2-Metodo prueba y error. Conclusiones.
Dormí como un crío pequeño.
Y me levanté renovado.
Me avergoncé un poco al pensar en la noche anterior, eran unas locuras las cosas que pensé antes de dormir.
Tal vez el exceso de trabajo y la presión de hacer bien las cosas me estaban pasando una mala jugada y también la falta de compañía.
No podía... no podía fijarme en un niño...
...
Pasé parte de la mañana creando un bendito plan de emergencia a la par de un simulacro para ya tener todo preparado en caso de que el subdirector me dejase probarlo.
Cerca del medio día había terminado con esa parte.
Pasé la mayoría de los datos a computadora y trabaje desde allí.
Pude realizar mi trabajo correctamente.
En ningún momento me atormentó el recuerdo de Hinata como la noche anterior.
Supuse que sólo estaba tensionado y necesitaba "desahogarme" de algún modo.
Lo importante es que podía probarme a mi mismo que todo aquello era una locura producto de muchas combinaciones, no lo vería hasta la semana entrante cuando haya terminado mi trabajo y entregarlo.
...
Fue una semana eterna.
Al parecer sólo por las mañanas podía relajarme... y sólo porque en las noches me masturbaba pensando en ese niño.
Literalmente al tercer día entre en pánico.
Ni yo me reconocía.
Estaba ansioso y deseoso de poder hacer algo más... no me alcanzaba con tocarme y llegar al orgasmo solo pensándolo.
Estaba seguro, que aquello era un mero capricho. Tal vez si algo ocurría... tal vez si solo pudiera sólo una vez... sólo una vez follarmelo... se me iría aquel problema.
El tema... ¿como podría llegar a tal situación? ...
No podía dejar de lado lo que mi cerebro me gritaba a cada instante.
¡Era un niño por Dios! Yo era un adulto.
Tal vez él aún contaba con su virginidad... y no podía confiar en que fuese homosexual.
Y aún así quería hacerlo con él... quería saciar todas las ganas que tenia.
Al cuarto día, me levanté con el razonamiento que tal vez... no tenía simplemente ganas de hacerlo con él exclusivamente...sino más bien que necesitaba hacerlo con cualquiera... y ver que ocurría.
Al tener calidad de activo, me resultaba fácil encontrar con quien pasar el rato.
Quede encontrarme en un bar con mi antiguo senpai de la secundaria.
Un ser egocéntrico y manipulador, llamado Oikawa Tooru.
De vez en cuando nos veíamos... y sabíamos para que.
Luego de tomar unas cervezas, lo lleve a mi departamento.
Aunque a mi me gustasen más jóvenes, Oikawa me llevaba dos años. Pero aún así, el que lideraba la relación era yo.
-Desvístete- ordene apenas cruzamos el umbral.
-¿Que pasa Tobio-chan? ¿Hoy estas apurado?
Oikawa hizo sonar esa voz amable que tenía, que sólo yo conocía... no era amable en lo absoluto.
No le contesté.
Lo tomé de un brazo y lo lleve rápidamente a mi cama.
No quería perder tiempo... hacia mucho que no estaba con nadie y estaba seguro que ese era mi maldito problema.
La cerveza había hecho el efecto correspondiente.
Ver a Oikawa semi desnudo esperándome, ya había logrado excitarme.
Lo puse boca abajo y sin siquiera prepararlo, hundí de una mi pene en su trasero.
El grito de Tooru y su cálido interior hicieron crecer más mi falo.
-Ten cuidado...
-Shh... Ni que fuera tu primera vez.
Lo tome de su cabellera, como a él le gustaba, y empecé a embestirlo con fuerza.
Los gemidos de Tooru se perdían contra las paredes del cuarto y me pedía que no parase y no pensaba hacerlo...
Tomé sus caderas y hundí con fuerza mis manos, dando las últimas embestidas antes de venirme. Y aun así no me sentí satisfecho.
Pero antes de venirme, imaginé que aquel trasero tan caliente no era el de mi ex senpai... sino el de Hinata.
Me lo imaginé a él debajo de mí. Imaginé su cuerpo un poco bastante más chico, un ano mucho más estrecho... y unos gemidos más desgarradores, mezclando el sufrimiento y el placer de la primera vez...
Me imaginé que mientras le daba duro contra la cama, me decía "deme más señor"...
Me imaginé a ese niño inocente, ser follado duramente por mí.
Y gracias a todos esos pensamientos me vine brutalmente dentro de Oikawa...
