Universo Alternativo de Naruto
Historia SasuHina
Advertencia: Esta historia tendrá contenido Lemon.
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto.
...
Luego de visitar la tumba de su madre, Hinata venía arrastrando los pies por las calles de Konoha, miraba por todas partes maravillada, ella se había mudado a la capital cuando era muy chiquita, más bien su padre la había mandado lo suficientemente lejos de él.
No recordaba casi nada de la época en que vivía en Konoha , y lo poco que recordaba no era muy agradable. A pesar de que mucho tiempo sufrió porque su padre no la quería cerca, ahora pensaba que fué lo mejor.
Ahora extrañaba la capital, y extrañaba su casa. Konha había cambiado muchísimo, a pesar de ser un pueblo chiquito, era uno de los pueblos con mas ingresos financieros y mas progreso civil, o eso habia leído ella en el periódico local.
Unas gotas frías cayeron sobre sus mejillas, alzó la mirada y se horrorizó al ver el cielo oscuro amenazando con alguna tormenta. Palideció y se echo a correr, tenía que llegar a la mansión Hyuga antes de que la lluvia azotase fuerte. Sin embargo las gotas de agua empezaron a hacerse constantes y la lluvia empezó a caer con intensidad, estuvo empapada en solo cuestión de segundos. Llegó a la mansión empapada de pies a cabeza. Entró cuidadosamente para que nadie notase que había llegado, quería evitarse poblemas con su padre.
-Siempre es lo mismo con usted, señorita Hinata- aquella voz era inconfundible para la ojiperla que se detuvo en seco justo cuando iba a empezar a subir por las escaleras- ¿Qué le cuesta llevar un paraguas para evitarse estos incidentes? Se enfermará y...
Hinata se giró de prisa quedando frente a él y se tiró a su cuello con lagrimas en los ojos-¡Hermano!-chilló. Neji Hyuga quedó empapado 5 segundos después de que su prima preferida la abrazace con tanta efusividad.
-¡¿Le ocurre algo?! Sseñorita Hinata respondame-Neji se apartó de su abrazo para tenerla frente a frente. Hinata negó frenéticamente.
-No, no me ocurre nada. Es solo que yo pensaba que no iba a verte en mucho tiempo-admitió Hinata mientras que con las mangas trataba de secarse las lágrimas. Pero fué inutil porque la ojiperla estaba empapada de cabeza a los pies.
Neji le dedicó una sonrisa. Su prima lucía deplorable, con gotas de agua cayendo desde la punta de su nariz, pero su expresión cambió en cuestión de segundos- Suba y cambiese porfavor...se va a enfermar-dijo con el semblante serio.
-Hai- Dijo Hinata mientras hacía una leve reverencia y le sonreía de oreja a oreja. Esa era una de las razones de que Neji Hyuga fuera su persona favorita en el mundo, y era porque en todo el mundo, no existía nadie que se preocupara tanto por ella como lo hacía él.-Enseguida bajo hermano- aseguró mientras subía corriendo las escaleras.
-Solo estaré unos dias aqui- Habló Neji una vez que su prima estuvo frente a él ya con la ropa seca. Hinata quedó muda y sus ilusiones murieron en ese mismo instante. Por un momento llegó a pensar que su primo venía para llevarsela con él al extrangero.- Si dependiese de mi padre y de mi, usted sabe que la llevaríamos ¿No es así?- cuestionó el castaño sin apartar la mirada de la ojiperla. Hinata solo asintió, miraba el suelo cohibida y aferrandose a su sudadera, no sabía que decir. Miró a su primo y le dedicó una triste sonrisa.
Hazashi Hyuga se había llevado a la capital a su sobrina cuando esta apenas era una niña. Y es que Hiashi nunca superó que su primogénita fuera una mujer y lo peor de todo, que su amada esposa muriera a causa de ella. Para Hinata su padre era prácticamente un desconocido. Su verdadera familia y su casa, estaba con su Tio Hizashi y Neji quienes se mudarían al extrangero. Hinata quizo ir con ellos pero su padre se lo había impedido.
