Hola a todas, esta vez no me demoré en nada en subir el siguiente capítulo, en los siguientes me demoraré un poco más, pero prometo actualizar pronto :)

Ahora...¡A leer!

:D


El inicio de algo nuevo

[Bulma]

Me levanté temprano por la mañana, era extraño para mí pero no podía sacar de mi mente a Vegeta, había soñado con él casi toda la noche y eso no me dejó dormir. Aún así sentí que había descansado bien. Vi a Yamcha tras mi hombro y me di cuenta que seguía durmiendo plácidamente en mi cama, vi su rostro tan singular con aquellas cicatrices extrañas que hacían verlo atractivo, pero ya nada me causaba al verlo. Solía sonreír al ver su rostro, se que antes hubiera estado feliz de tenerlo en mi cama toda la noche pero no sentía nada, creo que al fin sus estupideces y errores han causado en mi lo que tanto negaba, me había esforzado tanto en arreglar lo que teníamos que siempre reprimía aquellos sentimientos que me hacían dejar de amarlo. Quería darle una oportunidad constantemente pero ya no puedo hacer nada. Mis pensamientos, actitudes y cambios eran solo para una persona y ese ya no era él.

Entré al baño para darme una ducha, al salir vi el reloj que marcaba las 6:30 am. Me sequé el cabello con la toalla y me vestí. Elegí una polera strapless color rosa que me llegaba hasta las caderas y unos jeans pescadores cortos y ajustados de color negro. Me pinté los labios de rosa pálido y mire mi cabello por última vez y decidí hacerme un afro.

Al pasar media hora más mi cabello estaba listo y lo adorné con un cintillo blanco con puntos rosas. Me puse unas sandalias negras y salí de la habitación para dirigirme hacía la de Vegeta, dudé un poco pero tenía listo mi pretexto. Entre con nerviosismo y lo vi, su rostro tenía una leve sonrisa en sus labios, al parecer había dormido bien. Debe haber sido por el logro que consiguió al convertirse en súper saiyajin.

Me senté en la silla para estar a su lado y lo contemple por un rato. Pronto me di cuenta que su sonrisa había desaparecido, al parecer estaba despierto.


- ¿Qué quieres ahora? - su voz era suave pero a la vez grave. El príncipe tenía los ojos cerrados esperando la respuesta de la mujer.

- Vine a ver como seguías.

- Ya te dije que no necesito que me cuides - protestó él intentando levantarse de la cama. Bulma presionó su pecho para retenerlo. Vegeta miró la mano de la mujer para luego dirigirse a ella - ¡No soy un débil humano!

- No, eres un terco enano saiyajin - lo reprimió ella quitando la venda de la cabeza del mercenario. Este fruncía el ceño mientras la miraba con irritación.

- Guárdate tus cuidados para la basura de tu novio - soltó molesto mirando hacia otro lado - Yo no necesito ayuda.

- No seas celoso Vegeta - comentó ella sonriendo.

- ¡Bha! - protestó.

- ….ahora hay alguien más que me interesa - cambió su tono de voz a uno más misterioso. Bulma se dio cuenta que el saiyajin la observaba intrigado - ¿Quieres saber quién es?

- ¡Hmp!

- Sabes…quería saber si… - aclaró su garganta - …si…

- Habla de una buena vez ¿quieres? - su voz fue suave a pesar de aquel tono de voz demandante.

- ¿Te importaría convertirte en súper saiyajin de nuevo? - ella lo miro tiernamente, este levantó su ceja extrañado, luego mostró una leve sonrisa de lado. Pronto el fulgor amarillo emanó en la habitación de un color incandescente. La transformación era digna de verse una vez más. Bulma quedó encantada al ver que accedió a su petición, esta estiró su mano para tocarlo pero el guerrero hizo un movimiento brusco para distanciarse - Si te toco pero no deseas lastimarme no me dañará, ¿verdad? - el no respondió, prestando atención a los movimientos que hacía la humana, esta hundió su mano en los cabellos dorados del mercenario - Se siente extraño - afirmó mientras seguía acariciando con la yema de sus dedos el cabello sedoso del príncipe.

- No soy una mascota - refunfuñó algo molesto al sentir las caricias de la mujer que lo trataba como si fuera un espécimen raro y no como un hombre - Se supone que un súper saiyajin debe despertar temor y admiración, no una contemplación tierna y ridícula. "Al parecer esta transformación no la estoy haciendo bien, ¿por qué no provoco nada en esta mujer?, debería temerme".

- No seas tonto Vegeta, luces igual de temerario, solo que a mí no me produces eso - "Está bien mentí, pero no te lo iba a decir para subir tu ego" - Aún así…me gustas moreno - Vegeta enrojeció por aquel comentario. Este tomó la muñeca de la mujer para alejarla de su cabello para volver a la normalidad y el fulgor que iluminaba la habitación desapareció.

