-._._.- Capitulo 2 -._._.-


POV NAMI


Lami dio comienzo a la clase y Law se posicionó detrás de mi, estaba tan cerca que escuchaba su respiración.

— Bueno señoritas, vamos a empezar. — Dijo Lami. Todos asentimos. — Empezaremos donde lo dejamos la clase pasada, quiero que sus parejas se sienten en las colchonetas. — Todos lo hicieron, giré mi cabeza y ví que Law me sonreía, me sonrojé y aparté la mirada. — Bien, hombres...y mujeres. Abrán sus piernas...bien, ahora señoritas se van a sentar entre las piernas de su pareja. Asi. — Nos mostró como hacerlo, todas asentimos.

Me fui sentando de a poco, Law me ayudó poniendo sus manos en mi cintura, si no fuera por eso me habría caído de cola al piso, cuando todos estábamos listos Lami prosiguió.

— Muy bien, ahora damas quiero que abran sus piernas y las lleven todo lo que puedan a su pecho. — Lo traté de hacer, era difícil con una pansa de seis meses y medio. Lami nos miró a todas y siguió. — Bien, ahora quiero que sus parejas tomen sus rodillas y mantengan sus piernas en el lugar. — Cuando sentí las manos de Law en mis rodillas ahogué una exclamación, comencé a sentir calor asi que me saqué la chaqueta y la dejé a un lado, tenía solamente una blusa con tiras debajo así que sentía el pecho de Law presionado en mi espalda, estaba bien dotado el doctorcito. El calor no se me iba, asi que me puse a hacer aire con mis manos.

— ¿Estas bien? — Preguntó él. Asentí.

— Tengo calor. — Dije mirándolo, me quedé hipnotizada. El me sonrió.

Lami carraspeó y la mire. Me puse roja al ver a toda la clase mirándonos, algunos cuchicheaban algo pero los demás solamente nos miraban. ¡Que vergüenza!, me tapé la cara con las manos, Law rió y las apartó de mi cara. Lami me guiño un ojo y siguió indicando lo que había que hacer.

— Bien, ahora quiero que ambos respiren profundamente. Quiero que se relajen, piensen en algo bonito y respiren. — Comenzé a respirar profundo, tranté de relajarme pero me era imposible hacerlo con el hombre que tenía detrás. Él respiraba muy profundo y me soltaba el aire en la nuca. Me revolví un poco pero nada, en vez de relajarme cada vez estaba más tensa.

— No logro relajarme. — Dije molesta.

Él se acerco a mi oído y me susurro.

— Piensa en cosas bonitas. — Asentí. Traté...traté...traté y nada. Bufé exasperada.

— No se me ocurre nada. — El se rio, lo miré molesta.

— Vale, cierra los ojos y solo escucha mi voz. — Asentí y cerré los ojos. — Imagínate tu bebé, piensa en cuando la tengas en tus brazos, imagínate como será, tu princesita, la cosita más hermosa que pudiste haber creado.

Imaginé como sería, tan pequeña, con los ojos marrón oscuros que denotaban intensidad, con el cabello pelirrojo como yo y la sonrisa de Luffy. Unas mejillas rechonchas y unas manitos chiquititas. Sonreí. Me relajé e imaginé como sería cuando la tuviera conmigo, como será su primer llanto, su primer baño, sus primeros pasitos o su primer cumpleaños.

— Ahora estas relajada. — Dijo Law, inmediatamente abri los ojos, el momento se perdió completamente. Me sentí algo incomoda. — Lo siento, estabas muy bien hasta que te hable. — Lo miré con su cara de pesar, me dio algo de pena.

— No te preocupes. — Dije, no quería hacerlo sentir mal. Él asintió.

— Descríbeme como era. — Mi sonrisa llego a mis orejas.

Me apoyé en su pecho y comencé a contarle todo.

— Ohh era perfecta, pequeñita con el pelo un tanto naranja como el atardecer, unos ojos caoba oscuros que atraparían a cualquiera, sus manitos era pequenitas, su boquita chiquitita esbozada una sonrisa hermosa. Era perfecta. — El asintió.

El resto de la clase estuvo bien, Lami nos enseño unas posiciones para el parto y algunos consejos para el momento de dar a luz y como la pelota de pilates nos ayudaba a abrir el canal de parto. La verdad no tenía ni idea de que era para eso, cuando veía en las películas a las mujeres que estaban sentadas en la pelota pensaba que era porque se sentía mas cómodo. Law se portó como todo un caballero conmigo, me ayudó muchísimo esta tarde, era bastante divertido, todo el tiempo me sacó tema de conversación para no aburrirme, la verdad es que me la pase muy bien.


