Hola segunda parte lista... a leer.
Sus dulces ojos se encuentran destilando miel y te cuestionas por qué no te hostigan.
-Se mi novia- le dices y en vez de sonar como una pregunta que cualquiera esperaría parece una orden directa.
Sus ojos se abren de sorpresa y estás muy seguro que no esperaba esa oración. Pero tú también te sorprendes porque a pesar de ser muy inteligente es para que a estas alturas ella haya deducido que pretendías serlo, claro considerando que últimamente todas tus atenciones fueron hacia ella.
Su mirada cambia a una más segura y de felicidad.
-Claro que me gustaría ser tu novia- sonríes socarronamente y ella se acerca a tus labios para besarte.
No te lo esperabas y eso te agrada.
Su beso es feroz, no hay nada de tierno. Es fuerte, con determinación y seguridad.
Como te encantan.
Abres los ojos después haber recordado tan gloriosos momentos
Y los ves
Sus labios color carmín están hinchados por la furia de tu boca. Buscas sus ojos y te das cuenta que sus ojos son de color rojo y no de color jade, por unos momentos te sientes mal, una pequeña punzada de dolor en el pecho te embriaga, es débil pero molesta.
Respiras por unos segundos y la alejas tranquilamente de tu pecho.
Detienes sus manos a punto de introducir su delgada boca a tu miembro.
Te abrochas con un poco de rapidez los pantalones.
-¿Qué sucede Sasuke?- te pregunta Ino. Por un momento la escena que estas siendo protagonista no te gusta y levantas a la rubia del piso.
Karin te mira con ojos afilados con clara molestia saliendo de sus orbitas.
Retrocedes dos pasos en tu mente y nuevamente sientes una pequeña molestia en el pecho.
No les dices nada y sales del cubículo del baño.
Por instinto giras la cabeza y la ves.
Su cabello esta reseco y sin brillo, sus ojos parecen divagar por todos los lugares del baño. Bajas la mirada para encontrar a Sasori en el suelo, aluciando y riéndose.
Te acercas a ella y levantas su mentón.
Parece perdida y observas atentamente sus pupilas, demasiado dilatadas para su bien.
-¿Sasuke?- pregunta. Al menos te puede reconocer, la jalas delicadamente y ella se deja llevar por tu tacto.
La abrazas con un solo brazo y la alejas de la fiesta.
De la perdición
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La desvistes con cuidado extremo porque para ti parece una muñeca que necesita de mucho cuidado.
Su cuerpo está más delgado a comparación de otras veces y sientes mucha molestia. Últimamente la habías visto distraída y muy ansiosa. Observabas detenidamente sus facciones de la cara y sus pómulos se iban hundiendo poco a poco.
Las ojeras de su cara iban en aumento.
No comía y lo sabes porque durante las veces que la observabas en el desayuno solo veías que tomaba agua ni un sólido entraba a su boca.
Sientes como su respiración comienza a normalizarse cuando el agua de la tina toca su piel. Te metes con ella y comienzas a tallar su reseca piel.
Recuerdas la única vez que se bañaron juntos y también memorizas las travesuras de ella cuando solía aventarte la espuma a la cara mientras salpicaba a todos los costados de la pared cuando su sisa inundaba el baño y levantas la mirada para encontrarte con la suya.
Sus ojos parecen mirarte pero no te observan y es cuando sientes una opresión en el pecho
¿Desde cuándo se dejaron caer en la miseria?
¿En qué momento se distanciaron tanto?
Y la más importante
¿Desde qué momento ella dejó de importante lo suficiente como para no hacer nada al respecto?
Por ego
Esa es tu respuesta
Recuerdas perfectamente cuando tú la encaraste porque no dejabas que ella mirara a los hombres que pasaban a su lado y ni tan siquiera le dejabas hablarles.
Y memorizas los momentos en el que le apretabas la mano al momento de caminar para que entendiera que no se tenía que detener cuando un chico le preguntaba sobre un tema que no tenía ninguna relación a un coqueteo para ella
Tus celos y tu inseguridad te llevaron a esta situación
Te dirigieron a una Sakura sin luz.
