Tras terminar el Torneo Metropolitano, en el que Fujita Tatara e Hiyama Chinatsu ganaron, estos sintieron la necesidad de seguir entrenado, aprendiendo y mejorando, por lo que la invitación de ella no puedo ser en mejor momento.
La convocatoria vino de parte de la madre de Kiyoharu, Hyōdō Marisa, quien invitó a su casa en el campo a Tatara, a Shizuku, a los hermanos Akagi y a Chinatsu.
Pero por algunas razones laborales, la madre del pelirrojo no se pudo quedar a supervisar la actividad de los adolescentes, por lo que los 6 chicos se quedarían solos en esa casa rodeada de vegetación.
- Gracias Hyōdō-kun por invitarnos - dijo felizmente Tatara, mientras bajaba del vehículo que los había traído
- Si, muchas gracias Hyōdō-san por recibirnos nuevamente - agradeció Chinatsu, quien también se bajaba.
- No hay de qué - esbozó el chico, con el poco entusiamo de siempre.
- Kiyoharu deberías ayudarme a bajar mi maleta - dijo Shizuku, mientras forcegeaba con su equipaje en el maletero
- Yo te ayudaré Hanaoka-san - exclamó Fujita, de manera sospechosamente entusiasta.
- Entonces, yo te ayudaré a ti Hiyama - mientras tomaba uno de los bolsos que sostenía Chinatsu en la mano, Hyōdō.
- No es necesario - pero el chico no le hizo caso, y solo caminó hasta la casa - Pero gracias - mientras lo alcanzaba le surgió una duda - ¿Hyōdō-san, tu sabes por qué no han llegado los hermanos Akagi?
- Mako me envió un mensaje y me contó que llegarían en cinco días porque tuvieron problemas con su vuelo - decía el pelirrojo, mientras que, ya dentro de la casa, abría la puerta del cuarto que le correspondería a la muchacha.
- Ahora que lo mencionas, Tatara me había contado que fueron a competir por unos días fuera del país - dijo, mientras entraba al cuarto que le correspondía, notó, a la vez, que este tenía solo una cama - ¿acaso este cuarto será para mi sola?
- Si, mi madre hace poco remodeló la casa y le agregó más habitaciones - respondió el chico que usualmente no hablaba mucho, pero esta vez lo hacía - Ahora cada uno tendrá su cuarto, el lado derecho será de las chicas y el lado izquierdo será de nosotros.
De repente escucharon las voces de Fujita y Shizuku, quienes se acercaban al pasillo. Hyōdō para que no los notaran, empujó rápidamente a Chinatsu a la habitación, poniéndose a la espalda de ella, tapándole la boca para que no haga ruido, cerrando inmediatamente la puerta tras él.
- No te asustes y no hagas ruido, solo quiero escuchar lo que están diciendo - susurró Kyoharu en el oído de Hiyama, haciendo que a esta le surgiera un calor en el cuerpo.
- Esta bien, pero ¿por qué quieres escuchar? - Hiyama tomó la mano de Hyōdō que tapaba su boca y la corrió para poder hablar.
- Acasó no te has dado cuenta de que a Fujita le gusta Shizuku - dijo el chico que ahora estaba con una oreja pegada a la puerta
- ¿Enserio? yo creía que era admiración, pero es cierto que cada vez que habla de ella, sus ojos brillan - respondió Chinatsu, mientras adoptaba la misma pose que el chico, quedando frente a frente.
- Esto en verdad es divertido, porque además Mako tiene sentimientos por Tatara y Gaju los tiene por Hanaoka - sonrió malignamente el pelirrojo
- De eso si me había dado cuenta - dijo Chinatsu - Esto parece un verdadero cuadrado amoroso.
Mientras tanto en el pasillo...
- Mako-chan y Gaju-kun llegarán en cinco días - le contaba Tatara a Hanaoka.