Un silencio incomodo inundó el cuarto, ambos estaban mirándose profundamente, el príncipe bajaba la mirada hacia sus labios para luego volver a caer en sus ojos, Bulma comenzó a acercarse cada vez más hacia Vegeta y este imitó a la mujer aproximándose hacia ella con lentitud mirando de reojo sus labios levemente pintados.

- ¡Hola! - Goku apareció de la nada en frente de la cama de Vegeta, dejando a ambos asombrados y tomando distancia uno del otro de un golpe, provocando en Bulma un susto horrible que casi cae de la silla pero Vegeta fue rápido y la sujetó de una mano, para luego retirarla de inmediato al ver que la mujer se había estabilizado, Bulma se sonrojó un poco ante la presencia de Goku al ver tal escena.

- ¿¡Y tú qué demonios haces aquí Kakaroto!? - Bramó el saiyajin "estúpido!, justo cuando la humana iba a.. a...aaaaaarg!". Goku rió algo nervioso al ver lo furioso que estaba Vegeta al rechinar los dientes.

- Discúlpenme...ah...no pensé que...¿no interrumpo nada verdad? - sonrió mientras colocaba su mano izquierda detrás de su cabello sacudiéndoselo nervioso.

- ¿¡Qué!?, ¡por supuesto que no!...¡aichs! - exclamó Vegeta mirando hacia otro lado avergonzado con los brazos cruzados. Bulma se acercó hacia su amigo.

- Que sepas hacer la tele transportación no te da derecho a aparecerte así nada mas sin antes avisar y menos a estas horas de la mañana, ¡me asustaste! - Bulma puso una mano en su pecho para tranquilizar su corazón. Tomó la mano de Goku con cuidado guiándolo hacia la puerta - Ven espérame abajo, Vegeta no amaneció de buen humor hoy, y verte a ti no es una buena forma de calmarlo tampoco - rió

- Ya veo...- miró al saiyajin a través del hombro de su amiga - ¿Estas muy mal herido Vegeta?, si quieres puedo traerte unas semillas del ermitaño y ...

- ¡Lárgate! - levantó su cabeza hacia él dejando ver una vena en su frente. Bulma empezó a empujar a Goku para que bajara, el mal humor de Vegeta se incrementaba al tener cerca a su enemigo en potencia.

- Vaya, creo que aún tiene energías - Goku le sonreía a su amiga mientras que esta lo observaba molesta.

"Rayos Goku ¿por qué siempre eres tan inoportuno?, este era mi momento de estar a solas con él".

- ¿Y dime qué te trae por aquí? - preguntó Bulma bajando las escaleras con su amigo.

- Bueno pues yo...em, ¿tienes algo que comer, Bulma? la verdad muero de hambre - este rio simultáneamente, Bulma se afirmó de la baranda de la escalera para no caerse de la impresión. Lo que menos esperaba era que este le pidiera comida, para eso estaba Milk.

- Ay Goku, tu nunca cambias - exclamó de un suspiro - De acuerdo te hare algo pero no pidas mucho, también tengo que dejarle un poco a Vegeta.

- No te preocupes, estoy seguro de que Vegeta entenderá - sonrió. Goku se sentó en la silla del comedor con un tenedor en la mano izquierda y con un cuchillo en la derecha.

- Si claro, tu no lo conoces - admitió.

- ¿A no?, pues sí, creo que tienes razón, tú estás todo el día con él y es lógico que pasen el día juntos, conociéndose y... bueno pues ya sabes...cuando un hombre y una mujer están a solas...bueno...ciertas cosas suce...

- ¿Qué estas insinuando? - se dio vuelta lentamente para mirarlo a los ojos.

- Bueno ya sabes que...¡aaaaaay!, pero ¿por qué me estas mirando así? - la cara de Bulma se volvió roja como un tomate encogiéndose de hombros y tensando su cuerpo - No te pongas así, por favor...¡Bulma! - Goku juntó sus manos en son de disculpas y agachaba la cabeza.

- No vuelvas a decir estupideces ¿¡oíste!? - gritó desenfrenada - ¿¡Cómo puedes ser tan desconsiderado!?

- Lo lamento yo pensaba que...- "Vaya veo que las cosas no andan bien entre ellos dos, ¿será que debo interferir?, pero Piccolo me dijo claramente que no me entrometiera en los asuntos de otros, mmm pero no, Trunks debe nacer, ¡y mientras antes mejor!, sí, eso hare, pero ¿cómo?...piensa Goku piensa" - Vendré cada mañana a visitarte, después de todo tu siempre eres la que reclama que nunca te visito - "Así podre ver a estos dos más de cerca, hasta pueda que ayude a Vegeta con Bulma". Sonreía vigoroso, mientras que su amiga lo miraba de forma extraña.

- ¿¡Estás loco!?, ¡no tengo suficiente comida para alimentar a dos saiyajines!, ¿quién te crees que soy?

