Renuncia: No soy dueña de Glee ni de ninguno de sus personajes. De nada…

New Blood

New perspectives

Se sentía tan cálido y seguro aquí. Nada sería capaz de tocarlo. Unos fuertes brazos lo sostenían y unas grandes manos estaban presionadas suavemente en su espalda baja, como para consolarlo. Sus piernas estaban entrelazadas con otro par de piernas y un pie se frotaba dulcemente contra su tobillo. El familiar olor de perfume y café lo rodeaba, haciéndole un poco mas difícil el poder concentrarse. Sentía que podía quedarse recostado en ese cálido abrazo para siempre y nunca si quiera pensar en moverse.

Esa fantasía se esfumó rápidamente cuando se dio cuenta de la sensación de tener una lija en su garganta al tragar saliva. Soltó un pequeño gruñido cuando sintió el par de sus dientes superiores empezar a palpitar. De repente unos dedos acariciaban su cabello, causando que frunciera el ceño. ¿De donde había sacado la idea Blaine de que podía meterse con su cabello? Trató de hablar pero todo lo que salió fue un extraño chillido. ¿Qué había hecho con Blaine anoche para causar esta reacción en su cuerpo?...su papá lo iba a matar cuando llegara a casa-

Su papá no sería capaz, ¿o si? Lentamente su mente se empezó a despejar y comenzó a recordar todo lo que había pasado el día previo, ¿o habían sido días? Abrió sus ojos lentamente, parpadeando unas cuantas veces, cuando se encontró con un brillante, intenso color hazel. Ahora se daba cuenta de que sus rostros estaban tan cerca el un del otro que las puntas de sus narices se tocaban ligeramente. Abrió su boca para tratar de preguntar por cuanto tiempo había estado ausente, pero un dedo fue presionado gentilmente en sus labios antes de que pudiera hablar.

"No intentes hablar Kurt." Susurró Blaine suavemente, levantando su cabeza para besar el puente de la nariz del otro. "Solo va a empeorar tu garganta." Continuó, pasando las yemas de sus dedos por la mandíbula de Kurt y luego por su garganta. "Debes tener hambre." Dijo dulcemente, sonriendo cuando el contratenor hizo una ligera mueca. Besó los labios de la cría unas cuantas veces antes de soltarlo y recargarse en la cabecera de la cama. Muy lentamente puso a Kurt entre sus piernas para recargarlo contra su pecho, rodeando con un brazo la pequeña cintura antes de morder su muñeca. Esperaba ansioso el día en que pudiera enseñarle a Kurt formas mas intimas de alimentarlo, pero por ahora no quería espantar a su recién convertida cría así que opto por lo que ya le había mostrado.

Kurt dirigió su mirada al rostro de Blaine, como si lo estuviera viendo por primera vez. El hombre en verdad era hermoso. Piel ligeramente bronceada, mandíbula fuerte y brillantes ojos hazel que resaltaban. El pelo negro y rizado en la parte superior de su cabeza era increíble de ver. Era como si pudiera ver cada hebra de cabello torcerse para formar un rizo. Tampoco había notado antes las diferentes manchas de dorado en los ojos hazel del vampiro. Cada mancha parecía ser un color distinto que sobresalía del verde y café.

El olor de algo dulce sacó a Kurt de su trance y miró a la muñeca que estaba enfrente de el. Sabía lo que tenía que hacer, pero el color rojo oscuro que goteaba de la herida abierta le hacía mirarla fijamente. Nunca había visto una forma tan profunda de ese color antes y empezó a mirar las gotas de sangre escurrir por el bícep de Blaine.

"Kurt bebe" Susurró Blaine, colocando suavemente su muñeca en los labios ligeramente abiertos de Kurt, sonriendo cuando el adolescente se quedó sin aliento ante el sabor. No pudo detener el fuerte gemido que escapo de sus labios una vez que Kurt empezó a succionar.

¡Sabía tan dulce y era tan cálida! Kurt se escucho a si mismo gruñir y podía sentir la sangre deslizarse por su garganta y pecho pero no le importaba. Su vientre estaba caliente y se empezaba a sentir lleno veinte minutos después, pero no quería parar, sabía tan bien. Así que cuando Blaine finalmente alejo su muñeca, un fuerte sonido de indignación escapo de su boca, causando que se sonrojara y volteara hacia otro lado mientras el vampiro soltaba una risita. Sintió unos labios besar la parte lateral de su cuello y sonrío mientras el brazo alrededor de su cintura se aferraba un poco mas.

