Distinto a Mí
Distinto a Mí
Capitulo 2:
"Pase Lo Que Pase…Todo Estará Bien"
Era sábado por la mañana, pero para la oji verde era como cualquier otro día pues a pesar de que no asistía ese día a clases en la Universidad, tenía que trabajar todo el día en El Café para poder ganar lo suficiente para pagar la colegiatura de su hermano y la suya.
Con pocas energías se incorporo de su cama poniéndose sus pantuflas dando un gran bostezo y estirándose hasta no poder más. Miró el reloj y se dio cuenta que eran las nueve de la mañana y ella empezaba su trabajo a las once así que no se apresuro mucho.
Camino arrastrando los pies hasta la recamara de su pequeño hermano, al entrar no encontró a nadie y con una sonrisa en la boca vio la cama ya tendida, despreocupada fue hacia la cocina encontrándose a un muy apurado Touya preparando el desayuno, a pesar de su edad era mucho más diestro en la cocina que su propia hermana. Sakura lo miro con orgullo, no podía tener a un mejor hermano.
Entonces a su mente vino aquella época en la que todavía convivían con sus padres, él apenas contaba con cuatro años y ella con quince, siempre se ha lamentado el haber pasado mucho más tiempo con sus padres que él era por eso que siempre le demostró amor y ternura para que nunca creciera carente de esto.
Su vida en Tomoeda, el pueblo en Japón donde antes vivía con su familia, era reconfortante, nunca le falto nada y el ir al colegio yendo por las avenidas de cerezo era lo mejor de cada mañana, el regresar y encontrar a su madre siempre recibiéndola con una sonrisa en su rostro y el pasar tiempo escuchando las anécdotas de su padre cada vez que llegaba de sus clases en la Universidad o de las excavaciones a las que lo invitaban por ser el mejor arqueólogo del lugar y por supuesto jugar incansables horas con su pequeño hermano.
Extrañaba tanto esa vida, esa vida de alegrías, de tristezas compartidas y momentos inolvidables. Pero eso ya no podía ser, ella sabia que jamás iban a volver a ver a sus padres ni volverían a vivir aquellos momentos.
Sakura recordaba la última vez que hablo con su madre.
La oji verde corría con desesperación por los pasillos blancos del hospital, no sabía a ciencia cierta lo que en verdad había ocurrido, después de recibir aquella llamada de un oficial diciéndole que sus padres habías sufrido un accidente automovilístico no tardo nada en dejar a su hermano con su amable vecina e ir de inmediato al hospital.
Sin reparos pregunto en donde se encontraba la habitación donde se encontraba el señor Fujitaka Kinomoto, una de las enfermeras que atendían su caso le indico el número de habitación.
-Su estado es muy grave al igual que el de la señora Kinomoto-informaba la enfermera a la castaña-le sugiero que de aviso a algún familiar que pueda hacerse cargo del papeleo.
-Pero…se pondrán bien… ¿verdad?-Sakura vio con angustia y temor la expresión desalentadora de la mujer, pero tenia que resistir.
-Los doctores están haciendo lo posible para que sea así pequeña-responde la mujer de blanco tratando de dar esperanzas a la joven a pesar de saber que eran casi nulas las posibilidades de que viviesen.
-¡Sakura!-un grito se escucho a lo lejos y antes de poder voltear Sakura ya estaba entre los brazos de una mujer conocida.
-Señora Daidouji-murmuro sorprendida al sentirla aferrada a ella.
-Oh Sakura, no puedo creer que este pasando esto-solloza la mujer abrazando aun más fuerte a la oji verde-mi querida Nadeshiko, no le puede estar pasando esto.
-Mamá, todo estará bien-se escucha la suave voz de su mejor amiga dándole ánimos-ya veras que sí Sakura.
-Gracias Tomoyo-responde la castaña con una sonrisa melancólica.
-¿Señora es usted familiar de los señores Kinomoto?-pregunta la enfermera que aun se encontraba ahí.
-Sí, soy prima de la señora Nadeshiko.
-Si es tan amable me permitiría hablar con usted.
