Bien, notando los comentarios decidí sacarle provecho a éste One-Shot. Espero les guste. Geniessen.

Las imágenes y sonidos sin sentido ocupaban la mente de Bella, sumiéndola en el trance de sus sueños, confusos y divagantes. Una silueta se formó a lo lejos, detrás de un fondo color verde y café. Las extrañas formas adquirieron relieves, y tomaron forma, dibujando los densos y viejos árboles del bosque alrededor de su casa. La silueta dejó de distorsionarse. Bella sintió un nudo en el estómago al encontrarse con la nostálgica mirada de oro. La profunda tristeza en su expresión hizo querer vomitar a la humana. El alto y fuerte cuerpo estaba parcialmente volteado, mirándola pero dándole la espalda. Cerró los ojos con fuerza y terminó de darle la espalda, partiendo para jamás regresar.

Bella se despertó exaltada. Se desconcertó un momento al mirar el escritorio frente a su cama. Entonces sintió un aliento caliente rozarle la oreja.

— ¿Estás bien?

La voz le hizo dar un pequeño salto, entonces se encontró con los claros ojos de su amigo, quién le dedicó una amplia sonrisa al ver su expresión.

—Jake…

—Buenos días — la cálida mano le rozó con el dorso la mejilla.

El contacto de su piel se sintió excelente. Entonces fue cuando Bella recordó todo.

Un jadeo de sorpresa emanó de sus labios por el torrente de imágenes y recuerdos, entonces miró el escritorio de nuevo y no pudo evitar sonrojarse profundamente.

La risa de Jake llegó a sus oídos. Bella volteó a ver a su amigo, que miraba el escritorio.

—Fue magnífico. Jamás pude imaginar que… pudiera pasar algún día — Jake miró a los ojos a Bella.

—Yo… no sé qué decir.

Jake se incorporó de inmediato, haciendo retroceder a Bella un poco. Se dio cuenta que llevaba los pantalones puestos.

—Charlie viene, te veré después — acto seguido se inclinó y la besó. En un parpadeo había saltado por la ventana.

El toque en la puerta se hizo presente.

—Espera — Bella se incorporó y revisó que todo estuviera en orden. Recogió unas cosas que habían caído del escritorio la noche anterior.

Un estremecimiento le recorrió la espina. La Noche Anterior.

Abrió la puerta y su padre le dedicó una sonrisa, llevaba una bandeja con comida.

—Buenos días Bells.

—Buenos días papá.

Inconscientemente Bella le obstruyó el paso a Charlie.

— ¿Y bien? ¿Me dejarás entrar?

— ¿Eh? Ah sí, pasa, lo siento.

Charlie se sentó en la cama y dejó la bandeja a su lado, tomó uno de los platos que tenía un sándwich.

—Pareces distraída hija, ¿estás bien?

—Sí, claro que sí. Es sólo que tengo hambre.

Se sentó al lado de Charlie y tomó su plato, fingió comer con entusiasmo a pesar de su falta de apetito.

La mente de Bella trabajaba a toda máquina. Armó un croquis mental de los sucesos y confirmó sus sospechas por lo menos 4 veces. '¿Qué demonios?'

—Sé que no soy un chef, pero debes admitir que éstos me quedaron realmente bien — su padre dijo con humor.

—Sí, están muy bien — Bella le dio otro mordisco a su comida.

La alarma en el reloj de su padre timbró con estridencia.

—Bien, hora de trabajar.

—Papá… ¿A qué hora llegaste anoche? — preguntó Bella con nerviosismo. ¿Los habría escuchado?

—A eso de las… cuatro de la madrugada.

—Vaya… deberían dejarte descansar — agregó antes de que su padre pudiera decir algo más.

Hasta ese entonces Bella se dio cuenta que su padre llevaba el uniforme puesto.

Charlie se terminó el sándwich y se puso de pie.

—Nos vemos Bells, no tardaré — se inclinó y le besó la frente a Bella.

Bella sintió un nudo en el estómago, ese gesto le recordó sobremanera a Edward.

Edward…

—Nos vemos papá, cuídate.

Charlie salió de la habitación, dejando a Bella sumida en sus pensamientos.

Una tormenta de emociones y pensamientos se apoderó de la chica, dejándola aturdida. Se llevó una mano al cabello y cerró los ojos. ¿Había traicionado a Edward? No, él la había dejado, y Jacob había estado ahí para ella, siempre dispuesto.

