Ya habían llegado a la casa de Capricornio, y la lluvia aún seguía cayendo sobre ellos. Cuando entraron, Shion levanto la mirada observando detalladamente el templo. La casa de Capricornio era una de las pocas que ya se habían reconstruido por completo, sin embargo no había quedado igual a como estaba antes, puede que solo hubiera sido por unos cuantos detalles insignificantes, pero para el nuevo patriarca imposible ignorarlo, esos pequeños detalles le recordaban que aunque él quisiera reconstruir nuevamente el santuario, no volvería a ser el mismo.
No tardaron en atravesar la casa, volviendo de nuevo al exterior y volviendo a empaparse bajo la lluvia.
—Patriarca Shion, ¿está bien?—le pregunto el dorado—desde hace un rato que tiene esa mueca en su rostro—
—estoy bien Teneo—respondió Shion—estaba pensando solamente, no es nada, así que no te preocupes—
El caballero de tauro no estaba demasiado convencido con la respuesta del otro, pero decidió no insistir.
—Tal vez tengamos pocos caballeros, y aun nos falte reconstruir la mitad de santuario—dijo Teneo mirando hacia el cielo—pero pienso que no podríamos estar mejor, es decir, cada día avanzamos aunque sea solo un poco y sé que pronto llegaremos a recuperar el santuario a como era antes, cuándo la señorita Athena, Tenma, el señor Aldebarán y todos nuestros compañeros estaban con nosotros—
Shion esbozo una leve sonrisa al oír al caballero. Claro, esa era una de las razones por las cuales debía seguir adelante.
En ese instante, el lemuriano sintió como comenzaba a sentirse un leve cosmos desde la sala del patriarca. Miro a Teneo, quien también pareció haberlo notado. Se suponía que nadie debería estar ahí en ese momento. Una luz apareció desde la sala del patriarca haciendo difícil dirigir la vista hacia ahí. Cuando Shion logro ajustar su vista nuevamente lo que vio fue la armadura dorada de escorpio alejándose rápidamente por el cielo, seguida por otras dos que no pudo lograr a distinguir.
"Shion, ¿estás ahí?, ¿puedes oírme?" La voz de Dohko comenzó a hablar dentro de la cabeza del nuevo patriarca, aumentando sus nervios. No era como que no le alegrara oír nuevamente a Dohko, pero ambos habían acordado en volver a hablarse solo si era estrictamente necesario. "¿Cómo están las cosas en el santuario?"
—Puedo oírte Dohko—respondió Shion de vuelta mientras él y Teneo corrían hacia la sala del patriarca—estamos bien, solo que está pasando algo extraño en la sala del patriarca—
"¿Qué es lo que paso? ¿Es alguno de los espectros de Hades?" pregunto un tanto alarmado el caballero de libra
—No creo que se trate de eso, es algo diferente—respondió Shion llegando a la cámara del patriarca. No sentía ninguna presencia ahí dentro, pero se mantuvo alerta y se dirigió al pequeño cuarto que se encontraba detrás del trono.
A excepción de la armadura de libra, aries y tauro, el resto de las armaduras doradas se encontraban resguardadas ahí dentro en espera de un nuevo portador, pero ahora que veía nuevamente la habitación había menos armaduras de las que debería.
"entonces, ¿Qué es lo que ocurre?" volvió a preguntar Dohko al no haber obtenido una respuesta clara de lo que ocurría. Shion tomo aire antes de responder.
—Las armaduras doradas de escorpio, leo y acuario no están—dijo tratando de sonar lo más firme que pudo.
"Así que es cierto…"dijo Dohko dejando a Shion confundido.
—¿a qué te refieres?—pregunto el patriarca
"veras, no hace mucho sentí el cosmos de cinco de nuestros antiguos compañeros dorados" comenzó a explicar el caballero de libra "al inicio, creí que eso era imposible, pero ahora que dices lo que paso, no hay duda en eso"
—Entonces, ¿los caballeros dorados están vivos?—pregunto Shion con una voz apenas audible, sin embargo, tanto el caballero de tauro como el de libra pudieron escucharlo claramente. Teneo se ilusiono apenas oyó esas palabras.
"eso parece, aunque solo puedo sentir cinco de ellos, estoy un lejos como para saber con exactitud quienes son, pero lo sabremos una vez que regresen al santuario" volvió a decir Dohko "sabes, no es como que no me alegre de que nuestros compañeros estén vivos de nuevo, pero no es algo normal, recuerda que en la guerra pasada Hades revivió a varios caballeros y los puso en nuestra contra"
Shion no pudo evitar aquella vez cuando los santos de plata entraron en la cámara del patriarca y después intentaron tomar la vida de Athena, y solo después de que él y Dohko interceptaran el ataque se dieron cuenta de que Hades era quien estaba manipulando las almas de los plateados.
"solo ten cuidado, tal vez no sea obra de Hades esta vez, pero no creo que hubieran regresado a la vida sin motivo alguno"
…..