- Entonces tendremos cinco días para los cuatro solos - mencionó Shizuku mientras entraba a un cuarto
- En verdad quedó grande esta casa tras la remodelación - dijo Tatara, que estaba feliz por tener una habitación para él solo - Pero ¿cómo sabes que este es tu cuarto? ¿Has venido antes?
- No, es solo que Kiyoharu me mando un dibujo con la distribución - dijo mientras le mostraba la foto a Tatara.
En la foto se veía que en una distribución, desde el inicio hasta el final del pasillo, a Shizuku, Mako y en el final a Chinatsu. En el lado de los hombres estaba Gaju, Tatara y Hyōdō.
- Que distribución más extraña, a mi me toca al principio y a ti en el medio - dijo Hanaoka, quien no encontraba la lógica, sabia que su compañero de baile no era de las personas que hacían las cosas al azahar.
- Si, Hyōdō- kun es extraño - dijo Fujita quien ya había dejado las maletas de la chica en su cuarto - Yo iré a ordenar mi habitación, nos vemos en un rato
En la habitación de Hiyama
- No dijeron de nada importante, solo hablaron de la casa y de ti - dijo Hiyama, mientras se sentaba en el costado de su cama, tras escuchar que lo chicos en el pasillo se habían ido a sus respectivos cuartos.
- ¿A ti no te molestaría que Tatara comience a salir con Mako o con Shizuku? - preguntó el pelirrojo que se separaba de la puerta, para quedar de frente a Chinatsu, mirándola desde arriba.
- A mi me da igual, después de todo, yo solo lo quiero para bailar - respondió la chica con la confianza que la caracterizaba. - Y a ti te molestaría si eso pasa con Hanaoka-san?
- No, al igual que a ti, Shizuku solo es mi compañera de baile - dijo el pelirrojo - Entonces estamos oficialmente afuera del cuadrado.
- Entonces a ti no te gusta nadie? - preguntó la chica, para seguir con el hilo de la conversación.
- Si me gusta alguien -dijo este, mientras le mantenía la mirada a la pelirroja - Es alguien que se ve ardiente cuando baila, tanto que me enciende.
- Oh, entonces es una bailarina - dijo la chica, mostrando interés - Entonces deberías bailar con ella
- Yo creo que ella con la pareja de baile que tiene está bien. Me gusta verla bailado con él, son una buena pareja de baile. -
- Que interesante, en verdad te debe gustar mucho esa chica -
- Si, al fin y al cabo, su pareja de baile es mi amigo - dijo el pelirrojo, mientras se agachaba para que sus ojos queden a la altura de los de la chica - Mi amigo se esforzó mucho para poder bailar decentemente con esa yegua salvaje.
-... - la chica no supo que responder, se le enrojeció la cara al percatarse de que el chico se refería a ella. Mientras giraba la cabeza para no mirar los ojos del chico, le preguntó - Entonces yo te gusto?
- Más que gustarme, me excitas. Me gustaría tratar de domarte en esta cama, quiero saber que tan Yegua Salvaje eres - decía el pelirrojo, mientras se acercaba paulatinamente al rostro de la chica.
De un rato para otro, vieron que la puerta se habría, haciendo que Hyōdō se separara a una velocidad inhumana.
- Chi-chan, Hanaoka-san preparó el almuerzo, así que vamos a comer - dijo el chico con su inocencia de siempre - Hyōdō-kun también estaba aquí? Vamos a almorzar, antes de que se enfríe.
- Gracias Tatara - dijo la chica, aliviada por la intromisión
- Gracias Fujita - dijo el muchacho no tan feliz.
Así los tres salieron del cuarto para ir a comer.
Serían cinco días difíciles para tres de los cuatro chicos.
Para Tatara sería una tarea complicada encontrar el momento preciso para decirle a Shizuku sus sentimientos.
Para Kyoharu sería una tarea complicada el demostrarle con acciones lo que sentía por Chinatsu.
Para Chinatsu sería una tarea complicada hacerle ver a Hyōdō que no es una chica fácil.
