Gracias a mi Beta Reader: Kambrin Potter. Y Nailea, con su apoyo y simpatía . Thanks girls! :D

MY FAIR LADY

POR: Erol

Capitulo II

Kaname detestaba muchas cosas pero ninguna como tener que convivir con demasiada gente, su abuelo tenía buena intención al prepararle una fiesta, incluso Yuuki parecía emocionada con todos los preparativos que agitaban la habitual calma de la casa y cada sonrisa de ella al ver algo nuevo en la entrando al hogar bien valía la pena para calmar el temperamento del nieto de Kieran Kuran.

—El cocinero no quiere decirme como será tu tarta, creo que incluso diseño algo –le dijo Yuuki a Kaname—. ¿Qué no todas las tartas deberían ser iguales?

—Carezco de conocimientos sobre comida –dijo Kaname—. Usualmente la que termine comiendo más en toda casa eres tú Yuuki seguro estás mejor informada que yo.

—Nos estamos desviando del tema –Yuuki oculto el rostro al ver la burla de Kaname—. ¿Cómo son tus amigos que vienen de Londres?

—¿Por qué no esperas a conocerlos? –Kaname no sabía muy bien como describirlos pero Yuuki estaba empeñada—. Son casi tan irritantes como tú.

—¡Kaname! –exclamó antes de empezar una pataleta como la niña de nueve años que era.

Para Yuuki resultó toda una revolución conocer a los amigos de Kaname, el insistía en decirle que eran meros conocidos, ella en cambio se daba cuenta de cómo los otros parecían casi tan atentos como ella misma, esperando una palabra, algún movimiento o respiración minima del festejado que solo sonreía a las palabras de Yuuki e Ichijo.

—Entonces ese niño es tu amigo –confío Ichijo a Kaname cuando ambos hablaban—. Se nota que le aprecias.

—En realidad es una niña –le dijo Kaname mirando divertido el cambio de expresión en su amigo—. Te agradecería que se lo mencionaras a alguien más.

—¿Por alguien más hablas de Ruka y Aidou? –Ichijo pensó que esos dos ya estaban celosos del nuevo niño y que se pondrían furiosos de enterarse que en realidad era una chica—. Mejor será no mencionarlo –aceptó el rubio.

Yuuki miraba a lo lejos como Kaname hablaba con el chico rubio de nombre Ichijo, era un tipo muy simpático y hasta ahora el único que no lo había visto o tratado como un extraño ser carente de modales, según Ruka, bastante feo de ver, según Aidou, o un enclenque de piernas flacas como había apuntado Kain. Los únicos que no habían mencionado nada en pro o en contra eran Shiki, Rima y la más callada de todos Seiren.

—¿Entonces pasas todo el tiempo con Kaname? –preguntaba Ruka que estaba enojada con Ichijo por acaparar la atención del chico del cumpleaños.

—Si –dijo Yuuki admirando el vestido de la otra chica mayor, era bonito, pero no se imaginaba a ella usando nada parecido. Ese mismo día había rechazado que su padre la vistiera con uno.

—¿Pero porque? –preguntaba Aidou que tenía a Kaname en una categoría de héroe—. No es que parezcas muy interesante, ¿Cuál es el apellido de tu familia?

—Es Cross –respondió ella que no se inmuto cuando alguien aclaró que ese era el apellido del mayordomo—. Sí él es mi papá.

—¿Kaname jugando con la hija de un sirviente? –Aidou no daba crédito a las palabras de la otra y el resto de los chicos también mostraban sorpresa.

—¿Se van a quedar en ese rincón todo el día? –pregunto Ichijo—. ¡Quiten esas caras y vamos a jugar!

Yuuki se animo con las palabras del rubio, en todos los juegos se había sentido una de ellos, no se percataba de que Kaname procuraba que fuera así, pero su protección no pudo durar toda la fiesta, cuando llegó el momento de los regalos la niña no pudo competir con los otros, tampoco hizo mucho cuando los padres de los otros niños se reunieron junto a Kieran y Kaname y la habrían dejado de lado de no ser por la mano de Kaname aferrando la suya.

¿Qué era esa sensación?¿Porque sentía cierto malestar cerca de esa gente? Yuuki no lo comprendía del todo pero sabía que las diferencias la relegaban y alejaban de Kaname. Ella se sintió más tranquila cuando todos se marcharon, no sería la última de las visitas de los otros pero al menos con cada año que pasó aprendió a sobrellevar mejor a cada uno de esos señoritos.

