Hola! Qué tal ^^?!

Ems... como primero, creo que debo disculparme por el mes que los he tenido esperando n.n' ... Pasaron cosas, y no pude conectarme ante... Así que lo siento u.u

Y bueno... aquí esta su tan esperado segundo capítulo de esta historia, que está muy buena (Créanme, a pesar de que viene de cerca la recomendación XD) Y como siempre, los dejo invitados para el siguiente capítulo y para todas las otras historias que escribo.

Recuerden que este fic es un tipo de Mix con todas las parejas que me gustan (NM, NE, KU, TH, RP), dejando a MakiNico como la 'principal', pero siempre ahondando en la parejas que pidan, incluso, en este cap no pensaba poner el pov de Kotori, pero como por allí pidieron KU, fue como: "Lo que el pueblo pida *^*/!" y escribí... Ems... Y terminando con todo el blabla previó, supongo que ya por el capítulo 10 contaremos con las nueve miembros juntas, y comenzara el conflicto de rial...

Les agradezco a todos los que me apoyan y aconsejan con el tema de la universidad... no saben cuanto lo aprecio. Los que me dan sus comentarios y consejos para la historia les doy las gracias por ayudarme a mejorar... Y a todos los que leen mis fic, gracias por hacer que mi contador suba con sus visitas, me anima un montón saber que tanta gente lee lo que escribo ^


*Asterismo: Explicado por una persona que sabe lo básico de astronomía, son las constelaciones

*Sé que Akihabara y Akiba es lo mismo, pero no recuerdo la ciudad en la que viven las chicas, solo recuerdo que estaba cerca de Akihabara, y como para ubicarme lo dejé así

Capítulo 2: "Asterismos antes del alba"

Una semana exacta se les pasó volando a dos chicas impacientes. La primera, estaba realmente feliz de que su amiga aceptara la propuesta para buscar a sus viejas compañeras y poder solucionar el conflicto que le había mostrado las cartas, y quizás, confesar esos sentimientos que necesitaba exteriorizar, antes que se añejaran más dentro de sí. Por otra parte, la chica que había aceptado, tal como temía, se estaba arrepintiendo de ayudar a la mayor, puesto que por muy 'superada' que tuviera a su senpai, sabía que el solo hecho de verla en vivo y en directo le daría un vuelco a su vida.

Tal como acordaron, se verían cerca de las dos de la tarde, en la entrada trasera del templo donde la pelipúrpura hacía tiempo parcial cuando iban en preparatoria. Y puesto que era día domingo, comerían, charlarían, y tal vez, pasearían un poco.

Ya era pasada la una y media de la tarde cuando la astrónoma se sentaba en la escalera a esperar. No fue mucho lo transcurrido, cuando cierta pelirroja llegaba trotando al lugar.

-Lo siento Nozomi –Se disculpaba la recién llegada tratando de tomar aire- Me retrasé… ¿Te hice esperar?

-La verdad no –Contestaba con su habitual sonrisa aunque un poco preocupada por la falta de aire de su compañera- Llegué hace poco

-Que bien –Suspiraba aliviada

-"Aún sigue odiando la impuntualidad ¿eh?"- Pensaba con algo de gracia- "No ha cambiado nada"

-¿Nozomi? –Sacando a la nombrada de sus pensamientos, propuso- ¿Quieres ir a comer algo?

-¡Claro! –Exclamaba feliz- A esta hora se me abre el apetito, ¿Y qué comeremos?

-Una chica en mi trabajo mencionó una tienda por aquí cerca, al parecer, toda la comida es buena –Sonreía Maki al recordar cómo se había emocionado Yui al enterarse que saldría con una amiga

-Entonces vamos –Emocionada empezó a caminar

Recién habían empezado a caminar, cuando una castaña de cabellera larga y rostro familiar asombró a ambas.

-Nozomi… -Decía la menor apuntando a la chica que caminaba sin percatarse de su presencia- ¿Esa no es…?

Ambas se miraron unos segundos, pero Nozomi, sin poder contener su curiosidad gritó- ¡Honoka-chan!

La chica de la cuadra de al frente se volteó buscando algún rostro familiar, sin embargo, al percatarse de las dos chicas que la miraban impacientes se sorprendió y colocando una cara de terror, corrió.

-¿¡Está huyendo!? –Preguntó sorprendida Maki

-¡Lo está! –Tomando la mano de su acompáñate la obligó a iniciar una persecución

Las tres chicas corrían incansables una detrás de la otra. La perseguida daba miradas rápidas para ver la proximidad de sus perseguidoras. Corrieron por unas seis cuadras hasta que el paisaje retornó a sus memorias y se percataron de dónde estaban. Con estrépito se escuchó cerrar la puerta tras la castaña, quedando la mayor afuera. En tanto, la pelirroja cansada de correr se detuvo antes que las otras dos, tratando de recuperar la respiración. Al levantar la cabeza, la menor se impresionó y choqueada no apartaba la vista de aquello.

