Consejos

Inicialmente seria un One-Shot pero a petición decidi que seria interesante ver ambos puntos de vista y pues el hecho de ambos personajes sean tan timidos ayuda a poder darle un toque de humor. Asi que, he aqui el segundo capítulo, espero les guste.


PV Sakura

Desde que había encontrado en el sótano de su casa, el libro con las cartas creadas por el antiguo mago Clow; la vida de Sakura nunca había vuelto a ser la misma. Si bien es cierto, ella tenía conocimientos acerca de las visitas que su madre les hacía de vez en cuando y sentía un poco de celos de que hermano fuera el único que pudiera verla; eso no significaba que ella deseaba llegar a convertirse en la poderosa maga que era ahora.

Había sido un largo viaje, recolectar las cartas Clow, cambiarlas a cartas Sakura y luego todo el incidente de las Clear Card. Por supuesto aun con todo ese enredo, estaba agradecida por las personas que había conocido y que ahora formaban parte de su vida, como Eriol, la maestra Mizuki, Akiho, su querido Yukito y por supuesto Shaoran.

Su vida y casi todo lo que la rodeaba estaba ligado a la magia, su hermano poseía poderes, su padre era la otra mitad de la reencarnación de Clow, su ahora novio era también un poderoso mago oriental y Tomoyo su amiga de toda la vida se había convertido en la guardiana de todos esos secretos. Por esa y otras razones, las cuales incluían lo despistada que podía llegar a ser algunas veces, la adolescencia a veces le pasaba una cara factura en especial a la hora de interactuar con otros chicos de su edad.

La preparatoria era difícil, muchas más horas de clases, proyectos, tareas, exámenes, además de que desde que su hermano se había marchado a la universidad el trabajo en casa para ella había aumentado. Agregándole a todo lo anterior, debía también dar su mayor esfuerzo para mantener funcionando su relación con Shaoran, aun con los constantes viajes de este a Hong Kong y otros países.

Muchas veces se había sentido angustiada por toda esa responsabilidad sobre sus hombros, especialmente cuando había tenido que sacrificar paseos con sus amigos, aquellos que conservaba desde antes de que su vida diera todo ese giro inesperado; por tener que practicar con su magia y es que tal como Eriol había predicho tiempo atrás, esta seguía desarrollándose y si no le dedicaba unas cuantas horas a la semana a entrenar sus poderes, ese exceso de energía podía causarle problemas y ponía en peligro el anonimato del mundo de la magia, algo que todos los magos incluyendo Clow, habían protegido durante miles de años.

- Sakura- dice Kero posándose sobre la cama al ver que la chica seguía viendo el techo de su habitación, a pesar de que su padre le había llamado a comer hacia varios minutos- ¿Estas bien?

- Si, no te preocupes- le dice levantándose confundida.

- Tu cena, tu padre te ha estado hablando a comer- aclara el pequeño guardián.

- Si, si- dice levantándose para correr hacia el baño- Es que realmente tuve un día muy cansado- trata de excusarse, mientras baja hacia la sala de su casa.

Muchas eran las dudas que pasaban por la mente de Sakura y más de alguna vez había roto en llanto sobre el pecho de Shaoran o molestado a Eriol con una llamada cuando sentía que las cosas la sobrepasaban. Pero la duda que rondaba su mente esa noche, por primera vez en años, no tenía nada que ver con la magia, sino con algo mucho más trivial, mucho más normal que todo con lo que había lidiado hasta la fecha y que curiosamente la estaba mortificando desde hacía días.

- ¿A quién podría pedirle consejo?- se pregunta mientras seca los platos de la cena y unos minutos después ve a su padre retirarse a sus clases nocturnas. Es allí cuando ve la foto de su madre y por un momento desearía que ella estuviera allí, aunque rápidamente sacude su cabeza- No puedo- reflexiona mientras recuerda la advertencia de Eriol.

"Cuando se tiene un nivel de magia tan grande, debes tener cuidado con aquello que deseas, en especial si eso incluye cosas como querer traer de vuelta a alguien que quieres mucho Sakura"

- No puedo- repite- Debo tranquilizarme, es algo sumamente normal, por una vez debo dejar de lado todo este asunto de la magia y pensar como una adolescente lo haría.

Y es allí donde radicaba el problema, que no sabía cómo reaccionar acerca de cosas de adolescentes y recién se había dado cuenta hacia unos días con un tema en particular.

Flashback.

Sakura y Tomoyo se habían reunido junto a Chiharu, Rika y Naoko unos días atrás. Como cuando eran niñas habían ido de compras, luego al cine y finalmente habían terminado comiendo en un pequeño restaurante.

