Hola,primero tengo que disculparme ya que cargue el capitulo antes de ir al trabajo y no me di cuenta que el traductor lo había modificado al intentar traducir el español como si fuera ingles. En segundo lugar quería comentar que en esta historia el terremoto fue mas fuerte y al haber muchos heridos el caso de Kotoko no se vio en la televisión por lo que los Irie no se enteraron de lo sucedido y no los invitan a vivir con ellos.
Nada de esto me pertenece.
Al día siguiente el sensei me confirmo que la Universidad de Tonan tenia un excelente programa de Enfermería, pero para ingresar tendría que mejorar mucho mis notas este ultimo año y aprobar los exámenes de ingreso. Hable con mis amigas y les conté que ese año quería esforzarme mas, para que mi padre estuviera orgulloso de mi, así que comenzaría a estudiar algunas horas después de la salida en la biblioteca, estuvieron de acuerdo en que seria bueno que todas hiciéramos lo mismo e insistieron en acompañarme.
Fue una sorpresa llegar a la biblioteca y encontrarla muy concurrida, al parecer la chica que se le había declarado a Irie prometió que entraría entre los cien mejores en los exámenes para demostrar que no era una estúpida y así él se fijaría en ella, pero al escuchar esto varias de las seguidoras de Irie tuvieron la misma idea y se volvió una competencia para entrar en la lista. Tuvimos que recorrer toda la biblioteca para encontrar una ubicación por la gran cantidad de jóvenes presentes.
Estuvimos un rato intentando hacer las tareas y estudiar, pero era muy poco lo que avanzamos, no tenia idea de cuando habiamos visto estas cosas. Frustradas Jinko y Satomi decidieron marcharse a sus hogares e intentarlo otro dia, yo sabia que no podia darme por vencida si queria lograr mi objetivo. Intente empezar por las cosas menos complicadas como historia y lenguaje, y dejar las otras como matematica e ingles para solicitar la ayuda del sensei.
Finalmente logre concentrarme y avanzar un poco, ayudo que la biblioteca se fuera desocupando cada vez mas mientras que las chicas resignadas se iban marchando. Cuando me di cuenta habían pasado dos horas y debía regresar a mi casa antes que se hiciera muy tarde. Ya había pasado la hora pico asi que el tren no estaba tan concurrido y pude encontrar un lugar donde sentarme, iba repasando las cosas que había estudiado intentando memorizarlas, y que no preste atención a quien se sentó a mi lado, hasta que una voz me dijo: -Puedes intentar hacer eso en silencio?, es molesto- En ese momento me sonroje completamente al descubrir que el que me hablo era Irie, estaba tan sorprendida de encontrarlo tan cerca que apenas pude murmurar un lo siento. Desde ahí me fue imposible continuar, demasiado consciente de su presencia, pocos minutos después era mi parada y me marche rápidamente avergonzada.
-Bueno parece que el quedarme estudiando me dio una pequeña recompensa- pensé- no, debo hacer esto por mi misma, sino no podre dar todo lo que se necesita para cumplir este sueño.
Los días fueron pasando y continué con la misma rutina, mi padre estaba muy feliz y apoyándome para mejorar mis notas, todavía no le había contado de mis objetivos, quería ver primero si aprobaba los exámenes a mitad de año y así demostrarme a mi misma que con esfuerzo podría lograr algo. La biblioteca poco a poco, había recuperado su tranquilidad habitual mientras las chicas se convencían que era mas esfuerzo del que eran capaces por un chico y abandonaban la competencia. Jinko y Satomi me acompañaron algunas veces, pero mas fueron las que me pedían que dejara de estudiar y las acompañara a algún lado, su amistad es muy importante para mi asi que finalmente llegamos a un compromiso, saldríamos juntas los fines de semana y durante el resto de los días me permitirían estudiar. Varias veces me había cruzado con Irie en el tren, pero no me dirigio la palabra nuevamente, igual solo el verlo alegraba un poco mas mi día.
Mis estudios habían progresado bastante en algunas áreas y muy poco en otras, había materias que no lograba comprender por mas que me esforzaba y las explicaciones de mi sensei no ayudaban. Ese día estaba sentada en el tren de regreso a casa, estaba muy frustrada por mi falta de avance en matemáticas y la fecha de exámenes se acercaba peligrosamente. Tenia el libro abierto en mi falda e intentaba comprender los problemas, pero los números solamente bailaban ante mis ojos, finalmente cerré el libro y me quede sentada cabizbaja.
- No entiendes eso?, es muy sencillo- De nuevo escuche esa voz a mi lado.- Porque te esfuerzas tanto, eres del F no?, creí que no les importaban sus estudios, a menos que seas una de esas chicas estúpidas que intentan llamar mi atención. Me sorprendió bastante encontrarlo nuevamente sentado junto a mi y tarde un poco en responderle, aunque mis palabras salieron antes de que pudiera pensarlas mejor, como siempre me pasaba.
