02: Estrategas-Hora de actuar...
Bien, la situación era bastante sencilla.
Un caballero con hacha se ocultaba detrás de un árbol a la derecha, un lancero nos espera en el puente, un espadachin justo detrás de este, y un mago azul sobre un pegasus sobrevolando el campo.
Respiré profundamente, analizando nuestra situación. Por la forma del mapa, mis unidades sufrirían daño de ese mago sin importar como ordene iniciar el combate, tenía que pensar muy bien a cuál enemigo terrestre atacar con el aliado adecuado para el trabajo.
El problema era, que el tomo de ese mago sumaba los aumentos de sus estadísticas al daño de su ataque, contando que llevaba equipado un aumento de velocidad impar. No cualquiera podría sobrevivir al segundo ataque de esa cosa...
Piensa... piensa... ugh...
Sería más sencillo si robin no me estuviera viendo con esa expresión tan seria. Ella era una estratega en su mundo, de las mejores relatadas en su leyenda, no soy nada en comparación, no obstante seguía siendo mi deber como estratega de Askr.
-Si no podemos recibir daño ahora... esperemos al siguiente turno- decidí con total seguridad -¡Reinhart, ve a la derecha de ese árbol, no te pongas en su rango de ataque!
-¡Entendido!- me dijo siguiendo las ordenes.
-Mmmm...- robin se quedó pensativa, cambiando su seria expresión a una dudosa.
-ahh, vale... ¡Fir, ve a la derecha y espera atacar a ese caballero!
-¡De acuerdo!- ella se ocultó frente al árbol.
-je- robin soltó una ligera risa.
-¿Qué pasa?
-Nada, nada, continua- contestó con una sonrisa. Más que calmarme, me puso todavía más nervioso.
-¡Olphilia, ve detrás de Reinhard!
-¡Entendido!- respondió haciendo una pose heroica antes de proceder.
Suspiré, no estaba del todo seguro con mi estrategia, pero tenía que utilizar las ventajas que tenía a mí alcance para que mi armada sobreviviera.
-Bien Kiran, ¿cuál será mi orden?- preguntó Robin, con su grimorio en mano. Nisiquiera me dirigió la mirada.
-...- Robin usa un grimorio efectivo contra enemigos azules, pero su resistencia es bastante baja. Si la cálculo con la posible fuerza y aumento del enemigo no creo que sobreviva al segundo ataque. Crucé los brazos, intensificando mi mente. No tenía todo el tiempo del mundo, así que obté por una decisión sencilla -Robin, ve junto a Fir, te encargaras de atacar antes que ella.
A diferencia de los otros, ella suspiró antes de seguir mis ordenes entre risas.
-¿Qué pasa?
-Nada, nada, Solo sigamos tu estrategía.
-¡Si tienes que decir algo dilo! Soy un invocador, no un estratega!
-Si, si me di cuenta.
-¡Hubieras dicho algo!
Y seguí discutiendo con ella durante un rato, sin darme cuenta, habíamos ganado el combate fácilmente... Por ese motivo fue que robin se burlaba, era fácil, pero mi inexperiencia había nublado mi juicio.
Que rabia...
Momentos después de terminar, me disculpé con mi armada, nervioso -Chicos... ni una palabra a Alfonse, ¿si?
Todos asistieron sonrientes, comprendiendo que solo fue causa del estrés, menos robin, que de nuevo, soltó otra risa.
-¡¿Ahora qué?!- pregunté disimulando no parecer frustrado. O fallando el intento.
-No nada, te discúlpate formalmente, y eso que fuieste tu quién nos pidió que no fuéramos formales entre nosotros.
-...afff
Desde entonces, decidí tomarme en serio mis prácticas de control del estrés.