- ¿Entonces?- había dicho Naoko mientras sus lentes se oscurecían como cuando escuchaba cuentos de terror- ¿Tu y Yamazaki… ayer?- dice viendo a Chiharu.

- ¿Tu qué crees?- le dice con una risita, mientras recuerda que el chico la había invitado a pasar la tarde con él para celebrar su aniversario de 2 años de noviazgo.

- Lo sabía- le dice la chica de lentes, mientras Sakura trata de procesar sobre que están hablando.

Tomoyo ve a su amiga con expresión divertida, mientras Rika se adelanta con otra pregunta.

- ¿Y qué tal estuvo?- le dice con curiosidad- Es decir espero que no arruinara el momento contando alguna historia inventada acerca de cómo hace mucho tiempo los hombres tenían que pasar días afuera de la casa de una doncella, cortejándola para poder "llevarse su tesoro"

Una risa de parte de las chicas incluyendo Tomoyo inundo por un momento el pequeño cubículo, sin que nadie les prestara mayor atención. Fue entonces que la castaña entendió sobre que venía toda esa charla. Y es que el día anterior a su reunión mensual de amigos, Chiharu les había dicho que tenía algo importante que contarles y que debía ser una reunión solo de chicas.

- Afortunadamente no- explica Chiharu- Hace un año que Yamazaki dejo esa costumbre, creo que se dio cuenta que no es apropiado para un alumno de preparatoria andar diciendo mentiras- suspira la muchacha- Pero bueno, no ha estado tan mal, en especial porque ya teníamos algo de… ya saben… conocimiento acerca del otro.

- Eso es una buena ventaja- dice Naoko con cara pervertida- Que envidia, yo también quiero experimentar.

- Creo que tienes muy poco tiempo con tu novio- le dice Tomoyo- Es mejor que esperes antes de experimentar.

- ¿Y tú que tal Rika?- le pregunta Chiharu a la chica- Imagino que…

- Todavía no- le responde de forma tranquila- Yoshiyuki desea que termine la preparatoria y luego pedirá mi mano de manera formal, ya saben al ser mayor cree que lo más correcto es esperar hasta estar casados y pues a mí me parece bien esperar un poco más.

- Es bueno saber que te respeta- le dice Chiharu- Significa que se está tomando las cosas muy en serio contigo. Qué bueno tendrás todo un caballero por esposo- le dice codeándola.

- Es verdad- le dice Rika- La mayoría de chicos hoy en día solo buscan diversión y nada de compromisos, creo que al menos nosotras tenemos suerte de tener buenos novios ¿Tu que dices Sakura?- pregunta mientras todas las miradas se clavan en la hechicera.

- Si, si, Shaoran… es muy bueno conmigo- dice tratando de huir el tema.

¿Cuándo fue que las conversaciones con sus amigas pasaron a ese nivel? ¿Acaso ella realmente había estado tan alejada del mundo por todo este asunto de la magia? ¿Es así como el resto de adolescentes normales pasan su tiempo?

Genial- Piensa la ojiverde- Una más en la lista de cosas de las que me debo preocupar.

- ¿Y qué tal tu primera vez?- le pregunta Naoko a Sakura quien rápidamente se pone roja.

- Yo… yo… - trata de articular mientras la vergüenza se apodera de ella- Yo no…

- ¿Aun no?- le dice Chiharu mientras las otras chicas a excepción de Tomoyo la ven extrañada- No me mal interpretes- aclara la chica- Es solo, que ya sabes, Li y tú se conocen desde niños, regresó a Japón por ti Sakura y pues se la pasan juntos todo el tiempo- dice mientras las otras chicas asiente.

Sakura la ve sorprendida al darse cuenta de lo observadoras que eran sus amigas, obviamente al desconocer todos los eventos sobrenaturales que han ocurrido alrededor suyo, la respuesta más lógica para las chicas era que ellos tenían una especie de relación en secreto desde que eran niños. Eso por supuesto es lo que cualquiera pensaría, es lo que ella misma hubiera pensado, aunque ¿A quién quería engañar? Ella era demasiado despistada que seguramente no se habría dado cuenta.

Fin del flashback

- Soy una tonta- dice lamentándose mientras recuerda la conversación.

Con tal de proteger sus verdaderos secretos había tenido que mentir a sus amigas y decirles que en efecto ya había tenido relaciones con Shaoran y afortunadamente Tomoyo les había dicho que ambos eran algo tímidos y no les gustaba hablar del tema. Las chicas entendieron y luego todo siguió como si nada, pero desde entonces ese tema había estado en su cabeza y entre mas atención ponía a las cosas más se daba cuenta que seguía siendo una niña demasiado ingenua.