"Lo hiciste muy bien para ser tu primera vez." Dijo Blaine suavemente, besando detrás de la oreja de Kurt, amando como la cría se estremecía a causa de la caricia.

"¿Entonces derramar la mitad de tu sangre sobre mí es bueno?" Preguntó Kurt con una ceja levantada, agradecido de que la sangre haya calmado la sensación de lija en su garganta.

"Al menos capturaste la mitad en tu boca." Dijo Blaine antes de empezar a dejar besos por todo el pálido rostro de Kurt. Sonrío cuando el adolescente resoplo con fastidio.

"Blaine, para." Gruño Kurt, parpadeando cuando escucho el fuerte ruido. "¿Acabo de…gruñir?" Preguntó, tocando su garganta de lo cual se arrepintió cuando la sangre manchó sus yemas.

"Harás muchos ruidos nuevos Kurt." Explicó Blaine, quitando la mano de Kurt de su delicado cuello para luego lamer sus dedos.

Kurt sintió sus el calor en sus mejillas aumentar aun más mientras la lengua de Blaine pasaba alrededor de sus dedos. Después de un momento salió de su aturdimiento y quitó su mano. Trató de fruncir el ceño pero sonrió cuando Blaine acaricio su cuello. "¡Blaine!" Regañó Kurt cuando sintió la cálida lengua del vampiro limpiando el camino de sangre de su cuello. "¿No es para esto que se inventó la regadera?" Murmuró Kurt, levantando su mano y acariciando los desacomodados rizos de Blaine.

"Tal vez." Contestó Blaine suavemente, regresando a lo que hacía. Acercó mas a la cría cuando escuchó el primer ronroneo que hizo.

"No puede ser" Dijo Kurt en shock, negando con la cabeza. "Por favor no me digas que ronroneo Blaine" Suplicó, aún escuchando el suave ruido dentro de su pecho.

"Perdón bebe, pero ronroneas." Dijo Blaine con una ligera risa. Vio las diferentes emociones atravesar el pálido rostro.

"¿Tu ronroneas?" Preguntó Kurt, mirando a los ojos hazel, casi siendo hipnotizado por los colores de nuevo.

"Solía hacerlo, todas las crías ronronean." Explicó Blaine, sosteniendo a Kurt cuando brincó por el ruido repentino que hizo el celular en la mesita de noche. "Tranquilo, solo es mi teléfono." Susurró gentilmente, alcanzando su celular y silenciándolo pues sabía que lastimaba a los sensibles oídos de Kurt.

Kurt se froto las orejas y frunció el ceño. "¿Por qué tenías el volumen tan alto, no lo escuchas si esta mas bajo? Preguntó Kurt, sonriendo cuando Blaine movió sus manos para besar la parte interna de uno de sus oídos.

"Ese era el volumen mas bajo, y te dolió porque no estas acostumbrado a tu nuevo sentido de oído aún" Explicó Blaine, acomodando el pelo que caía sobre los ojos color glasz que amaba tanto. Sonrió cuando Kurt empezó a ronronear de nuevo y acaricio su hombro. "Lo estas haciendo muy bien." Susurró.

"¿Hmm?" Preguntó Kurt con los ojos entrecerrados, disfrutando lo tibias que se sentían las manos de Blaine contra su piel.

"La mayoría de los recién nacidos suelen espantarse un poco cuando despiertan por primera vez." Explicó Blaine, pasando su nariz por los desordenados mechones color castaño al costado de la cabeza de Kurt.

"Blaine, ¿cuándo he actuado como la mayoría de la gente?" Preguntó Kurt con una sonrisa. "Deberías haber sabido que algo iba a estar mal cuando hiciste esto" Añadió, inclinando su cabeza hacia un lado. "Solo por curiosidad, ¿que esperabas que hiciera?"

Blaine sonrió y mordió el cuello de Kurt antes de contestar. "Bueno, es diferente en cada persona, pero casi siempre están o muy asustados o demasiado emocionados. Tu estas muy meloso ahorita, pero podría ser la calma antes de la tormenta."