-Por supuesto-responde dejando libre a Sakura para dirigirse a donde la enfermera le indicaba.
Sonomi Daidouji no podía creer lo que estaba escuchando, el doctor le había dejado en claro que los señores Kinomoto no tenían esperanzas de vivir así que lo mejor era que dejaran todo arreglado y se despidieran de ellos.
Sin más y con el corazón destrozado, el doctor y la señora Daidouji se dirigieron donde Sakura y Tomoyo viendo en ambas una mirada de tristeza y penumbra aun más en la joven Kinomoto.
-Señorita Kinomoto-habla el doctor captando la mirada perdida de esta-podrá ver a sus padres, por favor sígame.
Sin cuestionárselo asintió y fue directo a donde el hombre la llevaba.
-Aquí esta su madre, por favor sea breve.
Sakura asintió y entro con sigilo acercándose poco a poco a la cama donde estaba la autora de sus días.
-¿Madre?-la castaña observo el rostro pálido de su madre, y con tristeza y dolor vio la sonrisa borrada de su rostro, entonces sintió una mano tibia tocar la suya-Madre
-Sa…Sakura-murmura la mujer casi inaudible-todo…todo estará bien hija.
-Lo se mamá-dice con lagrimas retenidas en sus ojos-por favor mami recupérate, Touya esta esperándonos en casa, tienes que ponerte bien.
-Cuida mucho a tu hermano hija, nunca lo dejes solo.
-No digas eso mami, por favor no te despidas-el llanto en la oji verde se hace presente, la consternación venida con el dolor de perder a su madre le inundaban los sentidos haciéndole perder el control soltando el llanto que por horas había retenido-no podré vivir sin ti.
-Sí lo aras pequeña-añade ante la negativa de su hija-y cuidaras a Touya dándole amor, ternura y dulzura
-Ma…má-Sakura miraba a su madre con el rostro empapado en lágrimas, no podía creer lo estaba pasando, apenas ayer habían planeado el ir de vacaciones a algún lago y ahora…ahora sucedía esto, ¿acaso el destino quería verla sufrir?
-Recuerda muy bien esto Sakura-añade la mujer tomando la mejilla de su hija-"pase lo que pase…todo estará bien"
La mano de Nadeshiko resbalo por el rostro de la joven castaña cayendo en un sueño profundo.
-"Todo estará bien" mamá…nada les ocurrirá-agrega por fin la oji verde para después salir de la habitación.
-Pase lo que pase, todo estará bien-repitió la castaña volviendo ya de aquel recuerdo mientras que una lagrima rodaba por su mejilla.
-¿Sakura?... ¡Sakura reacciona!-los gritos del pequeño Touya hicieron que su hermana diera un respingo volviendo a la realidad.
-¿Qué sucede Touya?-pregunta la joven mientras limpiaba su rostro con su mano.
-Es lo mismo que yo te pregunto, ¿Qué te sucedió? ¿Por qué estabas llorando?
-No es nada-responde mostrando una amplia sonrisa-mejor apurémonos con el desayuno para que te pase a dejar con la señora Kodachi, estoy segura que hoy abra mucho trabajo en El Café.
Touya tan solo asintió no muy convencido de la sonrisa de su hermana mayor, él bien sabia que siempre que Sakura lloraba era por recordar a sus padres y aunque él no estuvo mucho tiempo con ellos Sakura se había encargado de que no los olvidara.
Los planes para ese día no variaban de los sábados anteriores, ella se iría a trabajar mientras que el pequeño Touya se quedaría en casa de la señora Kodachi el resto del día hasta que llegara Sakura del trabajo, que para entonces él ya estaría dormido.
Terminando el desayuno ambos se dirigieron a la casa de quien cuidaría al hermano de Sakura, no tardo mucho en darle sus indicaciones a Touya y a la señora Kodachi y agradecer-a la ultima-por cuidar a su hermano. Cuando al fin se despidió de los dos se encamino a su trabajo encontrándose a su risueña amiga en la entrada del edificio.
-¿Tomoyo?-la castaña se sorprendió ver a su amiga ahí pues ella tenia entendido que ese día solo trabajaría medio día.
