- Bueno, más específicamente, la historia se llama "Ana Jones y el roba inocentes" – dijo Lincoln
Ana Jones y el "Roba inocentes"Era bastante temprano en la mañana, el sol apenas salía, caminaba sin ánimos de regreso a casa, en el trabajo me hicieron hacer doble turno, por lo que apenas salía de allí, sinceramente no sé cómo tuve la fuerza para aguantar tanto, pero no era como si durmiera mucho de todos modos, no desde lo que paso, pero decidí dejar de pensar en eso, no quería reabrir una vieja herida, finalmente llegue, saque mis llaves, y justo antes de meter la llave en la cerradura, una voz me interrumpió
- Hola señora Jones –
Me di vuelta, era el nieto de mi vecina, Lincoln Loud un chico de 13 años de ojos azules y cabello plateado, vestía sus típicos pantalones negros junto a su camiseta naranja oscuro, usando esa chamarra de siempre, montaba su bicicleta y en la canasta traía varios periódicos, seguramente iba a si trabajo como repartidor, me alegraba ver a un chico haciendo algo productivo, normalmente los niños estaría durmiendo a esta hora
- Ah, hola Lincoln –
- Se ve cansada, ¿Apenas regreso de su trabajo? –
- Si, me hicieron hacer doble turno –
- Debe ser duro ser gerente de ventas –
- No tanto, después de todo me vendrá bien el dinero extra, pero dime, ¿Cómo se encuentra tu abuela? – tenia curiosidad, no había visto a la señora Wallet desde que su nieto se mudó hace 2 semanas, hasta donde sé, Lincoln fue enviado por sus padres para cuidarla, después de todo, es una señora mayor
- Ya se encuentra mejor, pero el médico le dijo que no se esforzara tanto, más desde que sufrió aquel pre-infarto – dijo algo triste
Me arrepentí de preguntar, aún recuerdo el día en que la ambulancia llego a su casa, se llevaron a la señora Wallet de emergencia al hospital, ya que, como dijo Lincoln, había sufrido un pre-infarto
- No te preocupes Lincoln, tu abuela es una señora fuerte, se recuperara – dije tratando de animarlo
- Eso espero – respondió un poco más alegre – bueno señora Jones, debo irme, estos periódicos no se repartirán solos –
- Ok, que te vaya bien, y cuidado con los perros – bromee un poco
- Lo sé, ya perdí la cuenta de cuantas veces me ha perseguido el perro de los Maxwell – menciono y se fue, no sin antes de haberme dado un periódico, en cuanto lo perdí de vista, entre a la casa
El lugar estaba desordenado, sinceramente no me importaba, hacia un año que era así, fui hacia la cocina, tengo hambre así que me preparare mi desayuno y me iré a dormir, saque algunos huevos junto a la mermelada y el jugo de naranja, metí pan a la tostadora y encendí la estufa
Me encontraba en el baño, después de desayunar, vine aquí a quitarme el maquillaje y darme un baño, me observe a mí misma al espejo, una mujer de 40 años, cabello castaño claro, ojos color avellana, estatura promedio, senos algo grandes y trasero promedio, era atractiva, pero realmente no me importaba, me desvestí y entre a la bañera y abrí el grifo de la regadera
El agua caliente cayó sobre mí, me hacía relajarme, tengo mucho estrés últimamente, tal vez se deba al trabajo, desde que me ascendieron he tenido más responsabilidades, pero la paga es mejor, era lo que siempre quise, tener un mejor puesto para tener más dinero y darle una mejor vida a-
Golpe levemente mi frente en la pared, no quería pensar en eso, termine rápidamente de ducharme, salí de la bañera y me puse mi bata, salí al pasillo en dirección a mi habitación, pase frente a esa puesta, aquella habitación que he mantenido cerrada desde ese día, verla me hace recordar, me recuerda el hecho de que falle, que perdí lo más importante en mi vida, que si hubiera sido más fuerte, el no-. No, me prometí a mí misma dejar de recordarlo, dejar atrás el pasado vivir el presente, no pude hacer nada entonces y no puedo hacer nada ahora, lo hecho, hecho esta, debía dejarlo ir, debía continuar con mi vida, pero era más fácil decirlo que hacerlo, no sé si realmente podré superarlo. Llegue a mi habitación, inmediatamente me tumbe en la cama, estaba exhausta, tal vez un tiempo de sueño me ayude, así que cerré los ojos y me dormí
"Era un día soleado, conducía mi auto rumbo al supermercado, necesitaba víveres ya que se me habían agotado, pero no tenía mi semblante triste, irradiaba alegría - Bien pequeño, mami necesita hacer las compras, así que espero te comportes – Me respondió con sonidos inentendible, era normal, apenas tenía año y medio, era mi bebe, Adam Jones, yo solo reí en respuesta
