La decisión de Sasuke
Sakura rompió la nota y la tiro al cesto de basura. Estaba confundida y enojada. ¿Qué significa eso? ¿No decía Sasuke que quería restaurar su clan? "Solo no conmigo" pensó Sakura.
Vaya, había sido una idiota, se había dejado llevar por esa noche… ¿Qué iba a hacer ahora?
Sin darse cuenta se quedo dormida.
Despertó temprano al día siguiente. Se baño rápido y salió a hacer su jornada en el hospital. Fue una mañana tranquila, nadie tuvo heridas graves y Sakura pudo ocupar su mente en otras cosas.
Comió en el jardín privado para los ninjas médicos.
—Sakura— Ino se sentó frente a ella con una enorme sonrisa.
—¿Qué pasa Ino?— Sakura levantó la mirada para ver su amiga
—Nada especial, te vi comiendo sola y quise hacerte compañía. Te ves un poco dispersa últimamente.
Sakura negó con la cabeza —He estado pensando en muchas cosas. Ninguna importante— dijo con una sonrisa fingida.
—¿Es Sasuke cierto? ¿Qué te hizo esta vez? — Ino frunció el ceño
—Sasuke no tiene nada que ver, hace meses que no lo veo— eso también era mentira, lo había visto hace relativamente poco.
Ino se encogió de hombros —Bueno… bueno… pero si quieres hablar…
—Estoy bien Ino— la interrumpio la pelirosa —Debo volver a trabajar— tomo sus cosas y volvió al edificio.
Le hubiera gustado una jornada más atareada pero la calma de la sala de urgencias esa tarde no hacía más que recordarle continuamente que no tenía un plan.
No quería vivir con sus padres por siempre, tenía ahorros suficientes para comprar un departamento, debía empezar por ahí.
Salió del hospital agradecida de no encontrarse con otra persona conocida y cruzo el puente hacia su casa.
Le llamo la atención un letrero colgado en la ventana de una panadería y entró.
—Buenas noches— llamó con un poco de nerviosismo.
La mujer salió de la trastienda con una cálida sonrisa —Buenas noches niñas ¿Qué te ofrezco?
Sakura negó con la cabeza —Me interesa el departamento que rentan.
—¡Oh claro niña! Ven acompañame— Sakura la siguió por una escalera hasta el piso de arriba —No es muy grande—dijo abriendo la puerta. Olía a pan recién horneado —Dos habitaciones, baño, cocina y una pequeña estancia— dijo señalando cada lugar.
Sakura creyó que era perfecta y se alegró demasiado cuando supo que el precio era accesible. —Vendré en unos días.
La mujer sonrió y le dio la mano —Será un placer jovencita ¿Te mudaras con tu novio? — dijo con una sonrisa complice.
—No lo creo— dijo ella fingiendo una risa inocente —Sakura— dijo su nombre a modo de presentación.
—Miko— se presentó la anciana. —¿Entonces es un trato?
Sakura asintió —Un trato, por supuesto.
Compro unas piezas de pan para volver a casa de sus padres, necesitaban algo dulce para escuchar su decisión de irse de casa.
Sakura llegó con el pan a la casa, ayudo a su madre a preparar la cena y se sentó con ellos a cenar como familia. Cuando terminaron la kunoichi tomo aire y abrió la boca para hablar.
—Me mudaré— dijo a secas. Sus padres abrieron la boca de la sorpresa —Creo que es tiempo de que tenga una casa para mi. Encontré un departamento en el segundo piso de una panadería. Puedo pagarlo y es muy lindo.
Su madre fue la primera en hablar —¡Quién cocinara para ti!
—Cocinaré yo mamá…
—¡Pero Sakura!
Su padre puso una mano sobre las manos de su madre para calmarla —Creo que Sakura tiene razón… le hará bien tener su propia casa.
Sakura se levantó de un salto y abrazó a sus padres —Estaré bien— dijo con una sonrisa que esta vez si era sincera.
Más tarde esa noche Sakura subió a su habitación y se sentó en su balcón de media luna… extrañaría ese balcón.
Sasuke apareció frente a ella en un parpadeo y fue como si el mundo se quedará callado por completo. Se miraron sin decir una palabra y el tiempo también pareció detenerse.
—Sakura— habló él por fin —Tenemos que hablar— dijo, Sakura asintió —en otro lado.
Fueron por los tejados hasta los campos de entrenamiento.
—¿Cuándo llegaste? — preguntó la pelirosa
—Hace unas horas— contestó él —Volví en cuanto recibí tu carta— Sakura se paralizó ¿Por qué había vuelto? —¿Cuánta gente lo sabe?
Sakura frunció el ceño, Sasuke tenía un tono para hacer que todo sonara amenazador o acusador —Nadie.
—mph— fue el único sonido que salió del chico por un buen rato, Sakura prefirió no interrumpir sus pensamientos y esperó —Es arriesgado Sakura.
—¿Qué?
—Ahora solo yo tengo el sharingan, si se enterará alguien de que hay un ser indefenso con esa habilidad… que es mi hijo… estaría en constante peligro— sonaba calmado pero Sakura lo conocía tan bien que logró distinguir un poco de inseguridad al mencionar "mi hijo"
—Entiendo…. Sasuke yo no…
Sasuke levantó una mano para callarla —No es tu culpa, me haré responsable. Te daré todo lo que necesites.
Sakura bajo la mirada, estaba al borde las lágrimas el solo "sería responsable" pero quedarse con ella por amor… eso no parecía estar en sus planes.
—Sasuke…— volvió a intentar tomar la palabra pero aunque él no la interrumpió ella fue incapaz de concluir la oración.
Hubo un prolongado momento de silencio.
—Sasuke… ¿te quedarás? — preguntó, la voz le temblaba como una niña de doce años otra vez.
Sasuke levantó una ceja —¿Eso quieres? — dijo —Creo que sería más peligroso… estarías en más riesgo si me quedo a tu lado.
—¡No me importa! — gritó ella, ahora estaba molesta —¡Si no quieres quedarte conmigo dímelo de una maldita vez! — él no respondió —Vienes, me quieres unos días y te vas ¿¡Qué demonios te pasa!?
—Yo no te quiero por unos días.
Sakura golpeo el poste de entrenamiento que estaba junto a ella y lo rompió en dos —No… claro que no, tú no me quieres nunca.
—Yo te quiero siempre— lo dijo en un susurro nada propio del Uchiha. Estaba incómodo, era evidente pero justo por eso ella supo que era sincero.
—¿Qué? — dijo tartamudeando la chica.
Sasuke sonrió ligeramente —Solo me preocupo por ti— soltó un ligero suspiró antes de continuar —Múdate cuanto antes, me quedaré contigo solo…
—Seremos discretos, entiendo— dijo ella secándose las lágrimas discretamente
Sasuke la rodeo con el brazo y la acercó a él. Besó su frente y luego recargó su barbilla en la coronilla de ella —No llores… es muy molesto.
Pero Sakura hizo justo eso y lloro contra el pecho del Uchiha.