Termine más cansado de lo normal y parecía que era mi primera vez al ver todo el semen que largue.
Me tiré sobre Oikawa, tratando de no aterrarme con lo que estaba ocurriendo.
Porque mientras me follaba a Oikawa, producto del momento no me importaba lo que pensaba... pero después que ya tenía la mente y el cuerpo frío... aquello me podía llegar a producir pánico.
Lamentablemente tenía que encontrar la manera de poder olvidarme de Hinata... o de poder follarmelo sin que parezca tan ilegal.
...
La semana por fin había pasado.
Me pasé parte de ella, recordándolo cada noche. Pero dispuesto a alejarme de su recuerdo. Aunque no podía.
Ese día debía volver al gimnasio de la escuela de Karasuno para exhibir allí en plan de emergencia.
Solamente dejaría los planos y me marcharía.
Le había puesto un límite a mi lucha interna. Sólo podía permitirme masturbarme pensando en él... nada más.
No intentaría nada si lo viera.
Ni entablaría conversación alguna.
-Buenos días - anuncie entrando al gimnasio.
-Buenos días Kageyama-Kun-
El entrenador Ukai ya se encontraba allí.
También estaban todos los jóvenes de la semana anterior.
Una vez más, estaban en un partido.
-¡Shouyou buen saque!
Vi a Hinata que estaba por hacer un servicio.
Ese día llevaba puesta sólo una camiseta corta y pantaloncillos... a pesar de que afuera hiciese demasiado frío.
Quería que me viese... quería que supiera que estaba allí...
Pero ¡no! ... no tenía porque relacionarme con él, era un estudiante y yo un profesional.
-Dejare el plan de emergencia pegado sobre aquella pared - le comunique al entrenador- el subdirector me dijo que hoy se encontraban ocupados.
-Sisi. En minutos tendremos un partido de práctica.
-Entiendo. Entonces ¿cuándo puedo volver para explicarle los métodos de las vías de escape? Así puedo concluir con mi trabajo aquí.
-¿Podría ser mañana por la tarde?
Asentí con gusto.
Me retiré de allí, un poco más calmado porque sabría que volvería al día siguiente.
De alguna forma, aunque sea con solo poder verle de lejos podía conformarme un poco. Pero no era suficiente, ¡Maldita sea! ¡No lo era!
Cuando estaba llegando a la entrada, lo escuché detrás de mí.
Había corrido hasta alcanzarme y no se lo notaba cansado en lo absoluto.
-Señor Kageyama, ¡Hola!
Tenía una sonrisa radiante y la inocencia repartida en toda su cara.
Pedí paciencia al cielo para poder contenerme.
¿Era posible que quisiera follarmelo ahí mismo?
-¿Que ocurre?
-¡Tengo un problema! Y quiero que usted me ayude.
-¿Yo? - la incredulidad se hizo eco en mis palabras.
-Si... Vera... tengo un examen pronto. Sino logro aprobarlo no podré viajar a Tokio a un campamento de entrenamiento.
-¿Y que tengo que ver yo?
-Quiero que me ayude.
-Mira Hinata... no soy profesor de secundaria. ¿En que podría ayudarte?
-Con las nuevas campañas de prevención hablamos mucho sobre lo que usted hace. Y me tomaran un examen sobre la diversidad de extintores y yo no sé nada de eso. ¿Usted podría ayudarme?
-Eso es muy fácil. En cualquier libro lo encuentras.
-Pero no los entiendo. ¡Por favor!
-¡No! ... - se me estaba dando de manera muy fácil la oportunidad que deseaba pero no podía... no debía... rogué al cielo paciencia y comprensión.
-Pregúntale a alguno de tus senpais. Seguro te ayudarán.
-No... ¡Yo quiero que usted me enseñe!
-No... Mira niño. Soy un desconocido para ti...
-No... no lo es! Usted es Kageyama Tobio...un profesional que está trabajando aquí. No es un delincuente.
Buen punto. Si el supiera lo que yo en ese momento estaba pensando, no hubiese dicho lo mismo.
-Me halagas Hinata... pero creo que a tu capitán no le gusta que hables conmigo- dije- mira, es más ahí viene a buscarte.
Sawamura se acercó a nosotros.
-¿Que ocurre?
-Buenos días capitán. No ocurre nada. Le estaba diciendo a Hinata... que yo no era el indicado para explicarle su próximo examen.
-Pero... Sawa-senpai... el podría ayudarme ¿no crees?
