veía… Seguro que le había tomado el pelo… Maldijo al estúpido de Crowley.

Se sentía un estúpido allí.

"Hola encanto, que vas a tomar?" Preguntó una camarera, rubia, muy guapa, con una sonrisa.

Cas se quedó mirándola, y Crowley rodó los ojos "Cerveza" Dijo Crowley.

"Cerveza" Cas repitió, como un autómata.

"Y un chupito de tequila, encanto"

"Y un chupito de tequila, encanto" Repitió Cas, la muchacha sonrió y se marchó, Cas enrojeció entonces "Encanto? Parezco un chulo de playa, porque me has hecho decir eso?!. Encanto…" Gruñó suspirando con desesperación.

"No te he obligado a decirlo, eres tan corto que has necesitado que te diga que decir… No puedo creer que estes en la universidad"

"Si pues me vendrías bien para los exámenes" Le espetó "Ahora cállate"

"Disculpa?" Preguntó un tipo que había allí, sentado cerca, y que le observaba molesto.

"Oh no hablaba con usted… Contigo… No estaba" Balbuceó, el tipo daba bastante miedo con todos esos tatuajes y la cara de mala leche.

Al final se levantó con cierta nerviosismo, pensando que aquel malentendido empezaría una pelea, y al levantarse se chocó con la muchacha, la camarera, que llevaba la bandeja con su cerveza, además de otras, cerveza que le cayó encima.

Se escucharon varias carcajadas, y veía a Crowley reírse con diversión, todo era culpa suya, si pudiera le daría un buen puñetazo en su redonda cara.

"Estas bien" Preguntó Cas a la muchacha que asintió "Tranquila, solo es cerveza, además ha sido mi culpa…"

"Te secaremos eso" Dijo ella "Vamos…"

La acompañó, y vio a Crowley sonreírle, se levantó y siguió a Cas y a la muchacha, la cual le llevó hasta el cuarto de baño de los empleados, y le dejó allí "Puedes sacarte la chaqueta, volveré enseguida"

"Recuerda que no es ella tu objetivo, chaval, si no el camarero… O acaso te has arrepentido, realmente eres una caja de sorpresas…" Rió Crowley "Ya dicen que los calladitos son los peores… Y yo que pensaba que te iba el orgullo gay…"

Cas rodó los ojos con molestia, y finalmente gruño "Quieres dejarme en paz?" Preguntó mirando al demonio.

La sonrisa de Crowley se ensanchó y miró hacia la puerta.

"Si todavía no he empezado…" Dijo una voz masculina en la puerta.

Cas maldijo en voz baja, y giró el rostro lentamente, para ver a quien había hablado… No podía ser… Quizá su cuerpo había cambiado, y su estatura, pero no su forma de mirar, ni su sonrisa tan característica…

Dios tan pillado estaba por él?.

"No hablaba…" Dijo Cas "Es decir… Hablaba, pero no contigo…" Añadió, nervioso.

Dean rió "Los vapores de la cerveza a veces son peores que la cerveza en sí, no?" Preguntó acercándose.

Cas le miró de forma insondable, como un ciervo cegado, había pillado el chiste pero estaba tan abrumado que simplemente no… No podía responder, estaba como anonadado. "Si…" Dijo finalmente, con voz débil, algo soñadora casi.

El camarero rió divertido, le resultaba un muchacho de lo más curioso, le sonaba su cara, pero no sabía de que, aunque era bastante mono, no era el tipo de chicos que frecuentaban el bar… No parecía de ninguna banda de moteros, ni llevaba tatuajes ni nada.

De hecho en comparación con todos los demás allí, parecía un pez fuera del agua.

"No creo que haya nada que pueda secar esa mancha ni quitarla, si no metes la camisa en la lavadora, así que te he traído una camiseta, ya sabes…"

Le enseñó una camiseta con publicidad del bar "Publicidad subliminar, ya que estamos"

Cas la cogió con cuidado "Si…" Dijo de nuevo y la cogió "Gracias" La vio, no era muy fea al menos, tenía el logotipo del bar, y parecía de esas que había ahora, con letras retro y demás "No es necesario que la devuelva entonces?"

"No… Llévala contigo siempre, y atrae a la clientela" Dijo Dean sonriendo divertido "Y de nada, aunque yo debería darte las gracias" Bromeó de nuevo.