5 años después…

—Este año debiste ir al curso de inducción para la universidad –le dijo el abuelo a su nieto estando ambos en el despacho de la casa—. ¿Por qué sigues retrasándolo?

—Un curso de inducción, ¿A quién se le ocurrió tal termino?

—Kaname, ¿No lo estarás retrasando por Yuuki verdad?

—Claro que no, ninguna mocosa de catorce años me va a detener de ir a Londres y a la universidad.

—Ya casi tiene quince. Te quedaste por su cumpleaños, ¿No es cierto?

—Es posible –admitió—. No tengo prisa en viajar a Inglaterra abuelo.

—Y yo tampoco quiero que te vallas –pensó Kieran.

—Bueno, ¿Me necesitabas para algo más?

—Recibí una carta de tus padres. Ellos llegaran aquí poco después del cumpleaños de Yuuki.

—¿Si? –Kaname sonrío a su abuelo y salio del lugar sin mirar atrás.

Sus padres. Kaname frunció el ceño al pensar en tener que convivir con ellos, desde luego la idea no le simpatizaba, en lo absoluto, ¿Sería una forma de presión para que se fuera antes a Londres? Porque desde luego había funcionado, se quedaría solo hasta el cumpleaños numero quince de Yuuki.

Pensando en ella su radar se activo al sentirla cerca de él, se giro a ver la niña que usaba unos pantalones demasiados largos y demasiado masculinos igual que la camisa blanca y las botas. Unas botas de montar, aunque Yuuki había resultado ser una completa inútil en el arte de montar a caballo por mucho que Kaname hubiera insistido en instruirla.

A diferencia de cuando llego a la casa su mata de cabello era ahora una larga cabellera castaña que le llegaba hasta por debajo de la pequeña cintura, donde de forma precaria se sujetaba los pantalones.

—Un día se caerán y quedaras en paños menores frente a todos nosotros –dijo Kaname con sorna.

—¡No me molestes! Ya papá me reclamo lo mismo y ahora tú.

—Vamos Yuuki yo no tengo queja en ver esas bermudas rosas que usas de ropa interior.

—¡OH cállate! –le grito recordando el bochornoso incidente de hacía tres años cuando una rasgadura en un pantalón permitió que toda la casa viera sus bermudas rosas. La ropa interior masculina era un gusto adquirido por Yuuki, su padre había sufrido y rogado porque empezara a vestirse como niña y ya con quince años parecía que cedería, pero no.

—¿Ya pensaste en tu regalo de cumpleaños? –Kaname advirtió un repentino sonrojo en la chica y se apresuró a posar su mano en la frente de ella—. ¿Estas acalorada?

—Apenas un poco, estuve corriendo tras Airen de nuevo.

—No te recomiendo seguirle el paso –Kaname la tomó de la mano como siempre hacía y llamó a los perros para salir a caminar un rato, él no se daba cuenta del rostro cada vez más rojo de la niña.

—Kaname, ¿Otra vez vas a posponer tu viaje para la universidad?

—Sí –Kaname se encogió de hombros—. Todos mis tutores dicen que estoy más adelantado que algunos estudiantes de ella, no tengo de que preocuparme.

—Pues claro que no, un cerebrito como tú nunca se preocupa de las notas.

Kaname se río con fuerza y dio un ligero apretón a la mano de Yuuki.

—No eres tan mala en matemáticas aunque hay que ver como te esfuerzas, por aparentarlo.

—¡No intento aparentar nada! Además el Sr. Herman me quiere empezar a dar clases de cálculo.

—Es una materia sencilla Yuuki, solo sigue el método.

—¿Seguir el método? –Yuuki suspiro de cansancio al imaginar el famoso método—. Kaname si mi vida dependiera del cálculo a esta hora ya estarías cavando mi fosa.

—Claro que no Yuuki, yo directamente te enviaría a que te hicieran cenizas.

—¡Grosero! –gritó ella intentando golpearle con su puño pero cuando él la encerró en un abrazo quedo completamente inmovilizada.

—Cálmate –dijo el inclinado la cabeza ya que era mucho más alto que Yuuki—. Tengo algo que decirte –sus palabras parecieron controlar el ímpetu de la chica.

—Ahora te has puesto serio, ¿Qué pasa?

—Me iré a Londres la noche de tu cumpleaños, no pienso regresar aquí hasta que finalice la universidad y eso será en casi cuatro años.

—Lo sé –dijo Yuuki sonriente—. Cuatro años…

Kaname se sintió intrigado cuando ella soltó su mano y empezó a caminar los más alejada posible, ¿Pero que mosca le había picado?