- ¿Qué?, pero si tu eres millonaria Bulma - se rascó la coronilla confundido.

- Si pero no la gastaré en comida solamente, una mujer como yo debe darse ciertos lujos - paso una mano por su cabello - …y eso no incluye la comida.

- Pero si estas con Vegeta tienes que gastar mucho en comida - lo dijo en voz baja para que su amiga no lo escuchara - Y si tienes un bebe con... - la mirada de Bulma acechó nuevamente a Goku quien saltó de miedo perdiendo el equilibrio en su silla al ver la cara de Bulma nuevamente enfurecida.

- ¡Deja de hablar tonterías Goku!

- ¡Ayy! lo siento está bien, está bien - se instaló de nuevo en su silla acercándola a la mesa mientras hacía señas con las manos para tranquilizar a Bulma. En unos minutos Goku sintió el ki de Vegeta aproximándose, este aclaró su garganta para tener una voz más varonil. - Bulma veo que con esa ropa te ves muy bien.

- ¿Ahh? - estaba aturdida, lo miró algo extrañada y un leve rubor se marcó en sus mejillas - Haces que me sonrojes Goku - admitió riendo.

Goku rió por aquella respuesta - Es lo que siempre me dice Milk cuando le digo lo mismo, al parecer ustedes las mujeres son muy predecibles - sonreía.

-¡Aish eres un idiota!, ¡Hmp! - Bulma se dio vuelta para colocar los platos de comida en la mesa cuando Goku acudió en ayudarla.

- Eso se ve pesado, no deberías de cargarlo ¿no crees? - "Estoy seguro de que si Vegeta me ve comportarme como un caballero lo hará también con Bulma" este sujetaba los platos mientras Bulma ponía resistencia. De pronto Bulma perdió el equilibrio tropezándose con sus pies, Goku de forma inmediata coloca los platos en la mesa y recogió a su amiga en el aire.

- Go-Goku - balbuceó al sentir los brazos de su amigo rodeándola.

- ¿Te encuentras bien? - le preguntó. Vegeta se detuvo en las escaleras para averiguar qué sucedía.

- Si... - Goku tomó su cintura con cuidado dejándola caer en su rodilla "Vaya espero que Vegeta no esté observando esto...¿eh?". Goku sintió el ki de Vegeta aumentar considerablemente.

"¿¡Qué significa esto!?, ¿¡qué rayos crees que haces ahora con la humana!?...¿será que aquel sujeto a quien se refería la mujer era Kakaroto?, ya veo...jamás tendré a la humana para mí solo, ¡ella no querría estar con alguien que es inferior en poder como yo!, tampoco le gustaría estar con un ser malvado y mercenario como yo...¡maldición!". El príncipe subió las escaleras enfurecido.

- ¿Quieres soltarme ya Goku?, esto es algo incomodo para mí... - Bulma lucía un leve rubor en sus mejillas al sentir las manos de su amigo en su cintura, era más alto que Vegeta y Yamcha y eso la hacía ponerse nerviosa.

- ¿Estás segura? - la miró a los ojos y esta asintió con la cabeza algo avergonzada - Bueno si eso es lo que quieres - Goku separó sus brazos soltando a la mujer y se puso derecho de inmediato mirando a Bulma inexpresivo al verla caer al suelo, esta se quejó mientras se sobaba su espalda - Tu quisiste que te soltara.

- ¡Idiota!, ¡pero no así!, vaya que eres necio - Bulma se levantó del suelo enojada y salió de la cocina para sentarse en el sillón, Goku por mientras se sentó en el comedor para comer lo que su amiga le había preparado "Vaya, pero esto no me llenara nada". Estaba decepcionado al ver solo cinco platos de comida mas una olla entera de arroz. "Al parecer tendré que ir donde Milk".

Habían pasado cuatro horas desde que estuvo Goku, Bulma aun seguía recostada en el sofá con los ojos cerrados.

Yamcha bajó las escaleras y buscó a su novia con la mirada hasta encontrarla, se acercó con seguridad besándola en su mejilla, esta despertó confusa.

- Veo que te levantaste temprano - se sentó a su lado.

- Oh, sí, no podía seguir durmiendo y me levanté - Bulma lo miro algo desganada, quería decirle acerca de lo que estaba sintiendo hacia él, no podía seguir engañándose más - Sabes...necesito habl...- Yamcha colocó un dedo en los labios de Bulma.

- No digas nada, iré a mi departamento a buscar ropa, te quiero lista a las 9:00 de la noche.

- Pero...está bien - "Eso me dará libertad de hablar con él a solas".

Eran las ocho de la noche y Bulma aún estaba indecisa en elegir un atuendo para salir con Yamcha. "No sé porque me demoro tanto en elegir un traje si solo saldré con él, y además mis sentimientos ya estaban claros, ¿o no?, cielos, estoy confundida".

