Lana Parrilla y Jennifer Morrison se pertenecen a sí misma y no a una servidora, más me gustaría.
Este fic de temática morrilla está escrito solo para disfrute de los lectores y sin ánimo de lucro.
Este fic va dedicado a mis chicas del whatsapp swanqueen, a las del grupo evil regals, a mi petita, a mi morena, a Irina, a amandis la tetis y por supuesto a mi manager adorada.
A mi Miss Swan tata favorita porque la echo de menos, a mis hijas Kath, Valen y Regina Jr, a mi tatita vero porque es un sol, a mi princesita gen porque cada día es más importante, a mi Alex porque me alegra mucho tenerla en mi vida, a Bego porque la conseguiré convencer de que se disfrace y a Natalia porque es la mejor.
Gracias a los que me leen y comentan, ayuda mucho saber vuestras opiniones. Sin más os dejo disfrutar del capítulo no sin antes recordaros que debéis leer a franchiulla, my dark queen, MaryMontoya17, EvilSwanQueen21, Erpmeis, el lado ciego del amor, Carne fresca, Mi pequeña Emma y a esthefybautista.
CAPÍTULO 2 CONOCIENDO INTERNET
Resopló por enésima vez, sus pies se movían con vida propia sentada en ese sillón de piel oscuro mientras el sol entraba por el gran ventanal con visas al mar, el lugar que más le gustaba de su enorme morada, enorme y solitaria, enormemente aburrida.
Sus ojos oscuros clavados en su agente, desafiándolo, buscando un poco de entretenimiento pues si no estaba rodando no sabía en qué ocupar su tiempo. Fred la miraba en silencio, necesitaba dar una respuesta sobre el próximo proyecto de la actriz pero esta parecía no escucharle, tenía prisa por marcharse y no podía hacerlo sin que Lana aceptase uno de los guiones que le había proporcionado, guiones que la joven se había negado a leer deliberadamente, sacándolo de sus casillas.
Sin dejarse intimidar ya que conocía a Lana desde que esta era una niña, permaneció sentado frente a ella, dispuesto a salir victorioso en ese juego que la actriz había iniciado. Sin dejar que su sonrisa irónica le afectara, la contempló maravillándose una vez más por sus rasgos perfectos, su belleza sublime, sus ojos oscuros como la noche al igual que sus cabellos, con el corte último modelo que miles de jovencitas imitaban intentando parecerse a su diosa, sus labios, rojos como la sangre coronados por la cicatriz, sello de su identidad, por la que era reconocida y altamente valorada. Contemplándola se lamento una vez más que la joven actriz caminase por la otra acera, Lana se sentía orgullosa de ello, a pesar de que aceptaba buenos papeles los que la llevaron a la fama fueron siempre en películas de temática homosexual donde se sentía en su salsa tras haber salido del armario con tan solo quince años. Un desperdicio, pensó su agente que de buen grado le habría gustado tener una aventura con la muchacha.
Lana estaba aburrida, se notaba en el tedio en sus facciones, la vida que mostraban las revistas estaba lejos de ser real, la verdad era que su fama a temprana edad la obligó a ser una chica solitaria, no tuvo una infancia normal ni tiempo para hacer amigos, los pocos que tenía buscaban aprovecharse de su inmensa fortuna y de su fama por lo que la joven se sentía hastiada. No se le conocía relación alguna pues tras su máscara de insolencia y de ser dura como una roca, en el fondo Lana era una romántica empedernida, deseaba ardientemente que la amasen, simplemente a ella y no a su carrera y su talonario.
Cansado de seguir en ese estúpido juego, el hombre resopló pasando la mano por sus cabellos y rompió el silencio, provocando en la actriz una sonrisa de victoria.
