Hola! Aquí estoy nuevamente, subiendo un cap de esta historia que hace mucho, pero mucho tiempo tenía archibada en mi cerebro...
Bueno... primero les contestaré a los apreciados reviewers:
Steph la Kukaracha: Aquí está el segundo cap, espero que te guste! Por cierto... Está genial tu nombre de autor!
Faithfrv: Pues ojalá que te siga gustando! Besos!
amaterasu: Pues tienes razón... Los tres son "muggles" por el momento... Ycon respecto a Hermione estás en lo cierto! Cualquier chica con un mínimo de sentido común se hubiese quedado afuera, aunque ya viste después que tubo que entrar a la tienda de los chicos por sobrevivencia... Por lo menos así pudo saber que podía confiar en que no le harían nada. Ojalá que te siga gustando! Kisses!
Anna Weasley: Mmmm... intentaré responder a tu petición... Este fic no es una adaptación de esa perfecta película, que por cierto, es una de mis favoritas. Sólo saqué el título (o parte de él), porque me pareció perfecto para mi fanfic. Tal vez ocupe alguna idea de la película en el futuro, no lo sé... Pero quiero que entiendas que la idea principal es que los tres vuelvan a ser amigos... (Por esto Harry también pierde la memoria)... No el amor... aunque claro, este va a surgir de todas maneras! Kisses... espero que sigas leyendo.
Manzanita Roja: Hola! Gracias por tu comentario! Tienes razón... por aquí a veces son muy tacaños con los reviews... Pero espero que me lleguen muchos más. Esta historia recién empieza. Quédate tranquila... Yo siempre escribo primero para mi, y luego para los demás. Si me gusta lo que escribo, lo voy a terminar... Y pues si que me está gustando este fanfic! Gracias por todo.Espero que sigas leyendo... Una pregunta... Qué significa Dewa Matta?
Lil Granger: Pues tienes razón! Esto no va a ser muy parecido a la peli... Sólo tal vez en algún que otro aspecto. Eres la única que me mencionó a la chica esa... Y tienes razón! Tiene que aparecer! Pero es un secreto, si? . Así que tenemos en común esas cosas? Pues que bien! No tolero demasiado otras parejas que no sean esas... Bueno, espero que sigas leyendo. Kisses!
Un comentario: En este cap verán unas escenas basadas en el primer libro. No es que quiera plagiar, ni nada. Es sólo que es necesario para la historia. La gracia es que ocurra así.
espero que les guste... DEJEN REVIEWS!
CAPÍTULO 2
Comienzos de Un Viaje Tiempo Atrás
El brillo de una mirada…
La sonrisa de un desconocido…
Sentimientos inexplicables…
Lágrimas sin sentido.
Nada puede significar un todo.
Simples momentos pueden ser mi antigua realidad.
Es sólo una coincidencia?
O estoy comenzando a ver mi verdad?
«Comienzo de una realidad»
A veces ocurren cosas muy extrañas, sin explicación… Lo que te hace pensar… reflexionar sobre si algunas cosas son o no mera coincidencia… Existe alguna maraña de sucesos que deban ocurrir? Qué ya estén predeterminados?
El día de ayer fue… extraño. No ocurría nada que indicara que sería distinto a los demás… El día en el trabajo, la mañana ajetreada, saludos que son tan monótonos que ya no tienen relevancia…
Un paseo algo fuera de lo común con compañeros de trabajo a los que realmente no aprecio, en un lugar cercano a este…
Entonces, sin previo aviso, una necesidad tan grande que es imposible desobedecer… Un sentimiento tan gigante de salir corriendo a ningún lugar…
Pero… realmente era correr sin rumbo?
Realmente fue una coincidencia lo que me llevó a este lugar, a perderme en este bosque?
Era una coincidencia que justamente llevara todo lo necesario para sobrevivir aquí? Qué justamente me encontrara con esos dos tipos… Que…
Suspiró, negando con su cabeza… Era su afán por explicar todo. Por encontrar la lógica de todas las cosas, nuevamente. Siempre queriendo una explicación… algo predeterminado… Tal vez tan sólo era que necesitaba encontrar, en esas especies de rutinas, algo que le diera una pista, un vestigio de su antigua vida.
Ya era hora de sólo vivir, de aprender a convivir con nuevas personas, con nuevos lugares… Tenía que resignarse al hecho de que nunca podría descubrir nada sobre lo que había sido antes… habría matado a alguien? Habría sobrevivido a algo horrible? Había sido una persona normal?
Ya no importaba. Ahora era una persona nueva.
No era lo que querían muchas personas? Olvidarse de lo que eran y partir? Comenzar de nuevo?
