Rebelde
(El rock es intransigencia)
"Boy, I'm gonna be mean"
Paradise City - Guns n' Roses
Ni siquiera sabe bien porqué lo odia. Es solo verle la cara, el pelo grasiento y la nariz ganchuda enterrada en algún libro que seguramente hable sobre cómo matar conejillos de Indias o algún otro animalito igual de simpático para envenenar a la gente mientras toma jugo de calabaza.
Es sólo ver a Quejicus caminando por el pasillo y sentir como el gruñido le sube por la garganta y las ganas irrefrenables de morder algo. Lo que sea. Principalmente él, claro está. Algo parecido a lo que le pasa con las chicas luego de haber cumplido los catorce pero todo lo contrario.
-Cornamenta- dice y James mira para atrás por dos motivos al igual que Remus pero por otros algo distintos. James lo hace porque a) puede ser Evans y tiene que estar preparado para hacer esa sonrisa que tanto tiene ensayada y de la que tanto se ríen cuando la ensaya en la habitación antes de irse a dormir. Religiosamente.
O b) porque es Quejicus y le sale esa otra sonrisa mucho más espontánea que hace que todas las facciones de su cara tengan un aire casi maléfico y gamberro al mismo tiempo. De niño pícaro que está a punto de tirarle huevos a la casa del vecino malhumorado en plena noche de Halloween.
Y Remus lo hace porque si es Evans tendrá que traer un balde para que James no se resbale con su propia saliva y porque si es Quejicus tiene que estar preparado para evadir una potencial pelea y practicar el 'yo no vi nada, Profesor' que le dirá a Dumbledore cuando lo llame a su oficina.
Y Peter sólo mira con ojos bien grandes cualquiera de las dos porque ambas son buenas funciones a las cuales ser espectador.
Y entonces cuando la opción b se vuelve el momento, Sirius sonríe (una sonrisa parecida a la de James pero distinta. Más ladeada, menos infantil).
Y es así cuando se burla de lo que él hubiera sido, pero no quiso.
-¡Pero mira! Si Quejicus ha cambiado su ropa interior por el trapo con el que limpio mi caldero...
Muchísimas gracias a todas las que dejaron review en el anterior, me alegran el día.
Si llegaste hasta acá, gracias! Si llegás hasta la barrita de letras verdes, no alcanza decir que te quiero mucho.