-Lo sé hermano- dijo ya resignada- ¿Y mi tío?
-El ya esta en Londres- informó el castaño-Yo solo quería despedirme de tí.
-¡Neji! ¿A qué debemos tu visita?- la voz de Hiashi Hyuga los interrumpió-
-Buenas tardes Señor-saludó de manera formal el castaño mientras hacía una leve reverencia- Solo venía a despedirme de ustedes-
-¡Tú! Preparanos algo de cenar y un poco de té- la voz de Hiashi sonaba impacable mientras daba ordenes a su primogénita quien se levantó de un salto.
-¡Hai Padre!- respondió la ojiperla mientras hacia una leve reverencia y salía de la sala apresuradamente. Neji miró la escena con la nariz arrugada, no le gustaba la manera en que trataban a su prima en esa casa, no quería dejarla allí.
La lluvía no había cesado en toda la tarde, es más mientras el cielo más oscurecía, la lluvía caía con más fuerza.
-Deberías quedarte a dormir. Al menos esta noche Neji- dijo el patriarca de los Hyuga cuando todos se encontraban cenando.-Parece que esta calmada lluvia pronto se convertirá en una tormenta-advirtió.
-No quiero causar molestias- admitió el castaño.
-Neji-Nisan, no diga eso porfavor. Yo le prepararé el cuarto de huespedes para que duerma tranquilo esta noche- dijo Hinata mientras le dedicaba a su primo una triste mirada. Neji no pudo negarse.
-Si usted lo dice- aceptó mientras le dedicaba una sonrisa de medio lado.
Y como había advertido el patriarca de los Hyuga, un relampago iluminó todo afuera seguido de un estruendoso trueno que hizo sobresaltar de sobre manera a cierta peliazul. Su respiración se entrecortó y los ojos casi se le salian de órbita.
-¡Contrólate Hinata!- amenazó Hiashi, quien miraba a su hija con reproche. Por al contrario Neji pareció preocuopado.
-¡Hinata-sama! ¿Se encuentra bien?- preguntó el castaño preocupado.
-¡Hai! Otosan, Onisan, me retiro para prepararle el cuarto a Onisan- dijo Hinata mientras hacía una leve reverencia y salía con la cara más pálida de lo normal.
-Es ridículo que a pesar de la edad que tenga, le tema a las tormentas-escupió Hiashi con desprecio-Esa niña, no ha echo más que decepcionarme y darme disgustos. Si tan solo huebiese nacido hombre.
Neji arrugó la nariz. ¿Cómo se atrevía a hablar así de su propia hija?. Por supuesto él no opinaba lo mismo, Hinata era para él la mujer mas noble y pura del mundo, por esa razón no quería que nada malo le pasase. Se detestaba por dejarla allí.
-¿Porque no permine que nos la llevemos con nosotros Ojisan?-se atrevió a cuestionar el castaño sin apartar la vista del hombre que tenía enfrente. Este pareció disgustarse, pero enseguida se recompuso.
- Si te das cuenta que ella no podrá vivir de arrimada toda la vida con ustedes ¿No?- inquirió el ojiperla con voz serena. Neji iba a replicar, pero fué interrumpido- Yo sé lo que hago. A pesar de que no tiene ningun talento especial, ni posee gracia alguna, es mi hija y mi deber es asegurarle un futuro.
-¿A qué se refiere con eso?-preguntó Neji fustrado.
-Ya me entenderas hijo- aseguró el patriarca mientras le daba un sorbo a su taza de té.
...
¡Puumm!
Una luz intensa alumbró el cuarto de la joven ojiperla, quien se levantó sudando y con las mejillas inundadas de lágrimas. No supo que hacer y abrazó sus piernas con desespero. Siempre era lo mismo, cada vez que el cielo amenazaba con caer, aquellas pesadillas la invadían.- Puuuuum- el trueno no se hizo esperar y los sollozos de la peliazul tampoco.
Las puertas de su cuarto se abrieron de par en par y un relampago dejó a su vista la silueta de un hombre.