Ella tenía la posibilidad!
Se levantó silenciosamente de su saco, sobándose la espalda. Abrió el cierre de la tienda y salió al exterior, intentando disfrutar el aire puro que había en ese sitio, lejos de la contaminada ciudad.
Intentaría no pasarlo mal si es que pasaba ahí más de ese día… No valía la pena preocuparse… Si los dos hombres con los que había dormido no le habían hecho nada, significaba que tampoco lo harían ni ese día, ni otro.
Se acercó al límite del claro y se agachó para recoger ramas pequeñas que les pudieran servir para hacer fuego, ya que estaba muy frío y había nieve por todos los lados, dado que estaban en pleno invierno, a punto de ser navidad. Depositó al lado de la tienda toda la leña que había podido recoger y se introdujo en la tienda.
—Despierten! Es hora de preparar el desayuno!—exclamó Hermione, moviendo un poco al chico pelirrojo, Ron, y al otro, Harry.
El chico de gafas se movió con pereza y se revolvió el cabello, dejando entrever una curiosa marca en la frente. Hermione frunció el ceño al verla, pero se olvidó de ella para mover un poco más al pelirrojo, que no reaccionaba.
—Tenemos que hacer algo para desayunar… vístanse luego—les ordenó Hermione, saliendo de la tienda, siendo seguida por miradas furibundas de los dos chicos.
O
—Porquería…
—Estupidez…
—Imbecilidad!
Hermione miró de reojo los intentos de Ron para hacer algo de fuego. Lamentablemente, ninguno de los tres tenía fósforos, así que tenían que hacerlo convencionalmente. Harry no sabía como, así que Ron se había ofrecido.
Pero, al parecer, tampoco tenía mucha idea de cómo hacerlo.
Compadeciéndose de él (y de su estómago, que quería comer algo luego), se acercó a él.
—Lo estás haciendo mal—le dijo Hermione, con un tono más prepotente del que hubiera querido usar—. No se frota a ese lado, sino al otro… Y más rápido, por supuesto.
Ron la miró levantando una ceja.
—A ver… hazlo tu si te crees tan experta!—exclamó, ofuscado.
Hermione se puso al lado de él y tomó los dos trozos de madera que le pasó Ron de mala manera. La chica lo observó, fastidiada por sus malos modales, y sin hacerle caso comenzó a frotar rápidamente. Unos segundos después una pequeña llama brotó entre los dos trozos de madera.
—Bien!—exclamó la chica, satisfecha y mirando con superioridad al pelirrojo.
Hermione puso el agua sobre el fuego para que hirviera. Luego le echó leche y le pasó un tazón a cada uno de los hombres, más un emparedado medio duro.
La chica se quedó observando a los dos tipos, mientras ellos hablaban y reían. Le sorprendía que se conocieran hace tan poco y que pareciesen amigos de toda una vida. Tal vez tenía algo de envidia y reproche… Ella nunca calzaba con nadie. Siempre ponía una coraza de fortaleza y frialdad ante todos, lo que hacía que todos se alejaran de ella.
Claramente pasaría lo mismo con ellos.
Es que… Era la única forma de protegerse de un mundo tan hostil como en el que vivía.
No tenía a nadie… Ni a nada. Había pasado los últimos diez años viajando de aquí para allá, sin rumbo. Sólo hace un mes había llegado a Londres. Esa ciudad la había hechizado desde el primer segundo. Sus calles… Su frialdad… Su magia, su encanto…
Algo en esa bella ciudad le decía que podía convertirse en un hogar para ella. En algo más que una parada.
Diez años le había costado encontrar un lugar que le abriera sus brazos sin hostilidad. En donde pudiera pensar que podía formar un hogar. Un refugio.
Diez años…
FLASH BACK
Sintió que aún tenía sueño. Que aún quería dormir.
Sin embargo, abrió los ojos.
Confundida, miró a su alrededor.
¿Qué era todo eso?
Había mucha gente caminando y hablando. A lo lejos, a través de unas ventanas, podía observar unos aviones gigantes que despegaban hacia el cielo lluvioso y opaco.
Y de pronto, se observó a si misma, extrañada.
Llevaba una solera de color azul y unos jeans. Observó sus manos, sus brazos y se palpó la cara, extrañada. De súbito se percató que no llevaba nada. Ni un bolso, ni una identificación, ni ropa, ni nada.
Absolutamente nada.
Entonces pensó en llamar a alguien, en preguntar en que sitio se encontraba.
Porque no recordaba haber visto ese sitio anteriormente.