"¿Crees que voy a tener una caída emocional?" Preguntó Kurt con sorpresa, estremeciéndose al sentir los colmillos de Blaine rozar su hombro.

"Con todo lo que ha pasado en los últimos días y por lo fácil que tu cuerpo acepto el cambio, si." Declaró Blaine, frunciendo el ceño cuando Kurt empezó a alejarse de él. Dejó a la cría moverse un poco antes de volver a recargarlo en su pecho. "¿a dónde crees que vas?"

"Considerando que tengo sangre por todos lados, pensé que sería bastante obvio." Contestó Kurt en un tono frustrado, indignado de que Blaine no lo dejara irse. "Blaine…necesito un baño." Dijo, tratando de zafarse de los brazos que lo envolvían.

Blaine de mala gana lo dejo ir, sonriendo mientras Kurt se tropezó con sus piernas cuando se levantó de la cama. "Con cuidado, puede que tu equilibrio este fuera de control."

"¿Hasta ahora me dices?" Replicó Kurt mientras se recargaba en la pared. Movió sus dedos en la alfombra debajo de él, preguntándose por que nunca se había dado cuenta de lo suave que era. "¿Me ibas a decir que el agua puede causar que me derrita después de mi ducha?"

"Veo que tu actitud aún esta tan fuerte como siempre." Contestó Blaine, sonriéndole a Kurt. Caminó hacia el adolescente, tomando suavemente sus esbeltas caderas para alejarlo de la pared.

Kurt rápidamente posó sus manos en los hombros de Blaine para estabilizarse cuando el vampiro lo cargó. "Si me tienes que cargar a todos lados por el resto de la eternidad, estoy seriamente decepcionado." Dijo, una pequeña risa escapando de sus labios cuando Blaine pasó sus dedos por sus costados.

"Aunque amaría hacer eso, eres demasiado necio y no me dejarías, aunque tuvieras que gatear por el piso." Dijo Blaine, quitando sus manos lentamente y dando un paso atrás para dejar a Kurt encontrar el equilibrio por si solo.

Kurt se tambaleó un poco pero pronto se acostumbro a sus piernas de nuevo y caminó hacia la puerta. "Creo que voy a tomar tu oferta cuando traiga zapatos blancos, es demasiado molesto intentar quitar las manchas de pasto." Contestó. Volteó hacia la pared de la izquierda y se dio cuenta de algo…raro. El interruptor de la luz no estaba volteado, lo cual realmente lo confundió. ¿Cómo podía estar la luz prendida si el interruptor estaba en "apagado"? Se detuvo a la mitad del cuarto y volteó, parpadeando cuando noto que el foco no brillaba.

Blaine lo miraba con una expresión de asombro mientras Kurt veía hacia el techo. "¿Sorprendido?" Preguntó, acercándose por detrás a la cría y envolviéndolo en sus brazos.

"No puedo creer que no me haya dado cuenta de que la luz no estaba prendida…" Susurró Kurt con asombro, viendo alrededor de la recamara mientras se recargaba en Blaine.

"Estamos hechos para ser creaturas nocturnas Kurt" Comenzó Blaine, tomando la mano de Kurt y conduciéndolo hacia la puerta. "Antes usábamos la noche como un arma contra los humanos." Continuó.

"Porque los humanos no pueden ver así…" Contestó Kurt, ignorando la risita del vampiro mientras seguía observando sus alrededores, notando que podía ver todo claramente.

"Correcto" Murmuró Blaine, parando justo en la puerta. "Ven." Dijo, soltando su mano y abriendo sus brazos para el adolescente.

Kurt miró a Blaine por un momento pero hizo lo que este le dijo, confiando en el hombre. Estaba un poco confundido cuando sintió una gran mano presionar la parte trasera de su cabeza, causando que su rostro quedará en la parte lateral del cuello de Blaine. Suspiró, tratando de moverse pero un brazo se aferró a su cintura, manteniendo inmóvil. "¡Blaine!" Replicó Kurt, luchando. "Todavía quiero bañarme." Murmuró, sin querer admitir que sus pechos desnudos presionados juntos empezaban a despertar a algo debajo de su cintura.

"Lo se, cálmate y déjame hacer algo." Dijo Blaine pacientemente. Sintió a Kurt relajarse en su agarre y sonrió cuando un ronroneo fuerte empezó.