-¡Nejiii!- sollozó con fuerza. Este trató de encender las luces, pero no fué posible ya que las corrientes de electricidad no funcionaban por la tormenta.
-No se preocupe ya estoy aquí- aseguró el castaño mientras se acercaba a la cama de su prima. Hinata no se contuvo y lo abrazó antes de que llegara junto a ella.
-Volvi a tener esa pesadilla- aseguró la ojiperla mientras se aferraba al cuello de su primo. Y nuevamente el castaño sintió en el pecho la sensación de culpabilidad.
-No sabes cuanto lo lamento Hinata- dijo el castaño mientras sus temborosos dedos acariciaban la larga melena de su prima. Esta abrió los ojos desmesuradamente y dejó de llorar al instante. Era la primera vez que su primo se dirigía a ella de tu a tu.
-Neji-Nisan, usted no debe de lamentar nada. Usted no tuvo la culpa de nada. Fue mía y nada más que mía. Por ser tan torpe y tonta.- aseguró la ojiperla más calmada apesar de que la tormenta seguía azotando con fuerza. No recibió respuesta alguna de su primo y decidió cortar con el abrazo para mirarlo. Lo que vió la dejó más que sorprendida, su primo estaba ¿Llorando?
-Neji-nisan no llore porfavor- Hinata sentía un nudo en la garganta que no podía deshaser- Usted es la única persona que me aprecia y yo lo sé. Usted me salvó ese día y no me gusta que se sienta mal por mi culpa.- las lágrimas volvieron a resbalar por sus mejillas- Será dificil seguir sin usted, pero al menos quisiera saber que estará bien a donde irá. Yo seré fuerte por usted y por mi misma.
-Yo lo sé- aseguró el castaño.
Hinata perdió la noción del tiempo una vez que su primo se fué. No sabía exactamente cuantos días habían pasado desde ello, si fueron días, semanas o meses. Tampoco importaba mucho, solo se limitaba a ayudar con las cosas de la mansión, no era necesario ya que habían mucho personal trabajando, pero no quería sentirse más inútil de lo que su padre le recordaba siempre.
De repente todo había perdido sentido para ella.
-¡Sasuke me va a matar!-chilló Naruto, para luego ingerir toda la cantidad de ramen que le cabía en la boca .-Ayame, ¿No te gustaría alquilar tu vientre por unos meses?- preguntó descarádamente el rubio. Esta se puso roja del coraje y salió de la vista del rubio sin decir nada.
-¿Eh? ¿Y a esta que le pasa?- preguntó confundido- ¡Teuchi, sirveme más, porfavor!- exclamó el rubio al viejo vendedor de ramen.
-Naruto, no puedes andar por toda Konoha preguntando a las mujeres si quisieran alquilar vientre- aconsejó el viejo mientras vertía más ramen en el plato del rubio- A ver dime ¿Porqué razón el emperador va a matarte? Tenía entendido que eran buenos amigos- Cuestionó el viejo Teuchi- ¿Y para qué quieres alquilar un vientre? ¿Porqué no concebir como todos los demás? Al menos de que seas...- Y la insinuación murió antes de llegar a concretarse.
-¿QUÉ ESTA INSINUANDO VIEJO?-Saltó Naruto con la cara roja y los ojos en blanco.
-Nada..nada- respondió rápidamente mientras hacia señas con los brazos de que no pasaba nada- Era una broma Naruto.
El rubio se calmó y volvió a sentarse en la banca de donde segundos antes había saltado- Le contaré porque Sasuke piensa matarme, pero esto debe quedar entre usted y yo- bramó el rubio- Sasuke quiere un heredero, y esta buscando a la mujer que se lo pueda dar- dijo bajando repentinamente la voz.
-¿Y no te ha sido fácil encontrarla? Pero si todas las mujeres de Konoha estarían dispuestas- comentó el viejo frunciendo el entrecejo- Todas menos mi Ayame- se retractó..