-Hola Sakura-saluda la amatista con su siempre sonrisa-iba camino a tu departamento.
-¿Pero no ibas a trabajar tan solo medio día?
-Sí, pero los planes cambiaron así que sí iré a trabajar el tiempo completo-aclara Daidouji caminando con la oji verde hacia la salida.
-Pues yo que tú me hubiera quedado en casa, estoy segura que hoy será un largo laaargoo día-reflexiona Sakura con pesar recibiendo de su amiga una risilla divertida a lo que ella le responde de la misma manera.
-Yo prefiero ocuparme un poco más en el trabajo, recuerda que siempre soy yo la que pide permisos para salir o no ir.
-Pero lo haces por tus estudios, en cambio mi carrera me da más libertad para ocuparme del trabajo y de cuidar de Touya-aclara Sakura recordando que a duras pena le alcanza el día para terminar sus tareas a tiempo-debe ser muy difícil el estudiar diseño-la amatista volvió a soltar una risilla.
Tomoyo Daidouji era más que una joven estudiante de universidad y una linda mesera en una cafetería. En realidad era la única hija de la empresaria más reconocida en Japón la señora Sonomi Daidouji, dueña de la Empresa Juguetera Daidouji. A la amatista nunca le gusto vivir así, a pesar de tenerlo todo-materialmente-no se sentía feliz pues había algo que le faltaba, tenia un vacío en su corazón el cual llenó al conocer a Sakura. No supo como había pasado aquello, pero al hacerse amiga de la castaña su mundo ya no estaba tan oscuro y desolado, lo material había perdido su valor y su vida dio un giro de trescientos sesenta grados, ella lo cambio todo al llegar a su mundo y eso se lo debía pues sin ella lo más seguro es que ya no estaría entre los vivos.
Lo recordaba a la perfección, ella contaba con no más de trece años-"muy joven para pasar por tantas desgracias" decían las amigas estiradas de su madre- era un día lluvioso como para estar en el parque sentada en una banca bajo un hermoso y frondoso árbol de cerezo, pero a ella eso no le importaba, no le importaba si se mojaba o si pescaba un resfrío, para aquella joven solo existían ella y la navaja que sostenía fervientemente posándola en su muñeca, las lagrimas gruesas y constantes mojaban su rostro pálido corriendo el escaso maquillaje que llevaba aquel día.
Se iba a quitar la vida y ella lo sabía, la amatista sabía que al hacer aquel corte no habría vuelta atrás, pero también tenia en claro que todos los problemas por los que estaba pasando lo valían, no era fácil enfrentar sola el divorcio de sus padres venido después con el rechazo constante de sus compañeros y la falta de cariño por parte de su madre eso y más la hacían cada vez más infeliz. Las personas pasaban corriendo para ocultarse de la lluvia que ni cuenta se daban de aquella amatista y eso no se le hacia extraño, nadie nunca se ha interesado en ella ni siquiera sus padres, ¿Por qué algún extraño debería hacerlo?
Estaba a punto de hacer el corte cuando sintió que la lluvia ya no golpeaba más con su cuerpo, lentamente alzo la cabeza encontrándose con un rostro desconocido y en el una linda sonrisa y dos hermosos ojos verdes adornados con dos mechones castaños que caían a sus lados.
Idji anhassuni hemalgun usum
bitnadon uri yennaldurul
imi jiwossuni sumgappun nunmul
kamahge byongdun ne moyangun
Gude goun ne saranga sonul jabada oh
dashi negero waso gobdigoun kotnorechorom
-Si haces eso te vas a lastimar-escucho de aquella persona sin entender bien a que se refería hasta que la mirada verdosa se fijó en la navaja que se posaba en su muñeca.
-De eso se trata-respondió la amatista como si fuera lo más obvio del mundo.
-¿Y por que arias algo así?-la pregunta de aquella niña le llego como un balde de agua fría ¿Por qué? Bueno había que entenderla, aquella castaña no sabía nada sobre su vida monótona y agotadora, no tenia idea de lo duro que era ser ella y vivir como ella lo hacia tan cansadamente.