—¿Ya llegó? –la voz de Ruka distrajo a todos los presentes de la habitación que se giraron a ver a la chica de diecisiete años que enfundada en un vestido violeta miraba igual que los otros el ventanal expectante por la llegada de Kaname—. ¿No dijiste que llegaría a esta hora Ichijo?

El rubio se limitó a sonreírle a Ruka mientras bebía un poco más del zumo de naranja que llevaba tomando toda la mañana, cuando Ichijo y sus padres habían ofrecido a Kaname que pasara unos días de visita no esperaban que la invitación se incluyera también Ruka, Kain y Aidou.

Las razones de cada uno quedaban claras hasta para un ciego, Ruka llevaba enamorada de Kaname desde que lo conocía con escasos siete años, una chica tan guapa como ella parecía decidida a aferrarse precisamente al único chico cuyo aspecto de dama elegante le importaba poco menos que nada, al menos si algo había que admirar a Ruka era su absoluta fidelidad a Kaname.

Kain era otro ejemplo de amor no correspondido aunque en su caso el objeto de su afecto era Ruka, ella parecía incapaz de ver al pelirrojo más allá de ser un conocido perteneciente a una de las familias de alcurnia de su pequeño circulo, y eso que resultaba difícil no fijarse en Kain, medía casi dos metros, era corpulento y tenía un físico que impresionaba a mujeres de todas las edades.

¿Y acerca de Aidou? Bueno de haber tenido un hermano menor Ichijo habría decidido votar por aquel rubio de ojos aguamarina, Aidou era un excéntrico pero no en el sentido habitual, si alguien le veía en la calle lo dejaba pasar por alguien perfectamente normal con su desordenado pelo rubio y rostro pálido, lo distinto llegaba cuando uno llegaba a conocer los hábitos del rubio como resolver complejos problemas matemáticos por puro gusto, dormir hasta pasado el medio día, desayunar solo dulces y coleccionar cosas desechadas por Kaname.

—¡Está aquí!-grito Ruka al ver aparecer un carruaje la chica se apresuró a acercarse a la venta para ser la primera en ver al recién llegado pero no se movió tan rápido como Aidou que no tuvo dificultad en abrir la ventana y saltar del balcón para salir corriendo a recibir a Kaname.

—Que bueno que tu casa es de un solo piso –dijo Kain que había sostenido a Ruka cuando Aidou la empujo para pasar él.

—¡Kaname, Kaname! –se escuchaban los gritos del rubio que solo vio pasar el carruaje sin que nadie asomara si quiera la cabeza por el carruaje.

—¿Estuvo bien que no me detuviera? –pregunto el conductor cuando abrió la puerta para que el nieto de la familia Kuran bajara de su transporte.

—Hiciste bien Cross no tienes de que preocuparte –dijo Kaname ignorando a Aidou que agitado había regresado todo el camino recorrido para ver primero al recién llegado.

—Bienvenido Kaname –dijo la ceremoniosa voz de Ichijo— ¿Deseas refrescarte un poco?

Ichijo parecía saber perfectamente bien cuando su humor estaba más bien poco tolerable, Kaname no le agradeció el detalle pero si lo tendría en consideración alguna vez, el viaje hasta Londres había sucedido sin mayores complicaciones, había salido lo antes posible a fin de no tener que toparse con Juuri y Haruka, sabía que era un actitud infantil pero era la única que se permitía tener. Lo único que lo había fastidiado todo el viaje era la imagen que se había quedado en su mente al despedirse de Yuuki y esa extraña melancolía en los ojos castaños de ella.

—Yuuki –pronuncia sin darse cuenta, con su dedo índice recorrió su labio inferior y no tardo en encontrar la leve herida que había dejado Yuuki en él.

Cuando Kaname le dijo que le daría cualquier regalo de cumpleaños no llego a imaginar que ella le pediría un beso, recordando la escena todavía podía verla medio oculta detrás de un árbol sin atreverse a darle la cara luego de hacerle la petición.

—Quiero un beso tuyo –había dicho Yuuki—. Se que no puedo tener tu primer beso porque ese ya se lo diste a Ruka pero me gustaría al menos tener el segundo.

Kaname no recordaba haber besado nunca a Ruka bueno ni a ella ni a nadie, incluso con su abuelo jamás había llegado a darle un beso, quiso preguntarle a Yuuki acerca de Ruka y él pero viendo la tirantez de la chica para salir de su escondite optó por no mencionar nada, en silencio se acercó hasta donde estaba ella que permanecía recargada en el árbol era un lugar ocultó a las miradas más indiscretas.