— ¿Lo amo? — se preguntó en voz alta. Pero no supo distinguir si se refería a Edward o a Jake.

Los sucesos con Jacob habían sido demasiado repentinos. Ella no se comportaba de esa manera, ¿Qué había sucedido?

Decidió tomar una ducha con esperanza que eso la hiciera ver de mejor manera las cosas.


Jacob Black estaba en su habitación jugando con una pequeña pelota. Se sentía totalmente relajado, y su padre Billy lo miraba con extrañeza ante su repentino buen humor.

No pudo evitar sentirse un poco confundido, de todas las cosas de las que creía a Bella capaz, definitivamente "esa" no radicaba en ellas. Incluso la manera en la que se habían desarrollado los sucesos era un misterio. Había pasado, sí. Pero todo demasiado repentino.

Él había estado paseándose, y algún presentimiento le había hecho ir a dar a los alrededores de la casa de Bella. Entonces la había escuchado gritar.

La había escuchado gritar un par de veces antes, pero esos gritos eran distintos. Se había percatado que la patrulla estaba ausente. Había cambiado de forma y se había puesto el pantalón raído, que le quedaba un poco ceñido gracias al crecimiento de sus músculos. Había apresurado su paso al escuchar su nombre ser gritado. Pero la verdad era que su nombre había salido de los labios de Bella por una razón totalmente distinta a la que se había imaginado.

Se había quedado paralizado a unos pasos de la ventana, y no pudo evitar mirar a su amiga retorcerse con una media sonrisa en sus sueños. Lo llamó varias veces, y fue entonces cuando cayó en cuenta. Ella estaba soñando que él la hacía sentirse mujer. El mero hecho de imaginarse lo que sería cumplir ese sueño le hizo tensar el abdomen. Poco a poco cayó en ese calor que ganaba terreno, haciéndole arder la piel. Tragó saliva sin saber qué hacer. Se quedó quieto y en silencio, frunció el ceño. Se había percatado de la presión en su bajo vientre, que cada vez aclamaba más atención.

Entonces ella había despertado.

Lanzó de nuevo la pelota a la pared y la atrapó. Se levantó de su cama y entró a la ducha. Iría a visitar a Bella, quería aclarar las cosas.

Una vez fuera se colocó un par de jeans raídos y una playera color olivo oscuro. Salió de su casa y pedaleó la motocicleta, haciéndola rugir. Recorrió todo el camino hasta casa de Bella y se estacionó en los bosques, sabía que si Charlie veía la moto se molestaría con Bella.

Subió ágil por las ramas del árbol frente a la casa y se recargó en el alféizar de la ventana. Esperó paciente cuando escuchó la regadera encendida en el baño. El olor de Bella estaba por todas partes, y a Jacob se le antojó un aroma del que jamás se cansaría.

Recorrió la habitación con la mirada y su mirada se detuvo nuevamente en el escritorio, apretó los dientes y dos pequeños músculos de su mandíbula sobresalieron. Tenía que controlarse, pero le fue muy difícil, volteó la mirada y observó la cama y las sábanas totalmente desordenadas, se dejó caer en el filo de la cama y el olor de Bella flotó hacia él. Pero mucho más concentrado. Era el olor de su excitación.

—Mierda… — se maldijo por perder el control.

Bella entró a la habitación y miró a su hombre lobo sentado en la cama con la cabeza baja.

Él levanto la mirada y Bella se topó con unos ojos de color verde claro, con un matiz oscuro, parecido al que había observado en su mirada la noche anterior. Esos ojos… a Bella la recorrió un escalofrío. Inconscientemente se mordió el labio.

Al hombre lobo no le pasó desapercibido ese gesto. Se puso de pie y se acercó a ella, le retiró el cabello, colocándolo detrás de la oreja.

Deposito un contenido beso en su mejilla. Con todo su control se apartó y aspiró el aire, impregnado del aroma de Bella.

—Hola — dijo después de dar un par de respiros más.

—…Hola Jake.

Jake había estado tan distraído que no había notado que Bella había entrado en apenas una toalla, y tampoco había visto el notable rubor en las mejillas de la chica.

—Oh, lo siento Bella. Regresaré cuando me lo digas — Jake se dirigió a la puerta.

Bella notó el nerviosismo en la voz de Jake. Se hizo a un lado para que el alto cuerpo pudiera pasar.

Se quedó parada en su habitación unos momentos. Entonces procedió a vestirse (muy incómoda a sabiendas de que su amigo poseía un oído certero)

—Pasa.