Es tu culpa, te castigas.
La secas con delicadeza y la vistes con la ropa que conservas cuando ella en un momento de su relación trajo para quedarse a dormir contigo durante unos días.
Llamas a sus padres para avisarles sobre su paradero y les prometes llevarla a las primeras horas de la mañana y por supuesto le exiges un tiempo para poder hablar con ellos sobre la actitud de Sakura en las últimas semanas.
Te acuestas con ella en la amplia cama que una vez fue suya.
Y sientes su aroma de limpieza sobre tu nariz, te das cuenta que su respiración es pausada y tranquila.
Se ha dormido y por primera vez en los últimos meses te sientes totalmente lleno y una parte de ti está completo.
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Te encuentras conduciendo a una velocidad baja porque sabes que ellos podrían molestarse si aumentas el acelerador.
La ves por el espejo retrovisor y su mirada está clavada en unas de las ventanas observando el hermoso paisaje extendiéndose a los horizontes.
Estas tenso porque después de algunas semanas lograste convencerlos.
-Sakura es por tu bien- le dice su padre.
Claro que es por su bien.
Su mirada es puramente penetrante, la puedes sentir perfectamente.
Está enojada y no es para menos pero la amas tanto que tiene que entender que su salud es primero.
Estas a pocos kilómetros de la clínica de rehabilitación, puedes observar la punta del gran edificio. Estas un poco nervioso porque no la veras en unas cuantas semanas o meses dependiendo de su comportamiento y progreso.
Observas como Mebuki consuela a su hija con una caricia maternal mientras ella se recuesta sobre su regazo y ves por el espejo retrovisor que tiene ganas de llorar pero las retiene porque sabes que ella odia llorar.
El gran hombre a tu lado tiene la mandíbula muy tensa… él tampoco quiere estar ahí.
Es embarazoso.
Apagas el motor y bajas del auto, tomas a Sakura del brazo y le besas la frente.
Es difícil para ti y también para ella.
Su madre llora desconsoladamente pero no hay vuelta atrás, sabes quien es culpable.
O los culpables
Sasori por incitarla, Sakura por aceptar y por supuesto tú por haberla arrinconado con dolor para que siguiera ese camino.
Como te gustaría regresar el tiempo para poder detenerla en el momento en que decidió aspirar cocaína, recuerdas que después de sacarla de esa putrefacta fiesta, ella trató de alejarse totalmente pero tú no la dejabas, estabas todo el tiempo junto a ella pero lamentablemente la inteligencia la supo manejar muy bien.
Y encontraba los lugares y momentos perfectos para poder drogarse.
No te diste cuenta pero lamentablemente caía al lago putrefacto de la perdición.
Y ahora la ves entrando por esa gran puerta blanca a la que pones fe para que ella se rehabilite.
Te sonríe y aunque en su mirada existe un pequeño sentimiento de culpa y desesperación sabe que es lo correcto.
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Nuevamente y como la primea vez… estas sumamente nervioso.
Han pasado unos cuantas semanas y por las conversaciones con los doctores sabes que Sakura se encuentra mejor.
Levantas la mirada al frente y tu corazón martillea dolorosamente.
Está más hermosa que nunca
Trae un lindo vestido color canela de mangas cortas y falda hasta la rodilla, siempre amaste ese atuendo con la única excepción de que te gustaría que la falda fuera más larga
Ves a través de sus ojos que está muy contenta, que ha añorado verte.
Camina con paso calmado y deseas que lo apresure para abrazarla, así que corres y la envuelves con tus brazos.
Sabes que esta acción nunca la harías pero recuerdas que lo harías todo por ella.
-Sasuke-susurra en tu oído y para ti es la voz más hermosa que jamás hayas escuchado.
Te sonríe – me siento muy bien. Te dice y por la alegría que destila por su voz sabes que tiene razón.
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-Estoy nerviosa- y la ves apretando los dedos unos a otros hasta escucharlos tronar.