-La verdad es que si me gustas- al ver su expresión agregue rápidamente- Pero no lo hago por ti, quiero ser enfermera y para lograrlo debo aprobar los exámenes con buenas notas, ese es mi sueño y no se porque te lo estoy contando ya que no lo he hablado con nadie.
-Como sabes que es lo que quieres hacer?, es un trabajo que conlleva mucho estudio y parece que no eres muy buena en ello-. Me pregunto y no pude ver maldad en su observación sino simple curiosidad.
- La verdad es que el día del terremoto mi padre fue herido y lo trasladaron al hospital, no era de gravedad pero tuvo que pasar la noche en el lugar, mientras estábamos ahí perdí de vista a donde lo llevaban y me encontré con una enfermera que me pidió ayuda para cuidar unos niños. La estuve ayudando por una buen rato hasta que se tranquilizaron las cosas y cuando el ultimo niño se fue me dijo "gracias, señora enfermera", en ese momento sentí algo cálido dentro mio y lo supe...-
-Oye, esta no es tu parada?- Me pregunto
-Ehhh...- me pare de un salto pero no logre alcanzar la puerta antes de que se cerrara- Oh! no ahora tendré que esperar hasta llegar al final de la linea y regresar a mi estación, sino puedo perderme, tengo un pésimo sentido de la orientación, se me va hacer muy tarde.- exclame .
Escuche un suspiro a mi lado e Irie me dijo -Es mi culpa por distraerte, bajemos en la proxima estación y te acompaño a tu casa.-
-Ehh... no, no puedes hacer eso, no te preocupes me las arreglare yo sola-, le dije avergonzada.
-Insisto, ven bajemos- Me dijo mientras me acompañaba a la puerta. Me pregunto por donde vivía y le indique la zona, así que nos pusimos a caminar en silencio. -Sabes algo, la verdad es que te envidio- me comento un poco mas adelante- me gustaría poder sentir lo mismo por algo y querer esforzarme para lograrlo, todo me resulta tan fácil que termina siendo aburrido-. Su confesión me sorprendió, creo que nunca me hubiera imaginado que se sentía de esa forma.
- La universidad es para encontrarnos a nosotros mismos y buscar lo que queremos hacer en la vida, algunos nos damos cuenta antes y a otros les lleva mas tiempo, pero no creo que debas preocuparte, tienes todavía mucho tiempo para descubrirlo-. Le dije- Esa es mi casa...- le señale y antes de que pudiera añadir nada mas el sonido de un estomago me interrumpió, y sorpresivamente no era el mío.-Oh tienes hambre...es mi culpa que se te haya hecho tarde para cenar,¿quieres entrar?, creo que mi padre dejo algo preparado, es un excelente cocinero, tiene su propio restaurante de comida tradicional, debes probarlo.- antes de que pudiera objetar nada lo tome del brazo y lo conduje dentro.
-No creo que sea apropiado, que me invites así a tu casa, que dirá tu familia?- Me dijo.
-No te preocupes, solo somos mi padre y yo, y el trabaja hasta tarde en el restaurante. Ademas no creo que tengas la intención de hacerme nada, no?- le pregunte.
-Por supuesto que no- agrego, y aunque en otro momento me hubiera sentido muy decepcionada ahora solo le sonrei.
Le dije que me esperara en la mesa mientras calentaba la comida, al regresar lo vi con mi libro de tareas de matemática.
-Que es lo que no entiendes de esto?- me pregunto mientras yo colocaba los platos en la mesa.
- La verdad es que practicamente nada, intente pedir ayuda a mi sensei pero todavía no logro entenderlo.- Le conteste mientras me sentaba en el lado opuesto de la mesa.
-Ven siéntate a mi lado y te explicare algunas cosas mientras comemos.-Me dijo, y se armo de paciencia para explicarme algunas formulas que no comprendía. Se quedo menos de una hora, pero fue increíble ya que con él si logre comprender lo que me explicaba, y pude avanzar un poco con mis estudios.
-Muchas gracias por todo- le dije en la puerta mientras se marchaba- para mi esto es muy importante.
-No es un problema y te he visto en la biblioteca que realmente lo estas intentando, lo unico que te pido es que no lo menciones en la escuela, ya que todas las chicas querrian que las ayude, adios y gracias por la comida- finalmente se marcho y yo me quede anonadada en la puerta al pensar en todo lo que habia ocurrido esa tarde.
Primero le dije que me gustaba y después le termine confesando algo que ni siquiera había hablado con mi padre, aunque pienso que fue eso finalmente lo que le permitió abrirse un poco conmigo y querer ayudarme. Definitivamente fue un gran día y puedo decir que tal vez este lado nuevo que estaba conociendo de Irie es mucho mejor de lo que pensaba.