POV LUFFY


Al fin terminó la maldita reunión, odiaba cuando se alargaban de esa manera, pero al menos pudimos resolver la situación con los diseños de la nueva empresa. Cuando salgó de la oficina veo que Marco está esperándome, lo saludo, él me abre la puerta del coche y entro.

— ¿Como está mi hermana? — Le preguntó cuando arranca el coche. Él demora unos segundos en responder

— Bien. — Dice serio.

— Esta insoportable ¿verdad?, puedes decírmelo Marco, no te diré nada. — El asiente y me mira por el espejo.

— Esta en uno de sus días. — Dice seriamente. — Cuando llegue lo verá. — Asiento y seguimos el camino en silencio.

Seguramente esta en uno de esos días de histeria total, su embarazo está bastante avanzado y el bebé parece estar en perfectas condiciones pero en lo que a su humor se refiere...creo que me terminaré arrancando los pelos.

Cuando llegamos a casa me bajo del coche y escucho los gritos de Bonney dentro, miro a Marco quien me evita la mirada y murmura algo, sonrió y abro la puerta.

— ¡QUIERO SALIR!, ¡NO SOY UNA MALDITA PRISIONERA! ¡ESTOY HARTA! ¡HARTA! — Bonney le esta gritando a Makino, la pobre de mi nana solo asiente a lo que Bonney le dice, cuando me vé suspira agotada y se va dejándome a solas con mi hermana. Ella me mira enojada.

— ¿Se puede saber que te pasa? — Pregunto, dejo el maletín en la encimera y me siento en uno de los taburetes. Ella camina de un lado a otro levantando las manos y bajándolas.

— ¡Estoy harta!, eso me pasa, no me dejan hacer nada, ¡nada!. ¡Me aburro Luffy!, al menos dejame salir de compras por ahi. — Sonrio y la acerco a mi.

— Sabes que el médico te ha dicho que no puedes andar mucho. — Ella gruñe.

— Sé lo que dijo el médico, y lo que dijo fue que no puedo hacer esfuerzos, Luffy, tus esclavos ni siquiera me dejan salir al jardín, me siento una prisionera, me aburro, necesito entretenerme con algo. — Esta bastante enojada. Asiento y le beso la cabeza.

— Esta bien, pero no te desquites con los empleados ni con Makino, en todo caso llámame y grítame. — Ella me miró y asintió.

— Si, lo siento, pero es que me saca de quicio estar aqui. Por Dios, estoy embarazada no enferma. — Rio y ella se cruza de brazos molesta.

— Sé que no estas enferma, pero estás de siete meses, no es conveniente que salgas asi, no quiero que te ofendas pero... ¿mira tu vientre?, apuesto todo mi dinero que no puedes caminar diez metros sin cansarte.

— ¿Me estas diciendo gorda? — Oh oh la cagué. — Eres un idiota, ¿sabes qué?, púdrete Luffy, vete a la mierda, te odio, sabes que estoy como una maldita ballena y me lo refriegas en la cara. Imbécil. — Se gira y se va dejandome solo.

Maldita sea, es imposible tratar con ella. Todo le molesta, nada de lo que hago esta bien, ella no entiende que me preocupo por los dos, no la dejo salir por los periodistas, ¿que pasaría si alguien la fotografía embarazada?, sería un escándalo total, acabo de arreglar el problema que hizo mi madre, no puedo volver a arreglarlo otra vez por mi hermana, ella tiene que entender. Suspiro y me voy a hacer una taza de café, ahora mismo necesito un momento de paz.

Por la tarde llaman al timbre, como le dí el resto del día libre a Makino voy yo a abrir la puerta, cuando lo hago una disparada Koala entra corriendo.

— ¡HOLAAAAA! — Grita y me abraza, le devuelvo el abrazo.

— Koala que sorpresa. — De verdad estaba sorprendido, hacía unos cuatro meses que no la veía. — ¿Donde te habías metido? — Pregunté. Aunque supuse que con Nami por supuesto.

— He estado bastante ocupada, tengo un negocio en un pueblo en las afueras de aqui. — Dijo despreocupadamente. Oh, entonces no estaba con Nami.

— Me parece bien. — Ella recorrió la sala con la mirada y frunció el ceño.

— ¿Donde está Bonney? — Preguntó. Giré mis ojos y le señale las escaleras.

