Capitulo II
- ¡Maya, date prisa!
Clavé la mirada en el horizonte, pasé junto a mi hermano quien me llamaba, como si no hubiese nadie junto a mí. No suelo hacerlo, siempre sonrió junto a él amigablemente y nos vamos conversando o discutiendo de regreso a casa. Bajo las escaleras después de hacer una pausa. Los pétalos de las flores de cerezo caen insistentemente. Mi hermano me está esperando abajo, pero no quiero encontrarme con él, estoy algo…asustada, si es que lo que sentí esta tarde no fue un sueño, estoy seguro que aquellos acogedores brazos…fueron…
- ¿Qué pasa Maya? Has estado muy callada – me dice.
Actúa de manera natural, como si nada hubiese ocurrido. Tal vez solo fue un simple sueño. Negué con fuerza la cabeza, y dirigí mi mirada al cielo.
- No me pasa nada…- le dije finalmente.
Aunque no lo quisiese, sentía su mirada posada sobre mí, sus ojos me buscarían, me cuidarían. Eso es algo que sé muy bien. No consigo entender bien a mi hermano, suelo estar más pendiente en qué pensará Mitsuomi de nosotros, sé bien que él admira mucho a Shin, siempre le ve desde atrás…con gran admiración y aspirando algún día ser como él. Es comprensible. Mi hermano es digno de admiración, yo también le quiero mucho y a pesar de que es un fuerte rival, en el fondo también quiero superarle.
Las dos personas que he querido, son al mismo tiempo las dos personas que quiero aplastar y que en el fondo quiero sentirme superior. Solo…hacerme más fuerte, sin importar la sangre o las lágrimas que se derramen, solo superarme a mí misma, y demostrar que no soy solo "la hermana menor de Shin", también quiero que Mitsuomi se fije en mí…estoy decidida, no perderé por nada del mundo.
Al día siguiente…
- ¡Vamos que ya es tarde¡Hermana, levanta o no llegarás a tiempo! – gritó una voz.
Apenas me daba cuenta qué ocurría, cuando sentía que alguien remecía mi cuerpo. Era Aya, quien gritaba mi nombre una y otra vez. Yo me retorcía una y otra vez en la cama, tapándome con las frazadas, no quiero despertar…necesito seguir hablando con esa persona…
- ¡Hermana…!
- Mmm…no quiero…cinco minutos más…- insistí.
- ¡Hermana¡Si no te levantas llegarás tarde otra vez! – insistió aún más Aya.
Me senté en el borde de la cama.
- ¿Y eso qué importa? Al fin y al cabo el profesor siempre hace la vista gorda cuando llego tarde, estamos acostumbrados…
Me estiré y di un largo y prolongado bostezo. Aya no va a mi escuela, apenas va en primer año de secundaria baja, pero ya está lista con su uniforme. Es buena alumna, a diferencia de mí, aunque tengo que admitir que yo a su edad me le parecía un poco. Al final llegué a encontrarme con el club Katana, donde estaban mi hermano y los demás. Convencida que lo de antes había sido un sueño…miré a los ojos a mi hermano, como era acostumbrado, no puedo verle con otros ojos…simplemente no puedo.
El club Katana. Allí están Bunshichi, liderado por mi hermano y seguido por hartos chicos más…Mitsuomi, uno de los que más me importa y he llegado a valorar, lejos…mi mejor amigo, y claro, Kuzunoha, por algún motivo no he conseguido acercarme a ella, la novia de mi hermano, no pertenece al club Katana pero siempre les acompaña a todos lados. Ellos siempre hacen nudillos en las clases, y me gusta ir con ellos, aunque mi hermano diga que soy muy pequeña o que quiero parecer más adulta, Mitsuomi tiene la misma edad que yo y siempre les acompaña…¿Por qué yo no?
- Porque no eres miembro del club, así que ahora vete…- dijo Shin, correteándome como si fuera un perro.
Pero si cree que con eso me va a echar, está muy equivocado ¬¬.
- ¡Hermano¡Eso no es justo! – grité, aferrándome a su brazo.
- Eres muy pequeña para participar en las actividades del club Katana…
- ¡Pero si Mitsuomi tiene la misma edad que yo!
Él pareció sonrojarse. Al menos eso pareció.
- Maya, mejor vuelve a clases, el profesor Yukimura se va a enfadar contigo…- dijo Mitsuomi, de tono amable.
Me le quedé mirando unos momentos. Es guapo…sé que me da algo de corte pensar o escribir estas cosas, pero a decir verdad nunca había conocido a un chico tan dulce como él, sus palabras siempre me tranquilizan, aunque digan cosas sin sentido o se ponga nervioso de vez en cuando. Su único objetivo en la vida son las artes marciales y superar a mi hermano…me pregunto si algún día…
- ¡Vamos¡Corre que llegarás tarde! – insistió mi hermano, empujándome hacia el pasillo de la escuela.
- ¡Hermano¡Puedo ir yo sola! – regañé.
