¡Hola chicos, muchas gracias por continuar leyendo!
Una disculpa, en el capítulo anterior no aparecieron las separaciones en que estaba dividido el cap. Por lo que se pudo complicar mucho la lectura, pero ahora, ya está arreglado.
En el capítulo anterior
Se escuchaba el sonido de una pequeña campana al abrirse la puerta, tras ella, entro una joven, de vestimenta hermosa.
-¿Marinette…? – Adrien no la había visto en años, se quedó impresionado. Un par de años, no habían borrado la impresión que Marinette dejó en Adrien.
Capítulo II
Primera parte
Había sido hace mucho tiempo, aún en los tiempos de la universidad. Ella tomaba algunas asignaturas conmigo, se sentaba justo detrás de mí y era la presidenta de la clase, una chica tímida y decidida al mismo tiempo con un gran talento. Me apoyo cuando todo ocurrió, podría decirse que le dolía verme triste y se esforzaba tanto por hacerme sentir bien y cuando vi el momento de apoyarla, no lo dude. El boleto ya estaba a su nombre. Siempre lamente no haberla tratado más… pero cuando me di cuenta de eso, ya era demasiado tarde.
Realmente se ve bien, se podría decir que tiene la apariencia de una diseñadora de modas, ¿Será una buena idea ir a hablar con ella?... ¿Por qué habría regresado?... El evento de la moda en Paris 2016, sería en dos semanas… ¡Eso es!
Segunda parte
Alya se retocaba por última vez los labios frente al tocador, se removió un poco el cabello y observó detenidamente las marcas en su cuello, no podía decir que no lo había disfrutado, pero simplemente no era gracioso que le dejara esos "recuerdos" en su piel… pero trabajo es trabajo.
-Valla, no hay suficiente maquillaje para eso – Se limitó a decir, guardo su celular en la bolsa. Volvió a mirarse en el espejo, movió un poco su cabello para darle volumen y sonrió.
Abrió la puerta y se encontró con el durmiente Nino, se dirigió hasta él, se agacho y le dio un pequeño beso…
-Buenos días dormilón- Decía Alya con una enorme sonrisa.
-zz… Buenos días dulce dulce Alya… …- Decía Nino mientras se giraba para seguir durmiendo.
-Si no estás listo en 10 minutos no iremos juntos a desayunar, además de que me he puesto muy linda para ti –
-Es cierto… hasta acá pude oler tu perfume – En ese momento Nino abrió los ojos, alcanzaba solo a ver la silueta borrosa de Alya… estiró su mano a la mesita de noche e inmediatamente se colocó los lentes, pudiendo ver la hermosa silueta de Alya…
-Estás hermosa… -Nino se quedó sin palabras, su fina ropa resaltaba estupendamente la silueta de Alya, su largo cabello casi rojo caía sobre su espalda y el frente de pecho… Toda de ella era fantástico; el grosor de sus labios, el largo de su cabello, la sensualidad de sus ojos, sus delicados dedos y su sonrisa…
Estaba perdiendo frente a ella, hacía un par de meses que todo comenzó entre ellos, una feliz coincidencia fuera del departamento de policía lo había llevado a perder la cabeza, ¿Quién podría decirle que esto no era el destino?
-Apresúrate que se nos hace tarde- Decía Alya entre risas al mismo tiempo que jugueteaba con su cabello, volvió a acercarse a Nino y le dio un largo beso. –Tic toc tic toc…- Pronunciaba suavemente Alya.
-No sé qué has hecho conmigo – Nino se incorporaba de la cama mientras observaba todo el caos en el piso, primero se avergonzó pero después recordó lo grandioso de la noche y solo re río… -Creo que, iré a bañarme y nos vamos de inmediato – Y salió corriendo de la habitación en dirección a la regadera.
Alya sabía bien que cuando le decía eso, eran exactamente 17 min de espera… eso le daba tiempo, durante la madrugada no había encontrado nada; papeles de casos anteriores, mapas y algunas claves de seguridad a las que les había tomado fotografías, pero nada sobre las apariciones sobre los extraños seres… rápidamente abandono la habitación de Nino y se dirigió al resto del departamento.
La habitación de Aldrien tenía exactamente lo mismo, cientos de papeles de casos anteriores y crimines resueltos, con la fortuna de tener el expediente fotográfico de las victimas infectadas, -Marinette va a estar feliz con esto – susurró, inmediatamente saco su celular y capturo las evidencias. Alya coloco una USB dentro de la computadora, haciendo una copia de seguridad y salió de la habitación. Nadie sabría nunca que estuvo ahí.