Suspiras sin que se dé cuenta y sostienes sus manos con apoyo con las tuyas – todo estará bien. Le mencionas con el fin de tranquilizarla
Se levanta de la banca que se encuentra a una cuadra de su nueva facultad
-Te contaré como me fue en el día… ¿vendrás por mí?-te pregunta
-Si
Sonríe, por el movimiento de sus piernas sabe que no darás más respuestas, así que se da media vuelta y camina nerviosa hacia su nueva carrera.
La ves irse y un vacío se aloja en el centro de tu pecho.
Ahora han pasado unos meses más y su cabello rosa se encuentra más brillante y sedoso. Embarneció lo necesario para no verse tan esquelética de lo que era y puedes ver esas piernas más torneadas y más rellenas.
Desvías la mirada porque no quieres tener pensamientos pervertidos – aún no. Todavía sientes que debes mantener un cierto respeto hacia ella hasta que las heridas del corazón se sanen completamente.
Te levantas del banco y puedes observar que rápidamente habla con chicos de la entrada de su nueva facultad y esperas pacientemente a que ingrese, lo hace y te retiras.
La segunda oportunidad que le brindaron sus padres para comenzar una carrera que en verdad sí quería se le brindó y aunque sabes que ya no la volverás a ver en el instituto de administración te reconfortas porque ahora ella se sentirá a gusto estudiando medicina.
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Respiras profundamente y tocas dos veces y luego tres. Ella no baja y te preocupas.
Escuchas los pasos pausados de la que posiblemente es ella.
Abre la puerta y sus enormes ojos verdes se expanden aún más.
-No te esperaba- te dice. Con paso sigiloso tomas su brazo y la jalas para que suba a tu carro.
-Colócate el cinturón- ordenas. Con manos temblorosas apenas si puede ponérselo.
Estás enojado muy enojado… tanto que no puedes controlar tu pie del acelerador.
Ella está gritando de pánico, está a punto de llorar y eso provoca que te relajes pero es imposible cuando tienes evidencia frente a tus ojos.
Aparcas el coche en una calle desolada que se encuentra cerca de las afueras de la ciudad.
-¿Quién es él?-preguntas ahora tú.
Los ojos jade se abren de par en par y solo un pequeño susurro incrédulo sale de su boca.
Le vuelves a mostrar la foto proveniente de tu celular y puedes observar como un sujeto de complexión delgada la abraza y ella se deja querer. Luego le muestras otra donde un día diferente el mismo tipo le sujeta la cara con sus manos para poder acercar su cara para posteriormente besarla y es cuando continuas mostrándole fotos donde ella misma le corresponde pasando sus brazos alrededor de su cuello.
No quieres pacerlo pero sí… estas eufórico y celoso.
Sientes mucho coraje fluir sobre tus venas pero es imposible contenerlas al ver cada una de las fotos que casualmente un anónimo te las envió.
-¿Por qué?- le preguntas y es en tu estado de furia que Sakura se sorprende y con cuatro palabras te logran congelar en automático
-No soy tu novia- te dice.
Y tú te quedas en parálisis porque sabes que es verdad porque nunca se lo has propuesto desde que decidiste acercarte de nuevo a ella.
Te sientes verdaderamente como un estúpido y es cuando te das cuenta de que otra vez actuaste como posesivo y eso te hace recordar los tiempos cuando algunas veces actuaste como el novio autoritario y golpeas el volante porque sabes que tu verdaderamente eres un idiota.
No te das cuenta cuando se baja del auto y comienza de nuevo con su viaje de regreso a su casa.
¡Maldita sea!
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Esperas pacientemente hasta que las ansias de caminar se desvanezcan, mientras tu espera se hace eterna lo único que quieres es llevártela para poder hablar con ella tranquilamente.
Alzas la mirada para encontrarte con una escena que te angustia así que con paso calmo caminas hasta donde se encuentra Sakura.
Tratas de mantener una expresión fría y sombría, llegas a ella y el gesto de su cara parece perturbable, no sabe qué hacer ya que llevas un mes sin verla y esperas cuál será su siguiente movimiento.
-te presento a Neji- te dice mientras su mirada es dirigida a un tipo de complexión alta y cabello castaño. Es el mismo hombre de las fotos y te mira con ojos furiosos y llenos de interrogaciones.