Se colocó un vestido celeste que se amarraba al rededor de su cuello mas unos zapatos de tacón de color negro. Luego entró al baño para arreglarse, alisó su cabellera y pintó sus ojos y labios.

Al salir de su cuarto esperó con paciencia sentada en el sofá por la llegada de Yamcha. Ya eran más de las diez de la noche, esta prendía y apagaba la televisión repetidas veces, estaba aburrida, ya llevaba media hora esperando a que Yamcha tocara su puerta para que salieran pero nada pasaba.

Vegeta se encontraba en su habitación pensando en lo que vio esta mañana, no sabía qué hacer, al parecer competir por la humana con Kakaroto era demasiado para él, quería seguir entrenando para demostrarle a todos lo fuerte que era, pero su lesión en la cabeza aún no sanaba del todo. Bajó las escaleras en busca de jugo cuando vio a la mujer sentada en el sillón con un brazo apoyado en su rodilla y su mano sosteniendo su rostro con desgano. "Lucia despampanante, si que sabe lucir su cuerpo...¡humana engreída!, ¿le digo algo para que sepa que se ve hermosa ante mis ojos?...pero, ¿qué le digo...?"

- ¿Saldrás así de horrorosa a la calle mujer? - "Demonios, eso no era lo que quería decirle" - ¿Aún sigues aquí? - preguntó suavemente con algo de malicia. Bulma se puso de pie para enfrentarlo.

- ¿Claro que sigo aquí o acaso estas ciego? - respondió enojada, Yamcha la había hecho esperar demasiado.

- Yo no estoy ciego, veo muy bien lo horrorosa que eres - este se cruzó de brazos esperando una respuesta, quería discutir con ella un rato "al menos tendré un poco de diversión con ella", sonrió.

- No le veo la gracia, si ves tu rostro cada mañana nada debería horrorizarte tanto - objetó Bulma con un tono ruin - Un momento...¿alcanzas el espejo?...quizás por eso no logras ver tu feo rostro - Bulma rió a carcajadas mientras el saiyajin gruñía frunciendo el ceño.

- Yo no necesito verme en esos cristales como un ridículo, la apariencia de un buen guerrero es su poder - explicó - Además no veo el beneficio de mirarse tanto si sales pintada como un payaso cada vez que te pones en frente de tus espejos.

- ¿Realmente te parezco un payaso?, estoy segura que en tu planeta no había una mujer más hermosa que yo - Planteó la muchacha colocando sus manos en sus caderas.

- ¿Hermosa, tú? - se burló el saiyajin riéndose y mirando hacia otro lado - Que poca exigencia tienen los machos terrícolas.

- ¡Ja!, yo no lo veo así, las que son exigentes somos nosotras, por eso es que nadie te ha echado el ojo a ti, ¿quién sería capaz de mirar a alguien tan petulante como lo eres tú?

- ¡Arg, hablas idioteces!, yo no necesito que nadie me mire, soy un guerrero de clase alta y...

- Bla bla bla - Lo miró ella, haciendo gestos con una mano que se abría y se cerraba a la vez. Bulma le dio la espalda al guerrero dando por terminada la discusión pero este estaba enfurecido y la siguió para tomarla del brazo y darla vuelta. Ella estaba ahora frente a él - ¿Vas a golpearme? - le preguntó desafiándolo al ver a Vegeta con esa mirada amenazadora, este no le contestó y la soltó decepcionado ya que quería llegar más lejos.

- Yo no juego con gusanos - Admitió sonriendo con arrogancia, mirando sus ojos nuevamente a los de ella "a ver si con esto responde" pensó.

- ¡Óyeme!, yo no soy ningún gusano, tú eres el... el...

- ¿Qué? - insistió, dejando ver un brillo en sus ojos dando paso al frente y quedando a centímetros de la mujer. Ambos se miraron con rencor esperando el próximo movimiento del otro.

Vegeta empezó a caminar hacia ella, haciéndola retroceder. Bulma sentía que en cualquier momento podría tropezar con algo, dejando sus manos tras su espalda para tantear a ciegas hacia donde el príncipe quería llevarla. Vegeta consiguió acorralarla y alzó su brazo derecho cerca del cuello de la mujer apoyándolo contra la muralla mientras que con el brazo izquierdo lo coloco cerca de su cintura para impedir que esta escapara.

"Está nerviosa, puedo sentirlo"

Bulma abrió su boca al ver al saiyajin tan cerca de ella, entro en pánico y se zafó de él levantando uno de sus brazos para escabullirse a la cocina, el saiyajin percibió sus movimientos y la alcanzó en el comedor tratando nuevamente de acorralarla llevándola hacia la mesa para colocar sus brazos junto a sus caderas.

- ¿Qué te sucede mujer?, ¿acaso te has quedado sin palabras? - alardeó desafiándola.