-No lo crea viejo. Sasuke me prohibió decir que era él quien buscaba a la mujer. Y todas, ABSOLUTAMENTE TODAS SE NEGARON PENSANDO QUE YO ERA EL QUE BUSCABA MUJER... AUNQUE LES OFRECÍ MUCHO DINERO!- Se quejó el rubio con los ojos en blanco por el desconcierto- Apuesto que las cosas cambiarian si supieran que el heredero sería nada más y nada menos que el hijo del emperador de Konoha.
-Por supuesto- apoyó el vendedor de ramen mientras secaba un plato recien salido del lavabajillas- ¿Hi- Hiashi Hyuga?- La voz del viejo cambió radicalmente al ver la cara del hombre que menos apreciaba en el mundo.- De una vez le advierto que aún no tengo su dinero- su voz se agudizó y las manos empezaron a temblarle.
Aquel hombre tan deplorable que estaba frente a él con aires de superioridad, no era más que un estafador. Cuando Teuchi buscaba inversionistas para poder levantar su negocio, Hiashi Hyuga se había ofrecido amablemente a prestarle una buena cantidad de dinero. El contrato se había firmado, pero Teuchi muy tarde se dió cuenta que los intereses figurados en el contrato, eran exageradamente elevados, tanto que no pensaba llegar a pagarlo en toda su vida.
Hiashi sin embargo pareció sorprendido. Al parecer ni el viejo vendedor de Ramen, ni el rubio parlanchin, se habían dado cuenta de que él había escuchado su pequeña conversación.
-No te preocupes viejo amigo- sonrió de medio lado- esta vez solo vine a comer un poco de ramen- mintió. Teuchi sospechó que algo iba mal... Pero por supuesto, nusca sospecharía que aquel viejo insufrible, estaba pensando vender a su propia hija.
...
Las cortinas se abrieron de par en par molestando exageradamente los oscuros ojos de cierto azabache.
-Kurenai, cuantas veces tengo que decirte que no hagas eso- la fría voz corto de fino el exagerado silencio de la habitación..
-Por kami-sama Sasuke. ¿Acaso no te molesta tanta sombriedad? -cuestioó la hermosa mujer de ojos rojos que se encontraba frente a él, mirandolo inquisidoramente.
-Me molesta la luz- se limitó a responder, sin apartar la vista de su ordenador.
-¿No te asfixia estar encerrado aqui todo el maldito día?-
-El encierro no me asfixia mas que tu exasperante voz- dijo el azabache mientras le lanzaba una feroz mirada de advertencia a la peliazabache.
-Sabes que conmigo no funciona, ni ese tono de voz, ni esa mirada de niño malo- se burló la mujer mientras sonreía. Sasuke apartó la vista fastidiado.
-Si no tienes nada más que decir, vete- se dió por vencido.
-Hay un hombre ahí afuera que quiere verte- djo Kurenai mientras salía con las manos en las caderas- dice que es algo urgente. Se trata del patriarca del clan Hyuga.
Sasuke soltó un suspiro exasperante, maldiciendo internamente.
-¿Qué quiere Hyuga?- Sasuke apareció tras el viejo ojiperla, con cara de pocos amigos. El peliazabache no era ajeno a lo desagradable que podría llegar a ser aquel hombre. No lo frecuentaba, pero lo poco que oía de él le daba nauseas, una rata de alcantarilla. No lo consideraba más que eso.
-A mi tambien me da gusto verlo, señor emperador- dijo el hombre con exagerada educación.
-Al punto- exigió el azabache sin inmutarse siquiera- No quiero oír más de lo que has venido a decirme.
Hiashi sonrió, maldiciendo internamente a aquel muchacho tan ladino y arrogante. No podía entender, como él siendo más joven, gozaba con mejor postura y poder que él. Pero definitivamente no lo quería de enemigo.
-Hace pocos minutos, sin querer escuche a tu amigo, el rubio- empezó el ojiperla. Sasuke se cruzó de brazos y fingió indiferencia.
-No sabía que le gustaran los chismes- se burlo el hijo menor del matrimonio Uchiha.
-No pude evitar oír que esta buscando a una mujer que le de un heredero- Sasuke apretó los puños furioso. Maldecía a Naruto por ser tan idiota. Le había advertido que no quería que nadie en Konoha se diera por enterado.