"Deja de sonreír Blaine, se que lo estas haciendo. ¿Cómo detengo esto?" Preguntó Kurt rápidamente, odiando el hecho de que el molesto ruido no paraba.

"No puedes, no hasta que crezcas y faltan años para que eso pase." Soltó una risita mientras escuchaba a Kurt quejarse. "Ahora, voy a prender la luz y quiero que mantengas tus ojos cerrados hasta que yo te diga." Dijo Blaine, alcanzando el interruptor de la luz.

"¿Enserio Blaine? Resopló Kurt, aunque no se movió. "¿Enserio es tan difícil prender un interruptor de luz?"

"Kurt, solo escúchame y haz lo que te diga a menos que quieras experimentar algo doloroso." Dijo Blaine tranquilamente. Sintió a Kurt mover su cabeza en aprobación y prendió el interruptor.

Kurt escuchó el distintivo click del interruptor pero su mundo permaneció negro con sus ojos cerrados y presionados contra la tibia piel de Blaine. Sonrió cuando sintió fuertes dedos acariciar la parte trasera de su cuello.

"Mantén tus ojos cerrados cuando levante tu cabeza." Indicó Blaine antes de alejar el pequeño cuerpo de él, guiando suavemente la cabeza de Kurt lejos de su cuello. Sonrió cuando el adolescente hizo una mueca.

Kurt estaba un poco sorprendido cuando sus ojos picaron un poco. Todo lo que podía ver era el oscuro color de sus parpados, mientras permanecía ahí parado. "¿Por qué pica?"

"Es luz artificial, te acostumbraras" Dijo Blaine antes de besar los labios de Kurt.

"¿A que tanto mas me tengo que acostumbrar?" Preguntó Kurt, cruzando sus brazos encima de su pecho y ladeando ligeramente la cadera hacia la izquierda.

Adorable era la única palabra que Blaine podía usar para describir la actual postura de Kurt. Sonrió, resistiendo la fuerte urgencia de tomar al contratenor en sus brazos y apretarlo. "A mucho." Contestó, incapaz de resistir la risa cuando Kurt resopló y aventó sus manos en señal de frustración

"¿Puedo abrir mis ojos?" Preguntó Kurt impacientemente. La sangre seca en su piel empezaba a darle comezón y realmente solo quería un baño. Al menos ahí tendría un poco de tiempo a solas para pensar.

"¿Todavía pica?" Preguntó Blaine, mirando de cerca el rostro de Kurt.

"No."

"Entonces ábrelos muy lentamente, la luz quemará pero después de unos cuantos minutos deberían de regresar a la normalidad." Explicó Blaine tranquilamente, tomando la mano de Kurt.

Kurt abrió sus ojos como le habían indicado, quejándose cuando sus ojos empezaron a quemar. La mano alrededor de la suya le dio un apretón suavemente, calmándolo mientras parpadeaba rápidamente tratando de acostumbrarse a la luz. Como Blaine le había dicho, la quemazón paro pronto y Kurt fue capaz de mantener sus ojos abiertos. "Wow…" Susurró Kurt, viendo alrededor de la recamara mientras la luz brillaba.

Todo se veía diferente. Los colores cambiaban a distintos tonos y distintas cosas atraían su atención pues parecían anunciarse en la luz. Una pintura en la pared llamó su atención con todos sus diferentes colores. Podía ver cada pincelada que el pintor había aplicado y pequeñas cerdas de pincel que se habían pegado con la pintura cuando esta había sido aplicada. "Blaine…" susurró, apretando la mano del vampiro.

"Lo se." Contestó Blaine tranquilamente, apretando su mano de vuelta. "¿Ducha?" preguntó con una ligera sonrisa. Cuando Kurt asintió empezó a llevarlo fuera del cuarto. Sabía que todo empezaba a abrumar a Kurt y tenía sus dudas sobre dejar que la cría se bañara ahora, pero sabía que no podía persuadirlo de que no lo hiciera. Tuvo que dar unos cuantos tirones a Kurt pues este se quería detener y mirar todo con su nueva visión. Lo hubiera dejado, pero sabía que necesitaban salir de Lima lo mas pronto posible.