- ¡Quítate de encima simio idiota! - contestó fieramente.

- ¿Cómo me has llamado, insolente? - chilló fuertemente, la chica enmudeció al escucharlo tan molesto.

"¿Me habré pasado de la línea esta vez?". Tenía miedo, veía como Vegeta se acercaba a ella enjaulándola completamente.

- Repite lo dicho si te atreves - su tono de voz cambió al dirigirse al oído de la mujer, esta vez era suave, el príncipe la miraba con deseo, acercándose al rostro de la muchacha con lentitud. Vegeta miraba su boca fijamente observando sus facciones con detención para luego subir la mirada y clavarla en sus ojos azules. Bulma cerró sus ojos pensando que si tal vez lo hacía, al abrirlos el ya no estaría ahí, pero no, el saiyajin seguía avanzando a sus labios sin dejar de verla.

"No puedo resistirme, quiero que lo haga, ¡pero ya!..." pensaba Bulma que se dejo llevar por él. Su cuerpo se sensibilizo al sentir las yemas de los dedos del saiyajin rozar sus brazos. Sus piernas que estaban juntas estaban siendo separadas por la pierna derecha de aquel mercenario, subiendo lentamente el vestido hacia arriba. La respiración de la mujer se aceleró con rapidez.

Pero en ese mismo instante sonó el timbre de la puerta de la casa, ambos se miraron asombrados, Bulma, sin dejar de verlo a los ojos, pasó por debajo del brazo del príncipe que aún seguía sin moverse, cambiando de expresión fácilmente a un enfado repentino, concentrándose en los pasos de la mujer que se dirigía a la puerta. De pronto Vegeta ladeó su cabeza hacia esta al detectar aquel ki que tanto odiaba. Bulma lo miró por un segundo antes de cerrar la entrada de la casa e irse con Yamcha.

Vegeta observó la mesa quien iba a ser testigo de la escena entre él y la mujer, deseaba lanzarla hacia arriba con vigor y quebrar todo a su paso, pero decidió calmarse y se conformó con apretar sus puños con fuerza hasta hacerlos sangrar. "¿¡Cómo es posible que aún siga estando con esa sabandija inservible!?...estuve tan cerca…tan cerca de su piel, de su aroma, de sus labios que casi podía tocarlos...¿¡cómo es posible que pueda fijarse en tal basura humana!?". Pensaba enardecido relajando de apoco sus tensos músculos y extremidades, bajó la mirada para ver sus puños que estaban llenos de sangre y al verlos este sonrió de lado "al menos tendré una curación de ella si esta noche me visita".

Bulma se encontraba caminando muy cerca de la corporación mientras Vegeta estaba en el balcón atento a cualquier movimiento, quería terminar lo que había empezado. "Al parecer estoy siendo demasiado blando con la humana, debería asustarla un poco para que sepa quién manda". El príncipe miró las estrellas sin fin alguno cuando algo lo perturbó, el ki de aquella sabandija se sentía cerca, este se mantuvo alerta.

- ¿Te divertiste? - le preguntó a Yamcha - Porque yo sí, de hecho me alegraste el día un poco "Mmm ¿no será que estaba alegre porque un saiyajin me deseaba y quería acostarse conmigo?, no confundas las cosas Bulma" - Bueno algo así - corregí.

- Si - es todo lo que recibió, pronto Yamcha se detuvo y observó algo a la distancia - ¿Espera aquí quieres?

- ¿Qué pasa?, ¿ocurre algo malo?

- No, solo espera aquí ¿sí? - partió en trote doblando una calle que conducía hacia unos matorrales.

"Qué raro, hace un momento estaba segura de mi decisión con respecto a mis sentimientos hacia Yamcha, estas salidas con él me confunden, es tan grato sentirlo cerca cuando salimos que me hace querer estar con él, pero...lo que pasó con Vegeta me perturba, me sentí deseada y fuera de sí, ese hombre me descoloca y me hace perder la noción del tiempo, hace que mi cuerpo ya no me pertenezca, me domina con tal facilidad que soy como la mantequilla derritiéndose en pan caliente. Esto es difícil, pero pensándolo bien, nunca me sentí así estando con Yamcha...ahh…¿qué debo hacer? ".

Los minutos pasaban y Bulma salió de sus pensamientos y decidió seguir la dirección que Yamcha había tomado. Al acercarse, escuchó risas de una mujer que provenían de los matorrales, el rostro de Bulma palideció, pero se armó de valor y continuó caminando, las piernas no le respondían pero aún así siguió el paso. Pronto vio una cabellera negra, era de un hombre, ni más ni menos que de Yamcha abrazando a una chica de pelo rubio, su boca estaba pegada a la de la mujer, sus manos recorrían la espalda de la muchacha que al parecer era más joven que ella. Bulma abrió su boca ahogando un grito en la garganta al ver tal escena, jamás había visto así a su novio, ni siquiera quería imaginárselo con otra chica de esa forma.