-¿Cuál de ellos escoges Lana? Tengo que dar hoy una respuesta
-"¿Jugamos al parchís? Debo tener uno en alguna parte"
-Lana, en una hora tengo una reunión con los productores y tengo que darles una respuesta
-"Pues elige tú, a mi me da igual"
-Ni siquiera los has leído
-"Será más basura adolescente, sinceramente no me importa, mientras pueda trabajar, me muero de asco aquí sin hacer nada"
-¿Por qué no socializas? Seguro que habrá docenas de personas felices de la vida si sales con ellos a tomar un café
-"Claro que sí, porque saldrán en las revistas y se hinchará su orgullo… Paso de esa gente, quiero socializar con alguien normal"
-Lo tienes difícil, eres famosa te guste o no. Entonces ¿Cuál me llevo?
-"Ya te he dicho que elijas tú"
-Si luego no te gusta no quiero cambios de último momento, si firmo el contrato con la productora estará hecho y tendrás que rodar esa película te guste o no
-"Como quieras… Vete ya, me aburres"
Cogiendo las copias de los guiones, Fred se despidió de Lana sin que esta se dignara a levantarse del sofá, con la mirada oscura perdida más allá del ventanal, su rostro reflejaba tristeza y soledad. Resoplando se fue a la puerta, sabía qué guión escoger, el que más dinero había ofrecido, Villian. Una aventura de ciencia ficción que tendría muy buena acogida dado el tirón de Star Wars que había asolado el país ese último año.
Con Fred fuera de su casa, Lana se levantó, sus pies descalzos en contacto con el frío mármol la relajaron al instante, aprovechando que se había quedado sola se cambió la ropa, quedando en braguitas y una camiseta de publicidad tres tallas mayor, deambulando por su hogar buscando con qué entretenerse. Su teléfono se iluminaba avisándole de que tenía mensajes sin leer mas al echarle un vistazo suspiró cansada, las mismas personas de siempre, falsas e interesadas, invitaciones a fiestas exclusivas solo para otorgar publicidad, estaba cansada de todo eso, ese submundo derivado de una fama que ella no deseaba mas al ser una niña bonita y movida por los deseos de su madre alcanzó demasiado temprano.
Tiró dicho aparato contra el sofá sin mucho cuidado y se tumbó mirando al techo, podía poner la televisión, alguna película, mas lo descartó pues no tenía muchas ganas de sumergirse en la pequeña pantalla. Suspiró una vez más y, cerrando los ojos, se preguntó cómo la vería la gente de a pie, la gente normal que vive su día a día con metas y sueños, con preocupaciones, vidas cotidianas que ella envidiaba en silencio.
Una pequeña idea producto de su más profundo aburrimiento nació en su mente, levantándose con una sonrisa, no entendía cómo no lo había pensado antes, había una ventana al mundo exterior donde el anonimato le serviría de escudo, donde podía ser ella misma sin el peso de la fama sobre sus hombros, Internet.
Sin pensarlo se tomó su pequeño portátil y lo encendió con el cosquilleo y la pequeña euforia de haber encontrado un entretenimiento, sin saber muy bien qué buscar, dónde meterse, sin saber que ese pequeño acto iba a cambiarle la vida.
Jennifer volvió a casa agarrotada de las clases, se tumbó en su cama unos instantes y se dedicó a contestar los mensajes de sus amigas en el teléfono, asegurándoles que el sábado libraba en el bar y podían verse todas para tomar unas cervezas y ver Toletum una vez más, no se cansaba de esa película.
Tras comer un poco de las sobras que guardaba en la nevera sin ganas de cocinar, se fijó en la hora constatando que le quedaba mucho para ir al trabajo, con una sonrisa se relajó, era su momento, el momento en el que entraba en el foro para contactar con gente como ella, más personas que idolatraban a Lana, la actriz era su tema de conversación y disfrutaba comentando las películas y los eventos a los que esta asistía con gente de todo el mundo.
Encendió su ordenador y rápidamente puso la dirección en el buscador, entrando a su pequeño mundo de internet ávida de nuevas noticias, se rumoreaba que Lana iba a firmar por una nueva película y esperaba que ya se supiera algo más sobra la temática, fechas de estreno, etc.
Al insertar su nik, una sonrisa divertida nació en su rostro recordando como Diana le había puesto ese mote estando en el instituto, cuando se negaba a aceptar que le encantaban las mujeres al no considerarlo normal, mucho había llovido desde entonces mas era un recuerdo de su pasado que le gustaba.