Los vampiros eran aceptados por la mayoría de los humanos en esta época, pero algunos no los aceptaban. Algunos cazaban a los vampiros y a sus crías, viéndolo como un deporte. Sabía que lógicamente no podía ser atrapado por ellos, era demasiado viejo y tenía mucha experiencia, pero Kurt era un caso aparte. Era una cría joven, experimentando sus primeros pasos en el mundo de los muertos. Estaba distraído y cautivado por la nueva belleza de las cosas que nunca antes había visto. Blaine podía protegerlo, claro que si, pero las crías eran impredecibles. Algunos se comportaban, otros retaban las reglas y a sus creadores al principio y Blaine tenía un fuerte presentimiento de que la actitud necia de Kurt saldría a relucir una vez que la cría quisiera salir a explorar el mundo exterior. Lima no era una zona segura, y dudaba que algún día lo fuera. Los recién nacidos eran constantemente cazados y asesinados sin remordimientos en la ciudad.

Una vez que llegaron al baño Blaine abrió la puerta y encendió la luz. "Bebe." Blaine dijo tiernamente, colocando sus dedos debajo de la barbilla de Kurt y moviendo su cabeza para mirar su rostro. "Se que todo esto es demasiado, pero trata de no tardar mucho en bañarte, ¿ok?" Preguntó, presionando sus labios en la frente de Kurt.

Kurt asintió y se acercó a Blaine rodeándolo con sus brazos. "Estarás aquí cuando salga, ¿verdad?" Preguntó susurrando. "¿Esto no es otro de esos sueños que constantemente tengo y despertaré justo antes de que empecemos a tener sexo en la regadera?" sus mejillas se calentaron mientras decía eso, pero tenía que asegurarse de que esto en verdad no fuera un sueño que su hiperactiva mente había creado.

Blaine sonrió, pasando su lengua por sus colmillos al pensarlo. "¿Sexo en la regadera?" Preguntó, riéndose cuando Kurt se alejó y golpeó su brazo.

"¡Claro que eso fue lo único que escuchaste!" Exclamó Kurt.

Blaine sonrió, poniendo a Kurt de nuevo en su pecho y escondiendo su rostro en el cuello de Kurt . "Claro que estaré aquí, esto no es un sueño." Susurró en su oreja. "Pero, si quieres tener sexo en la regadera, por favor no me dejes detenerte." Sonrió cuando su brazo recibió otro golpe.

Kurt entró rápidamente al baño, cerrando la puerta detrás de él y poniendo el seguro, aunque eso no detendría nada. Había visto a Blaine arrancar puertas de auto antes, así que dudaba que la pequeña cerradura lo detuviera. "¡Pervertido!" Gritó antes de adentrarse mas en el baño, tratando de ignorar lo impresionantes que las limpias losetas en el piso se veían al reflejarse la luz en ellas.

Poniendo los ojos en blanco al escuchar la risa de detrás de la puerta, Kurt se puso en frente del lavabo. Gruño cuando notó el salvaje aspecto de su cabello. Se había quedado dormido con el pelo húmedo, pero tenía la sospecha de que Blaine había estado jugando con él en la noche pues estaba disperso en todas direcciones. Movió sus ojos de su cabello y vio su rostro, notando que realmente no había cambiado. Su cara seguía igual de pálida que antes y envió un silencioso gracias a lo que fuera que estuviera escuchando, pues su palidez no había empeorado. Hubiera odiado verse como un albino por el resto de la eternidad. Se dio cuenta de que las pocas áreas con acné con las que había estado luchando por algunos días, estaban limpias y cuando pasó su mano por su cara, notó lo suave que su piel era. Unos familiares ojos de color lo miraron, aunque parecían brillar un poco. Sacudió su cabeza pensando que era solo su imaginación antes de desvestirse y meterse a la regadera.

Abrir las llaves era mucho más fácil que antes. Usualmente tenía que pedirle a Blaine que lo hiciera por el. Algo que lo irritaba en el complejo de apartamentos era que supuestamente era a prueba de crías, lo que significaba que todo era mas difícil de romper o dañar. Realmente no entendía por que, pues él no había sentido la necesidad de ir por ahí tirando cosas y arrancando puertas. Tal vez era todo eso que Blaine había dicho acerca de estar meloso.

