¡¡Gomen!! siento la tardanza!! la uni apenas me deja respiro y e sufrido una parada en la inspiracion T.T q dificultad para poder hacer este cap.

primero, gracias a todos los q postearon rewiews me izo mucha ilu.

meikram, gracias por apsarte, y si, salgo en todos lados, te extraña XD? aun queda mucha historia para mi personajes

Mary chan, me alegr q te gustase el anterior. a ver si este esta a la altura.

kisame Hoshigaki, ya veras ya aun no se puede decir aunque se puede entrever quien sera ya se eslicara a lo largo del fic.

kat basted ¡Por favor, no me mates ! T.T no e podido terminarlo hasta ayer bien entrada la noche T.T no sabes lo q me a costao T.T espero q sea de tu agrado.

en fin sin mas dilacion el cap

PD: ninguno de los personajes son mios, sino de kishimoto-san .

dejen rewiews

Aldea oculta de Kohona. 16 d.a.k. (después de ataque de Kyubi).

Por una de las calles mas abarrotadas de la aldea, avanzaba un joven de 16, de pelo rubio alborotado, con las manos detrás de la cabeza. Su rostro, fruncido por una expresión de disgusto, tenía unas marcas en ambas mejillas, y tenia los ojos entrecerrados. Caminaba desgarbado, con claros síntomas de enfado. Vestía unos pantalones naranjas, con una chaqueta negra y naranja, y en la frente llevaba una bandana negra con el símbolo de la villa. Comenzó a refunfuñar.

-Maldita oba-chan, mira que mandarme una misión de rango D a mi al futuro Hokage, dattebayo-gruñía por lo bajo.- Tendría que estar entrenando para traer al baka de Sasuke de vuelta¡no cuidando de los perros de una señora, por muy bien que pague!

Torció por una callejuela cuando choco contra alguien, cayéndose al suelo.

-¡¡Ouch!!-se quejo-¿¡Se puede saber porque no miras por donde…!?-callo al ve con quien se había tropezado y que se hallaba frente a el.

Vestida con unos pantalones negros y un abrigo ligero negro y lavanda claro; con una red ninja que se asomaba por debajo del abrigo; un pelo negro azulado de gran longitud y de aspecto sedoso; con la bandana de Kohona colgándole del cuello, se encontraba en el suelo nada mas ni nada menos que la heredera de los Hyuga: Hyuga Hinata. Quejándose, mantenía los ojos cerrados de modo que no había visto al rubio. Alrededor de ella había varias bolsas con alimentos y productos de limpieza.

El rubio se levanto como por un resorte impulsado, acercándose rápidamente a la Hyuga, preocupado por haberla hecho daño.

-¡Hinata¿Estas bien?-pregunto preocupado el muchacho, con cara de circunstancias y con dos veces el volumen de una persona normal.

Hinata simplemente se quejo un poco y abrió los ojos para ver quien le estaba hablando.

Su reacción fue previsible: el muchacho la tenía agarrada y tenía su cara cerca de ella, por lo cual la cara de Hinata se torno de un rojo desconocido hasta la fecha, e intento balbucear algo.

-N…N…Naruto…kun-consiguió decir antes de desmayarse.

-¡¡Hinata¿¡Que te pasa¡¡¡Hinata!!!- grito 3 octavas mas alto el rubio.

De la nada surgió un puño que se estrello contra su cabeza, haciendo que soltara a Hinata y soltase un grito de dolor.

-¿¡Se puede saber que le has hecho a Hinata, Baka!?- pregunto furiosa una joven de cabellos cortos rosados, lanzándole una mirada asesina.

-Yo no he hecho nada, Sakura-chaaaan….-decía quejumbrosamente el muchacho, mientras se frotaba la cabeza.- Se desmayo sola, no la hice nada.

-Si, seguro- respondió enfurruñada la pelirosa- Anda, quítate de ahí, antes de que causes otro desastre.

-Sakura-chaaaaaaaaan….-volvió a decir el muchacho, lagrimeando deprimido.- Te juro por todos los Hokages que no le hice nada, solo choque con ella. Créeme, por Kami-sama- dijo con un puchero.

Sakura meneo la cabeza.

-Hai, hai, ahora calla y déjame ver si tiene algo.- dijo comenzando a comprobar si tenia algo, algo mas calmada. Tras un rato, satisfecha de que su amiga estuviese bien, empezó a golpear con suavidad la mejilla de Hinata, con la intención de que reaccionara. Esta se agito levemente, abriendo los ojos, y mirando a Sakura, confundida.

-¿S…S…Sakura…san?- pregunto, sin saber muy bien donde estaba.

-¿Estas bien?-pregunto Sakura con una sonrisa en los labios.

-Si… eso creo…- pregunto, aun aturdida.

-¡Hinata, me habías asustado'tebayyo!- grito de improviso el rubio acercándose.