Tantas cosas habían pasado ante sus ojos todo el tiempo y ella las descubría demasiado tarde. No se dio cuenta de los sentimientos de Shaoran aun con las indirectas de Tomoyo, aun con la actitud de Eriol que se esforzó no solo para que pudiera cambiar las cartas sino por hacer que ambos fueran más unidos; no se dio cuenta de cosas tan obvias como que los sentimientos de Tomoyo hacia ella eran más que una simple amistad; no se dio cuenta antes de que su hermano y Yukito se gustaban el uno al otro y que ella solo estuvo perdiendo el tiempo tantos años; no se dio cuenta hasta que Tomoyo lo menciono, que la profesora Mizuki y Eriol eran pareja; tampoco se dio cuenta de la relación de Akiho con las Clear Card a pesar de que había varias cosas que saltaban a la vista. Y ahora, sin saberlo había llegado a ese punto de su vida en que tenía que convivir con el sexo y eso la llenaba de más dudas.

Chiharu se veía feliz y no era la única. Desde esa conversación había puesto más atención a pequeños detalles, varios compañeros de su sección, maestros que se gustaban entre si y se iban juntos después de clases. Incluso había notado las marcas en el cuello de su hermano durante su visita del fin de semana, las mismas que tiempo atrás él le había dicho que eran debido a una alergia.

- Sakura- le dice de nuevo Kero mientras cambia a su verdadera forma- Me preocupas, has estado muy pensativa últimamente ¿Acaso hay algún peligro que estas sintiendo? Si es así no dudes en decírmelo y si es necesario iré yo mismo por Yue para investigar…

- ¡¿Por qué todos mis problemas solo pueden relacionados a la magia?!- le grita molesta arrojándole una almohada al guardián, quien la ve sorprendido- Kero, lo siento- le dice recapacitando y se levanta de la cama para abrasarlo- Lo siento mucho.

- ¿Qué tienes Sakura?- le dice correspondiendo el abrazo con sus patas- ¿Estas sensible por tu periodo o algo así?- le dice mientras la chica se sonroja recordando como desde hacía unos 3 años el pobre guardián había tenido que lidiar con "ese detalle"

- No, no es eso.

- ¿Tiene algo que ver con que el mocoso pasa lejos mucho tiempo? ¿Has discutido con él?- pregunta cauteloso Kerberos temiendo fallar de nuevo en su suposición.

- Tiene algo que ver con él- le dice sentándose en el piso, mientras su amigo regresa a su forma de peluche- Pero no estoy molesta por algo que haya hecho Shaoran.

La chica suspira y analiza el avance de su relación primero recordando ese tímido primer beso en el templo durante un festival, luego otro justo antes de que Shaoran se fuera durante las vacaciones de verano a Hong Kong y luego piensa en todo lo ocurrido durante este último año, la propuesta formal del chico, que se tomara la molestia de hablar con su padre y su hermano, esas salidas con él tomados de la mano, sus besos ahora menos tímidos, las caricias delicadas pero mucho más intensas que el joven solía darle en la espalda, en su cintura, recorriendo suavemente sus piernas y todas las sensaciones que eso le provocaba.

Aun así el chico conservaba su timidez y jamás había intentado nada más, aun cuando para él esas caricias y juegos despertaban muchas más emociones. Ella lo amaba por eso y quizás era por ese amor que la chica estaba pensando tanto en la posibilidad de llegar más lejos.

- ¿Kero?- le pegunta suavemente y el guardián la ve atentamente- ¿Alguna vez el mago Clow tuvo… ya sabes alguna relación con una mujer o algo?

- Si, un par de ocasiones- le contesta tratando de recordar- No, ahora que lo pienso, Clow era un maldito mujeriego- dice molesto- hubo una época en la que se la pasaba bebiendo y llevaba una chica diferente cada mes, Yue se ponía muy molesto por eso, en especial porque siempre nos decía que no lo interrumpiéramos, se encerraba con ellas durante horas y luego actuaba como si nada con nosotros.

- No, no tenía idea de que el mago Clow tuviera una faceta así- le dice la chica con una gota en la cabeza.

- Claro, aunque después sentó cabeza y comenzó a dedicarse más a la magia, leía durante horas y preparaba pociones, creo que se preparaba para el momento de su partida y sobre todo se preparaba para el momento en que tu llegaras- le responde mientras la chica recuerda la vez que conoció al mago gracias a la carta Retorno y este rápidamente supo quién era ella y que venia del futuro.