Llegamos al supermercado, estacione el auto y saque a Adam, y mientras cruzábamos el estacionamiento, sentí una mirada, pero esta no era de ternura como las que normalmente recibo, sino que era pesada, como si un depredador te observara a la distancia, pero mejor decidí ignorarla, finalmente llegamos a la entrada, tome un carrito y senté a Adam en el asiento y entramos al lugar
2 horas después, finalmente salíamos del establecimiento, el carrito estaba lleno y Adam jugueteaba con una manzana, ya reía al verlo tratar de morderla, así que mejor se la quite, hizo un pequeño puchero, pero no lloro, era un niño bien portado, una vez llegamos al auto, abrí la puerta y subí a Adam en su asiento para bebes, abrí el portaequipaje y guarde las compras, cerré el portaequipaje y entre al auto, en cuanto encendí el motor, alguien me puso un paño húmedo en la cara y caí incociente"
El ruido del timbre me despertó, otra vez tuve ese sueño, el cómo comenzó la tragedia, si no hubiera ignorado esa sensación, Adam todavía-. Nuevamente el timbre sonó, así que resignada me levante para ver quién era, llegue al pórtico y abrí la puerta, era mi vecina de enfrente, Sara Brooks
- Hola Ana, disculpa si te interrumpo, pero vengo a ver como estabas –
- Estoy bien – dije con fastidio, ella ha estado visitándome todos los días desde hace un año, no entiendo su preocupación por mi
- No lo creo, tiene unas grandes ojeras –
- Tuve que trabajar doble turno – le explique, mire de reojo la cicatriz en forma de cruz de su mano - ¿Qué otra cosa quieres? –
- No, eso era todo, realmente me preocupo por su estado de salud, no ha sido la misma desde- -
- Solo déjame tranquila ¿Quieres?, no estoy de humor – dije molesta
- Muy bien, comprendo que sea un tema delicado, bueno, vendré mañana – después de eso, se fue, realmente lo agradecí
No es que crea que Sara sea una mala persona, pero su repentino interés en mi fue muy extraño, recuerdo cuando me mude, apenas si me hablaba, pero solo un día, comenzó a hacerme visitas, y después de lo de Adam, ha estado viniendo todos los días a la misma hora, con la excusa que desea apoyarme, probablemente solo le interesa verme por alguna filia extraña que desconozco. Nuevamente el timbre volvió a sonar, abrí la puerta otra vez, ahora se trataba de Lincoln
- ¿Qué quieres? – pregunte cortante, el ver a Sara me puso de mal humor, el retrocedió
- Lo siento si vine en mal momento, pero es jueves y debo de podar su césped, puedo venir mañana si no es buen momento –
Lo olvide, Lincoln viene todos los jueves a para hacer jardinería, supongo que el cansancio y el mal humor me jugaron en contra
- Perdón Lincoln, no quise sonar grosera, es solo que paso algo que realmente me molesto, toma la podadora del cobertizo – le explique y le arroje las llaves, el asintió, fuel al cobertizo para comenzar a cumplir su tarea
Un rato después, el chico finalmente término de podar el césped, en este momento se encuentra podando los arbustos, usando esas tijeras metálicas, siempre me he preguntado por qué usa esas tijeras en lugar de las de jardinería
- Lincoln – el volteo a verme - ¿Puedo preguntarte algo? –
- Claro –
- ¿Por qué no usas las tijeras de jardinería en lugar esas?, te facilitarían la tarea –
- Tal vez tenga razón Señora Jones, pero prefiero estas, me hacen sentir más seguro, además de que les tengo cariño – me respondió
Seguramente eran regalo de algún familiar, mejor dejaba de darle vueltas al asunto, el continuaba cortando los arbustos, sinceramente aun me sorprende su talento en la jardinería, era capaz de darle forma a los setos sin mucho esfuerzo, pero su labor se vio interrumpida cuando un ratón salió de un agujero, pero el simplemente se encogió de hombros y le lanzo las tijeras, su puntería es buena ya que logro darle, se acercó a él, lo levanto del suelo y le quito las tijeras, sangre brotaba del pequeño animal mas no parecía importarle, simplemente cavo otro hoyo e hizo algo desagradable para mi gusto, usando sus tijeras comenzó a cortar al pequeño roedor