-Porque mi vida es un desastre-respondió por fin cubriendo su vista con su flequillo azulado.
-No puede estar tan mal como para suicidarte-dice la castaña con ingenuidad brotándole por su sonrisa, cosa que había desesperado a Tomoyo.
-¿Tú que sabes?-cuestiona la amatista con seriedad-tú no sabes por las cosas que eh pasado, mis padres se separaron, mi madre cada día se aleja más de mi y para colmo nadie en este mundo quiere ser mi amigo-pareciera como si se lo estuviese reprochando así misma, como si se estuviera culpando-no tienes idea de lo duro que es no tener a nadie ni un solo amigo.
Gadugkin monjirul toro on goul
hurin dalbiche shisobone
sewore giphun jam pusoghan olgul
sebyogisullo danjanghago
Gude goun ne saranga sonul jabada oh
dashi negero waso gobdigoun kotnorechorom
-Entonces yo seré tu amiga-la expresión sorprendida de Tomoyo era evidente.
Las lágrimas dejaron de caer pero sintió como la lluvia volvía a golpear su cuerpo mojándola nuevamente y entonces sintió como algo calido la rodeaba con fuerza, los cabellos castaños de aquella joven se pegaban a su rostro. En ese instante-por alguna extraña razón-ya no se sentía sola y por fin, después de tanto tiempo, una sonrisa apareció en su rostro mojado por la lluvia que hacia memorable aquel momento, sin más respondió a aquel abrazo soltando un sollozo pero ya no de tristeza si no de alegría.
-Toma-la castaña se separo de aquel abrazo para extenderle un pañuelo y mostrarle una linda sonrisa a su nueva amiga quien con otra sonrisa tomo el pañuelo secándose sus lágrimas. La oji verde volvió a tomar la sombrilla que había dejado caer para poder abrazar a la amatista cubriéndose nuevamente de la lluvia.
Sarang ajig gu jarie
hanbondo ibyol mothan ibyol sogeso
dashi doraonun gunal
gutte ne norega i sesangul da gajilteni
-Aun no se tu nombre-añade la hija de Sonomi poniéndose de pie frente a la castaña.
-Cierto-reflexiona pensativamente-mi nombre es Sakura Kinomoto-dice extendiendo su mano para que la otra la estrechara.
-Yo soy Tomoyo Daidouji-responde la amatista tomando la mano de Sakura.
-¿Puedo decirte Tomoyo?-la pregunta le resulto divertida pero asintió con un movimiento de cabeza-¡excelente! Tú puedes decirme Sakura, si vamos a ser amigas es bueno tenernos confianza ¿no crees?
-A veces confiar en otras personas es muy difícil-dice Daidouji más para si que para su acompañante.
-Pero si en estos momentos confiaste en mí dándome tu amistad-comenta Sakura sin borrar su sonrisa-pero como siempre dice mi mamá "Pase lo que pase…todo estará bien"
Gude goun ne saranga sonul jabada oh
dashi negero waso gobdigoun kotnorechorom
udne
En ese tiempo todo parecía tan fácil para la pequeña Sakura, Tomoyo recordaba que su amiga siempre había sido la más optimista para todo en cambio ella en muchas ocasiones había sido negativa, pero siempre estaba la oji verde para darle consuelo y ánimos para todo, ella fue quién la ayudo a reconciliarse con su madre y descubrieron que eran parientes, todo era casi perfección ahora ya nada le faltaba y siempre contaba con la alegría de Sakura para animarle. Hasta aquel día en que los señores Kinomoto perdieron la vida, eso había destrozado el corazón de su amiga, no más sonrisas sin razón, no más abrazos eufóricos y risas escandalosas, ya no más salidas al centro comercial o pláticas sin sentido, todo eso había acabado desde el día en que le dijeron a Sakura que sus padres habían muerto.