Sawamura me miro desafiante.
Yo ya había hecho mi parte para que se diera cuenta que al parecer no tenia intenciones con su jugador.
-Tus senpai te ayudarán.
-¿Ves? Te dije que le pidieras ayudas a ellos-Dije sonriendo exageradamente.
Quería largarme ya.
-Pero...
-Hinata... vuelve al gimnasio - ordeno.
Hinata cabizbajo se despidió de mí y salió caminando.
-No soy quien para decirle nada... pero limítese a hacer su trabajo - me dijo una vez que Hinata se había alejado lo suficiente.
-No entiendo. - conteste.
-¿Como dice?
-Por lo que ayer pude ver... usted joven Sawamura tiene una relación con el joven de pelo platinado.
Sawamura se ruborizo antes mis palabras.
-¿También la tiene con Hinata que no quiere que me acerqué?
-Hinata es diferente. Es sólo un niño. Ni siquiera ha desarrollado su orientación sexual. Se muy bien con que ojos lo mira usted.
-¿Con que ojos?
-Con perversidad. No hay nada bueno en ellos. Limítese a hacer su trabajo. Deje a mis jugadores.
Se dio media vuelta y me dejó sólo.
Al parecer mi rostro era un maldito libro abierto.
Y ahora quería a Hinata el doble... porque tenía ganas y porque al parecer estaba prohibido.
Habia perdido la oportunidad de poder haber estado a solas con Hinata... enseñándole lo que requería para su examen... pero aún conservaba algo de moral. Aunque muy poca.
Mi cabeza iba a explotar. Nunca imaginé tener semejante problema.
Creo que no era sólo un capricho. Porque también quería enseñarle y que pudiese aprobar. Como así también quería tenerlo en mi cama.
Quería estar con Hinata... no solo saciar mis ganas... sino también ahora quería compartir un poco más y conocerlo.
El capitán era lo de menos.
El caso es que... aún me aterraba su edad... porque si daba un paso en falso podía haber muchas consecuencias.
Si yo me largaba a lo bruto... podía hacerle mal al pequeño, asustarlo, que se aleje de mi y peor aún... consecuencias legales... horribles consecuencias legales...
Llegué a la conclusión que ni el capitán ni la edad me importaba... me importaba lo que podía traer consigo.
Debía ser cuidadoso... casi tenía su confianza ganada con solo ostentar un título de profesional.
El verdadero problema era como hacer para tener una ¿relación con él? ¿Poder tenerlo en mi cama sin ningún obstáculo a futuro? Y lo más importante... que el también quisiera estar conmigo. Porque una cosa tenía claro: no podía obligarlo... eso quedaba descartado... o... ¿no?
¿Podía obligarlo? ¿Aunque sea la primera vez? ¿Así pudiera ver el placer que podría llegar a obtener?
Tal vez debería empezar tranquilo... no se... solamente al principio podría hacerle sentir bien... a él...
¡Dios mío! Solo imaginar que podía estar allí metiéndole de a poco uno o dos dedos o mejor aun, mimarlo con una mamada hasta que me pidiese algo más, me ponía de la cabeza.
Aquel pequeño con solo hablarme, volvía loca mi cabeza y también mi pene...
Ese mañana tuve que volver rápidamente a mi casa para masturbarme a gusto pensando en todas esas cosas.
Definitivamente al día siguiente debía encontrar la forma de que viniese a mi casa.
...
Bueno bueno… dos cosas: hoy escribí este capítulo, porque tuve dos reviews muy hermosos y muy desesperados xD… así que les traigo este regalito. Aunque, no me maten, no puedo actualizar todos los días. Voy hacer como con la historia Octubre y Abril… una vez por semana sin falta actualizaba. ¡Ojo! Que si tengo el capítulo antes, pues lo mando antes. Pero quería aclarar eso… como es una historia nueva estoy entusiasmada y casi siempre los primeros capítulos se agolan en mi cabeza… pero conforme va pasando cuesta siempre un poco más. Por eso no será larga. Y otra cosa… amo poner a Kageyama de forma tan pervertida… de la forma en que siempre busco un seme para leer o mirar Yaoi. Como ese seme de la mangaka Harada del manga Oni chan aksdkfkas es tan sádico que me pone la piel de gallina… y aunque Hinata no sea tannnnn pequeño… aun no es legal y cuenta como shotacon xD cosa que amo. Y amo que a ustedes les guste este Kags pervertido…. ¡Iupi! Nos estamos viendo.