No soporto que me trate como una cría, encima enfrente de Mitsuomi. Como sea, al final llegué corriendo al salón, pero en el momento justo. Como era acostumbrado, el profesor me miró un poco mal, pero en vez de regañarme como lo hacía los días lunes y jueves… decidió hacer la vista gorda y dejarlo pasar, no sin antes decirme:
- Natsume, si sigues comportándote así con todos los profesores terminarás siendo una molestia…- dijo el profesor, - aquí en la escuela Toudou no todo es fuerza y músculos…se necesita también disciplina y comportamiento, espero que no se vuelva a repetir.
Acto seguido, me miró con mala cara. ¡Como odio que haga eso! Asentí con la cabeza y refunfuñando pasé la maleta tras mi hombro, yendo hacia mi puesto. Escuché algunas risas de mis compañeros…hn, idiotas. La única que me miró de forma traviesa fue Akane, la única amiga que he tenido. Todo el resto de mis "amigos" son chicos…ya que soy algo violenta de forma de actuar.
- Bien hecho, Natsume…- escuché decir un tono sarcástico.
Miré fulminante a la persona que había dicho aquél comentario: Emi Isuzu. La tía más odiosa que existe, por algún motivo me odia y siempre intenta alejar a Mitsuomi de mí… será porque también le atrae. Ella es aprendiz del estilo Stilleto, es aquél que usan los ninjas y que compone de ocultar dagas y estiletes bajo las ropas para luego efectuar ataques sorpresa. Bastante interesante. Ella es si cercana a Kuzunoha…todavía no entiendo cómo es que una chica tan tranquila que encima es la novia de mi hermano se lleva tan bien con una idiota como ella.
Me fui a sentar a mi puesto más enfadada de lo que ya estaba.
El salón se quedó mirándome en silencio por unos segundos, otros ni se atrevían a hacerlo. Sin hacerles caso…puse mis pies sobre la mesa y me eché para atrás. Y así comenzó la clase. Pareciese como si fuera una delincuente juvenil, que por cierto, si estuviera en otra escuela, eso es lo que sería. Aquí todos se dedican al máximo al estilo de pelea que utilizan…y por eso, cada luchador se entrega en cuerpo y alma al club en el que está. Eso es lo mismo que pasa con mi hermano, Mitsuomi y el idiota de Bunshichi, aún no entiendo porqué él está en ese equipo y yo no…jamás le he visto pelear, pero conociéndolo, no creo que me sorprenda demasiado.
Después pasaron las horas de clase, se me hicieron una eternidad. Era la hora de almuerzo, y como era costumbre…ni mi hermano ni Mitsuomi habían regresado. Deben de estar andando en motocicleta, bebiendo y divirtiéndose…¿Por qué yo no puedo ir con ellos? En su lugar, me quedé bajo un árbol junto a Akane.
- ¡Qué asco!
- Tampoco es para tanto…- me dijo ella.
Akane tiene el cabello rubio y lacio, más claro que el de mi hermana Aya, pero menos largo, siempre lo lleva suelto al igual que yo, sus ojos son de un rojo vivo como nunca antes había visto. Es más baja que yo pero más bella. Ella está en el club de kendo y practica diariamente ese deporte.
- ¡¿Cómo que no es para tanto¡He estado toda la mañana en clases! – rezongué, - por Kami-sama…qué daría por estar con los del club Katana…
- Ya cálmate, la clase no estuvo tan mala… - opinó Akane, - y en cuanto a lo del club Katana, solo quieres estar con Mitsuomi…
Me volteé enfadada, dándole la espalda. Quería ocultar que me estaba sonrojando.
- Solo siéntate y come – dijo ella.
Me enderecé y me senté junto a ella, bajando la mirada.
- Lo…lo siento, estoy algo alterada – dije, un poco apenada.
- No te preocupes, te entiendo, si tuviera un hermano como el tuyo…que te excluye de todas las actividades de su amado club, también estaría muy frustrada.
- Hn…
- Mira, lo que puedes hacer es relajarte y comer tranquilamente, que tengo una muy buena noticia que contarte.
- ¿Ah si? – no le estaba prestando demasiada atención.
Mientras ella empezó a hablar, me llevé un poco de sushi a la boca.
-…Y entonces, dijo que podremos pasar el fin de semana completo en la montaña…¡ah¿No es genial?
- ¿Eh¿Fin de semana¿Montaña¿Queeee? – no había entendido nada de lo que Akane estaba hablando.
- Pedí permiso a mi padre si podemos ir a pescar, arrendar una cabaña y pasar allí este fin de semana – repitió, - ¡es muy grande¡Podremos invitar a más gente!
- Será genial…- dije, no muy animada.
- ¡Ahhh¡Mira Maya¡Allí están los chicos del club Katana¡Voy a ir a invitarlos! Ahora vuelvo…
Akane, de forma muy alegre y saltona, se levantó de su lugar junto a mí y fue corriendo hasta la entrada de la escuela, donde el club Katana hacia su aparición, encabezados por mi hermano. Me quedé mirándole unos segundos con los palillos en la boca…procesando lo que acababa de decir mi amiga. ¿Quiere decir…que…¿Va a invitar al club Katana¿A la montaña¿Durante un fin de semana…y Mitsuomi…?
