Chapter 2: Fantasmas

DISCLAIMER: Star Wars no es mio, pertenece a Disney


Kylo Ren observaba la imensidad del oceano mientras su capa ondeaba por la brisa que corria en el lugar, estanbdo cerca del precipicio del planeta Acht-To.
La misma isla que vio en la mente de Rey y entendía perfectamente el lugar donde pudo haberse escondido Luke Skywalker, apretó los dientes y se giró.
Ellos no estaban, eso ya lo sabía; habían sido rastreados hasta Ilum donde fueron derrotados tres de sus caballeros.
Se llevó ambas manos a la espalda; sus caballeros de estaban formados, mirándolo fijamente.
—¿Pueden sentir esto?—preguntó Kylo Ren.
—Sí, maestro.
—La Fuerza misma vive en este planeta. Es tan intenso que no me extraña que haya sido el primer lugar donde se asentaron los Jedi.

Silencio, Kylo Ren siguió caminando por el verde pasto.
—¿Cuál es el siguiente paso, señor?—dijo una voz femenina oculta tras una máscara negra, Kylo Ren se giró hacia ella.
—Yo me ocuparé de aplastar a los sistemas que apoyen a la Resistencia—contestó Kylo deteniendose ante la mujer— Tú, Shira Ren; te encargarás de traerme viva a la chatarrera..
La mujer oculta tras la máscara levantó la cabeza.
—Lo haré mi señor.
—Bien, por el momento estás a cargo—dijo Kylo—Y no olvides informarme.

Los caballeros de Ren se inclinaron en una reverencia y se fueron.
Kylo volvió su vista hacia el horizonte y levantó la mirada donde podía ver la silueta negra del destructor estelar donde estaba. La caída de Sullust era una buena noticia pero no era nada en comparación de asesinar a Rey y arrebatarle el sable de luz que le correspondía por derecho de sangre.
—Recuperaré lo que es mío-pensó.

...
Rey y sus dos amigos se hallaban en la sala de reuniones, la general Leia aún no aparecía por la cual pilotos, soldados, analistas conversaban entre ellos, Rey fue puesta al día con los sucesos en los dos últimos años: La Resistencia prácticamente se pasó escondiéndose de la Primera Orden y aún no había logrado tener el apoyo del Remanente de la Republica pero lo que más le interesó fue la recuperación de Finn.
—…No pase mucho tiempo metido en esa "urna". Cuando desperté estaba confundido y desorientado-meneó la cabeza y miró a Poe-Fue gracias a Syal Antilles que me ayudó a recuperarme, ella es del escuadrón de Poe.
—Ella se ofreció—dijo Poe—Ella es una excelente piloto bajo mi mando.
—Y te agradezco por ello, amigo—exclamó Finn y Poe apoyó su mano en el hombro de su amigo y sonrió.
—Tú me has salvado la vida, estoy en deuda con ello.
—Me alegra verte recuperado, Finn—exclamó Rey.
—La general Organa me contó que te fuiste a Acht-To a buscar a Luke y…¿Eres Jedi?—preguntó el experimentado piloto.
—Bueno, aún no, estoy en aprendizaje—exclamó Rey mientras miraba la puerta, no estaba segura si decirles que sería una si derrotaba a Kylo Ren. Omitió para no preocuparlos.
—Lo serás—exclamó Poe con una sonrisa dirigida a Rey y ella le devolvió el gesto, admitiendo internamente que le gustó el gesto del piloto.

Leia y Luke ingresaron a la sala, todos se pusieron de pie y mostraron sus respetos, Leia avanzó hacia el centro de la sala, detrás de ellos hicieron su ingreso el almirante Ackbar y dos pilotos veteranos, el teniente Wes Janson y el coronel Tycho Celchu; ambos héroes de la Rebelión.
—La caída de Sullust a manos de la Primera Orden ha sido una lamentable pérdida pero nodebemis permitir que esto nos desanime, hay esperanza. Iré yo misma a convencer a los restos de la República su apoyo. Ellos están en Corellia, atrincherados y esperando que el enemigo toque su puerta. No podemos esperar, debemos unirnos y no luchar cada uno por su lado. Yo y mi hermano, que regresó de su exilio para ayudarnos, iremos a Corellia, sede de la Alianza de Sistemas Libres, remanente de la Republica—exclamó Leia y señaló a Wes Janson—El teniente Janson estará a cargo en mi ausencia y mantendremos comunicación constante. Que la Fuerza los acompañe.