- Sakura, tenemos que hablar- le dices y por su expresión mira a los lados y parece analizar en cuál de los dos caminos irse, así que la tomas de la mano y la jalas hacia su auto.
-¡Hasta luego Neji te hablaré esta tarde!- escuchas que le gritas y te pones más eufórico. Así que tratas de serenarte y por lo mientras conduces despacio.
-¿Neji? ¿Es tu novio?- no puedes evitar preguntar
Su silencio te cala por dentro y maldices mil veces el haberte retrasado tanto.
-No-te responde en forma plana.
-¿Quieres que lo sea?-le vuelves a preguntar, pero necesitas saber antes de poder proponérselo.
-No lo sé- te contesta con un susurro. Está confundida, piensas y sabes que es momento de actuar.
Te detienes en un solar muy conocido por ustedes dos. Mientras te bajas y con la mirada le das a entender que tiene que bajarse del auto y seguirte.
Lo hace y respiras profundamente y caminas al barranco que deja ver el gran horizonte, te sientas casi en la orilla y esperas a que ella haga lo mismo.
A los pocos segundos sientes su presencia atrás de ella
-Sasuke- suspiras y le indicas que se siente a tu lado lo haces le preguntas
-¿Quieres estar con él?- y esperas pacientemente su respuesta y piensas en todas las posibles oraciones que te diga y también en todas aquellas acciones que harás si su respuesta es positiva.
-La verdad no- te responde- pero me gusta la atención que me brinda.
Eso en parte te carcome pero no lo demuestras, así que abres los ojos y la observas.
Sabes que tu mirada que le estas demostrando es fría porque por unos segundos se puede asustar así que la relajas y tratas de suavizarla.
-¿Quieres a alguien más?- le vuelves a preguntar y puedes observar un pequeño y disimulado sonrojo y esperas nuevamente una delicada respuesta.
-Si- esa respuesta es suficiente para acercarte a ella y rozar tus labios con lo de ella.
Finos, delicados y sumamente deliciosos
Tomas su nuca entre sus manos y ella parece corresponderte así que sin dudar ella te toma de la camiseta y te empujaba más hacia ella.
No necesitas palabras… ella lo sabe
Ella puede leerte
Ella lo sabe
Sonríe en tus labios y la tomas de la cintura para que se recargue en ti.
Ustedes son sumamente compatibles para no necesitar oraciones y así poder adivinar sus pensamientos.
Te abraza y no te suelta
Pequeñas lágrimas empapan tu camisa y tú la dejas llorar
Por fin en mucho tiempo saca todo lo contenido en ella y tú como respuesta la aprietas más ti, una forma de demostrarle que siempre estarás a su lado
Ella es única… es especial.
Te lo repites para que en tu mente se quede grabado y no pueda ser borrado.
La despegas centímetros de tu pecho y levantas su cara para poder observar sus ojos rojos
Brillantes
Es lo primero que piensas, esa luz que puede llevarte al infierno y también al cielo.
Acercas nuevamente tu cara a la de ella y le plantas un beso suave en su frente
-Lo… siento- le comentas en un susurro
Ella no dice nada porque sabe que para ti es un gran esfuerzo haberlo dicho.
Recargas su mentón en su cabeza y así con la puesta del sol bajo sus cuerpos, esperas parsimoniosamente la espera en la que los dos por fin en mucho tiempo saquen y puedan vivir con sus demonios.
-Si quiero estar contigo- te dice y ahora lo confirmas
Sus corazones están sincronizados
Se miran directamente a los ojos y sabes que ahora en adelante no piensas llegar a los límites
Ahora dime Sasuke
¿Lo harás todo por ella?
Si
¿Y Sakura?
También
les gustó? espero que sí. Perdonen si hubo un poco de OOC y me gustaria saber que tal estuvo desde la perspectiva de Sasuke.
Es una locura subir un capítulo en vacaciones ya que casi nadie lo hace pero para mi es mejor porque en tiempo de Facultad no puedo y en vaciones tecnicamente no hago nada - excepto el quehacer de mi casa.
Me gustaria saber su opinion y gracias
¿merece review?
27/12/2015