Se acercó a un teléfono público, pero revisó en sus bolsillos y vio que no tenía dinero. Abrió mucho los ojos y repentinamente se dio cuenta de que tampoco sabía a quien llamar.
No recordaba ningún número de teléfono.
No…
No recordaba…
…Nada.
Comenzó a caminar, mirando a su alrededor como si todos estuvieran locos, como si fuera una horrible pesadilla.
Su respiración se comenzó a agitar y un temblor recorrió su piel. Se sintió vulnerable. Se sintió perdida.
Se sintió absoluta y completamente sola.
Un nombre extraño cruzó su mente. Hermione Granger.
De quien sería ese nombre?
Sería… suyo?
Se abrazó a si misma, con frío y miedo.
Mucho frío… y un terror que se apoderó de ella al completo.
Con la vista borrosa por las lágrimas que nublaban su visión, intentó reconocer a alguien entre la maraña de personas. Intentó ver a alguien que levantara una pancarta con el nombre que recordaba… Intentó tranquilizarse y pensar en algún lugar, en alguna cara…
Pero se dio cuenta de que no tenía pensamientos.
No tenía recuerdos.
Lo único que veía al cerrar sus ojos era una oscuridad penetrante y absoluta.
Un sollozo salió de su boca, y su rostro se crispó.
Corrió hacia un gran vidrio y vio su reflejo.
La mujer que le devolvía la vista era una persona que no conocía.
Se tocó los ojos con una mano, se tocó la boca, la nariz, las orejas, su cabello…
Pero nada de eso se le había familiar…
Nada.
Y estaba sola… No tenía a nadie a quien recurrir.
Estaba perdida en un aeropuerto, en medio de una ciudad que no conocía, en medio de personas que caminaban sin darse cuenta de que estaba ahí, en medio de ellos, perdida y sin recordar absolutamente nada acerca de ella misma.
Sólo un nombre… Hermione Granger.
Se dejó resbalar al suelo, sintiendo que todo giraba muy rápido y que sus piernas parecían perder fuerzas.
Un guardia pareció darse cuenta y la agarró antes de que pudiera hacerse daño.
Y, mientras caía al suelo en lo que pareció una eternidad, una lágrima cayó al suelo y una pregunta cruzó su mente.
¿Quién soy yo?
FLASH END
Suspiró con lágrimas en los ojos. Lo único que sabía era que después de ese día, había despertado en un hospital y había escapado, sin saber que hacer.
Todo era demasiado confuso… Todo demasiado complicado.
Había sentido alguna persona lo que era despertar de pronto sin recordar nada y sin conocer a nadie?
No. Nadie.
Ahora a lo único que se aferraba era a un trabajo que tenía hace dos semanas. Y a un nombre: Hermione Granger, lo único que su mente le había querido descifrar acerca de su pasado.
Pero eso ya no importaba.
Ya era hora que viviera su vida y que dejara de preguntarse tantas cosas que le hacían daño… Había recurrido a miles de médicos y a miles de terapias. Nada había dado resultado.
Todo quedaría atrás a partir de ese día.
Su pasado era eso: pasado.
Sólo quedaba tener un futuro.
Diez años le había costado tomar esa decisión.
O
Un aullido resonó e hizo eco en el interior del bosque.
Ron miró algo asustado a Harry, quien también lo miró de reojo.
—Es un poco inquietante este bosque—musitó Ron, comiendo un trozo de pollo con un presentimiento extraño. Ya estaba oscuro y por primera vez escuchaba tantos sonidos en el bosque.
—Pues sí que lo es—respondió Harry, frunciendo el ceño al tragar algo de pan. Parecía como si se le hubiese olvidado algo—. Oye… La chica… Hermione… está en la tienda? Hace rato que no la veo…
Ron abrió mucho los ojos.
—Oh, Dios…—susurró.
—Qué?—preguntó Harry, asustado.
—Me dijo hace un par de horas que iba a buscar algún arrollo y que iba a volver "luego"—dijo Ron, rascándose la cabeza, nervioso—. Lo olvidé… Ya debería estar aquí!
Se miraron un momento, como si estuvieran leyendo los pensamientos del otro.
—Hay que hacerlo—musitó Harry, apenas.
Ron se mordió el labio y fue a buscar las linternas a la tienda.
—No sé porque tengo la sensación de que esto ya ocurrió antes—dijo, más para sí mismo que para el otro chico.
Le pasó una de las linternas y se internaron en el bosque, siguiendo las huellas apenas visibles que la chica había dejado al salir del claro.
De pronto oyeron un grito agudo.
—Apurémonos!—exclamó Harry, trotando y mirando hacia abajo, sin perder el rastro.