No era la primera vez que veía que hacia eso, siempre lo hace cada vez que un ratón salía de los matorrales, le pregunte en una ocasión por qué lo hacía, el solo respondió que era para asegurarse de que estuvieran muertos, pero aun así creo que es demasiado cruel de su parte
Lincoln dejo el cuerpo sin vida del ratón en el agujero que excavó y volvió a cubrirlo de tierra, después se levantó y fue al cobertizo, regreso con una pala, comenzó a excavar donde había salido el roedor, me acerque con curiosidad
- ¿Sucede algo muchacho?- pregunte con intriga
- Vera, desde que comencé a trabajar aquí, he encontrado ratones todo el tiempo, así que estoy buscando su nido, pueden convertirse en una plaga, así que planeo exterminarlos
Tenía sentido, yo también he notado que a veces se meten a la casa, pero no le comentaría eso, detuvo su acción después de unos segundos, me acerque a ver, era una madre ratón con sus crías, la ratón trataba de defender a sus bebes, y de un segundo a otro, Lincoln atravesó la cabeza de la madre con las tijeras matándola al instante, inmediatamente después, comenzó a apuñalar a las crías, ver esa escena me hizo recordar
"Desperté en un lugar desconocido, todas las ventanas estaban cubiertas por bolsas de basura, tenía un fuerte dolor en mi pierna, pero eso no me importo, debía encontrarlo, debía encontrar a Adam, trate de levantarme pero estaba atada, me retorcía en un intento de romper las cuerdas, pero era inútil
Estaba asustada, pero no por mí, por mi hijo, debía liberarme, encontrarlo y salir de allí, sin embargo mientras me retorcía sentí un corte, mira detrás de mí, al parecer me corte con un trozo de metal que salía de la pared, sonreí por mi suerte
Comencé a frotar la soga con ese trozo de metal, pero mientras lo hacía, el rechinido de la puerta sumado a un llanto de infante me hizo voltear. Era una persona desconocida, usaba una gabardina negra, una capucha gris y una máscara blanca, pero poco me importaba eso, ese desgraciado tenía a mi bebe, camino hacia una mesa cercana y recostó a Adam en ella, una idea cruzo por mi mente, no sería-
No, no!, debo soltarme, si es quien creo que es, Adam está en peligro, debo liberarme, debo salvarlo, pero interrumpí mis pensamientos y acciones al ver a ese sujeto abrir un cajón cercano, era-"
- Señora Jones –
El llamado de Lincoln detuvo mis recuerdos, me sentí aliviada, no quería recordar lo que sucedió después, mire al chico, tenía la mano bañada en sangre y las tijeras que siempre traía consigo estaban totalmente rojas
- ¿Qué sucede? –
- Me preguntaba si podría prestarme su pala por algunos días –
- Claro, después de todo no la ocupo, solo termina tu trabajo y podrás llevártela –
- Gracias señora Jones – me agradeció con una sonrisa sincera
- Lincoln, ¿Puedo preguntarte otra cosa? – le dije, realmente tenia duda sobre eso, aun mas por el hecho de que sus acciones me abrieron viejas heridas
- Claro –
- ¿Por qué hiciste algo como eso?, ya sabes, matar a la madre ratón y a sus hijos de esa manera –
- Ah, eso – respondió, lo escuche inhalar algo de aire, y sin quitar su sonrisa, continuo – vera señora Jones, alguien me dijo que esto es parte de mi naturaleza, no debo negar lo que soy, pero los demás no deben saberlo, por lo que debo contenerme, sin embargo eso también es malo, ya que, en algún momento, podría dañar a alguien más, así que me recomendó descargarme cada que tenga oportunidad – dijo mirándome a los ojos, eran diferentes, no mostraban esa calidez e inocencia que normalmente tienen, sino frialdad, indiferencia, pero sobretodo un tinte siniestro, como si desde ya hace un tiempo sus ojos no tuvieran vida - en cuanto la siguiente pregunta que quiere hacerme, tal vez asesine a la madre ratón primero por una razón, no habría sufrimiento – eso no entendí – vera, si mataba a las crías primero, la madre hubiera hecho de todo por defenderlas, aun sabiendo que no lograría nada
"Así que no le quedaría más opción que presenciar el homicidio de sus hijos, llorando amargamente mientras se lamenta por su debilidad, y pasaría cada minuto del resto de su vida llorándole a sus crías muertas hasta el final de su mísera existencia, y deseando que aquel maldito monstruo que le quito lo único que le quedaba en esta vida muriera y su alma se quemara en el rincón más oscuro y profundo del averno"
- O tal vez lo hice porque así me sería más fácil matar a los ratoncitos, quien sabe, bueno, seguiré con lo mío - dijo