- Ya veo, así que aun con todas sus responsabilidades y todo el asunto de sus poderes, hubo un tiempo en que él pudo vivir como un hombre normal.

- ¿Eso es lo que te preocupa?- le dice acariciándole la cabeza- No ser normal, no tener una vida como los demás chicos- agrega con culpa.

- ¡No!- le dice temiendo que el pequeño se sienta culpable de que ella no es feliz- Si admito que tengo problemas en la preparatoria, pero… pero no me arrepiento de haberlos conocido, nunca quiero sepárame de ti, ni de Yue, mis problemas son… son cosas de adolescentes. Ya verás que lo solucionaré, pase lo que pase todo estará bien- le dice sonriendo.

- Sakura- le dice acomodándose en su regazo- Todos estamos muy felices de que estés con nosotros. Si quieres algún otro consejo, puedes hablar con Yue también.

¿Hablar con Yue?

Definitivamente no podía hablar con Yue sobre eso, sería como confesarle a su hermano los pensamientos que tenía hacia su novio y él podría malinterpretar todo. Seguramente la metería a un colegio de monjas y junto con Yue encerrarían a Shaoran en algún calabozo. La simple idea hacia que se estremeciera.

- No creo que Yue sea la mejor opción- aclara la chica- Este… creo que necesito alguna especie de consejo femenino.

- ¿Qué pasa con Tomoyo?- le pregunta de inmediato.

- Es que… Tomoyo es joven como yo y pues… -la verdad es que Tomoyo seguramente había leído sobre el tema o podría fácilmente tener acceso a información, eso sería útil para no tener que hacerlo en casa y ser descubierta por su padre o su hermano, pero decirle a Tomoyo tenía un precio muy caro, la sola idea de su mejor amiga queriendo grabar "ese momento" la llenaba de pánico y vergüenza, de hecho agradecía que el tema no hubiera vuelto a salir a la luz desde esa reunión con sus amigas- Necesito consejos de alguien mayor.

El guardián la ve con empatía pensando en lo difícil que había sido para la chica crecer sin una figura materna y coloca su mano en su mentón meditando sobre quien podría ayudarla en este caso. De pronto parece tener la solución.

- ¿Qué tal la mujer del templo?- le dice feliz- Ella es mucho mayor que tú y además ha vivido con Hiragizawa todo este tiempo.

Al recordar ese detalle Sakura se sonroja nuevamente, su recién despierto sentido para estas cosas la lleva a la cuenta que seguramente la profesora y el mago hacen mucho más que leer y tomar té. Es decir viven juntos, con sus guardianes sí, pero acababa de escuchar de la boca de Kero de que eso nunca detuvo a Clow en sus conquistas. Pero Kero tenía razón, quizás le daría un poco de vergüenza, más bien, se moriría de vergüenza al preguntarle, pero la maestra Mizuki seguramente sabría cómo aconsejarla.

- Es verdad, quizás ella pueda ayudarme- termina feliz buscando su teléfono- Claro, es muy tarde para hablarle ahora, pero me comunicare con ella. Muchas gracias Kero.

Unos días después Sakura se armaría de valor y llamaría a la pelirroja para pedirle consejos.

- Sakura, que bueno que llamas- le dice feliz Kaho mientras que Eriol le da una mirada curiosa.

- Si, hola profesora Mizuki- le dice con timidez- Este… ¿Eriol esta con usted?

- Si, estábamos en el jardín ¿Quieres saludarlo?

- ¡NO!- le dice alarmada, lo cual hace que la pelirroja se asuste mientras la reencarnación de Clow la ve extrañado- Es decir, luego saludare a Eriol, pero ahora quiero pedirle su ayuda.

- Adelante Sakura ¿Qué necesitas?

- Es algo complicado y digamos… personal- le dice la joven roja como un tomate del otro lado de la línea.

- Entiendo- le dice Kaho quien tal como Eriol había dicho, podía llegar a ser algo despistada también- ¿Quieres que vaya a Japón?

- No, no, no- dice la chica aún más nerviosa- Por teléfono está bien, es solo que, es solo que… es un consejo de mujer a mujer lo que necesito- la pelirroja casi suelta una risita pero capta más o menos de que podría tratar el asunto, así que se dirige al interior de la vivienda.

- ¿Vas a algún lado?- pregunta Eriol al verla alejarse.

- Cosas de chicas- le responde con una sonrisa mientras tapa el auricular del teléfono.

Eriol le sonríe y la ve marcharse mientras habla por teléfono, quizás perdiera su capacidad de ver el futuro, pero algo le decía que se iba a enterar del contenido de esa charla próximamente.