Aquí traigo el nuevo capitulo¡, espero lo disfruten n.n.
Bueno sin más por el momento.
Bonne lecture.
II. Juntos
Harry mantenía una buena charla con su mejor amiga. Llevaban una hora sin parar de platicar, y eso que Harry no siempre había sido bueno para eso. Pero desde hace un tiempo los dos amigos se habían hecho aun más cercanos. Llegando al punto de platicarse y aconsejarse en sus respectivas relaciones, sin alguna pena. Pero platicarse todo era normal desde siempre, ellos se podían contar todo, sin importar lo que fuese. Harry observo el reloj de la mesa de Hermione, el cual marcaba la una de la tarde. Era la hora de la comida, y si que el pelinegro ya tenia hambre. Un gruñido proveniente del estomago del pelinegro resonó en la oficina de la castaña, Harry puso una mano en su estomago y se sonrojo, Hermione soltó una risita.
- Ya es hora de la comida – menciono Harry viendo a una Hermione tras sus montañas de pergaminos – Te invito a comer, ¿Qué dices?
- No creo poder, tengo mucho que hacer –
- Venga Hermione, vayamos a comer y te prometo que Ron te ayudara con tus pendientes – ante la broma de Harry, Hermione no pudo evitar soltar una carcajada. Ambos sabían que Ron no duraría ni cinco minutos con un trabajo así – Venga, ¿aceptas?
- Ante tal acuerdo como no aceptar – Hermione se levanto de su asiento y rodeo su mesa, Harry ya la esperaba en la puerta y al verla acercarse la abrió para darle el paso. Los amigos al salir de la oficina de la castaña, caminaron por un largo pasillo, con sus paredes negras y líneas blancas. El lugar en ese momento era poco concurrido, ambos se volvían a enfrascar en una conversación, esta era en decidir a que lugar irían a comer. Harry propuso su restaurante favorito, ese donde la decoración era del renacimiento y con esculturas de antiguos grandes hechiceros, el techo se parecía al de Hogwarts y las mesas se ubicaban en una especie de nubes, sin mencionar que la comida era exquisita y por lo cual el lugar era muy famoso. Hermione acepto sin dudar, siempre había querido ir allí desde que se inauguro, pero a Ron no le gustaba la comida que servían en aquel establecimiento, y todo porque Ginny le explico cuales eran los platillos y especialidades del lugar. Harry y Hermione seguían su andar por el corredor, el pelinegro le platicaba a su mejor amigo sobre a donde irían, cuando al final del corredor, el joven hechicero observo como un punto plateado que se acercaba a ellos. El joven de anteojos lo reconoció a simple vista, era un Patronus, y por su figura era de Dean Thomas, quien también trabajaba como Auror para el. Harry y Hermione sintieron que algo no estaba bien, algo malo había ocurrido.
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Todo en aquel local estaba hecho trizas. Mesas partidas a la mitad, pedazos de sillas, vidrio, relleno por doquier. Arurores mantenían una investigación de lo que sucedió en ese lugar, varios reporteros, la mayoría del Profeta, observaban desde unos metros afuera del lugar. Dean ordeno que alejaran aun mas a los "chismosos", como les decía el, para que no vieran y tomaran fotos del interior. Vio como dos de sus colegas salieron del lugar, alejaron a los reporteros, y al final giro a su derecha. Volver a ver ese cuerpo envuelto en una sabana gris, le producía escalofríos. Sabia que esto seria un golpe duro para su jefe y amigo. Después pasó su vista a unos metros a lado de la sabana y vio a un moribundo Ronald Weasley. Dean se acerco al pelirrojo que le miraba fijamente con sus ojos, el derecho le comenzaba a sangrar. El joven moreno se hinco y tomo la mano de Ron, que le brindaba.
- Dean, ¿Dónde esta Harry? – El pelirrojo tenia una mirada de pánico, se acomodo sobre la pared en que se recargaba, al sentir dolor cerro sus ojos, apretándolos y ocasionando que llorara aun mas sangre – Contéstame Dean, ¿Dónde esta?
- Tranquilo, amigo – Dean no podía seguir viendo a su amigo. A su lado, el moreno escucho a los medimagos hablar sobre que Ron no tenia esperanza. El pelirrojo no pareció percatarse – No hagas esfuerzo, necesitamos que descanses para que te recuperes.
- Ya no tengo salvación –Ron parecía ido, ya su razón comenzaba a irse – Tengo que advertirle a Harry.
- ¡Ron! – el grito de Hermione y Harry resonaron en todo el lugar. Corriendo hasta el pelirrojo, Hermione se echo aun lado de su novio. Las lágrimas le brotaban a montones. Harry tenia la misma expresión de pánico que Hermione, pero el no dejaba escapar lagrimas – ¡Ayúdenlo!, no ven que esta muy mal – la castaña le gritaba a los medimagos a un lado de ellos, estos solo se limitaron a bajar su mirada al suelo. Los gritos de dolor y desesperación de Hermione causaban que a todo el que la escuchase se le erizara la piel.
- Harry amigo – Ron nombró a su mejor amigo. Su voz sonaba perdida, ya no se notaba lucido. Harry se puso al otro lado de su pelirrojo amigo y tomo la mano que le ofrecía.
- Tranquilo amigo, todo estarás bien – Harry sentía que su voz se quebraría en cualquier instante.