Hinata, sobresaltada, pego un bote y se puso tremendamente ruborizada, descubriendo en el proceso varias tonalidades nuevas de rojo. Junto sus índices intentando no mirar al muchacho. Sakura, si bien no perdió su sonrisa, se le empezó a notar una vena en la frente.

-¿Te encuentras bien, Hinata?-pregunto preocupado el Kitsune.

-H…H…Hai,…Na…Naruto-kun-dijo la chica en un murmullo, sonrojándose mas, si cabe, que antes.

-Hinata¿de verdad estas bien? Parece que tienes fiebre- dijo Naruto, estirando la mano, haciendo que Hinata se estremeciera. Se le notaron mas venas a Sakura.

-NA-RU-TO-dijo Sakura en un tono peligroso, que hizo que Naruto se parase y se echase hacia atrás, asustado.

-A ver, Hinata¿Qué te ha hecho este animal?- dijo Sakura sin perder en ningún momento la sonrisa, ayudándola a levantarse.

-Etto…Na…Naruto-kun no… no me… ha hecho… nada-dijo tímidamente la muchacha.

-No te tienes que callar simplemente porque este dobe este delante.- replico tranquilamente Sakura, sin perder la sonrisa.

-Sakura-chaaaaaan…- dijo el kitsune deprimido.

-¡Calla, Naruto!- dijo la pelirosa lanzándole una mirada asesina.

-En…en serio…Sakura-san, no…no me ha hecho nada. Solo… solo hemos tro…tropezado y... y e debido de caer mal…- dijo la ojiplateada, aun ruborizada jugando con sus índices.

Sakura la miro, poco convencida. Al fin, se encogió de hombros y comenzó a recoger las bolsas para devolvérselas a Hinata.

-A…arigato Gozimasu- dijo tímidamente, hizo una rápida reverencia y se marcho rápidamente, mientras Naruto y Sakura la veían marcharse.

-Etto… ¿No es un poquito rara esta chica, Sakura-chan?- confundido con la actitud de la Hyuga.

-Eso parece. ¿Y tu no tenias nada que hacer?- le contesto Sakura en tono de reproche.

Naruto puso mala cara.

-No me lo recuerdes. Cuidar perros… ¡Baa-chan esta cada día mas loca¡Tengo que entrenar para traer al Baka de Sasuke de vuelta, no puedo estar haciendo esas tonterías!-dijo, antes de recibir un capón por parte de la pelirosada.

-¡Sabes que debes obedecer las ordenes de Hokage-sama¡Aunque no te guste!- le reprocho, enfadada.

-Hai, hai. Es solo…que me siento frustrado… cada vez queda menos para que ese bastardo ocupe su cuerpo… y sigo sin poder completar la técnica…-dijo tristemente, mirando sus propias manos.

Sakura miro a otro lado, también entristecida, recordando la desastrosa misión de rescate de Sasuke, y su impotencia al no poder hacerle nada.

En ese momento se oyó un ¡PLOF! y entre la nube de humo que surgió apareció un ninja con un chaleco verde, ropas azules oscuro, pelo gris-blanco y una bandana de la hoja tapándole el ojo izquierdo.

-¡Yoh! Naruto, vamos a entrenar.- dijo el peliplateado, leyendo tranquilamente un libro (Icha Icha Heaven Extra Deluxe version).

-Pero, Kakashi-sensei, Naruto tiene una misión…-empezó Sakura.

-Lo se, por eso le he pedido a Tsunade-sama que alguien sustituyese a Naruto y ha accedido. – dijo Kakashi, con una sonrisa tras su mascara.

Naruto brincaba feliz por la noticia.

-¡Gracias, Kakashi-sensei, voy al campo de entrenamiento ahora mismo¡¡Ja ne, Sakura-chan!!- dijo un alborozado Naruto, mientras se alejaba.

-Este Naruto…-dijo Sakura, con una sonrisa en los labios.

Kakashi se acerco a Sakura y le entrego una nota.

-De parte de Tsunade-sama.-dijo antes de desaparecer en una nueva nube de humo.

Sakura abrió la nota, intrigada. En cuanto la leyó, sus ojos se pusieron en blanco. El grito del nombre de su mentor se oyó a todo lo largo de la villa.

"Ya se ha enterado"- pensaba una divertida Tsunade.

Una sombra avanza lentamente, pausadamente, sin prisa, por el bosque. Una capa de tonos ocres, manchada por el polvo y el barro de los caminos le cubre todo el cuerpo, con una raída capucha de igual color que el resto de la capa que oculta sus facciones en la sombra. Su lento deambular por el bosque no perturbaba en nada a las criaturas que habitaban se hallaban en las inmediaciones. Parecía como si, de algún extraño modo, estuviese en sintonía con todo lo de su alrededor.

De repente, algo rompió la quietud del bosque. Se hizo un silencio más opresivo que antes, y una bandada de pájaros se alejo rápidamente de la zona, asustados por algo. La sombra se les quedo mirando, pensativa, como si se comunicara con ellos.