- ¡Kyaaa¡ESPERA AKANE! – grité, levantándome de golpe y corriendo hacia ellos.
Apenas me fui acercando a ellos, notando que Akane estaba conversando con mi hermano y los demás, ellos oían muy interesados. Sin embargo, me precipité demasiado, y mientras iba donde ellos me tropecé y me fui de boca al piso, todos los chicos se asustaron y se dirigieron hacia donde estaba yo…para mi vergüenza, con el tropezón se me vieron todas las bragas.
- Maya…¿te encuentras bien? – escuché decir.
Con algo adolorida la cara, subí la mirada. La sorpresa fue que el primero en venirme a ayudar fue Mitsuomi, quien preocupado me miraba. Está bien…él ya me ha visto las bragas, después de todo, es con quien más entreno aparte de mi hermano. Ambos son los chicos que mejor me conocen. Aunque me pongo un poco nerviosa junto a él, estoy consciente de mis sentimientos y a pesar de todo, suelo ser muy segura cuando estoy a su lado. He aprendido que cuando estás con el chico que te gusta, lo mejor es ser tú misma.
- No te preocupes…¡solo fue un tropezón! – me reí.
De pronto, alguien me pegó en la cabeza con una carpeta.
- Me das vergüenza ajena…- se burló mi hermano.
- Debes mejorar tus caídas, hermanita, jeje – rió el depravado y vago de Bunshichi.
Ahora si que estoy avergonzada¿es que todos…las vieron?
- ¿Qué era lo que querías decirnos, Maya? – preguntó amablemente Kuzunoha.
Maldición, hasta ella lo vio. Bajé la mirada y les di la espalda.
- No se preocupen…es un saco de orgullo, - escuché decir a mi hermano. - ¿Qué nos estabas diciendo, Akane?
- Emm…bueno, yo solo quería invitar a Takayanagi a pasar junto conmigo y con Maya un lindo fin de semana en la montaña. Mi padre tiene una casa de verano allí…- explicó Akane, con una sonrisa.
Esa explicación no me cuadraba, olvidando mi orgullo…regresé corriendo hasta donde estaban los chicos y le alegué a Akane:
- ¡Oye, espera¡Nunca dijiste que ibas a invitar a Mitsuomi¡Dijiste a TODO el equipo Katana! – grité a toda boca, para que se viese obligada a invitar a los demás.
- ¿Eh¡En mi cabaña no cabe tanta gente! – dijo la rubia. – Hay solo dos habitaciones con dos camas cada una…y está el sofá cama de la sala, con suerte cabremos seis personas.
- Yo iré encantado, - sonrió Mitsuomi.
Maldición, nunca puedo decirle que no a su sonrisa.
- ¿Irás tú también, no Maya? – dijo en un tono algo pícaro, Akane.
- Tsk – desvié la mirada, algo enfadada.
- Seis personas ¿eh? – dijo de pronto mi hermano, - mm…nos vendrían bien unas vacaciones, hemos tenido muchas peleas últimamente…¿no?
- ¡Concuerdo contigo amigo! – rió Bunshichi.
- ¡Oigan¡Qué demonios…! – dije yo, confundida.
- La pasaremos muy bien ¿no? – preguntó mi hermano a su novia.
- ¡Pues claro! Será muy bonito…también me gustaría ir – dijo delicadamente Kuzunoha.
- ¡Entonces está decidido! – exclamó Akane, emocionada.
- ¡Espera un segundo! – grité yo, intentando acaparar la atención de todos. - ¡¿Quién los invitó a todos ustedes?!
Pero me ignoraron. Bunshichi se acercó a mi amiga y le puso la mano en el hombro.
- Muchas gracias por la invitación, Agatsuma-san…
El pervertido de Bunshichi le guiñó el ojo a Akane, quien se sonrojó. Ahora entiendo todo… ¡esa fue la intención desde un comienzo¡Maldita Akane! No puedo evitar contener mi rabia…digo, yo quería pasar un fin de semana a solas, viendo las montañas y haciendo excursiones junto a Mitsuomi…y bueno, Akane se habría quedado salpicando en un charco (xD)¡pero ahora ha invitado a mi hermano¡Y encima también a Bunshichi! Con ellos dos encima…no tendré un fin de semana tranquilo…
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Nota: wowow!! Estoy escribiendo el fic como hipnotizada xD realmente me emocione!! Ojala a ustedes les guste tanto como a mi, ya que estoy subiendolo todo de golpe, agradezco mucho los post xD Akane-chan es un personaje original mio xD Maya no tiene ninguna cercania a alguna chica en especial asi que me vi con la obligacion de hacerle una mejor amiga, ya que en la serie Maya no tiene ninguna u-u eso es porque todas las chicas estan celosas de ella :P
Reviews onegai! n.n