Un aplauso en la sala y los altos mandos se fueron retirando, Rey se adelantó hacia Leia, alcanzándola.
—¿Irás a Corellia? Quisiera ir con ustedes
—No, Rey—dijo Leia—Tú debes estar aquí y no aburrirte de los procesos burocráticos.
—Pero…
—Luke estará conmigo—dijo Leia y Luke asintió.
—No olvides meditar y concentrarte en la Fuerza, Rey—dijo Luke—Mantente alerta, la Primera Orden aún está buscándonos. Que la Fuerza te acompañe.
—Lo mismo digo—exclamó Rey, resignada viendo a su padre y a su tía, junto con R2-D2 dirigirse a la lanzadera.

El Han Solo orbitaba Bothawui, el planeta de origen de los bothanos; Kylo Ren miraba el espacio con los brazos cruzados cuando sintió la puerta de duracero abrirse.
Se giró encontrándose con la capitana Phasma y dos soldados de asalto que arrastraban a un bothano ensangrentado.
—Él es Trask'Fetya—dijo la capitán Phasma, su armadura cromada brillaba intensamente y Kylo Ren bajó la mirada hacia el alienígena—Hubiese sido insignificante cuando lo he visto de más cerca.
Uno de los soldados levantó la cara del bothano y Kylo Ren observó el rostro del bothano.
—Fuiste un senador y también amigo de la general Organa.
—Vete al infierno—murmuró; Kylo Ren sonrió bajo su máscara y sacó su sable de luz.
—Sé que siempre has apoyado a la Resistencia, si me dices donde está su cueva de ratas; tú planeta será liberada.
—No lo diré.
—Entonces, has sentenciado tu destino—dijo Kylo Ren sacando su sable de luz y apuñaló al bothano sin miramientos
—Llévenselo—y se digirió a la Capitana Phasma—Maten a los que se resistan y arrasen con todo.
—Sí, señor.

Kylo Ren se retiró de la pasarela enrumbándose a sus aposentos privados.
Una vez que estuvo en su habitación, avanzó hacia una especie de armario donde abrió la puerta de duracero. Había un pequeño altar donde reposaba el casco derretido de Darth Vader, el maestro de los caballeros Ren se arrodilló ante la figura.
—Quiero ser paciente…me está costando y mucho—exclamó Kylo Ren—Cuando la veo en mi mente, siento un odio intenso. Tengo deseos de encontrarla y vengarme. Enséñame a ser paciente, abuelo.
Kylo Ren se quedó observando la figura, formó puños y sus ojos se tornaron amarillos.
—Ya no hay luz en mí. Eliminé todo rastro de luz al asesinar a mi padre; ese era el sacrificio que tuve hacer; la gran prueba que me hizo pasar el sabio Líder Supremo Snoke. Soy el maestro del Lado Oscuro, como dije hace dos años: voy a acabar lo que empezaste.
—¡BEN, no!

Kylo Ren se puso de pie bruscamente, buscando el origen de esa voz; una voz que nunca había escuchado en su vida. Estaba seguro que no le pertenecía a su padre; él no era sensible a la Fuerza. Era una voz grave y descartó completamente a la de Luke. Se quedó quieto y supo que esa voz estaba en su cabeza y el hecho de haber nombrado su nombre anterior lo puso furioso.
—Ben, es mi nombre de esclavo. Yo maté a ese hombre débil, yo soy Kylo Ren y el Lado Oscuro ¡me hizo libre!
—¿Quieres terminar así?
Kylo Ren se giró hacia su izquierda y abrió los ojos de la sorpresa, un hombre con una armadura negra como la de Darth Vader se acercaba, transparente y azulado, se retiró el casco; revelando un rostro desfigurado por las quemaduras.
—¡Dímelo!—vociferó Anakin—¡Sigue mis pasos como Jedi!

Y la sombra de la Fuerza de Anakin Skywalker desapareció dejando a Kylo Ren sorprendido y apretó los dientes.
—Tú fuiste débil, ese fue tu error—dijo Kylo Ren—La única manera de evitar el lado luminoso era cortar lo que me ataba a ella era matando a mi padre y eliminé el problema y tú tenías oportunidad de hacerlo con tu hijo y no lo hiciste. Ese es el defecto que tienes, abuelo; el amor por tu hijo—Kylo Ren se quitó el casco y se giró hacia el casco de Darth Vader.
—Yo también estoy desfigurado. La mujer que me hizo esto lo pagará con la muerte y aplastaré a la Resistencia. Cuando haya acabado con esto y con mis caballeros Ren, mataré a Snoke
Kylo Ren se volvió colocar el casco.
—Anakin Skywalker es tu nombre de esclavo, como el mío fue Ben Solo.