Corrieron unos diez minutos más, que les parecieron diez siglos, y de repente un olor desagradable llegó hasta sus narices.
De pronto Harry se detuvo, de súbito.
—Pues ese Oso si que huele mal—susurró, aterrorizado.
Ron levantó la cabeza, y un Oso de unos dos metros y medio se irguió ante sus miradas.
Hermione estaba agazapada contra un árbol opuesto a ellos, con aspecto de estar a punto de desmayarse. El Oso avanzó hacia ella, rugiendo con una fuerza impresionante.
—Distráelo!—gritó Harry, desesperado, tirándole una roca que agarró del suelo.
El Oso se detuvo a pocos metros de Hermione. Se movió, balanceando su cabeza, para ver quien había gritado y sus ojos oscuros encontraron a Harry. Vaciló un momento y se abalanzó contra él.
—Eh, cerebro de caracol!—gritó Ron, desde el otro extremo, y le tiró un trozo de madera. El enorme animal no pareció darse cuenta del golpe, pero sí oyó el grito de Ron, dando tiempo a Harry para correr.
—Vamos, Hermione, corre, corre!—gritó Harry, tratando de tirar a Hermione, para que se moviera, pero la chica no reaccionaba. Parecía como si estuviera ajena a todo, con la boca abierta de miedo.
Los gritos y golpes habían enloquecido al animal. Giró y enfrentó a Ron, que estaba más cerca y no tenía forma de escapar.
Entonces, Harry hizo algo muy valiente y muy estúpido: cogiendo del suelo lo primero que encontró, corrió y, dando un enorme salto, se colgó por detrás del cuello del Oso. El animal pareció no darse cuenta de que Harry colgaba de su espalda, pero sí noto la vara de madera que Harry le enterró en la nariz.
Aullando de dolor, el Oso se sacudió y agitó sus enormes brazos, con Harry colgado, intentando esquivar los enormes zarpazos. El cualquier momento el animal lo iba a destrozar con sus enormes garras.
Hermione estaba agazapada contra el suelo, ajena a todo. Ron miró los dos trozos de madera que tenía en la mano, sin saber que hacer. De pronto se encontró frotando rápidamente las dos varillas, hasta que súbitamente una llama salió entre ellas.
Cogiendo un trozo de madera más grande, lo unió al fuego que ya tenía y se abalanzó sobre el Oso, espantándolo con el fuego.
El animal se irguió, asustado y emprendió la huida hacia el oscuro bosque. Harry cayó sobre el suelo y se puso de pie de inmediato. Jadeaba y le faltaba el aire. Ron se quedó ahí, con el trozo de madera incendiado aún levantado, recapacitando sobre lo que había hecho.
—Se… ha ido?—preguntó una voz, a espaldas de los dos chicos.
Ron y Harry se volvieron hacia Hermione.
—Al… parecer—dijo Harry, con un extraño sentimiento en su interior—. Supongo que el fuego lo espantó…
Ron fue hacia la chica y le ofreció su mano.
Hermione titubeó un segundo, pero luego la tomó y el chico la ayudó a levantarse.
—Creo… que hay que volver al campamento—dijo Ron, aguantando la emoción extraña que sentía por un motivo que desconocía—. El Oso podría volver…
Harry asintió, aún conmocionado por lo que había ocurrido y tomó las linternas que estaban tiradas en el suelo. Avanzó lentamente, siguiendo las huellas que habían dejado al llegar hasta ese lugar y al cabo de un rato llegaron al claro en donde estaba la tienda.
Ron tiró el trozo de madera sobre la fogata. De pronto se dio cuenta de que aún tenía la mano de Hermione entre la suya y la soltó, algo cohibido. Harry se paró enfrente de él.
El bosque estaba lleno de ruidos. Todo indicaba que nada había ocurrido. Hermione, sin embargo, abrió la boca, indecisa.
Harry y Ron la imitaron.
Luego, apartando las miradas, los tres dijeron: "Gracias" y se internaron a la tienda sin decir nada más.
Ya en su saco, sintiendo las respiraciones acompasadas de Hermione y Ron, a Harry le vinieron a la cabeza unas palabras.
Y, sin saberlo y ya dormido, el chico abrió la boca… y un pequeño susurro salió de ella.
—Hay algunas cosas que uno no puede compartir sin terminar unido… Amigos.
Espero que les haya gustado, y que se haya entendido el FlashBack... Les gustó la escena del Oso? Pues a mi me encantó, jeje. Aunque haya estado en la escena del troll, en primer curso, como todos habrán notado. Al igual que cuando Ron intentó hacer fuego!
DEJEN REVIEWS!
Hopes for everybody.
Quid Morgan