Unas horas después, Lincoln había terminado su trabajo por lo que le di su paga junto con la pala que me pidió, ese chico es muy buena persona, sus padres lo criaron bien
El pensar eso me entristece, el ver al chico no podía dejar de imaginarme el cómo hubiera sido Adam en cuanto llegara a su edad, el verlo crecer, dar sus primeros pasos, escucharlo decir mama entre otras cosas, solo quedara en eso, en mi imaginación. A veces siento deseos de irme, después de todo no me queda nada, mi esposo murió en aquel accidente con ese tráiler, era otra persona que no deseaba recordar
Conocí mi esposo desde la universidad, llevábamos carreras diferentes pero aun así encontrábamos tiempo para estar juntos, una vez que terminamos nuestros estudios nos distanciamos un tiempo, pero después de 4 años volvimos a encontrarnos, después de volver a salir juntos, decidimos casarnos, ya que ninguno quería buscar a alguien mas
Luego de unos 7 años de matrimonio, recibí la noticia que estaba embarazada, me sentía feliz, quería darle la noticia a mi marido en cuanto llegara, pero jamás sucedió, el sufrió aquel accidente que le quito la vida, el conductor del tráiler se durmió al volante, causando que golpeara su auto. Me quede sola, debía criar a nuestro bebe por mi cuenta, pero aun así acepte el reto que la vida me puso, en cuanto nació supe que había hecho lo correcto, me enamore en cuanto lo tuve en mis brazos, era tan parecido a él, así que en su honor, le puse su nombre, Adam y jure que lo protegería de cualquier peligro
Pero no pude hacerlo, no pude protegerlo, ahora me lamento cada día, recordando una y otra vez lo que sucedió
"Era un cuchillo, ese desgraciado iba a hacer lo que yo creía, debía salvarlo, no puedo permitir que algo le pase, así que comencé rápidamente a raspar la cuerda en el trozo de metal pero fue tarde, ese monstruo apuñalo a Adam en el pecho, eso me destrozo pero también me enojo, y haciendo uso de una fuerza sobrehumana rompí la soga, corrí contra él y lo golpe con una ferocidad tremenda que logre romper la máscara que traía puesta, luego lo empuje con la misma fuerza
Salió volando contra una estantería y se desmayó, en su mano había sangre, una herida bastante profunda, tal vez debido al choque con el mueble, pero no importaba, rápidamente tome a Adam y salí corriendo
Corría lo más rápido que mis piernas podían, no, incluso más, debía salvarlo, debía llegar al hospital lo más pronto posible, no podía perderlo, hice un juramento, Adam no emitía sonido, eso me alarmaba, no era buena señal, su pequeño cuerpecito comenzaba a perder calor, además que la cobija con la que lo envolvía se tiño completamente de rojo, el luchaba por respirar, como si cada exhalación le doliera, yo podía sentirlo, estoy segura de que podía sentir su dolor, finalmente podía verlo, el hospital está a mi alcance, pero cuando estaba a punto de entrar, Adam tocio sangre y dejo de respirar. Entre lo más rápido posible mientras gritaba por ayuda, las enfermeras no tardaron en responder y se lo llevaron lo más rápido posible y no supe de él hasta después
El doctor dijo que hizo todo lo que pudo pero ya era demasiado tarde, había perdido mucha sangre y una arteria importante recibió mucho daño, yo lo único que hice fue llorar desconsolada, había perdido a mi hijo, ahora estaba sola y lo peor es que no pude hacer nada para evitarlo"
El sonido del vaso cayendo al suelo me despertó del trance, era tal vez el 3 vaso de vino que bebía, pero era normal, tenía que tener valor para esta noche. Después que el doctor me diera las malas noticias, la Policía me interrogo, solamente tuve que decirle un nombre para que comprendiera todo rápidamente, "El Roba inocentes"
"El Roba inocentes" es un asesino serial que ha estado acechando la ciudad desde hace 4 años, aunque más bien deberían llamarlo animal, ya que únicamente asesina niños menores de 4 años, es por ese sujeto que los padres de familia le prohíben salir a sus hijos, la policía no ha podido arrestarlo debido a que no tienen pistas, era claro que el posee ventaja sobre todos
Mire el reloj, 11:59 de la noche, seguramente mucha gente ya está dormida, pero por si acaso aislé la casa para evitar que se oyera ruido en el exterior, después de hoy, abandonare esta ciudad, ya no tendré motivos para permanecer aquí, solo es cosa de esperar, y esa espera fue nula ya que sonó el timbre, así que fui al pórtico y abrí la puerta