- Vaya que si te demoraste, me tenias como una tonta esperándote en el restorán, desde que te fuiste te empecé a extrañar - Decía la mujer quien acariciaba el cabello del hombre.

- Lo sé, lo siento dulzura, pero tenía un compromiso antes y pues bueno, eso puede esperar por ahora, así que aprovéchame que solo me quedan solo cinco minutos a tu lado - Le guiñó el ojo.

"¿Qué?, ¿habrá sido por eso que se demoró tanto en ir a buscarme?, ¡pero qué tonta fui!, esto es lo peor que me has hecho estúpido, ¡yo pensando en que ibas a cambiar y me engañas de esa forma!".

Bulma tragó saliva y enderezó su cuerpo, secó sus lagrimas y buscó algo con que defenderse para luego aventarle una piedra a Yamcha en la cabeza. El grito de la mujer fue ensordecedor, Yamcha se dio vuelta con una lagrima en su ojo por el golpe, sus ojos se abrieron de par en par al ver que era Bulma quine lo había golpeado.

- ¿Quién te crees que soy?, ¡eres un idiota ¿lo sabes?!, ¡acaso pensabas que no me enteraría de esto imbécil!, de ahora en adelante date por muerto para mi ¿¡oíste!?, ¡no quiero verte nunca más! - empezó a darle puñetazos en su pecho mientras que la mujer de cabello rubio miro a Yamcha con odio y se largo indignada.

- ¡Bulma tranquilízate!

- ¡No!, ¡ya basta!, eres un desconsiderado, no quiero verte jamás, terminamos ¿oíste bien? - se dio la vuelta con lagrimas en sus ojos, cruzó la calle sin mirar y siguió avanzando hasta su casa, estaba tan devastada que sus sentidos se apagaron, no escuchaba nada a su alrededor, solo podía escuchar las risas de la mujer y las palabras de Yamcha rebotando en su cabeza. Solo sentía el crudo frio recorrer sus brazos.

Vegeta se elevó para ver mejor, pronto vio a la humana caminar sola hacia la casa, se extrañó al percibir a la sabandija que caminaba en dirección opuesta "¿qué habrá pasado?, será mejor que me vaya a dormir, al menos sé con certeza que la humana llegara sana y salva", se dirigió hacia su cuarto para darse una ducha antes de irse a dormir.

Bulma tanteó en su bolso buscando las llaves de su puerta, de pronto el cielo se volvió de un color gris, el viento remecía los árboles con gran intensidad. En el cielo aparecían grandes nubes anunciando que una tormenta se avecinaba.

Al entrar vio todo oscuro, sus ojos aún estaban empapados en lagrimas que le impedían ver por donde se dirigía, pero conocía el lugar de memoria. Abrió la nevera con fuerza para refrescarse pero torpemente se pegó con ella en su cabeza "Debí haber encendido la luz", el golpe provocó una hinchazón en su frente, sacó una cajita de jugo de naranja y subió las escaleras sin ánimos para dirigirse a su cuarto. Se sentó en la cama y empezó a sollozar al recordar nuevamente la escena que había visto.

Vegeta yacía en su cama luego de haberse dado una ducha, no conseguía el sueño al escuchar los llantos de la mujer que provenían de la habitación contigua, este pegó una mirada en el techo tratando de descifrar qué le podía haber ocurrido a la chica para que llorara de esa forma. "¿Quién se cree?...¿cómo puede llorar a estas horas de la noche?".

Trató de cerrar los ojos "ya se le pasará", pero la intriga y la falta de sueño lo empujaron a levantarse e ir donde ella.

La peli azul no dejaba de llorar, su maquillaje se arruinaba manchando su almohada blanca, su cuerpo se sentía débil y su cabeza no dejaba de repetir aquellas imágenes de Yamcha con esa mujer, se sentía culpable por haberle dado otra oportunidad que no merecía. Los llantos de la mujer eran fuertes por más que quisiera ahogarlos en su almohada.

Al llegar a la habitación de la muchacha Vegeta tomó la manilla de la puerta, pero dudó y se apoyó en esta con la cabeza "si esta así de mal, debería mostrarle algo de cortesía", Vegeta retiró la mano de la perilla para empezar a tocar la puerta, pero nuevamente se detuvo al escuchar hablar a la mujer que repetía el nombre de aquel sujeto numeradas veces "¡ese maldito!, ¿ahora que habrá hecho para ponerla de esta forma?, jamás la había escuchado tan desesperada por él….grrr desgraciado".

Con gran decisión y por ver el estado de la mujer para calmarla de la mejor forma que podía empezó a tocar la puerta, de pronto los llantos de la mujer enmudecieron.