-Eso no es de su incumbencia- dijo entre dientes, procurando mantener serenidad.
-Yo puedo darle a esa mujer- dijo el hombre, ignorando su comentario anterior.
-¿No me diga que tiene una hermana?- se burló el azabache
-Le daré a mi hija- aseguró- No tendra que pagarme siquiera.
Sasuke abrió los ojos sorprendido. ¿Aquel hombre le estaba, practicamente regalando a su hija?
-Desconocía que tuviera heredera- comentó el Uchiha.
-La mandé a la capital cuando apenas era una mocosa-
-¿Qué clase de desecho humano es su hija?- la voz de Sasuke era burlesca- Para que la esté regalando como si fuera basura desechable.
Hiashi chasqueó la lengua exasperado ante la arrogancia del azabache.
-Pensé que solo le importaba un heredero de la mujer- inquirió astutamente el ojiperla.
-¡Por supuesto! Pero tampoco quiero a una fenómeno ¿Tan fea es?.
-No. No es tan desagradable. Hasta podría asegurarte que la estúpida chiquilla aún es virgen - Sasuke se sintió asqueado, no podía creer lo que estaba escuchando. Más que a su hija aquel hombre parecía querer darle a una blanca de trata. ¿Qué clase de mujer sería su hija? Se la imaginaba llena de granos, demasiado gorda o demasiado flanca, hasta la imagen de una mujer sin dientes llegó a su imaginación, pero aún asi po podía concebir la idea de que un padre regalase de aquella forma tan despresiable a su hija.
-¿Qué ganaría usted con todo esto?- cuestionó el azabache.
-Desaserme de ella. Pensaba que nunca podría lograr que se casase siquiera. Además pienselo, el clan Hyuga es el ssegundo mejor de Konoja luego del suyo- chispó Hiashi con un toque de arrogancia.
Sasuke pareció pensarlo. Por un segundo la curiosidad lo invadió. Quería conocer a la mujer que valía menos que escoria. Quería ver su desagradable rostro, quería sentir su nauseabunda presencia. Si hasta su padre la deploraba, seguramente era peor que mierda.
-¿Cuantos años tiene su hija?- soltó.
-21-
¿Una chiquilla? Mocosa insufrible. Se la imaginaba mayor. Tal vez rozando los 30 como él, que ya estaba marcada a estar soltera para siempre. ¿Pero 21?
-Que venga mañana. ¿Ella lo sabe? ¿Está deacuerdo a darle un hijo a un desconocido?- cuentionó cohibido. Y para hacer un poco más nauseabundo y desgraciado a Hiashi Hyuga, este respondió con un natural-NO.
...
¡Hola a todos!
Antes que nada Agradezco infinitamente los seguidores, y favoritos de la historia y por supuesto los maravillosos comentarios que inspiran por supuesto a continuar.
Aqui las respuestas a aquellas personas que no tienen cuenta... ¡Muchas gracias por vuestro apoyo!
Gab: Me alegra mucho que te haya gustado y si trataré de actualizar seguido.. Espero ver tus comentarios en los proximos caps...Jaja un besooo...cuidate y graciiiias!
Hime23: Me alegra que te haya parecido interesante haha :D Actualizare lo más rapido posible y espero seguir viendo tus comentarios por aquiii :D Besoos cuidatee.
Nanami; Me alegraa que te guste la tramaaa *-* Espero verte de seguido por aquiiii ehh... Graciiias y tuu tambien cuidatee y see feliiz :3
Damoku: Hahahaha no sabes cuanto ame tu comentariooo jaja.. Claro que habra lemon y estoy seguro que los humanos te apoyan xDDD Espero que este capitulo haya sido de tu agradooo... Beesoos cuidaatee mucho :3
Cris: Me alegra que te haya gustado y aqui tienes la actualización ahaha :D Besos cuidateee..
Quise hacer este capitulo más dedicaddo a Hinata, para que vayan conociendola en esta historia, espero que os haya gustado...
¡Nos leemos pronto! Nox