— ¿y ahora qué?—pregunto Kardia al haber hecho lo que Dégel le pidió, pues le parecía un tanto absurdo que le pidiera hacer algo que les resultaba bastante común siendo santos dorados—es igual que siempre—
Dégel observo su armadura que estaba justo a lado de la armadura de Kardia.
—Esto confirma que aún tenemos nuestro cosmo—dijo Dégel llevándose una mano al mentón. Kardia casi se da una palmada en la cara al oír a su compañero decir eso.
— ¡Por supuesto que sí! Eso pudimos haberlo sabido incluso sin tener que llamar nuestra armadura—dijo el peli azul un tanto exasperado.
—sí, pero si aún podemos invocar nuestras armaduras, eso quiere decir que hemos renacido gracias a Athena, seguimos siendo sus caballeros aun después de haber muerto—comenzó a explicar Dégel mientras contemplaba el color dorado de las armaduras—pero si ha recurrido a tener que revivirnos, eso significa que es una situación grave, tal vez igual de peligrosa que la guerra santa contra Hades—
—así que eso significa, que habrán oponentes incluso más fuertes que los espectros de hades, ¿cierto?—pregunto Kardia con cierta emoción en su voz.
—Eso temo—respondió Dégel volteando a ver a su compañero.
—Entonces parece que ser revivido también tiene su lado bueno—dijo Kardia colgándose la caja de su armadura en la espalda. —Aún me faltaban cosas por experimentar, y no pienso desaprovechar esta nueva oportunidad—
Dégel sonrió levemente, a pesar de que habían muerto una vez, Kardia seguía siendo igual que siempre.
…..
Abrió los ojos sintiendo calidez a lado de él. Sentía el pasto debajo de él picando suavemente su piel, su mirada estaba dirigida hacia el cielo que en este momento se encontraba nublado, pero se alegraba de verlo así no pintado de ángeles por causa de Hades.
—Estoy vivo otra vez— murmuro para sí mismo—no lo entiendo—
Se sentó en el pasto, y fue en ese momento que pudo reconocer por completo el lugar en donde estaba. Por un momento es como si hubiera regresado a esos días en los que aún no conocía el santuario.
—No importa lo que suceda, siempre estarás conmigo, ¿no es así?—sonrió al ver el león dorado a su lado. Lo había aprendido en su última pelea, a pesar de que había estado buscando a su padre todo ese tiempo, nunca se había ido de su lado, él siempre había estado observándolo.
Abrazo la armadura para después ver la cruz de madera que se encontraba clavada en el suelo que estaba detrás del león dorado.
—Aquí fue donde empezó todo—dijo recordando las veces en que lloro aquí por la muerte de su padre, y como Sísifo lo había encontrado para llevarlo a entrenar al santuario—¿eso significa que tengo que regresar al santuario?, bueno después de todo soy un caballero de Athena, es mi deber—sonrió.
Regulus se levantó y sacudió la poca tierra que se había quedado pegada en su ropa.
—Bien es hora de regresar—dijo regresando su armadura en la caja de pandora y colgándola en su espalda.
…..
—Es tal y como lo había dicho—informo Sorrento a la persona que estaba frente a el—el cosmos de nuestro señor Poseidón se encuentra dentro de Serafina, pero ella no es su reencarnación como tal, estoy seguro de que su alma es completamente humana—
—Dentro de ella no está el alma de Poseidón—repitió el otro meditando las palabras de Sorrento—era de esperarse, no se suponía que ella fuera la reencarnación de Poseidón, y si tiene el cosmos de Poseidón es solo por el capricho del actual señor feudal de Bluegrad, Unity— Se levantó del asiento en el que estaba, caminando alrededor de la sala frente a la mirada de Sorrento. —Pero el alma de nuestro dios aun quedo sellada dentro de aquella vasija, el señor Poseidón no estará con nosotros hasta que se retire el sello—
—Entonces, ¿solo hay que retirar el sello?—pregunto Sorrento un tanto confundido. Si la solución era tan simple como quitar un sello, entonces, ¿Por qué no lo habían hecho aún?
—No es tan fácil como parece— le respondió el marino que hablaba con el —es un sello de Athena, solo puede romperlo ella o uno de sus caballeros, cosa que es prácticamente imposible—
Sorrento desvió la mirada hacia el suelo. Sabia mejor que nadie que entre ambos dioses había una gran rivalidad, pero el joven estaba seguro de que entre tantos dioses que peleaban por la tierra, las personas que vivían en ella solo estarían a salvo si Poseidón cuidaba de ellos.
—Tenemos que lograrlo—finalmente hablo Sorrento—tenemos que liberar a el señor Poseidón—
—y así será, solo es cuestión de tiempo, mandare a dos de nosotros hacia el santuario—dijo el otro marino—gracias por tu reporte Sorrento, puedes retirarte—
Sorrento asintió para dirigirse a la puerta, pero se detuvo al recordar algo importante.
