Historias cortas sobre MeroNia.

Simbología (por que luego hay quejas)

-Diálogos-

//Pensamientos//

((Mis notas))

"Los frijoles en caldo"

Una mañana, en el desayuno en el orfanato sirvieron frijoles en caldo, conocidos en otras zonas como frijoles colados o en guisado.

-Eeew… no quiero comer esto, luce horrible y huele aun peor- dijo Mello de forma quejumbrosa jugando con la cuchara, había hundido el queso que había estado flotando al principio.

- Si no lo quieres no deberías estar jugando con el, alguien mas podría quererlo- Le reprendió Near, quien comía apresuradamente, como si no hubiera comido en varios días.

-No puedo creer que te guste esa cosa, y únicamente por dejarme ver esta patética imagen tuya te perdonaré hablarme de esa forma.- le respondió el mayor mirándole con una mezcla de asco, disfrute y pena.

-Por que dices cosas tan crueles?- le preguntó Near, dejando la cuchara por unos momentos apoyada en el borde de su plato. –Siempre te empeñas por hacerme sentir mal, acaso te divierte eso? Te entretiene decir cosas hirientes o lo haces solo por que me odias.

Mello se quedó pensativo por unos momentos, pensó que siempre tenia la costumbre de analizar cosas, situaciones. Algo común que cualquiera haría en la casa, pero nunca se le había ocurrido analizar su relación con el pequeño. Su apariencia pensante disturbó a Near un instante, sentía que pocas veces le había visto así, con la mirada clavada en un punto en el cual en realidad no veía y el cuerpo relajado.

//Me arrepiento de lo que dije pensó Near, acabando con su plato y jalando indiscretamente el de Mello hacia su lugar. Este último aun no salía del trance.

- Tengo muchas razones- musitó Mello peinando sus lacios cabellos hacia atrás en un deje de vergüenza, no miraba directamente a Near a los ojos.

-Me gustaría saber tus razones si es que las has pensado bien, no me importa si salieron de tu mente o tu corazón.- Le pidió entre sorbos al rubio, mirándole de hito en hito.

-No se de donde salieron, incluso siento no haberlas pensado como debería, pero te diré.

En primera, me molesta mucho que siempre seas el que me corrige, el que termina ganando. La gente te da más meritos a ti de lo que me dan a mí y eso me da coraje, me hace rabiar y en muchas ocasiones pienso en como seria todo si no estuvieras aquí…

-Eso se llama envidia- agregó Near inexpresivo, no podía saber si en ese momento se sentía feliz o indiferente.

-Aun no termino… y eso que acabas de hacer, lo odio. Sientes que sabes mas que los demás, a pesar de que aquí hay muchas personas que sabes tanto como tu. Solo por que eres uno de los favoritos has colocado tu inteligencia en otro nivel. Eres un egocéntrico sobre todas las cosas, no aceptas errores, no aceptas sugerencias ni alternativas que no hallan sido expuestas por ti.- Near solo seguía expectante, parecía que las palabras no causaban ningún efecto en el.

-No soporto ver el suelo lleno de piezas de rompecabezas, no soporto el sonido de los legos al unirse o separarse. Detesto cuando juegas con tu cabello haciéndole rizos con los dedos, como si no estuviera ya muy rizado, incluso he llegado a compararte con una oveja.- Mello respiró hondo, se sentía tan bien diciéndole todo eso, y se sentía mejor aun por que estaban solos y nadie podía decirle nada después, nadie podía molestarle por este "incidente que había ocurrido en el comedor".

-Quien pensaría que todo este tiempo me has estado observando.- Dejó escapar Near con una pequeña burlona sonrisa, de la cual colgaba un delgado hilo de caldo, cosa que no hizo mas que enfurecer al mayor.

-Eres un estúpido, eres frió e insensible, eres antisocial y distante con todos lo que o están en tu nivel. Y esa mirada tuya, esa que me das ahora es algo de lo menos soporto. Ese gesto que dice "Te he ganado" ese que dice "Nunca podrás superarme"…

-Entonces, si me odias?- le preguntó el pequeño con descaro, provocando a Mello que en un momento se puso de pie y se dirigió a el con los puños apretados y pasos majestuosos, pero ni eso logró cambiar el semblante de Near.

Mello tomó al otro de los cabellos, echando su rostro hacia atrás y lamiendo furioso ese corto camino de caldo, culminando en la comisura de su boca y separándolo de la misma forma, lastimando su cuero cabelludo sin ningún remordimiento.

-Asqueroso…- resopló el rubio dándose la media vuelta y dejando solo a Near en el comedor.

El pequeño genio se quedó silencioso, en su rostro podía atisbarse una suave sonrisa al igual que unos ojos relajados, había bajado la guardia.

-Mello, eres un idiota ¡- Gritó desde su asiento, ahora era una gran sonrisa la que sustituía a la pequeña. //Pero al menos se que no me odia//

No recibió respuesta, pero había alguien no muy lejos quien lo había escuchado y se había negado a responder. Hoy Mello le había ganado a Near silenciosamente.

//Y tu un estúpido//

((Inspirado en un doujinshi en donde a Near le gusta la comida fea que a Mello no le gusta.

Los frijoles fueron idea mía, estaba comiéndolos refritos con queso mientras escribía, así que pueden sentir el aroma de los frijoles caseros si rascan delicadamente la pantalla de su monitor))