GayMo está en línea, salió en su pantalla y automáticamente sus conocidos la saludaron, entablando así una conversación. Llevaba años entrando en el foro, conocía casi todos los niks, compartían información día a día, se sentía a gusto en internet, le gustaba.
Tras un par de minutos compartiendo ideas, conjeturas sobre la nueva película de Lana, un nik desconocido entró en línea, haciéndole fruncir el ceño, mas no le dio mucha importancia, Lana levantaba pasiones y cada día tenía más fans, el foro estaba abierto a todo el mundo.
De pronto el desconocido empezó a hablar, provocando una auténtica guerra dialéctica y la confusión de la rubia pues no comprendía lo que estaba pasando.
Lanely: ¿Aquí se habla de Lana Parrilla? Yo creo que es una niña rica e insolente, no merece la pena que le dediquen un foro
RegaLana: ¿Tú quién eres? Si no te gusta ella para que entras, vete por dónde has venido subnormal
LoveLana: Eso, márchate, lo que tienes es envidia porque ella es perfecta y tú patético o patética
Lana4ever: Creo que te has perdido, el camino a vete a la mierda no es por aquí
Lanely: jajajaja vosotros sí que sois patéticos, insultando así de buenas a primeras
Jennifer analizaba la conversación con el ceño fruncido, quizás el nuevo usuario se había equivocado de foro, tampoco tenían por qué devorarlo así, si se perdía le respeto se perdía la razón.
GayMo: Calma chicos, no hay que insultar tampoco, "Lanely" en este lugar se habla de Lana, es donde nos reunimos los fans, si ella no te gusta no tienes porque entrar, no tiene por qué gustarle a todo el mundo
Sintiéndose satisfecha con su comentario, espero que el desconocido o la desconocida se desconectasen sin prestar mucha atención a la locura verbal que se había instaurado ya que el resto de usuarios no habían hecho caso a su petición de respeto y seguían soltando improperios a diestro y siniestro, cuando la ventana emergente de un mensaje privado captó su atención. Era del desconocido por lo que su estupor creció a pasos agigantados.
Lanely: Hola…
GayMo: Hola
Lanely: Me gusta tu nik, es divertido
GayMo: Gracias… ¿Qué quieres? Te has metido en la boca del lobo, si no te gusta Lana no entiendo porqué has entrado en su foro
Lanely: Sí que me gusta Lana, solo hice un pequeño experimento y funcionó
GayMo: ¿A sí? ¿Qué experimento?
Lanely: Descartar a los idiotas y hablar con alguien que merezca la pena, con internet nunca se sabe
GayMo: ¿Yo merezco la pena?
Lanely: Eres el único o la única que vale la pena, al menos de los que están en línea, siguen atacándome
GayMo: Única, ¿Te parece divertido que te ataquen?
Lanely: Me trae sin cuidado, no los voy a ver en mi vida
Sin saber por qué Jennifer se encontró a sí misma sonriendo, la conversación con ese desconocido era fresca y divertida, sin saber por qué quiso conocer más sobre él, al fin y al cabo al resto sí los conocía.
GayMo: ¿Y tú eres chico o chica?
Lanely: Mujer, aunque creo que aun tengo algo de niña, no me gusta crecer ¿cuántos años tienes?
GayMo: 25 ¿Y tú?
Lanely: 28, eres más niña que yo
GayMo: Jajajaja oye me he de ir a trabajar, pero contra todo pronóstico me gustó hablar contigo, espero encontrarte mañana y seguimos hablando.
Lanely: Claro, hasta mañana, a mí también me gustó hablar contigo
Jennifer se desconectó en el acto y salió corriendo hacia el bar, aun pensando en la extraña conversación que acababa de tener sin saber que al otro lado del país lana Parrilla sonreía como una idiota, no había sido mala idea entra en internet, la conversación con esa tal GayMo había sido divertida. Quizás podía tener una amiga después de todo.