Kurt no pudo evitar la fuerte risita que emergió cuando el agua fría cayó sobre su piel. Era una sensación rara sentir el agua bailar a través de su piel. Rápidamente abrió la llave del agua caliente y suspiró ante la tibia temperatura. Después de estar bajo el agua dejando a sus músculos relajarse por algunos momentos, tomó el shampoo. Mientras empezaba a masajear su cuero cabelludo con la sustancia olor a fresa, comenzó a pensar. No tenía madre…ni padre. Carole y Finn continuarían con sus vidas y morirían mientras que el solo se quedaría congelado en su cuerpo de chico de diecisiete años.

Fue entonces cuando se dio cuenta. Iba a ser así para siempre y nada iba a cambiarlo. Pero sus amigos…todos ellos morirían sin él, como sus padres lo habían hecho. Lagrimas empezaron a caer por sus mejillas mientras pensaba en tener que asistir a sus funerales en el futuro. ¿Había sido realmente una buena decisión esto? ¿Realmente tenía otra opción? ¿Era posible que aunque el no hubiera querido, Blaine lo hubiera transformado? Había leído acerca de eso en la escuela, así que era una posibilidad. Pequeños sollozos se le escapaban mientras volvía a poner su cabeza debajo del chorro de agua para enjuagar el jabón. Sus manos temblaban al intentar alcanzar su acondicionador y suspiro, recargándose en la pared de la regadera después de tomar la botella. Suaves sollozos se le volvieron a escapar mientras se ponía la cremosa sustancia en el cabello.

¿Qué pasaría ahora que todo esto había pasado? ¿Quién se encargaría del taller en el que su padre había trabajado casi toda su vida? ¿Cómo le diría a sus amigos lo que era, sin que culparan Blaine? ¿Cómo rayos su vida se había fastidiado tanto?

Blaine se estaba recargando contra la puerta, escuchando claramente los suaves sollozos de la cría, aún con el ruido de la ducha. A pesar de lo mucho que quería tirar la puerta y caminar dentro de la regadera para consolar a Kurt, sabía que no podía. Parte del proceso de transformación era darse cuenta de lo que habías dejado atrás en el mundo de los vivos. Un quejido particularmente fuerte tiró de su corazón muerto. Decidiendo que era mejor que se fuera antes de tirar la puerta, volvió a la recamara a empacar para el viaje a Dalton.

Sacó unas cuantas maletas del gigantesco closet y comenzó a meter cosas de alrededor del departamento en ellas. Sabía que no volverían a Lima hasta que Kurt fuera un poco mas grande, era demasiado riesgoso aquí. Había sido casi gracioso cuando había encontrado el complejo de apartamentos aquí. Puede que haya sido a prueba de crías como todos los hoteles, apartamentos y casas para vampiros, pero sabía que ninguna cría vivía aquí. Solo vampiros adultos que recién se habían separado de sus creadores o estaban buscando a algún humano que convertir.

Blaine entró al closet de nuevo y sacó un par de jeans ajustados y una playera limpia para Kurt, tomando también un par de jeans y una camisa para él. Sabía que al adolescente probablemente no le gustaría su elección, pero no tenían tiempo para discutirlo. Caminó hacia el canasto de la ropa sucia y sacó el celular de Kurt del bolsillo de los pantalones que había usado ayer. Lo prendió y no se sorprendió cuando el teléfono empezó a vibrar violentamente en su mano. No iba a invadir la privacidad de Kurt, así que en lugar de leer los mensajes o escuchar su buzón de voz, dejó el celular arriba de la ropa que había sacado para él.

Kurt se Regaño a si mismo en el espejo empañado. Sus ojos estaban un poco rojos e hinchados de llorar. ¿Por qué el ser un vampiro no significaba que ya no pudieras llorar? Bueno, al menos no lloraba sangre o algo así, eso hubiera sido asqueroso. Tomó su cepillo de dientes, preguntándose si los vampiros necesitaban cepillar sus dientes. Recordando haber visto a Blaine hacerlo muchas veces encogió sus hombros y comenzó a tallar sus dientes con la pasta sabor menta. Parpadeó en sorpresa cuando notó sus caninos. ¿No se suponía que tenían que ser un poco mas largos y afilados como los de Blaine?