Entonces se dio cuenta que ahora le tocaba a ella salvar la vida de su amiga, ahora era su turno de ayudarla y darle todo el apoyo posible así como Sakura lo había hecho con ella. Cuando Sakura había decidido irse a vivir a Hong Kong la apoyo por completo y decidió irse con ella, para su madre había sido muy duro dejarla ir pero lo entendió pues a pesar de la distancia sabia que ya no seria una separación como la que vivían antes de llegar Sakura a su mundo. Sonomi les ofreció su casa en Hong Kong pero Sakura se negó rotundamente pues alegaba que solo estaría poco tiempo haya pues su padre antes de morir le había dado una indicación y estaba dispuesta a hacerla cumplir.
Ahora que lo pensaba, después de dos años viviendo en China Sakura aun no cumplía con esa misión, nunca se lo había preguntado por que pensaba que tal vez era solo un pretexto para alejarse de todo y todos, pero cuando llegaron a Hong Kong la castaña insistía en encontrar a una persona, tal vez podría preguntarle en ese momento.
-¿Sakura?-la oji verde volteo a ver a su amiga con una sonrisa en los labios, en todo el trayecto de su edificio hacia la cafetería no habían hablado para nada y ella respeto su silencio así que le dio gusto el escucharla llamarle.
-Sí dime.
-¿Recuerdas el por qué vivimos aquí en Hong Kong?-la pregunta de la amatista borro instantáneamente la sonrisa de la hermana de Touya.
Es verdad, tenia mucho tiempo que no recordaba la razón de su estancia en China, después de un año tratando de cumplir con lo que le había pedido su padre se dio por vencida al no poder cumplir con aquello, pero prefirió quedarse allí que volver a Japón a pesar de que lo extrañaba tanto.
-Sí, pero…
-No te lo estoy reprochando amiga, es solo que estuve pensando en los años que llevamos viviendo aquí y aun no encontramos a esa persona-Sakura se mantuvo pensativa por eso, aló mejor tenia razón y era hora de volver a tratar de buscar a esa persona.
Pero, ¿y si nuevamente fallaba? Tal vez aquella mujer a la que tenia que encontrar ya había muerto, su padre no le dio muchas pistas de su paradero simplemente le dijo que vivía en Hong Kong y que podía encontrarla buscando primero a Hien Li con quién tampoco pudo tener contacto de ningún tipo pues justo cuando lo había encontrado a este se le ocurre realizar un viaje de negocios de exactamente un año de duración.
Bueno ya había pasado un año después de eso, tal vez ahora si podría tener suerte y encontrar a ese hombre y después a aquella mujer.
-La buscare de nuevo-dice Sakura con gesto decidido sorprendiendo levemente a su amiga.
-¿Estas segura?-la oji verde asintió sin reparos.
La interrogativa de Tomoyo no le rondo ni por un segundo a Sakura, estaba completamente segura de lo que decía y de lo que aria, esta vez nada la detendría, ni siquiera un hombre de prodigioso apellido.
-¿Estas segura que quieres ser encontrada?-cuestiono una chica recargada en el umbral de una puerta dirigiéndose a una mujer que se encontraba delicadamente sentada en un sofá frente a un ventanal que daba vista a la hermosa ciudad de Londres.
-Ya es tiempo Nakuru-responde tranquilamente la mujer del sofá con una ligera sonrisa en sus labios dejando pensativa a la joven de la puerta.
-De acuerdo, si tú lo dices Kaho-responde Nakuru Akitsuki, una joven de no más de veinticuatro, de cuerpo escultural y de cabellos largos y lacios casi llegándole a las rodillas y cafés al igual que sus ojos penetrantes.
La mujer llamada Kaho Mitsuki se puso de pie cruzando con delicadeza sus brazos y yendo con paso lento hacia el ventanal mirando fijamente el paisaje.
-Ya ha pasado mucho tiempo Nakuru.
-Sí, pero tampoco aquella niña se ha esforzado mucho en buscarte.
-Nosotras sabemos bien por todo lo que ha tenido que pasar la pequeña Sakura, y ahora que ha regresado el señor Hien a Hong Kong estoy segura que Kinomoto reanudara su búsqueda-reflexiona la mujer de mayor edad volviendo su vista hacia la más joven tambaleando su largo cabello rojizo-además, ya todo esta preparado para nuestro encuentro.