Faltaban tres minutos, Alya se dirigió a la cocina y se quedó frente a la nevera, se había quedado vacía, eso le provocó gracia, el suyo estaba completamente igual, cerró la nevera y se quedó contemplando las notas que estaba sobre la nevera, "Comprar café" y "Pagar el teléfono", eso solo le dejo en claro que había un sentimiento creciendo dentro de ella, aunque su responsabilidad fuera otra.
Las grandes ventanas del departamento le daban la ventaja de ver absolutamente todo Paris, e incluso los desastres que habían ocasionado los infectados… eso la regreso al camino, Nino sólo es algo pasajero.
Tercera parte
Marinette llevaba un par de minutos buscando algo en el menú, había extrañado tanto el aroma de los cafés y la infinidad de panesillos en los mostradores, no podía tardarse tanto, tenía que ser algo rápido, la misión no tardaría en comenzar.
-Un desayuno ligero, para llevar, por favor – Terminó de decirle al mesero.
Había repasado el plan cientos de veces, no podía fallar. Buscó el reloj sobre el establecimiento… 13:13 p.m., bajo la mirada y ahí estaban, sus ojos verdes sobre ella.
Él hizo un gesto con su mano, la saludaba.
Y ahí estaban todos sus sentimientos de nuevo, resplandecientes. Pensó que después de tanto años y adentrarse tanto en el trabajo, la harían olvidarse de él, obviamente no. Como una adolescente, sonrió de una manera exagerada y al igual que él, sacudió su mano.
¿Qué es lo que está haciendo? ¿Se dirige hacia acá?, Marinette se quedó helada, estaba feliz y nerviosa al mismo tiempo, miro cada uno de sus movimientos y cada uno de sus gestos al acercarse, noto el dolor en su caminar… Él había cambiado tanto, su cabello dorado ahora era más corto pero seguían cayendo algunos mechones sobre su cara, su camisa blanca contrastaba tanto con su corbata negra y su pantalón negro que lo hacían ver tan elegante, llevaba una gabardina negra sobre uno de sus hombros, se notaba su reloj de manecillas y llevaba un sombrero negro que caía sensualmente sobre su cabeza… lo que más recordaba de él eran sus ojos y su sonrisa… Alya lo había mencionado en sus correos y en sus llamadas, pero Marinette siempre se había negado a saber de él, no quería.
-Hola Marinette, ¿puedo sentarme?-Decía Aldrien al acercarse a la mesa
-A-Adrien… h-hola… c-claro - Marinette se ruborizo completamente, paso su mano derecha sobre su corto cabello negro que caía a la altura de sus hombros, al ponerse nerviosa bajo la vista, se avergonzaba de su propia vergüenza.
-Hace mucho tiempo que no te veo, te ves bien – Sonreía Adrien.
-Gracias, quisiera decir lo mismo… - Sonrió delicadamente Marinette y señalo sobre su propia mejilla, haciéndole una indirecta a la cicatriz que tenía Aldrien en el rostro.
-¿Se nota tanto? -
-Jajaja sí, ¿cómo estás?
Cuarta parte
Volpina llego al departamento, encendió las luces mientras buscaba a Marinette y a Alya, lo único que encontró, fueron las maletas de Marinette y la ropa desordenada de Alya… afortunadamente las computadoras ya estaban instaladas, las pantallas llevaban 4 días monitoreando el museo de la Orangerie…
-Estas chicas son un desastre… -Volpina observo el reloj, no tardarían en llegar.
Esta noche, sería la primer misión. Nada tiene que salir mal. Volpina escucho el timbre del departamento, se acercó al contestador:
-Soy Alya – Inmediatamente se escuchó el sonido que aprobaba su acceso.
Volpina se relajó y se acercó a la puerta para abrirle. Alya entro al departamento cansada y con los tacones en las manos…
-Valla, un día divertido, supongo- Decía Volpina completamente divertida, al mismo tiempo que jugaba con su larga cabellera castaña.
-¡Oh, por favor! Mis pies me están matando – Alya se recargaba contra la pared y se sujetaba el cabello en una coleta.
-¿Qué has conseguido? Espero que sea bueno, se está notando el amor – Volpina hizo un gesto para recordarle que tenía pequeñas mordidas en el cuello.
-Te recuerdo que es mi trabajo, no es algo que yo haya querido… pero espera a ver lo que encontré… – Alya no podía ocultar su sonrisa de satisfacción, miro alrededor del lugar, casi confundida – ¿Y Marinette?