Enjuagando rápidamente su boca con agua, abrió su boca para tocar sus dientes. Se veían justo igual que antes del cambio. Sabía que Blaine tenía los típicos dientes de vampiro. ¿Era un vampiro deforme? Sería un fracaso de vampiro. Tocó la parte inferior de sus caninos y soltó un gritito pues este atravesó la piel de su dedo. ¡Entonces eran filosos! Tal vez no estaba tan deformado como pensaba.

Asegurándose de que la toalla estuviera bien atada alrededor de sus caderas, abrió la puerta y salió, gruñendo cuando el frió aire hizo contacto con su piel. Tratar de ignorar todos los hermosos colores mientras caminaba por el apartamento, era difícil. Se había detenido y observado por algunos minutos a una planta artificial, pero regresó de su trance cuando escuchó a Blaine canturreando en la habitación. Sonrió y siguió el hermoso sonido, entrando a la habitación, admirando la ropa que Blaine traía puesta mientras el vampiro metía mas cosas en una maleta. Ladeó su cabeza, mirando el trasero de Blaine, cuando el vampiro se agachó, los ajustado pantalones no dejaron mucho a la imaginación.

Blaine sonrió cuando escuchó a Kurt caminar detrás de él y dejó de moverse cuando el adolescente lo envolvió en sus largos brazos. "¿Kurt?" Preguntó, poniendo sus manos sobre las del chico.

"Me gustan tus pantalones." Contestó Kurt, besando la parte trasera del cuello de Blaine antes de alejarse y caminar hacia el otro lado de la cama. Hizo una mueca al ver la ropa que estaba enfrente de él. "¿Enserio, jeans ajustados y una playera estampada?" Bromeó, mirando la expresión de asombro de Blaine.

"No tenías nada mas aquí bebe." Explicó Blaine, volviendo a empacar. "Necesitamos irnos dentro de treinta minutos, ¿crees poder estar listo para entonces?" Preguntó mientras cerraba una maleta.

Kurt suspiró, tomando su celular de encima de la ropa. "Sí mi cabello coopera, yo creo que si." Dijo, viendo a Blaine intencionadamente.

Blaine tomo las maletas y caminó hacia Kurt, dándole un ligero beso. "Treinta minutos Kurt" Reiteró antes de irse y cerrar la puerta con su pie.

Kurt suspiró y quitó la toalla de su cintura, poniéndose sus boxers y pantalones rápidamente. Después se puso la playera y caminó al pequeño tocador. Se sentó en el asiento acolchado y soltó un suspiro mientras veía su reflejo. "¿En que te has metido?" Le susurró al reflejo antes de tomar su secadora de pelo.

Blaine se sorprendió cuando Kurt salió de la habitación con diez minutos de sobra, su cabello perfectamente estilizado por supuesto. La mirada en el hermoso rostro rápidamente lo alertó. "¿Kurt?" Susurró, levantándose del sillón y caminando hacia la cría.

Kurt miró a Blaine con ojos grandes y llenos de temor. "Blaine…no se que hacer…" Susurró, caminando hacia los fuertes brazos de Blaine, acurrucándose en los cálidos brazos que lo envolvieron. "Todos estaban tan preocupados y dejaron muchos mensajes…" Comenzó Kurt con una voz temblorosa. "¿Qué tal si me odian? ¿Qué les digo? ¿Qué va a pasar con el taller de mi papá? ¿Y con mis cosas en la nueva casa? ¿Qué tal si Carole no puedo pagar la nueva casa? ¿Dónde se quedarán ella y Finn? ¿Qu…" Fue silenciado por un par de labios sobre los suyos, un poco de sangre deslizándose por su boca lo hizo gemir, calmándolo mientras el ya conocido sabor llenaba su boca.

Blaine se alejó, lamiendo la cortada en su labio mientras esta sanaba. Vio a Kurt parpadear lentamente, lamiendo los residuos de sangre en sus labios. "Kurt." Susurró Blaine para llamar la atención de la cría. Sonrío cuando Kurt finalmente volteó a verlo, con los ojos ya más tranquilos que antes. "¿En verdad crees que no tenía nada de esto planeado?" Preguntó, tomando una de las manos de Kurt y acercándose. "Necesitamos hablar antes de irnos."

Kurt lo siguió atontadamente. Podía escuchar claramente y entender todo lo que Blaine decía. Algo en la sangre lo hacía sentir…diferente. Era como lo que los niños con déficit de atención tomaban para relajarse. Se sentó en las piernas de Blaine sin quejarse y puso su cabeza contra el hombro del vampiro, un fuerte ronroneo escapó de su cuerpo.