Kaname había tomado el rostro femenino entre sus manos, la mirada de Yuuki parecía luminosa como si por fin fuera a obtener un premio esperado por mucho tiempo, con un pulgar Kaname había acariciado la mejilla antes de acercar su rostro y ver a Yuuki cerrar los ojos, cuando estaba lo suficientemente cerca para ver las espesas pestañas su boca descendió sobre la frente de la chica que apenas sintió el ligero beso.

—Aún tienes solo catorce años, debes guardar tu primer beso para la persona que quieras Yuuki.

La chica miro incrédula a Kaname y antes de que el se lograra alejar completamente de ella se acerco e intento besarlo en los labios sin éxito, él la alejo pero no lo suficientemente rápido para evitar una leve mordida en su labio inferior.

—¡Yuuki! –Kaname probó el sabor de su sangre intentando calmar a Yuuki que forcejeaba en sus brazos—. ¡Para de una vez sabes que tengo más fuerza!

—¡Eres demasiado! –grito ella sin evitar llegar al llanto, le había costado mucho pedirle el beso y él sencillamente le decía que guardar el beso para la persona que quería, ¡Se podía ser tan ciego!

—No llores –dijo él abrazándola—. No seas tonta, eres apenas una niña, ¿Cómo voy a robar tu primer beso?

—No lo ibas a robar, ¡Te lo pensaba dar! –gimoteó.

—Te lo agradezco, pero el regalo era para ti no para mí –dijo Kaname riéndose a pesar de que eso solo hacía que Yuuki se enfureciera más a cada momento, paso mucho rato antes de que él lograra controlar el temperamento de ella. Toda esa noche hablaron mucho como era su costumbre, Yuuki prometió enviar una carta a Kaname cada semana, él no prometió nada solo se limitó a besar su muñeca cuando el grito de Cross llamándolo rasgó el aire.

—Gracias Yuuki.

—¿Por qué me das las gracias? –preguntó sin recibir respuesta.

Demasiados recuerdos se acumulaban en la mente de Kaname que tuvo que regresar al presente al escuchar a Ichijo dirigiéndose a él.

—Tienes una carta de tu abuelo –dijo el rubio entregándole un sobre.

—¿Y por que me ves con esa cara? –preguntó antes de ver el remitente de la cara efectivamente era carta pero de su abuelo materno—. ¿Y esto?

—No se nada más que tú, mi abuelo me la entregó para dártela a ti.

—Vaya mensajero –comento Kaname mientras leía el contenido de la carta del padre de Juuri un hombre que solo había visto una vez en su vida—. Me invita a verlo hoy mismo, ¿Debería ir Ichijo?

—¿De verdad me estas consultando? Vaya pues si, si deberías de ir, yo sentiría curiosidad, ¿Tú no? –Ichijo pensó que más que curioso Kaname parecía aburrido del tema. La segunda sorpresa del rubio fue que el otro le pidiera que lo acompañara a lo que llamó, la guarida del lobo.

Yuuki ya no sabía si seguir llorando, suspirando o golpeando la almohada en un intento de dormir. Kaname se había ido. Su papá se había ido con él y eso hacía que la casa le pareciera muy triste y sola, incapaz de conciliar el sueño a pesar de que pasaba la medianoche optó por levantarse y recorrer la casa como alma en pena, ya estaba en medio del recibidor cuando una sombra blanca cruzo el pasillo de la casa, la chica se detuvo pensando con horror que aquello era un fantasma.

—No seas ridícula Yuuki la única alma errante aquí eres tú, ¿O porque otra razón seguirías vistiendo de hombre? –escuchó la voz de Kaname.

—¡No soy un alma errante! –gritó ella buscando sin encontrarlo. Está en Inglaterra se recordó y todo su animo decayó de nuevo.

—¿Yuuki? –Kieran Kuran era el fantasma que Yuuki había visto y ella era la histérica que gritaba en medio del recibidor en plena madrugada—. Déjame adivinar, ¿No puedes dormir?

—No –admitió ella—. ¿Usted tampoco?

—Bueno no puedo dormir pero es que además estoy esperando la llegada de Juuri y Haruka.

—¿Esta noche? –Yuuki no conocía a los padres de Kaname ni siquiera por foto, cuando le había preguntado acerca de eso a su padre el se había limitado a decirle que todas habían sido quitadas a petición de Kieran—. ¿Cómo son ellos?

—Pues contrario a cualquier cosa que te dijera Kaname son buenas personas.