- Buenas noches vecina, es raro que me llame a estas horas de la madrugada, pero es más raro en sí que usted sea quien me llame –
- Hay una primera vez para todo Sara – dije con melancolía – entra, charlemos en la cocina
En cuanto llegamos le serví una taza de café, ella puso algo de azúcar, yo simplemente la observaba, jamás me agrado, ni antes de conocerla y mucho menos ahora, solo debía hacerlo
- Gracias por el ofrecimiento Ana –
- De nada – dije, realmente odiaba que ella me llamara por mi nombre, pero debía soportarlo – veras, en el trabajo me ofrecieron otro puesto en otra ciudad y planeo mudarme
- Que bueno Ana, creí que no querías dejar la ciudad debido a lo de la muerte de tu hijo, pero veo que finalmente lo has superado
- Si, me di cuenta que no podía lamentarme por algo que no fue mi culpa, así que continuare con mi vida, pero antes debo resolver un asunto pendiente – dije, me levante de la mesa y camine hasta quedar detrás de ella – y es vengarme de ti
Inmediatamente trate de apuñalarla con el cuchillo que logre esconder, pero ella simplemente sostuvo mi mano, la torció un poco, se dio la vuelta y me dio una patada que me hizo retroceder, ella simplemente sonreía con superioridad, eso me hizo enfurecer aún mas
- No es la primera vez que alguien trata de vengarse de mí, pero si el que lo hicieran sin mi disfraz puesto, ¿Cómo supiste que era yo? –
- Jamás me agradaste, desde antes note como mirabas a Adam con odio, además de tu repentino interés por mí justamente después de su muerte, pero solo eran conjeturas hasta que vi tu cicatriz
- ¿Mi cicatriz? –
- Si, tu cicatriz es exactamente igual a la herida que le hice a ese asesino aquel día, no tengo duda, ¡Tú eres el "roba inocentes"! – le grite con gran furia
Ella al no dijo nada, solamente tiene la mirada gacha, impidiendo que pueda ver sus ojos, pero al levantar la mirada me asuste un poco, mostraba una sonrisa psicópata, sus ojos mostraban locura total y de la nada comenzó a reír, era una risa asquerosa, llena de odio y demencia, junto con el aura que ahora emitía, podía sentir su sed de sangre, como si el estar cerca de ella me intoxicara. Quería que se callara, que dejara de reírse de mi desgracia, como si el hecho de que yo tratara de vengarme le divirtiera
- Ja, ja, ja, enserio eres bastante lista, si tienes toda la razón, yo soy "el roba inocentes", y si recuerdo ese día, no sabes cuánto tuve que esperar para poder realizar ese homicidio, desde que vi por primera vez al pequeño Adam, quise clavarle un cuchillo en el cuello, escuchar como su llanto lentamente se apagaba mientras su vida se extinguía, mientras que tu sufrías cada instante, sintiéndote inútil mientras aquel pequeño ser que tanto amabas pedía tu ayuda
- ¡Eres una maldita desgraciada! –
- No, tú eres la desgraciada, desde siempre mis victimas únicamente observan mientras mato a sus hijos, pero arruinaste mi diversión aquel día, fue la primera vez que alguien se soltaba, me tomaste totalmente desprevenida –
- ¡Te matare! – grite totalmente fuera de control, corrí contra ella sin pensar, solo quería asesinar a esa maldita, a esa hija de puta que me quito a mi bebe únicamente para su insana diversión
Pero ella me detuvo fácilmente, a pesar de verse tan débil tenía mucha fuerza, fácilmente me desarmo y me arrojo contra la pared, sin embargo no me rendiría sin dar pelea, agarre un vaso de vidrio y lo arroje contra ella, lo esquivo pero justamente eso esperaba que hiciera, antes de que se diera cuenta, logre darle un fuerte golpe con una botella de vidrio, ella furiosa me apuñalo el brazo, sentí gran dolor pero aun así no me detuve, la golpe con toda mi fuerza, pero únicamente logre hacer que volteara la cabeza, ella aún más furiosa, me sujeto del cuello y me azoto en el comedor, me estaba a su merced, agarrándome del cuello mientras me amenazaba con el cuchillo
- Eres valiente lo reconozco, pocos han tenido las agallas de enfrentarme 2 veces, pero no creerás que esta vez sería como aquella, en esa ocasión me tomaste desprevenida, sin embargo esta vez estaba preparada para cualquier cosa que intentaras – me comento con burla en su voz