—Disculpe—hablo el de cabellos lilas nuevamente—hasta que eso suceda ¿Qué pasara con la señorita Serafina?—
—Las ordenes son las mismas hasta nuevo aviso—dijo el otro—sigan cuidando de ella, y no dejen que salga del templo—
—De acuerdo—dijo Sorrento antes de salir.
…..
Habían pasado solo una hora desde que termino su combate y las armaduras salieron de la sala del patriarca, y ya todo el santuario sabía lo que había ocurrido. Los murmuros crecían en cada rincón del santuario alarmando a todos. Haruka se sentó debajo de un árbol justo a las afueras del santuario mientras revisaba una herida de su brazo izquierdo. No quería pensar que algo malo estaba pasando, pero que tres de las armaduras doradas se fueran repentinamente no era algo normal. Por lo menos la lluvia había parado, aunque eso significaba que tenían que reanudar las labores de reconstrucción en el santuario.
—Llevaba un rato buscándote Haruka—oyó mientras que alguien se sentaba a lado de él. Volteo para encontrarse con una chica de largo cabello castaño que portaba una armadura plateada y una máscara del mismo color—felicidades, nuevo caballero de cisne—
—Gracias Aika—sonrió Haruka—solo falta que me den mi armadura esta tarde y en la próxima misión que haya podre ir contigo y con Yuu—
La castaña esbozo una sonrisa que no pudo ser apreciada por el chico debido a la máscara que ella tenía puesta. Ambos, junto con Yuu, se habían vuelto muy buenos amigos desde que se conocieron cuando comenzaron en su entrenamiento. Incluso podía decir que los tres eran un gran equipo, al menos eso habían demostrado en sus entrenamientos juntos, y ahora que Haruka ya había ganado su armadura, podrían seguir siendo ese mismo gran equipo en sus misiones.
— ¿el patriarca aún no ha dicho nada sobre lo que paso hace rato con las armaduras doradas?— pregunto Haruka interrumpiendo sus pensamientos. Ella negó con la cabeza.
—No, pero el señor Teneo dice que no es nada de lo que debamos preocuparnos ahora— respondió Aika.
—Ya veo— musito Haruka con la mirada perdida. Fue en ese momento en el que Aika noto la herida en su brazo.
—Déjame ayudarte con eso— dijo acercando su mano a la herida de Haruka. Aika cerró los ojos y concentro su cosmo en su mano comenzando a elevarlo suavemente. Después de un par de segundos volvió a abrir los ojos y sonrió al ver que la herida ya no estaba ahí.
— ¿Sabes?, no importa cuántas veces te vea hacer eso, sigue sorprendiéndome— dijo Haruka con una leve sonrisa.
La castaña soltó una ligera risa por el comentario de su compañero cuando se comenzó a oír un ruido proveniente de uno de los arbustos cercanos. Los dos se pusieron en guarida, preparados para pelear en caso de que fuera necesario. Finalmente de uno de los arbustos salió un caballero, pero no parecía ser un caballero de Athena, el cosmos que emanaba ese sujeto era diferente. Su armadura azul se encontraba rota casi por completo y él estaba tan herido que apenas permanecía consciente.
Haruka recordó como su maestro le había hablado sobre los caballeros azules, y el rubio no tardo en reconocer a ese sujeto como uno de ellos. Él sujeto se desplomo en el suelo cuando se trató de acercar a ellos.
—Tenemos que ayudarlo Aika— dijo Haruka acercándose a él sujeto.
…..
Los pétalos rojos volaban sobre el jardín del templo de piscis, esparciendo el aroma por el lugar y llenando los pulmones del caballero que acababa de llegar. Dejo la caja de pandora que contenía su armadura en el suelo y se adentró en el jardín. Volteo a su alrededor asegurándose de que nadie lo hubiera seguido hasta ahí.
—Por fin solo— dijo para sí mismo con una sonrisa—hora de entrenar—
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Hasta aquí llega este capitulo, espero les guste. Pienso que estos primeros capítulos no tienen mucha acción, pero son importantes para explicar el comienzo de la historia, aun así les prometo mas acción en los siguientes capítulos. Los personajes de Aika, Haruka y Yuu, son producto de mi imaginación, es decir, no han aparecido en el manga ni en el anime de lost canvas.
Al igual que la mayoría de los caballeros dorados de lost canvas quienes comparten las mismas características físicas que los caballeros dorados de la serie original (hasta donde yo se Shiori los había hecho así para que los fans se acostumbraran mas rápido a los personajes de lost canvas), el caballero de cisne de este fic, Haruka, tendría una apariencia similar a nuestro original caballero de cisne Hyoga, sin embargo la actitud sera bastante diferente.
dejen sus comentarios, opiniones y dudas en los reviews, me gusta saber que es lo que piensan de la historia y son de mucha ayuda para mejorar.
gracias por leer :3