...

La lanzadera plateada de alas rectas en ambos lados, iba en una veloz carrera hacia Corellia, Luke y Leia se encontraban en la parte de atrás de la cabina; R2D2 y Chewbacca estaba con ellos. La general tenía los brazos cruzados y la mirada perdida, Luke se acercó a su hermana.
—¿Cómo te sientes?—preguntó con voz queda a su hermana.
—No muy bien—contestó Leia mirando a su hermano—Han pasado dos años, Luke y aún pienso que él aparecerá en la base, con su chaleco raído y esa media sonrisa.—dijo Leia y negó con la cabeza—He perdido a mi familia.
—No—dijo Luke—Aún me tienes a mí y a Rey—tocó las manos de su hermana—¿Recuerdas el entrenamiento? ¿Las lecciones que te di?
—Claro que sí—exclamó Leia—Pero han pasado mucho tiempo desde la última vez.
—Pero no es tarde para reanudar—dijo Luke—Eras una alumna aplicada pero…
—Estaba más enfocada en la política—dijo Leia—Además de cuidar a Ben.
—Creo que te ayudaría mucho, Leia—dijo Luke—¿Aun lo conservas?
Leia no contestó pero la sonrisa que esbozó dio a entender aún conservaba el regalo que le dio tiempo atrás, un sable de luz.
Leia cerró los ojos y empezó a meditar, Luke la observó mientras sentía la Fuerza fluir en su hermana y él decidió unirse.

...
Una lanzadera lambda imperial, en forma de una Y invertida de color negra se acercaba mucho al planeta Rishi, la piloto, una caballero Ren observó el planeta y sonrió para sí misma.
—Hemos llegado—dijo Shira Ren—Aterrizaremos en las afueras y buscaremos a Rey.
—Si—exclamó un caballero Ren—Pero nuestro maestro la desea viva.
—Entonces esperemos que ella no se resista.

...

Rey se hallaba sentada en posición de loto, con los dedos juntos y en completa sintonía con la Fuerza, en el campo del planeta Rishi. El sol estaba en lo más alto y parecía que iba a ser un día tranquilo.
—¿Y bien?—dijo Poe a Finn, mientras caminaban por el sendero—Te he visto muchas veces junto con Syal Antilles.
—Es solo una amiga—exclamó Finn sin mirar a su amigo y sintiendo las orejas calientes—Ella me ha ayudado en mi recuperación.
Poe sonrió y ambos observaron a Rey de espaldas.
—Ultimamente la estamos viendo así—dijo Finn.
—Bueno, ser Jedi tambien incluye meditar—razonó Poe mirando a Rey, Finn observó algo que no se le escapó.
—Veo que la observas mucho añadiria yo-susurró Finn para que solo escuche su amigo, Poe se humedeció los labios y miró a su amigo.
—Oye, solo recien la estoy conociendo; es buena chica, talentosa en la Fuerza, buena piloto…
—Guapa también.
—Bueno, he de admitirlo tambien.
—¿Qué susurran chicos?-preguntó Rey girandose.
—Sobre un nuevo speeder que salió, no lo entenderias
— ¿Cómo que no? Si ese tema me interesa mucho.

Rey se puso de pie y avanzó varios pasos hacia a sus amigos.
—¿Me estaban buscando?
—Sí—dijo Poe—Te iba a preguntar si te querías unir a mi escuadrón, Finn me ha contado varias veces que eres una talentosa piloto.
Rey se sonrojó un poco y sonrió.
—No creo que sea para tanto.
—Eres la mejor—dijo Finn—No seas modesta.
—¿Te unes?
—Claro—exclamó Rey entusiasmada.
—Entonces vayamos a la base, tengo que presentarte al grupo.

Los tres se encaminaron cuando Poe y Finn se percataron que Rey se detuvo.
—¿Qué pasa?—preguntó Finn.
—¡Váyanse!—gritó Rey y encendió su sable de luz de doble hoja y detuvo un ataque violento de una caballero Ren.

Poe y Finn sacaron sus armas y observaron que dos figuras más aparecieron, ambos sintieron un vuelco en el estómago; sus apariencias eran similares a Kylo Ren.
Shira Ren dio un paso hacia atrás, con su espada de luz encendida; los dos caballeros tenían bastones de cortosis.
Rey no entendía como ellos pudieron entrar a la base a menos que su transporte tuviese un sistema de camuflaje.
—Se ven como Kylo Ren—exclamó Finn apuntando a un caballero Ren.
—Somos Caballeros de Ren, una orden de usuarios del Lado Oscuro—dijo Shira Ren—Muchas veces confundidos con Sith. Los Sith es una orden ya extinta; nosotros fuimos más inteligentes en no mostrarnos ante los Jedi, residiendo en las Regiones Desconocidas.