- ¿Por qué haces todo esto?, ¿Por qué matas a niños inocentes que apenas y comienzan con su vida? –
- Fácil, yo no puedo tener hijos, mi sueño siempre fue el formar una familia, verlos crecer mientras envejecía a lado de mi esposo, pero ese doctor mato mis sueños, me dijo que me era imposible tener hijos, debido a eso mi esposo me dejo, y no sabes la tristeza que sentí, pero ese pesar se transformó en odio, odio al ver a otras familias, odio al ver a madres con un rostro de alegría al ver al fruto del amor de ella y su esposo, así que decidí que si yo no podía cumplir mi sueño, entonces no dejaría a las otras personas ser felices, quería que sufrieran aún más que yo, ya que algo peor que no tener hijos, es el haberlos tenido y perderlos –
- Eres una loca, ¿Por qué no adoptaste un niño? – pregunte
- Enserio crees que es lo mismo, te equivocas, jamás remplazaría el sentimiento de amor que un hijo de sangre te da
- Eres un monstruo –
- Lo se, y no sabes la dicha que he sentido desde que tu hijo murió, el ver como tu vida no es otra cosa que sufrimiento y lamento – me respondió – pero bueno, basta de charla, no es mi estilo pero supongo que debo matarte, después de todo no quiero que nadie sepa mi secreto, mira el lado bueno, pronto te reunirás con tu hijo, o tal vez no, ya que posiblemente te vayas al infierno
Acepte mi destino, no había nada que pudiera hacer, ella es más fuerte que yo, además de que tiene mucha experiencia a la hora de matar, no tenía posibilidades desde el principio, pero aun así lo intente, bueno, el único arrepentimiento con el que me voy es el no poder llegar a ver la muerte de esa maldita
- Lo siento Adam, hice lo que pude – esos fueron mis pensamientos, pero el sonido de un objeto de metal golpeando algo me interrumpió
Sara había sido golpeada con una pala, le sangraba la nariz y seguramente el golpe la hizo retroceder, ella y yo estábamos sorprendidas, ya que quien la golpeo fue Lincoln Loud
- ¿Qué es lo que quieres mocoso del demonio? – pregunto ella, en su voz se notaba una furia indescriptible
- Señora Jones – me hablo a mí, ignorando totalmente a Sara, y su voz sonaba fría, monótona, como si no hubiera vida en ella, como si me estuviera hablando un muerto – veo que finalmente decidió enfrentar sus demonios, pero lo siento, como le dije antes no es bueno para mi contenerme, así que si no le molesta, me tomare la libertad de des estresarme –
Era diferente, no era el niño que conocía, sus ojos estaban igual que esta tarde, fríos, sin emociones, como si estuvieran muertos, y el aura que desprendía era aún peor que la de Sara. Su presencia se sola presencia hacía sentir como si estuviera en un abismo infinito de maldad pura, como si miles de manos muertas recorrieran cada centímetro de mi cuerpo provocándome un escalofrió atroz e incluso se adentraran a lo más profundo de mi ser, estrujando mi alma y corazón, haciendo que este sintiera dolor con cada latido, y taparan mis vías respiratorias, impidiéndome respirar con normalidad, aun Sara estaba afectada por esta, podía verlo en su mirada
- Tú eres como yo – dijo ella
- No me compare con usted señora Brooks, tal vez sea cierto que ambos hemos matado en múltiples ocasiones, pero a diferencia de usted yo no lo hago por envidia –
- ¿A si?, entonces dime cuáles son tus motivos –
El no respondió, simplemente trato de golpearla con la pala, pero ella la detuvo, hizo una mueca de dolor, observe su mano, tenían sangre debido al impacto al haberla detenido, al parecer la pala estaba afilada
- Sabía que usted me superaba en fuerza física, así que tome mis precauciones –
El volvió a abanicar la pala, pero Sara retrocedió para evitarla, Lincoln pateo una silla hacia ella mientras lo hacía, causando que perdiera el equilibrio unos instantes, que el aprovecho para lanzarle algo, eran sus tijeras, que impactaron justamente en la muñeca de la mano derecha de ella donde sostenía el cuchillo, causando que lo soltara debido al dolor, Lincoln teniendo la oportunidad una vez más, la golpeo con el filo en el abdomen, haciéndole un corte no muy profundo, pero si doloroso, ella se encorvo de dolor y el la golpeo justo en la cara con la parte plana, haciendo que se golpeara con un mueble cercano y callera al suelo
