Aozu: Finalmente, el atrasado segundo capi ^^ espero lo disfruen, dejen reviews por fis
Aclaraciones:
-diálogos
Narración
Narrador
Yami
Idiota, eso es. Simplemente un idiota.
Cambió todas mis expectativas en solo unos días, me tiró al infierno y luego descubrí que realmente me hallaba en el mismísimo cielo.
Se preguntaran de qué estoy hablando, eso es seguro. Pues sencillo, de mi nuevo compañero de clases… Bakura. La primera vez que lo vi, fue hace unos días, una mañana temprano en la escuela; llegó junto con el profesor de Psicología… Marik-sensei.
Al principio creí que las niñas volvían a contemplar estupefactas el físico del profesor, ya que es el favorito de las alumnas al ser el profesor más joven del instituto… pero me había equivocado, a quién admiraban era al chico resaltante que había llegado con él… y valla que sí llamaba la atención. Su atuendo desaliñado y rebelde, su cabello blanquecino alborotado, su piel de marfil y su airosa y penetrante mirada… y sin embargo; a pesar de su aspecto, poseía un porte desquiciadamente elegante y relajado, que le hacia resaltar de los demás.
Llamativo…muy llamativo….
Demasiado.
Para completar mi grado de asombro, por azares o quizás una mala jugada del destino, había quedado en el mismo salón que yo…
Entró al aula en la segunda clase, varios minutos después de haberse iniciado, sin esperar algún permiso del profesor presente o del director, quién lo acompañaba. Simplemente entró con su porte de caballero rebelde y se sentó de último en la fila contigua a la mía, quedando a dos puestos de donde yo estaba sentado.
Todos nos quedamos mirándole, estupefactos por su atrevimiento y falta de educación. Segundos después, el director, algo abochornado al ser burlado de su autoridad en su cara, siguió como si nada y explicó quien era el nuevo estudiante…
El hijo de Marik, Bakura.
Como si fuera poco nuestro asombro, la noticia nos descolocó más aún. Qué estaría pensando el profesor al adoptar a semejante muchacho? Bueno… es adoptado no? Porque dudo que el Sensei haya tenido un hijo a los diez años de edad, porque aproximadamente eso es lo que le lleva de diferencia en edad al albino. Aunque de Marik puede esperarse cualquier cosa… y lo digo en serio…. Cualquier cosa.
-qué es lo que tanto me vez? Acaso te gusto? –sus palabras en tono agresivo irrumpieron mis pensamientos, y posiblemente los de los demás también, quienes volvieron a verlo. –te hablo a ti cabellos de púas… -me di cuenta que se refería a mi, y como acto reflejo, aparté mi vista de él… no tenia idea de por qué me le había quedado viendo tanto tiempo sin darme cuenta. - …ja…gallina… -escuché que me decía, pero fue interrumpido antes de continuar.
-Señor Bakura, entendemos que es nuevo, pero por favor manténgase callado…-le llamó la atención el profesor de matemáticas, girándose de nuevo hacia la pizarra.
-si claro… -algunos le escuchamos murmurar con sarcasmo. Pero al final si hizo caso, o eso parecía, puesto que no volvimos a escuchar nada de él... cosa que me extrañó, pues hace unos minutos parecia ser el niño buscapleitos de la escuela, y ahora era un niño obediente?
Me giré para confirmar mis cavilaciones, dandome cuenta que... quizás lo último nunca se sabría... porque estaba dormido. Vaya chico... quedarse dormido su primer día de clases... no le irá nada bien en la semana...
El profesor siguió explicando su catedra mientras yo me preguntaba cuando terminaría... el objetivo era sencillo... no necesitaba tantas explicaciones, pero seguro los demás sí... por lo que tendría que aguantarme...
Gracias a Ra, el dios de mis padres, la hora del almuerzo llegó en poco tiempo, y por supuesto, me dispuse a ir al jardín a comer como siempre, aunque antes fui emboscado por el grupo de Tea y sus seguidoras que insistian en almorzara con ellas.... tada una pesadilla. Fianlamente, logré escapar y mientras me dirigía al lugar que solía frecuentar, observé como mi pequeño hermano Yugi, me saludaba con la mano, mientras charlaba con sus amigos en uno de los bancos cercanos a la entrada de la escuela.
Sin esperar más, al llegar hasta mi árbol favorito, me senté bajo su sombra, sintiendo el frescor del lugar. Habían sido cuatro horas de clase agotadoras, primero Biología…. Luego matemática….
-acaso me estás siguiendo erizo? – esa voz… Ra, no puede ser…. Ni en el descanso me dejarás tranquilo?
Me volví para darme cuenta q en el árbol contiguo, Bakura estaba prácticamente acostado en el césped, no había notado su presencia antes, puesto que había logrado quedar de tal forma, que si te acercabas a donde él se hallaba, no podías verlo sino hasta quedar en mi lugar.
-llevo más tiempo que tú aquí, así que tú eres quien me sigue… -le respondí sin mirarlo, tomando mi manzana y dándole un mordisco. No tenia ganas de conversar, nunca las tengo… - …si querías que alguien te diera un tour por el lugar hubieras hablado con tu padre…
-Marik no es mi padre… -me interrumpió casi alzando la voz, para luego gruñir –no repitas esas estupideces…
-de todas formas no es asunto mío…
-que bueno que te das cuenta… -respondió tajante
Iba a contestarle, pero decidí ignorarle, no valía la pena discutir y perder mi tiempo con él. Seguí comiendo con tranquilidad, hasta que escuché un sonido peculiar cercano a mi… para darme cuenta que Bakura estaba roncando.
La escena me causo algo de ternura debo admitir, dormido no caía tan mal. El chico de aires vanidosos acostado en la grama sin ninguna preocupación, con la boca abierta y roncando ligera, pero sonoramente… despertó algo en mí. Pero en ese momento no quise saber que era… y antes de que ese "algo" tomara forma, decidí volver al salón, alejándome del lugar donde el albino aún dormía plácidamente.....