Rey se puso en posición defensiva, Poe y Finn retrocedieron un poco para obtener un buen lugar para poder disparar.
—No teníamos líder y Snoke el Sabio nos presentó un muchacho talentoso en la Fuerza y lo llamamos Kylo Ren, nuestro maestro.
—Kylo Ren los ha enviado—sentenció Rey.
—¡Y la Primera Orden no tardará en llegar!—gritó un caballero Ren y Shira Ren lo miró furiosa, él había metido la pata por la cual lo apuñaló con su arma.

El otro caballero lo miró sorprendido y Rey se giró hacia a sus amigos.
—¿Escucharon?
—Vayamos a la base—dijo Finn.
—¿Pero Rey…?
—Ella tiene el sable, podrá hacerlo
Los dos se dieron la vuelta y el caballero dio un brinco con la Fuerza, Rey quiso detenerlo pero Shira Ren la empujó.
Poe y Finn se detuvieron bruscamente, el caballero Ren exhibió su vara de cortosis.
—¡Finn!

Finn se giró y vio a Rey separando su arma y le lanzó un sable de luz, el muchacho tuvo que lanzarse al suelo para atraparlo mientras Poe disparaba al caballero Ren.
Finn encendió el sable y esperaba no terminar como la última vez, el caballero Ren extendió su mano y empezó a estrangular al muchacho, olvidándose de Poe por la cual no tardó en dispararle a la cabeza.
Cayó al suelo y el piloto corrió para arrebatarle el casco, estaba vivo y Finn bajó el sable hacia el pecho, entre jadeos.
—¡Vamos!—apremió el piloto.

Shira Ren y Rey luchaban con rapidez, Rey con el sable que perteneció a su padre, bloqueaba los embates agresivos de Shira y supo que estaba muy bien entrenada.
Rey dio un brinco a la espalda de la caballero donde dio un golpe a la izquierda siendo bloqueado otra vez y los sables se contuvieron. Ambas se miraron, Rey sabiendo que su rostro estaba oculta bajo una máscara negra metálica, pudo percibir el odio y la ansiedad.
—Mi maestro está obsesionado contigo y ahora entiendo el porque—susurró Shira—Eres poderosa en la Fuerza, serias una gran aliada.
—No me uniré a tu pandilla—dijo Rey y le propinó una patada en el pecho. Shira retrocedió pero luego se lanzó al suelo, con el sable al ras del piso mientras Rey daba otro salto, una volea en el aire y tocó el suelo con la palma de su mano, ocasionando una ola de la Fuerza y haciendo que la usuaria del lado oscuro saltase por los aires.
Shira Ren extendió una mano; rayos de la Fuerza salieron disparadas y Rey lo contuvo con su sable pero luego perdió la concentración y recibió los rayos.
Gritó mientras se retorcía en el suelo, Shira Ren avanzó a zancadas y bajó con fuerza su sable.
Rey, usando las palmas, detuvo en el aire el sable de su enemiga; no le provocó daño alguno, más bien, absorbía la energía del arma de Shira. La joven Jedi sabía que necesitaba canalizar la energía y empujó con la Fuerza.
Shira cayó al suelo y Rey extendió sus manos donde grandes ondas de energía salieron disparadas haciendo que la guerrera se arrastrase por el suelo y se estampase contra un árbol.

Su máscara cayó al suelo, totalmente destrozado, ella alzó su mirada donde un mechón de cabello rojo cayó sobre su rostro.
—Tendré que matarte—exclamó Shira mientras sus ojos amarillentos centellaban—Me tendrá que disculpar mi maestro.
Atrajo con la Fuerza su arma y Rey la suya; la Jedi flexionó las piernas mientras aguardaba el ataque de Shira que pegó un salto y cayó frente a ella, los sables chocaron con violencia y Rey giró su arma, cortándole el antebrazo, luego en un movimiento horizontal le rajó el pecho de su armadura y con la palma de su mano, la empujó con la Fuerza, hacia un árbol.
Shira perdió el conocimiento y Rey alzó la mirada al cielo.

Tenía las horas o tal vez minutos contados, tenía que apresurarse y evacuar el planeta.
Se dio vuelta y empezó a buscar a sus amigos.


NA: Gracias por sus comentarios y por seguir la historia!