Era increíble, yo no pude hacerle nada, pero Lincoln pudo dejarla fuera de combate sin mucho esfuerzo, sin embargo no pude seguir con mi asombro debido al grito de dolor de Sara, al parecer, el había golpeado con el filo el brazo derecho de ella, la herida era bastante profunda y su sangre comenzaba a regarse en el piso, ella trato de usar su otro brazo para tratar de alcanzarlo, pero el vio sus intenciones y la abofeteo con la pala, uno de sus dientes salió volando y cayo justo en una taza que estaba cerca
- Si Lori hubiera visto mi tiro, apuesto que estaría orgullosa de mí –
El rápidamente piso su otro brazo, y lanzo otro golpe, esta vez a su mano, cercenándole los dedos, ella agonizaba del dolor que él le había provocado, estaba totalmente indefensa, no podía mover su brazo derecho debido a la herida profunda de este, y ya no podía usar su mano izquierda a causa de ya no tener dedos más que el pulgar, era su fin, ella solamente esperaba el golpe final
Sin embargo, Lincoln dejo la pala de lado, recogió sus tijeras del suelo y se sentó en su estómago, con un movimiento rápido, corto la blusa junto al sostén de Sara e hizo a un lado los restos, su pecho y su abdomen estaban al descubierto
- Señora Brooks no piense mal de mí, es solo que la ropa me estorba a la hora de hacer mi trabajo, además que mi único interés en el cuerpo femenino, es el saber que tantos cortes resistirá antes de morir desangrado. – dijo el – Además, perdóneme si no respondí su pregunta, pero la vi innecesaria, ya que no tengo ningún motivo al hacer esto, simplemente la escogí como mi víctima, así como usted adora ver el sufrimiento de las personas al matar a sus hijos, yo adoro el hacer cortes en el cuerpo de las personas, el dejar volar mi imaginación y admirar mi obra maestra mientras aun pueda, ya que esta pierde su gracia cuando el cuerpo muere – el tomo uno de sus pechos y lo hizo a un lado, y posiciono las tijeras justo en el centro – pero basta de charla, realmente quiero hacer esto, no sabe cuánto he esperado – volteo a verme, me asuste, no, me aterre, esos ojos muertos junto a su aura lo hacía ver atemorizante, sentía como si pudiera ver mis más profundos miedos con esos ojos – Señora Jones, si quiere puede retirarse, tal vez me tarde un poco ya que tengo varias ideas en mente – no dije nada, solo me quede allí – bueno, pero después, ¿Me regalaría una bolsa de basura? – Asentí – bien, es hora de comenzar – comento antes de clavar las tijeras en su pecho
Los gritos de dolor no se hicieron esperar, Lincoln realizaba muchos cortes por toda el área que tenía disponible, algunos superficiales y otros más profundos, y cada que lo hacía, sus tijeras se manchaban aún más de sangre con cada corte, sus movimientos eran los de un profesional, como si un artista dibujara en un lienzo, solo que el pincel era un par de tijeras metálicas, y el lienzo era una persona, yo solo veía asombrada aun recargada en el comedor, algo de sangre llego a salpicar mis pies, lo peor es que Lincoln seguía con esa mirada muerta y rostro inexpresivo, pero el cómo se movía y hacia los cortes me daba a entender que disfrutaba de hacer eso
Mi mirada se topó con la de Sara, no dijo nada pero su mirada me pedía ayuda en susurros casi imperceptibles, que la salvara de aquel ser que era mucho peor que ella, una parte de mi quería dejarla sufrir, ya que ella había causado sufrimiento a muchas personas, y le quito la vida a mi bebe, pero otra parte de mí, deseaba ayudarla, tal vez yo quería matarle, pero ni ella merecía una muerte así, no me di cuenta de cuánto tiempo paso en mi debate interno hasta que escuche un gemido, mire la escena, los ojos de Sara estaban vacíos y había dejado de moverse en su totalidad, ella había muerto, y estoy segura que no fue una muerte tranquila
Lincoln y yo estábamos en el patio trasero de la casa de Sara, yo alumbraba a Lincoln con una linterna mientras el excavaba un hoyo, una bolsa de basura estaba justo al lado del agujero, no era necesario mencionar que contenía, el agujero ya era bastante profundo, tal vez de 2 metros de profundidad, el salió del hoyo y arrojo la bolsa de basura dentro, comenzó con la tarea de rellenarlo una vez mas
Mientras lo hacía, sentí algo en mi interior, como si un peso que llevara en mi desde hace tiempo se hubiera ido, era libre, era libre de la culpa y el pesar de la muerte de Adam, finalmente aquel monstruo encontró su fin, a manos de otro monstruo, no, a manos del mismísimo diablo, el finalmente termino su tarea y regreso a mirarme
