Capítulo 2: Reino.

Nuestra historia comienza en un planeta verde llamado Namek, en el que hubo un gran cataclismo que dejo con vida a dos namekianos. Uno que fue mandado a la Tierra por su padre Kattatsu, y otro joven que tenía grandes poderes mágicos. Este namekiano repobló su planeta y creo unos artilugios llamados bolas de dragón. Estas esferas tienen la capacidad de conceder cualquier deseo. Esto llamó la atención de un viejo Kaioh Shin y el líder de una Orden que buscaba la armonía del Universo.

-Quiero que sepas, venerable líder de los namekianos-Dijo el Kaioh Shin.-que el uso exagerado de estas esferas puede traer caos y destrucción al Universo

-Usarlas con sabiduría debéis.-Dijo el Maestro de los Jedi, Yoda.-Ya que una alteración en la Fuerza de ellas recibo.

-Esta bien, señor Yoda y venerable Kaioh Shin.-Dijo el Saichoro.-No las usaremos salvo en casos de emergencia. Tenéis mi palabra.

Pero lo que no sabían era que, en la Tierra, el namekiano superviviente fue nombrado nuevo Kamisama, y creó unas esferas que veía en sueños y de las que tenía un vago recuerdo.

-Señor Popo.-Dijo Kamisama.- Voy a enviar estas esferas a la Tierra como una forma de disculparme por haber enviado allí a mi parte malvada, la cual espera el momento adecuado para atacar la Tierra. Sólo espero que las usen con sabiduría.-Entonces Kamisama hizo un hechizo que mandó a las esferas por todo el planeta.

Pronto llegaría el día en que serían activadas por un hombre sabio y de corazón puro.

Hace 500 años, la Tierra fue saqueada por el gran gigante Oars. Kamisama pensó que alguien las usaría para reparar todo el daño o sellar al demonio. Pero no fue necesario, el mismo Oars acabó con su propia amenaza al bañarse en un lago de agua helada.

Hace 400 años, en un reino cuyo nombre ha sido olvidado, un hombre que vivía en la miseria encontró en medio de escombros y basura un libro viejo y destrozado. En el se hablaba de la leyenda de unas esferas creadas por Kamisama y que éste regaló a la humanidad. Estas bolas tenían el don de conceder cualquier deseo. Podían resucitar gente, podían dar riquezas, podían pedir cualquier cosa. Este hombre tomó la decisión de ir en su búsqueda y realizar el sueño de su vida: ser un monarca pacífico y bondadoso con su pueblo. La búsqueda de las bolas de dragón le llevó varios meses. Tuvo que recorrer tierra y mar. Pero llegó el día en que por fin las encontró. En sus ojos se podía ver felicidad. Felicidad por que su esfuerzo tuvo frutos. Felicidad porque su sueño se haría realidad enseguida. Entonces de su bolsa sacó ese libro viejo y leyó las palabras para invocar al dragón.

-¡Sal Dragón Sagrado y concédeme mi deseo!-Dijo el hombre.

Entonces el cielo se tornó negro, las esferas comenzaron a radiar y de estas, un haz de luz se elevaba hacía el cielo. Esta luz se convirtió en un dragón imponente.

-Dime cual es tu deseo. Yo, el dragón Shenron te lo concederé fácilmente.

-Deseo ser el rey de todo el mundo. Rey de reyes. Que todos me adoren. Toda mi vida y que mis descendientes gobiernen sin problemas. Quiero ser un rey bueno y ejemplar para su pueblo.

-Es un deseo fácil. Concedido. Y ahora me voy.-El dragón desapareció y las esferas salieron volando, dividiéndose a lo largo y ancho del mundo. El Sol volvió a brillar en el cielo, y cuando el joven se giró, vio que había un gran palacio detrás de él, con sus siervos, y un pueblo que le aclamaba y adoraba. El nuevo monarca decidió llamar a esa ciudad Mariejois.

Un año después, 20 naciones del mundo, entre ellas Alabasta y Dressrosa, atacaron a un Reino Antiguo cuyo nombre quedó borrado de la historia. El rey del mundo, enfadado, se reunió con los monarcas de esas naciones para pedirles explicaciones.

-¿Por qué habéis atacado este reino? ¿Qué motivos teníais?-Dijo el Rey. El monarca de Dressrosa, de la familia Donquixote, se levantó y le dio una explicación.

-La razón es obvia, gran rey.-Dijo Donquixote.-Ese reino planeaba destronarle, y nosotros no podíamos dejar que le pasara algo a usted.-Donquixote se sentó en su asiento. El rey, engatusado por el carisma que caracteriza a la familia Donquixote, le creyó y dejo de darle importancia al asunto.-"Fufufufufu, ha picado"-Pensaba Donquixote mientras una siniestra sonrisa se dibujaba en su cara y en la de sus compañeros reyes. Menos en la de Nefertari, que dudaba que ese Reino fuera una amenaza.

-Y ahora, respondiendo a vuestra proposición de crear una organización mundial con el propósito de que reinos hostiles como el recién derrotado sean una amenaza, la acepto gustosamente. Y acepto gustosamente ser líder de dicha organización. Caballeros, el Gobierno Mundial ya es oficial..Dicho eso los 20 reyes aplaudieron.-Además, me gustaría pediros que vuestras familia vengan a vivir aquí.

Todos los reyes aceptaron menos la familia Nefertari.

-Lo siento mucho.-Dijo Nefertari.-Pero no puedo abandonar a mi gente de Alabasta.

Y así, las familias reales, salvo la Nefertari fueron a vivir a Mariejois. Pero antes, dejaron familias reales sustitutas como gobernantes de sus naciones. En el caso de Dressrosa, Donquixote dejó al primer miembro de la familai Riku como nuevo rey del país. Con el paso del tiempo, los descendientes de estas familias que fueron a vivir a Mariejois serian conocidos como Dragones Celestiales.

Cien años después de la fundación del Gobierno Mundial, un rey demonio que respondía al nombre de Piccolo, la parte malvada de Kamisama, por fin movió ficha y atacó la Tierra con su ejército de demonios. Cuando se disponía a atacar Mariejois, el maestro de artes marciales, Mutaito y sus dos discípulos, derrotaron al ejercito demoníaco y sellaron al rey demonio. Mutaito falleció en la batalla. Días después, gente asegura haber visto un demonio de piel naranja y ropas azules volar por el cielo. Pero como no volvió a ser visto más, pensaron que era una mentira de algún gracioso que quiso asustar a la gente que aún tenía en mente el horror de Piccolo.

La Familia Real Mundial no tuvo más problemas graves hasta el estallido de las Guerras Mundiales. El padre del actual Rey del Mundo, considerándose culpable de no haber podido detener tales conflictos, abdicó en su hijo. Su hijo y actual Rey del Mundo poco problemas tuvo al principio de su reinado como la aparición de metahumanos y el Ejército de la Red Ribbon, pero eran mantenidos a raya por la aparición de superhéroes. Pero sus mayores problemas fueron el regreso de Piccolo, solucionado por un niño anónimo, y la amenaza del Bio-Androide Cell, derrotado por Mr Satan. Tras ver la magnitud de estas amenazas, el Rey autorizó la formación de grupos como los Vengadores, La Liga de la Justicia y la Justice Power Society of Avengers, los cuales resuelven las amenazas que se presentan, como Starro, Loki o los Radam.

Continuará...