— Esta enojada conmigo asi que se ha encerrado en su cuarto. — Ella chitó.

— Si lo está es porque alguna idiotez hiciste. — Dijo cruzándose de brazos.

— Si, vale vale, le dije algo y ella se molestó.

— Idiota. — Dijo, dejó su bolso en el sofá y subió corriendo las escaleras. Lo que me gustaba de Koala es que era muy confiada, ella venía a mi casa y actuaba como si fuera la suya.

Suspirando me senté y seguí mirando la tele, la película que pasaban era un estupidez pero no había otra cosa asi que me resigné y seguí viendola. Unos minutos después sonó mi movil, lo saqué del bolsillo, pero no era el mio el que sonaba. Levanté la mirada y ví que el sonido venía del bolso de Koala, lo dejaría sonar además la persona se cansará en algún momento de llamar. Pero no fue asi, después de cinco minutos de no dejar de sonar, me resigné y le grité a Koala. Ella me gritó de vuelta que no la molestara, al parecer tenian una crisis de chicas. Bufé cansado y me acerqué a su bolso, saqué su movil y me paralizé al ver el nombre que aparecía.

- NAMI -

Era ella, demonios, ¿que hago?, ¿contesto?, no, eso no, mejor le llevo el movil a Koala. Tomé su celular y subí corriendo las escaleras. Toqué la puerta y entré, ambas mujeres me miraron molesta y levanté el movil para que Koala lo viera. Ella vino corriendo a mi y me lo quitó de las manos, me miró preocupada y yo me encogí de hombros haciéndole parecer que no sabía quien llamaba. Ella le dijo a Bonney que volvería en un minuto, mi hermana asintió y me dió la espalda, al parecer seguía molesta, giré los ojos, cerré la puerta y seguí a Koala quien me miraba nerviosa.

— ¿Te importaría? — Me dijo, negué y me alejé, aunque en realidad quería saber lo que pasaba asi que cuando ella se encerró en el baño de abajo me pegué a la puerta.

— ¿Está todo bien? — Dijo Koala.

Silencio.

— Uff Nami, pensé que algo había pasado. —

Silencio.

— ¿Qué? ¿enserio?, miralooo, lo supuse desde el primer día.

Silencio.

— Necesitas seguir adelante y el doctorcito parece ser un buen partido.

¿Qué?, ¿estaba saliendo con un doctor?, PERO QUE DEMO...tranquilízate Luffy, recuerda que ya no es nada tuyo, pensé. Me calme y seguí escuchando.

— ¿Algo que decirme? ¿qué es?

Silencio.

— Noo, no me puedes dejar asi, dímelo.

Silencio.

— Eres una mala persona.

Silencio.

— Si, si lo se.

Silencio.

— Sip, pude resolver lo que tenía pendiente, volveré mañana.

Silencio.

— Si es necesario, sabes que él medico te ha dicho que no puedes hacer nada, y tú aprovechas que no estoy para hacer lo contrario.

¿Nami estaba enferma?

— No me interesa, mañana mismo me vuelvo y más te vale que hayas estado en reposo.

Al parecer si estaba enferma. Espero que no sea nada.

— Estoy con Bonney. — Silencio. — Ella esta muy bien, aunque algo cabreado con su hermano, el muy idiota le dijo que estaba gorda.

¿Quee? yo nunca le dije eso.

— Si, tiene una pancita hermosa y me dijo que va a ser niño. — Koala se rio. — Si, imagínate, Bonney esta eufórica.

Silencio.

— Vale yo le dire, ahora te tengo que dejar, le dije a Bonney que volvería en un minuto y ya han pasado unos diez.

Silencio.

— Esta bien, les mando un beso, cuidate.

Inmediatamente me alejo de ahi, ¿dos?, al parecer Nami pudo rehacer su vida, me alegro por ella, no me hubiera gustado que viviera amargada como yo, no la he podido olvidar en estos meses, todos los recuerdos con ella se mantienen vivos, mi mente se niega a perderlos. Vuelvo a la sala y me siento. Pienso en la conversación que escuché y recuerdo que Koala le dijo que hiciera reposo. Espero que no sea nada grave, me gustaría preguntarle a Koala que tiene, pero se que si lo hago sabrá que escuché la conversación con ella y pondrá el grito en el cielo, ya me la veo venir, no, mejor no le digo nada. Me resigno y vuelvo a mirar la patética película en la tele.

Continuara…


Nuevo capitulo y pues espero les haya gustado mucho y ya nos estaremos viendo... ;) :)