-Aún no ha llegado, espero que este aquí pronto – Volpina regreso a su lugar en el centro de cómputo, volteó a ver a Alya y le ofreció a esta un par de auriculares –Muy bien, Ladywifi, es hora de comenzar con nuestra parte.
Quinta parte
Había olvidado lo que sentía por él… ¿por qué?. La tarde estaba cayendo sobre Paris… podía ver la tarde y como se empezaban a encender las luces de todo Paris… la tarde… tarde.
-Adrien, lo siento, tengo que irme, ya es tarde – Marinette tomo la pequeña cajita blanca con el almuerzo completamente frio de la mesa, sabía que era tarde, pero todo estaba dentro de los parámetros. Cómo reconocer que la única debilidad era Adrien.
-No te preocupes Marinette, si vas a alguna parte te puedo llevar, mi motocicleta esta fuera del restaurante – Adrien no dejaba de sentirse feliz por ella, la admiraba tanto, por fin el sueño de ella se estaba haciendo realidad.
-No te molestes, fue lindo verte, me da gusto que estés bien- Marinette salió corriendo del restaurante, evitando el contacto con su mirada, porque si lo veía, corría el riesgo de quedarse y preguntarle el "¿por qué?" de esa ocasión, pero ya había pasado tanto…
Adrien se quedó en la mesa, pensativo. La vio pedir un taxi por la gran ventana de la cafetería, Marinette volteó para despedirse de él, sus miradas se encontraron por un micro segundo… Ella desapareció entre las calles bien iluminadas de Paris.
Sexta parte
-Casi llegas tarde Marinette – Decía Alya con un tono de preocupación.
-Afortunadamente no fue así, ¿estás lista? – Volpina le acerco un estuche negro.
-Estoy bien, comenzaremos pronto – Decía Marinette mientras abría un estuche negro, no quería decirles nada Adrien, podría no llevarse a cabo la misión.
Los saludos comenzarían más tarde, ahora tenían otras cosas por hacer. Marinette saco del estuche un traje negro con pequeños unos pequeños puntos rojos, casi imperceptibles, mismo que se colocó, peino su cabello y al final solo quedo colocarse el antifaz.
Alya la equipo con una serie de dispositivos tecnológicos avanzados, localizador, comunicadores, paralizadores… el traje de Marinette podía ser comparado con una navaja suiza.
Séptima parte
-Todo está bien Marinette, tranquilízate, lo peor ya paso- Se reconfortaba a sí misma, sabía el significado de sus palabras al recordar a Adren y que ya era hora de dejar de ser la Marinette de siempre.
-¿Estas lista Ladybug? – Marinette sonrío al recordar su nombre clave.
-Lista – Respondió con seguridad.
-Bien, comencemos. – Ladywifi se apresuró a teclear en el ordenador.
Frente a las 5 pantallas se veían imágenes del techo, la estructura y arquitectura del museo, así como la seguridad del lugar… y por último, la sala en dónde se encontraba el objeto que se tenía que destruir.
Octava Parte
-Alerta a todas las unidades, alerta a todas las unidades, tenemos un robo. Repórtense al museo de la Orangerie enseguida. Alerta a todas las unidades. Tenemos un robo.
Una sonrisa se dibujó en el rostro de Adrien, enseguida giro a la derecha del semáforo, se dirigía al muso de la Orangerie, la noche no sería tan tranquila después de todo… sólo debía tener cuidado de que no lo reconocieran…
-Bien, es hora de ser creativo, veamos… - Adrien giro a su derecha y se percató de una pequeña tienda de disfraces.
Fin del segundo capítulo
Adelanto del tercer capítulo
-Oye tú, ¡voltea!, ¡deja el cuadro en el suelo! – decía Chat Noir con una voz potente. Ladybug se volvió hacía él, esta fría, casi paralizada. El hombre de negro con antifaz y profundos ojos verdes saco de su cinturón una pistola – Si no te mueves, no te pasará nada… estas arrestada.
Fin del adelanto
Hola de nuevo chicos, espero que les haya gustado este capítulo, avanzo lento pero seguro. También muchas gracias a wendylove4 por su lindo comentario y a las personitas que han leído y seguido la historia, espero que les siga gustando. Espero contenta sus comentarios y sugerencias.
Los invito también a leer "Tienes que saberlo", un pequeño fic corto, súper dulce, que trata de la situación entre Ladybug y Adrien, y de cómo se desarrollan sus vidas después de saber quién es el otro.