[Vegeta]

- ¿Qui...quién es? - su voz era débil de eso no había duda, dudé un poco en entrar, quizás ella no deseaba verme como yo a ella pero al saber que aquel idiota la había lastimado no podía dejarla ahí sola, además, si nadie la tranquiliza no podre dormir nunca con sus chillidos.

- Solo abre la puerta - musité sereno, no escuche respuesta por un largo rato - ¿Puedo pasar? - insistí, pero nada, solo escuche el agua del baño correr más los chirridos de su colchón.

- Pa...pasa - Noté que su voz era más audible que antes, tomé la manilla de su puerta y entre sin dudar, ahí estaba ella sentada en su cama, vi que había tomado sus sabanas con sus manos delicadas con fuerza, tanto así que estas estaban arrugadas por su descarga, sus ojos azules tenían un leve contraste rojizo, pero aun así lucía hermosa y despampanante como siempre, al verla tan desprotegida sentí cómo mi cuerpo quería parte de ella, quería apoderarme de su ser, deseaba abrazarla y calmarla para luego hacerla mía, pero me contuve.

- ¿Sabes qué hora es mujer? - le grite un poco, no podía verme tan vulnerable con ella - No me dejas dormir, esta no es hora para tus chillidos insoportables - ¿¡Pero qué diablos me pasa!?, ¿acaso eso es lo mas consolable que puedes llegar a ser, Vegeta?

- Perdón, no quise interrumpir tu descanso - su mirada apuntó el suelo y una lagrima se asomó por su mejilla.

Me aclare la garganta - ¿Qué te sucede?

- Ahh - suspiró, vi como pasaba su mano derecha por su rostro para que no viera que estaba nuevamente llorando - No te preocupes estoy bien.

- Pues a mí no me engañas, se que has estado llorando, ¿acaso lloras por aquel insecto que tienes? - su mirada clavo mis ojos negros, la vi levantarse de la cama para dirigirse a mí.

- ¿Quién dijo que estaba llorando? - sus ojos azules transmitían cierto enojo y pena a la vez al mirarme, su boca temblaba un poco al responder a mis preguntas.

- Tus chillidos no me dejaban dormir - crucé mis brazos para desafiarla un poco, quizás así olvide lo que paso entre aquel sujeto y ella.

- ¡Cállate y déjame sola! - me dio la espalda pero alcance a tomar su diminuta muñeca, algo en su rostro me llamó la atención.

- ¿Qué es esto? - retire con mis manos su delicado pelo de su rostro, me sorprendí al ver lo morada e hinchada que tenía su frente. Vi como su mirada cambió y escondió su rostro tocándose la cabeza y ocultando el moretón con su cabello.

"Debo lucir horrorosa con ese golpe que me di...qué vergüenza"

- No es nada - esquivó su cara, tratándose de zafarse de mí, pero la agarre del brazo.

"Acaso se estaba preocupando por mi?"

- ¡Dime!, ¿esa sabandija de tu novio te hizo esto? - estaba molesto, no pude controlar mi cambio de voz a una más violenta - Es un miserable cobarde - no estaba consciente de mis gestos faciales pero debieron de ser terribles, Bulma esquivaba mis miradas con miedo. Estar tan cerca de ella no me provocaba vergüenza o nervios, sentía una ira enorme recorrer por mis puños, trate de controlarme para no hacerle daño y con delicadeza tome su mentón con mis dedos, vi claramente como se ruborizaba y sus ojos estaban húmedos al tratar de contener sus lagrimas.

"Cielos, sus manos son tan suaves últimamente, sentí su calor en mi rostro, era agradable sentirlo tan cercano hacia mí, por un momento sentí confianza y me deje llevar por él."

- No te merece, eres una tonta al estar con él, pierdes tu tiempo ¿sabes? - mi boca se tensó, jamás le había dicho algo así a alguien - No entiendo por qué lloras tanto... - trataba de endurecer mi voz aun más pero al verla tan indefensa no pude. Pero su rostro cambió, sus cejas se arquearon y posó sus manos en las mías para sacarlas de golpe de su rostro.

- ¡Basta!, Yamcha no me hizo nada, me pegue con la puerta de la nevera - afirmó ella. Se alejo de mí y me dio la espalda, se cruzó de brazos y se los restregó lentamente con las manos.

"Es difícil nombrarlo ahora, que le diré a mis padres cuando sepan que estoy sola y probablemente jamás tendrán un nieto..."

- Con que era eso...pues que torpe eres, no deberías andar lloriqueando por tonterías - me queje, no era lo que quería decirle pero no puedo rebajarme así, ese no era yo, que este en la tierra no significa que me comporte como un terrícola y me contagie con sus sentimientos estúpidos.

"¡Uish, pero que modales!, eres un idiota Vegeta, ¿por qué no te largas y me dejas sola?"