Jake entró a la habitación con una sonrisa a medias. Se volvió a sentar en la cama y se dejó caer, puso los brazos detrás de la cabeza y cerró los ojos un momento.

Bella observó la imagen pasiva de su amigo, unas ganas de besar sus carnosos labios se apoderaron de ella. No tuvo explicación ante sus repentinas ganas. Pero no fue una sensación como la que había sentido la noche pasada, sino una calidez interna potente que le incitaba a acercarse a su "amigo".

Bella estiró el brazo sin mucha seguridad, con un dedo jaló el cuello de la playera de Jake, quién abrió los ojos y se levantó, obedeciendo al mandato silencioso de la chica.

Se acercó a él y se detuvo a apenas unos milímetros, suficientes para que la oscilación de sus cuerpos al respirar hicieran sus labios rozar.

Bella pudo notar el aroma salvaje y amaderado de su amigo, le resultó inmensamente agradable. Tenía los ojos cerrados, podía sentir el aliento del hombre lobo rozar sus mejillas.

Jake se sintió invadido por el olor de Bella, no resistió a sus impulsos y abarcó lo poco que los separaba. Sintió los labios de ella responder, esa sensación se le antojó increíble. Tomó el largo y castaño cabello entre sus dedos, todavía seguía húmedo por la ducha.

Ambos sintieron esa electricidad recorrer sus cuerpos, pero era un fuego que quemaba distinto al de la noche anterior, éste era pasivo, de una intensidad abrasadora pero sutil.

Bella se acercó más a Jake, empujándolo ligeramente con las palmas de sus manos que yacían en el fuerte pecho del lobo.

Cayó encima de él, Bella se sintió confiada; "No tengo nada que ocultarle" Fue el pensamiento que cruzó por su mente.

Las calientes manos de Jacob pasearon en los muslos de la chica, al llegar a sus caderas la hizo rodar y él quedó encima de ella, pero cargando su peso con los brazos.

Se acercó al cuello de Bella y simplemente aspiró el aroma.

—Tu olor me embriaga — dijo contra su cuello.

Bella buscó con desesperación los labios de Jacob y lo besó con ganas.

El calor que emanaba del cuerpo del hombre lobo era intenso, pero a Bella no le molestaba en absoluto, le hacía sentir la sangre correr y hervir con cada golpe de su corazón latiente.

—Bella… — Jacob dijo en una exhalación.

—Jake…

Bella sintió sensaciones en todo su cuerpo. Electricidad yendo a toda prisa por sus venas. Sintió calor… un calor que su vampiro jamás pudo haberle dado.

Jacob sintió los labios de Bella congelarse de pronto. Se separó un poco y observó la mirada medio ausente de ella.

— ¿Pasa algo?

Los chocolates orbes regresaron a la realidad.

— ¿Eh? No, no. Es sólo que…

Jacob se separó aún más. Bella sintió una punzada de culpa en el estómago.

— ¿Es sólo que qué? — los oscuros ojos del hombre lobo la miraron con intensidad.

—… No me siento lista, eso es todo.

Una amplia pero lamentada sonrisa apareció en el rostro de Jacob.

— ¿Lista? Ayer estuviste mucho más que lista Bella. Dime la verdad.

Bella se mordió el labio y bajó la mirada, no supo qué responder.

Jake tomó el mentón de la chica y le hizo alzar el rostro. Miró directo a sus ojos un rato. Después se acercó con amago de besarla, pero no lo hizo, se quedó a muy poco espacio aun mirándola.

—Lo extrañas — no fue una pregunta.

Jacob miró cómo Bella mordió de nuevo su labio inferior. Esa era su afirmación.

—Vaya… — Jacob se paró y dio unos pasos hacia la ventana.

—Jake… no te vayas.

—Quizás necesites tiempo para reflexionar tú sola. Mira… ayer fue la mejor noche de mi vida… pero no estoy seguro que fueras "tú misma", ¿entiendes?

—Pero…

—No, piénsalo bien. Dime si realmente tuviste la intención, si realmente me deseabas a mí, y no una consolación. Cuando lo sepas, eres bienvenida a decírmelo — dijo con dureza en la voz.

Acto seguido saltó por la ventana y desapareció de la vista de Bella.

Ella se sintió inquieta y culpable. Tenía miedo de que su amigo tuviera razón. ¿Realmente lo quería a él? Se preguntó a sí misma

¿Qué tal? ¿Lo continúo? ¿O mejor lo dejo como One-Shot? Ustedes dirán ;)