- Amigo – pronuncio de nuevo Ron, pero se detuvo a toser sangre. Hermione no podía soportar mas verlo así, se levanto y encaro a los medimagos. Harry seguía prestando atención a su mejor amigo que le miraba, o eso parecía – Ten cuidado, viene por ti – la tos volvió con mas sangre, Harry apretó la mano de Ron y una lagrima se le escapo. Dean y los demás Aurores solo callaban y observaban tan trágica escena. Hermione amenazaba a los medimagos con su varita, estaba dispuesta a intentar salvarlo ella mismo, aun cuando los medimagos decían que el hechizo en el fue tan potente que era demasiado tarde tratarlo. Harry por su parte no le dio importancia a lo que le dijo su amigo, el solo quería salvarlo.
- No digas nada, Ron – Harry giro a Hermione quien estaba tiraba en el suelo, recargándose en su mano derecha. Las lágrimas no parecían ser suficientes para expresar tal dolor.
- Harry maldición, escúchame – Ron provoco que Harry le volviera a mirar – El viene por ti, quiere ven… - la mirada de Ron se apago, su voz se disipó en el viento, su piel se torno mas blanca, su vida se desvaneció.
Hermione y Harry pronunciaron el nombre de su amigo varias veces, esperando que volviera a moverse y les respondiera, pero eso nunca paso. La castaña dio un grito desesperado, Harry dejo escapar otra lagrima. Lo siguiente nadie lo esperaba, Harry se levanto y pidió una explicación de quien había perpetrado tal acto. Dean le explico que sospechaban que podrían haber sido mortifagos, pero no tenían aun pistas de quien ó quienes cometieron los asesinatos. Al escuchar asesinatos, Harry miro inquisitivo a Dean y pregunto a que se refería, el moreno no dijo nada, solo miro al cuerpo envuelto en la sabana gris. Harry sintió un vuelco en su corazón. Hermione quien estaba a lado de Ron, miro a su amigo preocupada. El pelinegro tomo su varita, y con un movimiento de ella, hizo que la sabana dejara al descubierto el rostro del cuerpo. Lo que vieron Harry y Hermione los volvió a dejar helados. Más a Harry. Lo siguiente que ocurrió, nadie lo olvidaría.
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Harry y Hermione junto a un grupo de Aurores recorrían todo el callejón diagon. Los hechiceros que estaban por esos lugares, haciendo sus compras o simplemente rondando por ahí, se comenzaron a preocupar al ver tanta movilización. Harry dirigía a su gente al callejón Knocturn, ese seria un inicio en la búsqueda de información sobre los mortifagos que rondaban Londres. La marcha de los aurores era firme, todos dirigidos por un Harry y Hermione, que tenían un rostro duro, sin expresión. Intimidaba verlos de aquella manera.
Apenas entraron al callejón Knocturn, los aurores abordaban locales, hechiceros, y vigilaban todo el perímetro. Harry en persona interrogaba a los hechiceros que parecieran más sospechosos o peligrosos. Con nadie tenia ninguna consideración de ser educado. Su interior estaba lleno de rencor, dolor. Hermione se percibía de igual manera, pero ella se notaba que trataba de controlar un poco sus sentimientos, pero era difícil calmar esa rabia en su interior. Uno de los dos amigos debía tener la calma para tranquilizar al otro, pues cuando Hermione observaba que Harry se pasaba en su interrogatorio ella le tomaba del hombro y con eso lo calmaba. Por supuesto que Hermione también llegaba el momento en que esos sentimientos le dominaban y los dejaba salir, pero debían ser inteligentes si querían hallar a los culpables de su tragedia.
Aquel día nunca se olvidaría. Harry y Hermione no pararon en su búsqueda de los responsables. Dean observo a su jefe, supo que no descansaría hasta hallar a los responsables de la muerte de su mejor amigo y novia. Pero su comportamiento lo tenia preocupado, de que esto no lo llevara a cumplir con la justicia, y tanto el como Hermione se fueran por otro camino.
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La mañana siguiente, Harry y Hermione dejaron su búsqueda, era el día del funeral de sus amigos y parejas. Reunidos alrededor de las dos tumbas, color café con adornos en dorado, se encontraban la familia Weasley, Fleur, los padres de Hermione, Luna, amigos de Ron y Harry, Neville, Dean y Seamus. Todos reunidos para dar el último adiós a sus amigos. Harry y Hermione estaban juntos, miraban con ojos lagrimosos como eran enterrados sus seres queridos. Por su mente pasaba la pregunta "¿Cómo era posible que murieran ahora?", después de sobrevivir a la guerra contra Voldemort, como era posible que les sucediera aquello.
Poco a poco la gente se fue retirando. Los únicos que quedaron hasta el final fueron el pelinegro y la castaña. La familia de Ron y Ginny le dejaron estar un momento a solas. La joven hechicera se recargaba en el hombro de su mejor amigo, que a la vez el la tenia abrazada con su brazo izquierdo. En un momento el joven apretó mas a su amiga, como no queriendo dejarla huir, como si fuera su ultima persona amada que quedase junto a el.
- Harry – susurro Hermione al sentir como su amigo le transmitía su sentir – no me abandones.
- Nunca Hermione – Harry miro a su amiga ocultar el rostro en su pecho, mientras con su mano recargada en el otro extremo le tomaba con fuerza su ropa. Harry sabia que el y ella a partir de lo ocurrido, los haría estar mucho mas unidos, que serian el apoyo del otro. Entendió que los dos no descansarían hasta ver vengados a sus amigos – Estaremos en esto juntos.