- ¡No lloro por eso!, mi corazón está herido - escuche un suspiro, ¿estaba herida?, ¿quién le habrá causado tal dolor?, ¡debe haber sido ese insecto!, sentí nuevamente como la preocupación por ella vino hacia mí, me acerque para girarla tomándola de los brazos. Trague saliva al ver su escote pronunciado. Coloque mi mano para destaparla un poco y revisar la supuesta herida, trague de nuevo, ahora sí estaba nervioso, sentí gotas de sudor bajar por el costado de mi frente y note que me estaba ruborizando al sentir mis mejillas arder.

"¿Qué está haciendo?, ¿¡cómo se atreve!?...no pude evitar temblar en esos momentos cuando me tocaba, aunque haya sido un roce pequeño hacia mi cuerpo sabía que era fuerte y podía lastimarme"

- Pero ¿¡qué haces bruto!? - Bramó ella, tapándose con rapidez, me sentí aliviado… estaba a punto de explotar si seguía viéndola así. Estaba confundido, dijo claramente que estaba lastimada, pero nada, ningún rasguño...¿acaso quería que la tocara y la desvistiera?, ¿habrá descubierto mis intenciones?. - ¡Es una manera de decir! - se dirigió a su cama y se sentó mirando el piso.

Analice su cuerpo y rostro, su mirada cambió, no quería gritarle ni hacerla enfadar, estaba extraña así que preferí dejarla tranquila esta vez.

- Se que no es asunto mío...pero no soy ningún estúpido para darme cuenta que aquella basura no te merece a tu lado, eres demasiado buena para que seas tratada como un juguete - no podía creer lo que le estaba diciendo pero debía saberlo. - Aquellas lagrimas que brotan de tus ojos, no deberían ser desperdiciadas por alguien como él, que no supo apreciarte como se debe.

"Pude notar el tono de su voz, era apaciguador, quería escucharlo todas las noches para que me hiciera dormir, aquellas palabras eran tan ciertas, después de todo él es inteligente…mucho más de lo que pensaba. Vi cómo su mirada bajaba constantemente al suelo al decirme eso, estaba avergonzado". Ella sonrió.

Sus ojos azules se abrieron un poco más, sabía que estaba hablándole demasiado suave, así que me compuse

- No desperdicies tu tiempo con basuras inútiles, además, ¿cuál es el punto de estar con esa sabandija si no tienes asegurado que te protegerá de cualquier cosa? - una pequeña sonrisa apareció en mi rostro - Hasta podría terminar su vida con el mas mínimo de mi ki - alardeé.

- Insinúas… que…¿debo tomarte a ti como novio en vez de Yamcha, Vegeta? - pude notar cómo su rostro enrojeció un poco.

- Argh… - chillé entre dientes, mientras la veía reírse ante mí, había sonado demasiado obvio, ¡demonios!.

La mire por última vez para así imaginármela en mis sueños, y me dirigí a la puerta cuando escucho que su boca se abre para decir algo.

- Vegeta - la mire desde mi hombro - Gracias - sonreí y aclare mi garganta.

- Hmmp - abrí la puerta y la cerré sin mirar atrás.


Esa noche ninguno de los dos dejaron de pensar en el otro, Bulma no paraba de cuestionarse con respecto al actuar que tuvo Vegeta con ella, ahora en vez de tener a Yamcha en su mente el guerrero se encargo de ocupar aquel lugar casi por completo.

Vegeta por otra parte no podía concentrarse, se quedó en su cama de brazos cruzados, mientras que en su mente solo se escuchan las risas de la mujer y aquellas palabras que dijo una y otra vez Insinúas que debo tomarte a ti como novio en vez de Yamcha, Vegeta?, "¡Maldición!"

Sus ojos estaban rojos del cansancio y las ojeras invadieron su mirada, su ceño fruncido aún no dejaba el rostro del príncipe quien seguía arrepintiéndose de lo que dijo.

Eran las 04:15 de la madrugada y al fin suspiró para poder dormir "Lo hecho, hecho esta…". Comenzó a imaginarse a la mujer, pero ya no eran aquellas palabras que tanto lo hicieron enojar, sino que la imaginaba con él, a su lado y feliz.

"¿Por qué no ves en mi lo que él no tiene?, yo nunca te defraudaría como él, si, pueda ser que luzca rudo y bestial como dices, pero cuando estoy a tu lado soy capaz de transformarme por ti, dejo salir una parte de mi que pensé que ya había perdido, eres tú la responsable de que yo sienta cosas inimaginables, como los sentimientos, todo lo haces tú, ¿cómo? y el ¿por qué? no quiero saberlo...".

...Continuará...


Hola de nuevo, espero que este capítulos les haya gustado.

Les daré una aclaración, cuando pongo [Vegeta] o [Bulma] significa que los mismos personajes están relatando la historia.

Bueno, pronto actualizare así que no se desesperen :)

Espero sus coquetos reviews.

¡Nos leemos pronto!

;)