Las dos mujeres caminaron a paso marcial, pero sin perder el glamour, hacia la salida de la enorme mansión que habitaban para después subir en una elegante limosina. Ya adentro Kaho dio la indicación de dirigirse al aeropuerto principal de Londres.
-Me preocupa que nos equivoquemos y la señorita Kinomoto no te busque más-inquiere Akitsuki pensativamente-tal vez regreso a Japón o…
-Tranquila-detuvo Kaho a las suposiciones de su acompañante-¿ya olvidaste lo que siempre decía Nadeshiko?
-"Pase lo que pase…todo estará bien"-musitaron ambas con una sonrisa en los labios.
Cuatro pequeñas figuritas rondaban los jardines de la enorme mansión Li, tres de ellas jugaban divertidas atrapadillas mientras que la más grande leía entretenida un libro de fantasía. Las cuatro eran las hijas Li.
Shiefa Li, a sus doce años era una de las más aplicadas en su grado, por ser la más grande cuidaba y protegía a sus tres hermanas, su cabello era largo y castaño y sus ojos miel contrastaban a la perfección con su piel blanquecina, la siguiente era Femeei Li, de diez años, era extrovertida y le gustaba divertirse aunque a veces fuera a costa de sus hermanas, a pesar de eso tenia un gran corazón, físicamente no se diferenciaba mucho de Shiefa a excepción de que su cabello era corto y ondulado, después seguían las gemelas Fanren y Fuutie, ambas de ocho años, Fanren tomaba el papel de la más protectora mientras que Fuutie era de cierto modo tímida y cumplía muy bien el papel de la más pequeña-aunque fuese por minutos-y al igual que Femeei tenían ese cabello castaño-pero fuutie lo tenia liso y corto-y ojos miel tan hermosos como la primera.
Pero lo que sí tenían en común-aparte del físico-era que las cuatro amaban de sobremanera a su querido hermano Xiao Lang, para ellas era lo máximo, el héroe de todas aquellas historias de príncipes y hechiceros que escuchaban de la boca de Shiefa quien les contaba cada noche una historia diferente de fantasía todas protagonizadas por su hermano. Por supuesto para Xiao Lang las cuatro pequeñas eran su vida, cada una ocupaba una parte importante de su vida, las había cuidado y visto crecer desde siempre aunque hubiera ocasiones en que les ganaba la euforia por él que llegaba al extremo de colgársele o abrazarlo con fuerzas sobrehumanas, aun así él las adoraba.
Las cuatro pequeñas vieron emocionadas entrar al Ferrari negro que esperaban cada día con entusiasmo, sin más corrieron a la entrada esperando a que descendiera la persona que venia abordo. Un hombre de edad indefinida bajo de aquel auto acompañado de su siempre fiel mayordomo quien sacaba de la cajuela una maleta y un portafolio, al ver a las cuatro niñas abrió sus brazos extendiéndolos hacia ellas lo que provoco que las cuatro corrieran hacia él.
-¡Papá!-gritaron las cuatro abrazando fuertemente al hombre.
-Hijas que gusto verlas-responde dándoles un pequeño pero significativo beso en la frente a cada una de ellas-¿me han extrañado?
-¡Claro que sí papá!-responden al unísono abrazándolo nuevamente provocando una sonrisa llena de alegría en su padre.
Ninguno de ellos se había percatado de la presencia de una mujer que estaba parada en el umbral de la puerta de entrada mirando la escena con suma alegría, segundos después decidió acercarse para saludar al hombre.
-Bienvenido a casa Hien.
Hien Li, esposo de Ieran Li padre de las cuatro pequeñas y del joven Xiao Lang, socio mayoritario de Corporaciones Li, el hombre más rico de China y en tercer puesto de Japón, socio minoritario de empresas pequeñas que necesitaban de su apoyo para no quedar en bancarrota. Esto y más era Hien Li, un hombre de unos cincuenta y tantos años pero con fortaleza de treinta, de mente brillante, se le daban bien los negocios y lo venia demostrando con todos sus proyectos, pero no solo era un hombre de negocios, también era una padre y esposo ejemplar, físicamente se podría considerar como un hombre apuesto, alto, esbelto, de cabellos castaños y alborotados, de ojos como el ámbar y piel trigueña.