Blaine colocó sus brazos alrededor de Kurt, depositando besos en su frente. "Cuando te conocí abrí unas cuantas cuentas para este propósito." Comenzó, acariciando la espalda de Kurt. "Anoche arregle lo necesario para poner el taller y la casa que Burt compró, a mi nombre." Explicó. "Nada le va a pasar a la casa de Carole, estará pagada completamente para el viernes y trasferida a tu nombre."

Kurt parpadeó. "¿Por qué a mi nombre?" Preguntó Kurt, confundido de por qué Blaine había hecho eso.

Blaine se detuvo, sin saber si debería de explicar esto ahora. Decidió que entre antes, sería mejor. "Carole y Finn morirán algún día Kurt." Susurró despacio, sintiendo a la cría tensarse. "Con la casa a tu nombre, puedes tomarla cuando quieras, o asegurarte de que quién viva ahí no tenga que preocuparse por los gastos a futuro." Blaine besó la frente de Kurt de nuevo, tratando de mantenerlo calmado.

Kurt pensó rápidamente. Sabía que Carole y Finn morirían algún día, pero si la casa estaba a su nombre eso significaba que Finn podría usarla, y también en el futuro, sus hijos. La idea lo hizo sonreír un poco. Asintió en el hombro de Blaine para que este continuara.

"El taller estará a tu nombre dentro de algunos años. Es mío por ahora y tengo una cuenta diferente donde las ganancias serán guardadas para que las uses mas adelante." Declaró Blaine, sintiendo a Kurt asentir de nuevo. "Y sobre tus cosas, ya mandé a alguien por ellas, así que deben de estar en nuestra recamara en Dalton."

"¿Recamara?" Preguntó Kurt, frotando su nariz en el cuello de Blaine, conteniendo la necesidad de lamerlo.

"Tenemos una suite en Dalton, entenderás cuando la veas" Explicó Blaine, sonriendo al sentir a Kurt acurrucarse mas cerca. "Acerca de tus amigos, creo que simples llamadas por teléfono funcionarán, no nos podemos quedar en Lima mas tiempo."

Kurt se alejó y asintió. "¿Crees…que me odiarán?" Preguntó, acariciando los suaves rizos de Blaine.

Blaine pensó antes de hablar. Cerró sus ojos cuando sintió los dedos de Kurt acariciar suavemente su cabeza. "Si en verdad son tus amigos, no te van a odiar. Ya llamé y le expliqué a Finn y a Carole y ambos parecieron realmente felices por ti." Dijo, sonriendo cuando Kurt suspiro aliviado. Blaine miró su reloj y suspiró, levantándose junto con Kurt. "Es mejor que nos vallamos"

"Blaine, creo que estoy deforme" Dijo Kurt rápidamente, mirando para otro lado y sonrojándose.

Blaine volteó y miró a Kurt. ¿De que diablos hablaba el hermoso chico? "¿Qué?" Preguntó.

"Mis, um…colmillos, no son tan largos como los tuyos." Dijo Kurt, sonriendo nerviosamente. "¡Pero son muy filosos!" Añadió rápidamente, esperando que Blaine no se burlara demasiado de él.

Blaine contuvo una risa y tomó en sus manos la barbilla del adolescente. "Abre." Dijo, sonriendo cuando Kurt lo hizo. Vio los caninos y sonrío, acercándose y pasando su lengua por ellos. Se alejó cuando Kurt gimió un poco. "A mi me parece que están bien, extra sensibles, parece." Dijo, viendo como Kurt se estremecía ante el contacto.

"Pero no son tan largos como los tuyos." Señaló Kurt, tomando la cara de Blaine y acercándola para apreciar los largos colmillos. Miró a los ojos del vampiro mientras este se reía.

"Kurt, tus colmillos todavía están creciendo, ¿por qué crees que a veces te duelen?" Preguntó, meneando la cabeza y recogiendo las maletas.

"¿Están creciendo? Preguntó Kurt sorprendido, tomando una maleta de la mano de Blaine para ayudarle. "¿Entonces todo esto de ser cría es como pasar por un tipo distinto de pubertad?"

Blaine no pudo contener su fuerte risa ante el comentario. "Algo así"