Raijinshuu en Apuros

La noche llegaba a Magnolia y los niños Raijinshuu ya comenzaban a estar agotados. Habían ido de compras y habían estado jugando lo que quedaba de tarde en el gremio.

- Es agotador cuidar a estos críos, no han parado. - Exclamaba Gray.

Tampoco es que tuviera derecho a quejarse porque enseguida se enzarzaba en una pelea con Natsu y se olvidaba que por allí estaba Bixlow, quien se escabullía riendo debajo de las mesas para no ser atizado por esos niñatos aunque la pelea hubiera comenzado por su culpa.

Evergreen saltaba de mesa en mesa diciendo que era una "princesa hada" y que les transformaría a todos en hermosas esculturas para su palacio. La gente salía corriendo, pero Levy fue atrapada por sus ojos y hasta que no la riñeron, no deshizo el hechizo. Gazille suspiró aliviado.

Laxus era el más peligroso. Makarov explicó al gremio que a pesar de que fuera un niño muy bueno en su infancia, teniendo parte del carácter adolescente, podía acarrear un efecto contrario. Y así fue. Laxus sabía poner cara de niño bueno pero por detrás no paró de fastidiar a la gente haciéndoles jugarretas. De vez en cuando Bixlow y Ever se unían a la fiesta. Petardos en el culo, comida picante o robada (eso era el juego favorito de Bixlow), bebida asquerosa, charcos, molestar por molestar...

Eran un grupo realmente problemático.

Por otra parte, Fried era el más tranquilo, pero también el más delicado. No se podía hacer casi nada con él. Pedía un té: pues la taza debía estar especialmente reluciente y que la silla donde se sentara tuviera un paño para no mancharse el trasero. Además se había vuelto especialmente tiquismiquis con la comida servida. A Mirajane le estaba saliendo ya la Satan Soul que llevaba dentro.

Happy se lo pasaba pipa jugando con ellos y ayudándolos con sus bromas y Charle prefería charlar dulcemente con Fried. Ella también creía tener una alta categoría y estatus.

- Oh, mira... se han dormido. - exclamó Laki, quien los encontró debajo de la mesa de Cana (ni se había enterado).

- Más vale que nos los llevemos a casa. - dijo Lucy.

Natsu se giró ante el comentario de la rubia. Decidido: hoy dormiría en su casa.

Elfman cogió a Laxus y a Fried y los llevó a casa de los Strauss junto con Lissana y Mirajane. Evergreen en ese momento abrió un poco los ojos y sintió celos de no ser cogida de esa manera tan delicada por el grandote. Erza la levantó suavemente cogiéndole de la manita.

- Vámonos ya a dormir, Ever.

- No me acortes el nombre, no te doy permiso.- Se quejó mientras se sobaba los ojos.

Lucy se acercó a Bixlow, pero Gray se adelantó y lo cogió.

- Lo llevo por ti.

- Gracias, Gray. - Le sonrió.

- No tenía planes de vengarme...

Lucy prefirió no decir nada.

Natsu se carcomía por dentro. La rubia pensaba que quizás sí que debería haber dejado a Gray llevarse a Bixlow, seguro que a Juvia le gustaba hacer de mamá. Se giró y la vio apartada de él, como siempre, a sus espaldas, observándolo tímidamente.

- Con lo suelta que se vio en la isla...

Cuando llegaron a casa de Lucy, Gray dejó a Bixlow sobre una camita improvisada que había montado la rubia gracias a Virgo. Era cómoda y blandita. Los bebés del pequeño mago se pusieron a su alrededor diciendo "Gracias, gracias" y "Buenas noches". Uno de ellos, Pappa, fue abrazado por el dormido niño y todos se acabaron de calmar.

- Vaya... ahora se le ve inofensivo, con los problemas que me dio durante la batalla Fairy.

- La verdad es que, a pesar de las bromas, el taco más fuerte que ha dicho es "moco". - Añadió un molesto Natsu.

- Eh, flamita, ¿qué haces tú aquí?

- Me quedo a dormir.

Gray abrió los ojos ante tal respuesta y a Lucy casi se le salen y se le caen al suelo.

- ¡Ni hablar! - Gritó la rubia flojito para no despertar al crío.

- No me fío.

- ¡Es sólo un niño!

- Da igual, me quiero quedar.

Lucy desistió y suspiró. No sabía para qué se molestaba si después más de una vez se había quedado allí.

- Vale, pero tú duermes en el sofá o en el suelo.

Natsu puso morros pero no dijo nada. Happy hinchó sus mofletes.

- Bueno... pues... nosotros nos vamos.

Gray salió de casa de Lucy y detrás de él iba Juvia, quien de vez en cuando miraba hacia atrás porque nunca había estado en casa de la Heartfilia.

- ¿Entonces Juvia no debe considerar a Lucy una rival en el amor?

- Haz lo que quieras... - La miró de reojo.

Volvamos a casa de Lucy.

Natsu se preparaba la cama en el suelo. Tenía un plan y lo aplicaría porque le apetecía dormir cómodo... Pero la rubia le cortó los pensamientos.

- Ah, Natsu, ya que te quedas aquí, pondrás tú el pijama a Bixlow, que se nos ha olvidado. - Y le tiró las prendas a la cabeza.

Tsk.

.

.


Notas de la autora:

Buf, buf, demasiadas espectativas tenéis cuando ahora mismo estoy atascada en la historia XD

Gracias por los reviews!