-Maki-chan, ¿Qué ves? –Preguntaba resignándose de seguir insistiendo

-Éste es el local que mencionó la chica de mi trabajo –Revelaba Maki sin sacar la mirada del nombre del local

-Yo que recuerde la familia de Honoka-chan tenía una tienda de dulces –Hablaba ahora Nozomi

-Ya van once años, quién sabe qué puede pasar en esa cantidad de tiempo –Bajando la vista al rostro de su acompañante, planteó- ¿Y si entramos?

Asintiendo, ambas cruzaron el umbral, encontrándose con una habitación espaciosa, no obstante, repleta de gente.

-Bienvenidas, ¿mesa para dos? –Preguntaba una chica a la entrada- ¿¡Maki-senpai!?

-¿¡Yukiho!? –Exclamó la pelirroja siendo abrazada por la castaña

-¿Cómo estás senpai? –Decía animada

-Bien, y al parecer tú también, estás muy grande –Sonreía de manera calmada- Ah… quizás no te acuerdes de Nozomi

-Sep –Decía la menor inclinando la cabeza- Es un gusto verla, Nozomi-san

Ruborizándose un poco la mayor manifestaba- Tanta formalidad, y con Maki-chan te lanzaste arriba

-L-Lo siento –Se sonrojaba también Yukiho- Es que a Maki-senpai la conozco durante más tiempo y a decir verdad, a usted la conocí por medio de mi hermana

-Recuerda que después que ustedes se graduaran, yo me quedé dos años más ahí –Con expresión pasiva aclaraba- Así nos conocimos mejor

Asintiendo repetidamente afirmaba-¡Ah! Senpais, me esperan unos segundos por favor –Pedía la castaña- pediré que me releven para poder charlar con ustedes mientras comen… Porque vienen a comer ¿verdad?

-Por supuesto –Sonrió amablemente la mayor

Las tres chicas se sentaron en una mesa. Yukiho les recomendó unos platos, y después que todas tuvieran su comida charlaron.

-¿Tú también comerás, Yukiho-chan? –Preguntaba Nozomi

-Sep, al fin y al cabo esta es mi hora de almuerzo –Sonrió

-¿Entonces trabajas aquí? –Ahora era Maki quien interrogaba, mientras daba un bocado a su comida

-Mm… no exactamente –Explicaba- Mi Nee-chan es la encargada del local, vengo a ayudar de vez en cuando…

-¿Honoka-chan está trabajando ahora? –Se emocionaba Nozomi revisando el lugar

-Sí, ella es la dueña… pero es tan cabeza dura que no sale de la cocina hasta que acaba su turno

Las dos mayores suspiraron, tendrían que esperar, de todas formas su misión era encontrar a todas las miembros de µ's

-¿A qué hora termina? –Agregaba al interrogatorio Maki

-A las seis –Decía pensando- Pero si quieren le digo que sus amigas están aquí, quizás se apresure un poco más

-Dudo que se apresure –Contestaba la pelirroja

-Lo mejor sería que nos ayudaras a atraparla cuando termine –Aclaraba la pelipúrpura

Las tres se acercaron, y con susurros el primer plan fue construido. Debían idearlo lo mejor posible, o al menos lo más funcional que pudieran, puesto que, sabiendo cómo es de testaruda Honoka, no la sacarían ni a palos si descubría desde antes que tendría que hablar con ellas.

-Muchas gracias por la comida –Agradecía Nozomi

-Gracias –Lo hacía también Maki

-Nos vemos luego –Sonreía con gusto Yukiho

De esa forma las dos que entraron, salieron. Hablarían y pasearían hasta que llegara la hora, para de esa forma, hacer menos evidente la emboscada.

Tanto Nozomi como Maki, sintieron que caminaban sin rumbo, no obstante, terminaron exactamente donde empezaron. Algo divertidas se sentaron una al lado de la otra en la gran escalera para conversar.

-Nozomi… Puede que sea un poco tarde para preguntar, pero –Ceñía el ceño la menor- ¿Por qué tratamos de reunir a µ's?

-¿No te lo dije? –llevándose una mano a la boca se sorprendió de sí misma- Te lo diré, pero te advierto que quizás no le encuentres lógica

Limitándose a solo asentir, espero a que la astrónoma le explicara

-Tuve un sueño –Tomándose un respiro negó con la cabeza- Más bien una pesadilla. Tenía que ver con µ's y por alguna razón me dio mala espina, así que revisé mis cosas viejas y encontré las cartas del tarot. Y al ver nuestro futuro… Nos depara infelicidad a las nueve si las cosas siguen así

-¿Y crees que juntándonos se evitara? –Preguntaba en un suspiro

-No lo creo –Decía muy seria- Lo siento –Pero en eso último sonrió

-Debes admitir que estas feliz de ver a Eli de nuevo –la molestaba Maki

Nozomi rio en silenció y con calma reveló su verdadero sentir- Más bien, tengo miedo ¿Qué pasaría si Elichi ya no quiere estar con nosotras? Ya ves como actuó Honoka-chan

-Las dos sabíamos que esto no sería fácil y que corremos con el riesgo que una de las nueve se niegue a volver a reunirse… tal como yo lo hacía…

-…Lo sé… Por eso… -Trató de apelar

-¡…Sin embargo! –La interrumpió- si yo, que soy una terca, pude aceptar tener que ver de nueva cuenta a Nico, no habrá problemas con ellas

-Puede ser pero…

Con un suspiró anunció- Nozomi… te entiendo… me siento igual que tú, pero ¿qué se le puede hacer?