De pronto, se quedo rígido, como paralizado; bajo rápidamente la mirada y miro al este, aun tenso. Un quedo gruñido animal salio de su boca, lanzándose a continuación a toda velocidad a la carrera, saltando gracilmente entre los árboles.
-
-¡Asuma, detrás de ti!- grito Shikamaru.

Asuma giro, viendo venir el ataque de la gigantesca arma de Hidan, agachándose en el último instante. El arma impacto con un horrible sonido de desgarro de carne y rotura de huesos.

-Je, je, je, je…-empezó a reírse Hidan.

Asuma se quedo blanco, al darse cuenta de donde estaba este ultimo.

-¡¡¡Ja, ja, ja, ja,…!!!-reía demencialmente el hombre.

Había caído de nuevo en el símbolo.

-
"¡¡Mas rápido¡¡ Mas rápido, maldita sea!!" pensaba la sombra mientras saltaba de rama en rama a tal velocidad que solo parecía un borrón.

-
Asuma exhalo sangre, a causa del jutsu del monje sanguinario. Sabía lo que iba a ocurrir ahora.

Shikamaru echo a correr, en un desesperado intento de salvar a su maestro y amigo.

Hidan agarro su lanza puntiaguda.

-Finalmente, saborearas el dolor… que te matara.-dijo Hidan en tono sombrío con una mirada demencial.

Y, a continuación, se la clavo en el corazón.

-
"¡¡¡NO!!"-grito en la mente, antes de dar un enorme salto.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Asuma cayo como un tronco derribado.

El resto del equipo quedo anonadado por la perdida de su capitán.

-Ya he terminado aquí, Kazuzu.-dijo Hidan, recuperando su aspecto normal.

-Yo también terminare rápido- dijo este último.

Shikamaru se levanto, gritando furioso y lanzándose contra los enemigos, a la desesperada.

Y de repente, Kazuzu salio volando soltando a los compañeros de Shikamaru.

Una sombra se encontraba enfrente de ellos.

Y una mirada asesina taladraba de puro odio a ambos miembros de Akatsuki.

En ese instante, apareció el resto de del equipo de rescate, en el que se encontraban Yamakana Ino y Amikichi Chouji, con otros dos Chuunin.

Y entre ellos y el enemigo, una figura embozada.

-Sacad al capitán¡ahora!- dijo con una autoridad absoluta, con una voz melódica, pero dura.- De esto me encargo yo.

-Tienes muchos huevos para enfrentarte a nosotros, mocoso-dijo el embozado Kazuzu.

-¿¡Quien puñetas eres tu!?- pregunto un contrariado Hidan.

Una risa, como el frote de dos piedras, seca, desagradable, surgió de la garganta del embozado.

-¿¡Me llamas mocoso a mi!? No tienes idea de lo que hablas. Y sobre quien soy…-callo de repente, como si escuchase algo.

-¿No puedes esperar? Este lugar es muy apropiado…-dijo Hidan.

-Así que tu eres su jefe…-susurro heladamente el embozado.

Todo el mundo se quedo helado.

-¿Pu…puedes oírlo?-pregunto incrédulo Kazuzu.

-El jutsu que usáis para comunicaros lo diseñe yo.- dijo escuetamente el embozado.- Escúchame, maldito bastardo. Voy a darte una única y jodida oportunidad. Si se te ocurre seguir haciendo el guilipollas, iré a por vosotros.-continuo. Se quito la capucha, dejando a la vista un rostro joven, de unos 22 años de edad. Su pelo de color castaño oscuro, era algo corto y revuelto, lo que le hacia parecer mas joven aun. Sus ojos, en ese momento, sus ojos se parecían a unas esmeraldas veteadas de oro, cambiando constantemente. Una gigantesca cicatriz le recorría desde la frente por el ojo izquierdo hasta a mandíbula izquierda.

"¿¿Un jutsu óptico??" pensó Shikamaru, sorprendido.

-Mírame bien. No olvides mi cara. Te doy dos días. Si no abjuras de tus planes, tendrás graves problemas. Iré a por ti. Y de mi SI que no vas a poder huir. Estas avisado.

Hubo un silencio sepulcral.

-¡Vosotros dos!- Kazuzu y Hidan se tensaron.- Largo de aquí antes de que me arrepienta de dejaros marchar. La próxima vez, os matare. A los dos.

Ambos desaparecieron.

El muchacho se giro lentamente mirando el cadáver del capitán Asuma.

-Lo siento. No pude llegar antes.

El resto de los chuunin se pusieron en guardia.

-¿Quién demonios eres¡Identifícate!- pregunto uno de ellos.

Lentamente saco una badana de dentro de la capa y se la enseño a los ninjas.

Se quedaron anonadados.

En su mano tenia una badana negra con el símbolo de Kohona.

-Soy Wenmarc Thadeus. Y soy un ninja de Kohona.