No sabía si flirteaba o solo intentaba ser simpático, pero cada vez que le sonreía sentía una especie de cosquilleo recorrerle, y sonrió observándole "No has a dármelas" Dijo finalmente, aunque sabía que hablaba de broma, pero estaba tan nervioso que…

Dean le observó de nuevo "Oye… Nos conocemos?... Eres de aquí verdad? Si… Me suena tu cara…"

"Me llamo Cas" Dijo Crowley, no había intervenido en todo el rato, de hecho, recién le volvía a notar allí, sin embargo no le imitó "Vamos alelado, dile tu nombre, y te recordará…"

"No…" Dijo Cas, un tanto ido.

"No?" Preguntó Dean.

"Dilo idiota, me llamo Castiel, soy el chico que estaba colado por ti en el campamento" Dijo Crowley "Vamos, le tienes delante, mira como te esta mirando, no te recuerda, pero esta claro que le interesas… Dejarás pasar de nuevo la oportunidad? Que idiota eres…"

Crowley no dejaba de machacarle, y Cas comenzó a notarse tensó, hasta que al final explotó "Cas! Me llamo Cas! Soy Cas, vale?!"

Dean parpadeó y rió "Vale, vale…" Dijo sonriendo divertido, y le observó con más avidez "Cas… Cas de Castiel?" Preguntó "El mismo Castiel con el que fui de campamentos aquel verano? Eres tu?..." Preguntó perplejo, y sonrió "Vaya… Digo vaya… Estas cambiado más… Mayor…" Rió divertido.

Sonrojado asintió "Gracias?" Que tipo de cumplido era ese "Tu también estas mas mayor…" Respondió en un tono un tanto sarcástico.

Aquello divirtió a Dean "Quiero decir que estas cambiado, mas alto, más… Más todo… No sabía que estabas en la ciudad…" Dijo sonriendo levemente.

"Llegué ayer… A pasar las navidades en familia, ya sabes…"

"Eso está bien, yo hace tiempo que no las paso en familia, Sammy está en Stanford, estudiando, así que nos vemos poco…"

"Abogado?" Preguntó.

"Si, quieres ser alguien de provecho…" Rió Dean "A mí me viene bien, si me meto en un lío me saldrá gratis el abogado…" Bromeó.

Cas rió con él "Me alegra saber que esta bien" Dijo, todavía cortado.

"Se alegraría de verte, pasamos un gran verano juntos" Dijo Dean "Tenemos que quedar un día, tomar algo, recordar viejos tiempos…"

"Uhhh… Ves Cas? Quiere recordar viejos tiempos…" Dijo Crowley.

Cas le lanzó una mirada asesina al demonio "Claro… Yo estoy en casa de mi hermano…".

"Hablo con Nick a menudo, a veces voy a ayudarle a la asociación ya sabes… Pero no me comentó que vendrías" Dijo pensativo.

"Bueno, fue una sorpresa para él también…" Admitió Cas.

Abrieron la puerta de repente "Oye Dean, necesito que me eches una mano, han llegado los de la banda de Alister y me están volviendo loca!" Dijo la muchacha "Además Bobby te busca"

Dean asintió "Voy enseguida" Dijo sonriendo y volvió a mirar a Cas "Tengo que volver, pero ven cuando quieras, tomamos algo… Charlamos…" Sonrió "Y recuerda llevar siempre la camiseta…" Le guiñó un ojo a Cas.

Cuando Dean le dejó allí Cas se quedó como perplejo, un tanto atropellado por los acontecimientos, la verdad, y miró la camiseta…

"Bueno yo creo que ha ido bastante bien…" Dijo Crowley.

"Bien?" Preguntó Cas, soltó un gruñido y pasó por su lado, salió de allí usando la puerta trasera que le llevó al callejón lateral y echó a andar de vuelta a casa.

"No ha ido bien?" preguntó Crowley "Se acordaba de ti, y te ha invitado a tomar una copa"

"Eso no prueba nada…"

"Por todos los demonios! Pensabas que te vería y que se lanzaría a besarte y te declararía su amor eterno?!" Preguntó Crowley a voz de grito.

Cas le miró "Claro que no!" O quizá un poco si… Castiel era demasiado fantasioso, enseguida se montaba sus películas románticas mentales al más puro estilo de Hollywood.

"No puedo contigo" Dijo Crowley exasperado, escuchando las quejas de Castiel, al final desapareció de allí dejándole hablando en medio del callejón.

"… Me estás escuchando?" Preguntó después de todo el discurso que se había montado, pero Crowley no respondía "Maldito retaco vestido de negro…" Se quejó el joven y maldijo de nuevo, miró entonces la camiseta en su mano, y la abrió, ni siquiera se la había puesto.

Sonrió viendo la prenda, y finalmente echó a andar de vuelta a su casa.

Desde la puerta delantera, Dean se fijó en Cas, que caminaba de vuelta hacia su casa, y observándole una sonrisa se dibujó en su rostro también

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