Harry al ver a Dumbledore pego un salto sobre la cama y tomo su varita mágica que estaba en un bolsillo de su túnica.
Esto no podía ser de verdad, Dumbledore estaba muerto, él lo había visto caer de la torre más alta de Hogwarts, luego miro a la mujer pelirroja quien ya había despertado , lo miraba asustada, y al hombre que se parecía a él (como su padre más bien) con una expresión ilegible. Y luego pensó: ` ¿y si él estaba muerto? Y se estaba reencontrando con sus padres y su director Albus Dumbledore.
¿E-estoy…mu-muerto? - pregunto a Dumbledore con los ojos como platos. Era una pregunta temida pero a la vez deseada por conocer a sus padres; temida porque, quién si no iba a derrotar al más malo de los magos oscuros.
A sido un milagro que allá sobrevivido – fue todo lo respondió Dumbledore, ahora ya sin preocupación en los ojos.
Entonces si seguía vivo, ¿esto qué significaba? Aún que cabía la posibilidad de que esto fuera una trampa de Voldemort para asustarlo, conmocionarle, hacerle sufrir o volverlo loco. Alzó la varita y apunto ha Dumbledore.
¿Quién eres? – Pregunto Harry fulminándole con la mirada.
¡Déjate de tonterías Harry! – gruño el hombre que se hacía pasar por su padre.
Se levanto de la cama y apunto al hombre, mientras sentía como su furia recorría su cuerpo por medio de las venas. Le había enfurecido más que el hombre le hablara, ya que le hacía escuchar la misma voz de su padre cuando se enfrentaba con los dementores, pero esto era diferente no iba dejarse vencer.
¡Esto no tiene nada de gracia! Así que de actuar como si fueras… mi padre – esa última palabra le había costado decirla, haciendo que le quemara la garganta – y será más fácil para vosotros que me llevéis con vuestro amo.
Señor Potter tranquilícese, se ha dado un buen golpe en la cabeza y en otras partes, y no sabe lo que dice – dijo con su misma calma que su Dumbledore.
¡Claro que se lo que digo! – grito con furia Harry-. Se supone que usted debería de estar muerto – esto lo dijo más bajo, por el dolor que le embargaba decirlo y de repente se dio cuenta de que sus piernas temblaban – y ella… - señalo a su "madre", eso iba a ser más duro – tambi…
Harry no pudo acabar de decir la palabra porque un de repente sintió que alguien le pegaba en la mejilla dejándole una quemazón, se llevo la temblorosa mano a la mejilla con cuidado y subió la mirada para ver quien había sido.
Y para su disgusto había sido el hombre parecido a su padre, estaba de pie delante de él con los puños cerrados con tanta fuerza que los nudillos ya estaban blancos, con la mandíbula apretada fuertemente mientras sus ojos chispeaban de furia. Eso le hacía intimidar a Harry ya que nunca lo había visto así.
¡Ni se te ocurra volver a decir eso! – grito con fuerza el hombre.
J-james cálmate – le dijo entrecortadamente la mujer ya que le estaban derramando silenciosas lágrimas, por su rostro de sus ojos esmeraldas brillantes como los de Harry.
¿Cómo quiere que me calme Lily si…
¡Basta! ¡N-no es gracioso! ¿vale? – a Harry le temblaba la voz, mientras sentía que su corazón se oprimía de dolor por ver a su "madre" así -. No me voy a tragar esta maldita ilusión, así que es preferible que me lleven a Voldemort!
¿Qué ha dicho Señor Potter? – pregunto educadamente Dumbledore.
¡No se haga el que no entiende, asqueroso mortifago!
Lo miraron con el entrecejo fruncido. Luego Dumbledore dijo:
Me parece que ha ocurrido algo más que un golpe – miro a Harry fijamente mientras meditaba – no, me parece que usted trata de hacernos una broma pesada ¿verdad? – le pregunto a Harry quien le fulminaba con la mirada y sin esperar respuesta dijo:- Bueno será mejor que vaya a casa, se acercan las vacaciones y nadie sabrá el por qué de su ausencia, a menos que alguien le allá visto caer de la escoba…
¡No me he caído de una maldita escoba! He sido atacado por una serpiente, y era la de Voldemort. ¡Esta es solo una "ilusión" usando multijugos. – lo dijo rápidamente para que nadie le interrumpiera.
Si te quieres hacer el fuerte y el interesante, deja de actuar así, además Voldemort nunca te buscaría para hacerte daño – dijo James un poco más calmado pero una ligera furia en su voz. – Le llevaremos a casa Albus.
No iré a ningún lugar con un mortifago – dijo Harry con los dientes apretados y el puño serrado fuertemente alrededor de la varita por la furia que le embargaba el todo esto que estaba sucediendo.
No iba a dejar que esos impostores mortifagos (estaba casi al cien por ciento que lo eran) se hicieran pasar por sus seres queridos muertos. No lo iba a permitir. El hombre pareció ignorarle ese comentario y se acercaba, con la mujer por detrás, a tomarle por el brazo. Pero con un movimiento brusco y rápido lo esquivo y le lanzo un ` expelliarmus´ haciendo que el hombre saliera volando por los aires y se pegara contra una de las camillas que había en la sala. Sin esperar ni cinco segundos, salió corriendo de la enfermería. Corrió lo más rápido posible que pudo por los pasillos despejados del castillo. Le dolía mucho donde le había mordido la serpiente. Pero había algo extraño, se había esperado más mortifagos fuera de la enfermería esperándole por si ocurría algo como esto, pero no había ni uno, y era mejor así.
Cruzo en una esquina y se encontró con una escalera, las bajo corriendo; pero cuando ya iba por los últimos escalones algo le golpeo fuertemente en la espalda e hizo que perdiera el equilibrio y callera por los últimos escalones, sintió que su cabeza golpeaba fuertemente contra el duro suelo, las manos no habían amortiguado un poco la caída. Los ojos se le nublaron sintiendo ganas de dormir como si no lo hubiera hecho en años, y todo a su alrededor se volvió negro. Perdió el conocimiento.