La familia entro a la casa seguidos por Wein quien llevaría la maleta a la recamara de Hien, mientras él y su esposa caminaban hacia la sala de estar y las niñas se encaminaban hacia la habitación de Xiao Lang para avisarle del regreso de su padre.
-¿Como estuvieron las cosas en Japón?-cuestiona Ieran sin mucha curiosidad.
-Todo esta excelente, los números van subiendo y eso me anima para decidirme a apoyar a una nueva empresa hotelera-responde con un tono de entusiasmo muy marcado.
-Me alegro-agrega Ieran mostrando una sonrisa en su rostro blanquecino pero ligeramente maquillado-¿y que me dices de Inglaterra?
-¡Viento en popa!-exclama como respuesta-Hiragizawa a sabido mantener las riendas de la Corporación, y en este viaje me eh dado la oportunidad de conocer s su…-Hien no termino la frase pues veía acercarse a un joven con una ligera sonrisa en los labios.
-Padre que gusto verle-saluda Xiao Lang tomándole del antebrazo para después darle un abrazo en un gesto varonil.
-Lo mismo digo hijo-agrega Hien respondiendo al saludo de Xiao de igual manera.
Los dos tomaron asiento comenzando una charla de cómo iba todo en la Corporación, mientras que Ieran pedía a una muchacha del servicio té y panecillos para hacer más amena la charla.
-Le comentaba a tu madre que me eh dado la oportunidad de conocer al hijo de Hajime y Regina Hiragizawa-dice Hien Li tomando una de las tazas de té que momentos antes habían llevado.
-¿Hiragizawa?-pregunta el ambarino alzando una de sus cejas-no sabia que tenia un hijo.
-Pues sí, su nombre es Eriol Hiragizawa, Hajime me ha dicho que no le interesa mucho el mundo de los negocios pero que lo ha tenido que convencer a interesarse más pues es su único hijo y por lo tanto único heredero de su fortuna.
-No es el único que piensa así-piensa Xiao Lang tomando una galleta.
-Ya lo recuerdo-interviene Ieran colocando su dedo índice en la barbilla a modo de estar pensando-Regina me hablo de él en una ocasión, creo que fue en la recepción de Xue Tsukishiro en Japón.
-¿A sí? Eso no me lo habías dicho-agrega el mayor de los Li con su siempre presente sonrisa.
-No le di importancia-responde Ieran incorporándose para salir de aquel lugar-iré a ver a las niñas-dice retirándose de la sala a lo que ambos se levantan dando una leve reverencia para después volver a su lugar.
-¿Y como te ha ido a ti hijo?
-Bien padre-responde monótonamente.
-No te noto muy convencido de eso-Hien se dio cuenta de lo mucho que le pesaba a su hijo ser un Li, pero tampoco a él le fue fácil y estaba seguro que Xiao Lang lo iba a superar y se iba a fortalecer-¿paso algo?
-No es nada padre-responde el joven Li negando con la cabeza.
Un tiempo más se la pasaron hablando del viaje que hizo Hien, cuando llego la cena se sintió muy feliz al compartirla con su familia, había pasado mucho para que volvieran a cenar juntos, no solo por los viajes que muy regularmente hacia Hien si no por el trabajo constante de este y las practicas interminables de Xiao Lang en las artes marciales. Pero ese día dejaron trabajo y practicas para poder pasarla juntos como la familia que eran.
Después de la cena las cuatro niñas convencieron a su padre para que jugara con ellas, mientras que Ieran leía un buen libro. Xiao Lang decidió retirarse a su habitación estaba muy contento de volver a estar con su padre y de que sus hermanas estuvieran tan emocionadas por eso, estaba seguro que en cuanto llegara Mailing se pondría igual de contenta al verlo, ese día su prima había salido desde muy temprano así que aun no sabía de la llegada de su tío.