- Señora Jones, ¿Me delatara por lo que hice? – pregunto con temor, había vuelto a ser el niño que conocía
- No te preocupes cariño, no diré nada, después de todo yo planeaba hacer lo mismo, pero no de esa manera – dije algo apenada, el decirle cariño me había salido sin pensar, era como las veces que se lo decía a mi hijo
- Muchas gracias señora Jones – me sonrió, yo le devolví la sonrisa
Ya había pasado 1 semana desde la muerte de Sara, finalmente había terminado este capítulo de mi vida, la mudanza ya se había llevado mis cosas a mi nueva casa, solo faltaba que yo partiera
Finalmente termine de meter mis últimas maletas al auto, cerré la cajuela, entre al auto y partí rumbo a mi nueva vida, justo cuando estaba a punto de salir de la ciudad lo vi, Lincoln caminaba con una mochila algo grande en su espalda, asi que me acerque a el y sone la bocina, el volteo a verme
- Señora Jones, que gusto verla otra vez, escuche que se mudaba – me dijo animado
- Si, me di cuenta que no debo dejar que la tristeza y el dolor me definieran para siempre, asi que decidi irme, y tu, ¿Qué es lo que haces? –
- Yo también dejare la ciudad, ya estuve el tiempo suficiente –
- Comprendo, ¿Quieres que te lleve? – pregunte
- ¿Esta segura que no seré una molestia? –
- Lincoln, obviamente no, así que sube, te llevare hasta donde quieras – después de decir eso, se animó, dejo su mochila en la parte trasera y entro al asiento del copiloto, así que seguí nuestro camino – Lincoln, realmente no eres el nieto de la señora Wallet ¿no?
- Veo que me descubrió, si tiene razón, vera, cuando llegue a esa ciudad necesitaba donde quedarme, así que la señora Wallet me ofreció quedarme con ella a cambio de cuidarla y ayudarle con su medicamento –
- Ya veo, y dime, ¿Qué sucedió con ella? – tenia curiosidad, no la había vuelto a ver desde hace mucho
- Sufrió un infarto que acabo con su vida, así que decidí enterrarla en el jardín trasero, de hecho, por eso mismo le había pedido su pala –
Era triste, la señora Wallet era una persona muy amable
- Ya veo, y ¿hace cuánto fue eso? –
- Hace 3 días –
- Lincoln, debiste decirme, te hubiera ayudado en su entierro, además de que alguien pudo haberte visto, ¿Qué hubiera pasado si la policía te llevaba? – le regañe, el simplemente bajo la cabeza apenado, me sentía como una madre regañando a su hijo
- Lo siento –
- Ya no importa –
Conduje un buen rato hasta que Lincoln me pido que nos detuviéramos, al parecer aquí quería continuar por sí mismo, el lugar era bonito, podía ver un pueblo a la lejanía
- Bueno señora Jones, aquí nos despedimos –
- Si – dije y lo abrase, realmente lo extrañaría, no sé en qué momento pero había logrado hacer una conexión con él, realmente lo apreciaba, el correspondió mi abrazo, finalmente le di un beso en la frente y lo solté – te deseo suerte en tu viaje
- Gracias señora Jones, le deseo suerte en su nueva vida –
- Gracias Lincoln, y recuerda, si algún día tienes problemas, puedes ir a verme –
- Lo tendré en cuenta –
Después de un último adiós, subí de nuevo al auto y lo puse en marcha, vi por última vez a Lincoln por el espejo retrovisor, sonreí con melancolía
- Lincoln, talvez fue poco tiempo, pero realmente fuiste lo más cercano a un hijo – pensé en voz alta, realmente jamás olvidare a ese chico
- Así termina la historia –
Lynn estaba bastante impactada, el escuchar a su hermano el cómo había matado a alguien era realmente irreal
- Lincoln, ¿Esa historia fue real? – pregunto con temor
- Si, pero me tomo bastante saber los detalles, realmente fue un episodio interesante – dijo con nostalgia – bueno, ¿Deseas que te cuente otra historia o seguimos adelante? – pregunto el sacando sus tijeras
- ¡Otra! – ella respondió rápidamente
- Ok, bueno, ¿Lori les conto de su experiencia con aquel asesino que mato a su familia? –
- Espera, ¿tú sabes de eso? –
- Claro, yo fui participe de esa historia –
- ¿Enserio? – pregunto impactada, Lori nunca les dijo que había visto a Lincoln y mucho menos que el había estado con ella el día que perdió a su familia
- Desde luego, supongo que ella les conto algo, pero yo te contare a detalle sobre ese incidente – comenzó a pensar un poco – la llamare "Lori y "Famili-breaker""