—Él no me dijo nada, nunca los mencionó.

—¿Ni una vez? –Kieran reconoció que su nieto no hablaba del tema ni siquiera con él—. Bueno pensé que al menos contigo podía hablar de ellos, evidentemente me equivoqué. Hum, ¿Por qué no vamos por un chocolate caliente y te cuento?

Era la primera vez que Yuuki veía a Kieran Kuran en la cocina y de hecho lo hacía bastante bien, no tuvo problemas en preparar el chocolate, condimentarlo con un poco de canela y servirlo perfectamente con una maestría propia de su padre. Los Kuran era una especie que nunca dejaba de sorprender a la castaña

—¿Sabe bien?

—Esta muy rico –respondió Yuuki mirando con atención a Kieran beber su propio chocolate.

—Bueno ya debes saber que tengo dos hijos el mayor es Rido y el menor es Haruka, bueno cuando era joven hice negocios con el padre de Juuri, el otro abuelo de Kaname, el tenía cinco hijos cuatro varones y la menor de todos ellos Juuri, creo que no sabía muy bien que hacer con la chica, no pongas esa cara Yuuki no es que no quisiera a su hija pero él igual que yo estábamos en la misma situación, nuestras esposas habían fallecido y bueno el caso es que cuando Juuri tuvo edad suficiente su padre y yo acordamos un compromiso, Juuri se casaría con Rido pero por motivos que yo mismo desconozco ella eligió casarse con Haruka y el resultado de ello fue el nacimiento de Kaname.

—Si es su hijo, ¿No sería normal que vivieran con él?

—Si eso sería lo normal en cualquier otra pareja que no fuera tan absorbente como Juuri y Haruka, no ayudó mucho que Kaname naciera tan pronto, y más para una pareja cuyo amor desplazó a alguien más, incluso si se trata de su hijo.

Yuuki asintió sin saber que respuesta dar. Fue el sonido de un carruaje llegando el que la salvo de decir algo imprudente, Kieran se levantó y la invitó a seguirlo para recibir a su hijo y a Juuri.

Decir la sorpresa que se llevó Yuuki al conocer a los padres de Kaname habría sido difícil de describir, Juuri era una mujer preciosa, femenina, incluso coqueta con aquel vestido azul ajustado con una cinta que formaba un moño, llevaba recogido el pelo y unos pendientes destacaban en medio del brillo del recibidor. No solo era guapa, además su alegre risa al hablar con Kieran resultaba atractiva.

Detrás de ella había entrado Haruka, Yuuki sintió una agitación que aprisionaba en su pecho al verlo, era más parecido a Kaname de lo que ella pudo imaginar, las diferencias entre padre e hijo estaban ahí pero era casi superficiales si se les colocaba a ambos en una misma habitación.

—¿Y este chico? –pregunto Kieran al ver a un hombrecito que tendría la edad de Yuuki, los ojos malva de el chico se fijaron en el abuelo de Kaname que se sorprendió al ver que eran dos chicos y gemelos solo que el segundo permanecía oculto detrás de su hermano.

—El es Zero y él que intenta ocultarse es Ichiru –dijo Juuri empujando a los hermanos para que Kieran los viera mejor— Saluden.

Kieran giro su vista a Yuuki que igual que ella parecía hacerse la misma pregunta, ¿Quiénes eran eso niños? ¿Y porque viajaban con Juuri y Haruka?

Continuará…


¡Hola chicas! Bienvenidas al segundo chapter de My Fair Lady, este es mi primer fic largo de Vampire Knight y bueno hace rato que este fandom me llamaba la atención para escribir una historia larga, ya antes había escrito unas viñetas y bueno me entusiasma escribir algo nuevo :D Les agradesco mucho sus comentarios, criticas y buena vibras. Espero que les haya gustado el capitulo, os mando un beso y espero verós pronto. xoxo

REVIEW REPLY

Flor-VIB412: ¡Flor! Que gusto me a dado recibir noticias tuyas de nuevo, muchas gracias por darle lectura a este nuevo fic. Espero que los disfrutes, un abrazo :D

zsck1997: ¡Mil gracias Zack! Espero tener un buen ritmo con la historia y que la sigas disfrutando, te doy la razón, hacen falta mas historias de VK, un abrazo Sara :D

CriticAr: ¡Hola! Muchas gracias por el comentario y la critica, del todo bienvenida, procurare fijarme más en el detalle que me mencionas. Gracias por comentar, ojalá disfrutes con el neuvo chapter, saludos :D