El ambarino se recostó en su cómoda cama mirando fijamente el techo como si fuera lo más interesante del mundo pero su vista se fue cerrando poco a poco quedándose completamente dormido.
Continuara…
Hola amigos y amigas lectores, aquí de nuevo su amiga Hikari trayéndoles un capítulo más de "Distinto a Mí", espero que les haya gustado mucho por que en lo personal a mi me fascino…jijiji…¿saben por qué? Bueno es que en este capítulo nos adentramos más en la vida de nuestros personajes y en el "porque" de muchas situaciones, claro que aun falta mucho por resolver, por ejemplo… ¿Quiénes son y para que quieren a Sakura las dos mujeres? O ¿Qué es en sí la misión que el padre se Sakura le dio a realizar?
Estas y más incógnitas se resolverán a lo largo de la historia, claro que también se crearan más problemillas alrededor de nuestros queridos protagonistas.
La canción que utilice para darle un toque a la escena de Tomoyo se llama Ee byul mot han ee byul (a separation that couldn't start) de Ji sun from loveholic, espero que si les interesa la busquen y la escuchen es muy bonita es un track de un drama Coreano llamado My lovely Sam Soon, si tienen la oportunidad de verlo se los recomiendo es una comedia romántica así que no se aburrirán.
Diccionario de Hikari. Aquí despejare las dudas que tengan o que puedan tener de alguna palabra, frase o termino que desconozcan y estarán marcadas por
¡Ahora! Me disculpo por las faltas de ortografía la verdad me dio mucha pena ;p. Aunque no es una justificación debo decir que apenas tengo diecisiete añitos y pues no tengo la habilidad ortográfica de estudiantes de universidad, aunque como dije, no es ninguna justificación, espero que este capítulo tenga menos faltas de ortografía. Gracias por decírmelo para así reparar mis errores.
Bueno esto no tiene mucho que ver con el diccionario pero era importante aclararlo y me pareció bien ponerlo aquí.
Agradecimientos a:
SakUcReZo90: Hola gracias por tu review y te prometo no dejar la historia a medias, espero sigas leyendo y mándame tus comentarios. Gracias.
Haruko Hinako: Hola!!...sí la verdad es que sí hay q agradecer a mi hermano por dejarme usar su Lap...jiji...y claro que va a aparecer Erial yo misma me mataría si no lo pensara agregar a la historia, pero como ya leite en este capítulo ya lo menciono ji...bueno gracias por tu review y espero que sigas el trayecto de la historia. Gracias.
Iyen Kinoli: Hola...pues como ya leíste en este capitulo sí va a salir Eriol en la historia solo que más adelante, gracias por tu comentario y pues no te prometo no tardarme mucho porque con la escuela de por medio esta difícil, aunque en estas vacaciones voy a adelantar el próximo capítulo que espero también leas. Bueno gracias de nuevo por visitar y leer este humilde fic espero sigas leyendo. Gracias.
Angel Zafiro: Hola!...pues a mí también me gusto la idea de Touya chibi jiji creo que es algo diferente y original. Me disculpo nuevamente por mis faltas de horrografía ji y te agradezco el haberme dado esa observación, también te agradezco el haber leído este fic y espero que lo sigas haciendo. Bueno nos vemos para el próximo capítulo. Gracias.
Goddess Aeris: Hola! Me alegro de que te haya gustado esta historia, espero que la sigas hasta su conclusión, gracias por tu comentario nos vemos en el próximo capítulo. Gracias.
amatista1986: Hola!! Gracia por leer este fic y te aseguro poner más atención con mis errores jiji...nos vemos en el próximo capítulo. Gracias.
Amatista: HoLa!! Que bueno que te gusto la historia, y muchas gracias por declararte mi nueva lectora. Muchas muchas gracias por ser la primera en dejar su comentario espero que sigas leyendo el fic y que te guste mucho. Bye Gracias.
Y gracias a todos aquellos que, aunque no dejaron su comentario, se tomaron la molestia en leer este humilde fic hecho de fan para fans, gracias a todos y FOMENTEN EL ANIME!!
GRACIAS