-¿Eh? –Se sorprendió ante tal declaración

-También tengo miedo… Nico ha continuado con su vida –Explicaba- Mientras yo vivo atrapada en una rutina, esperando que algún día, alguien como ella volviera a animar mi vida

-Maki-chan… -Susurró Nozomi con empatía

-Pero… sea como sea, esto será un cambio ¿no es cierto? Algo se solucionara si nos volvemos a juntar ¿no es así?

Ya más tranquila afirmó- Las nueves éramos felices juntas, pero por distintas circunstancias tuvimos que alejarnos y aprender a vivir con pesos que cargamos innecesariamente solas. Ahora, es tiempo de retornar a lo de antes. Ese es el cambio y la solución que le daremos a todo µ's… ¿Verdad?

-Supongo que así es –Suspiró Maki- …Y que elocuencia, así deberías convencer a las chicas

-No fue elocuencia… -Aclarando agregó- Es más bien un aliento a mí misma

-Se nota que fue eficaz, tu sonrisa volvió –Dijo tranquila- Lo usaré… algún día

Las dos pegaron un saltito al escuchar el sonido del teléfono de la pelirroja. Al verlo, la menor levantó la mirada y con determinación vio a la ojos turquesas

-Es de Yukiho

(…) (…)

Después de prepararse mentalmente se encaminaron a paso calmo hacia el local. Entrando en él, fueron empujadas por una castaña oscura

-Lo siento –Se disculpaba apresuradamente Yukiho- Olvidé que hoy era domingo

-¿Y eso que tiene? –Decía Maki alzando una ceja

-Viernes, sábado y domingo mi hermana habilita el local como bar –Explicaba- Estará aquí hasta las diez

Ambas se miraron interrogantes. ¿Deberían quedarse?

-Bueno, hace mucho que no voy a un bar –Sonreía Nozomi

-Entonces entremos –Sonrió Maki

Aliviada porque no se hayan molestado Yukiho suspiró. Quizás el plan cambiaría un poco, pero en la base seguiría igual.

Al entrar notaron el cambio. Luces bajas, música tranquila y ambiente notoriamente más adulto.

En el fondo, estaba colocado un micrófono para karaoke, y a pesar de no estar nadie ahí, un foco seguía iluminando el lugar.

Las dos chicas se sentaron de frente a ese micrófono, y pidieron algo suave para beber, al cabo, mañana tendrían trabajo. Pasaron unas horas, asumiendo que aún estaría claro gracias al horario veraniego

De un momento a otro, la habitación casi llegó a negro, y el reflector de luz encima del aparato aumento su intensidad. Y de repente, una melodía suave sonó, que las mujeres reconocieron de inmediato. Una silueta se dejó iluminar por el haz de luz y con una voz un poco más madura que la que tenían grabada en su memoria, cantó

Mou, shinaide…

(Por favor, no sigas)
Hitori de tojikomoru no wa

(Aislarte de todo)
Kanashiku naru desho?

(Hará que te sientas triste, ¿verdad?)
Yonde hoshii na

(Quisiera que me llames)

Mou, shinaide

(Por favor, no sigas)
Hitori ni narita garu no wa

(Pretendes que quieres estar solo)
Kizutsukitakunai kimochi nanda ne

(Porque no quieres que te lastimen, ¿no es así?)

Nozomi, con asombro veía la presentación. Estaba anonadada, casi segura que la chica que cantaba había seleccionado esa canción consiente de las dos presentes. A pesar de su asombro sus emociones gritaban por esa copla tan conocida y perfecta. Simbolizaba todo lo que su corazón callaba, lo que necesitaba gritarle a cierta rubia o que ella se lo gritara.

Douka watashi o omoidashite yo to

("Por favor recuérdame", murmuré)
Tsubuyaita yonaka no hoshi wa kirei

(Mientras las estrellas brillaban intensamente en la noche)

Nakitai toki mo aru yo

(Habrá momentos en los que quieras llorar)

issho ni ireba ii yo

(Será mejor si estamos juntos)
Kotoba ga mitsukaranai

(Tal vez no sepas que decir,)

issho naraba ii janai

(pero mientras estemos juntos, estará bien)

Maki, con algo de nostalgia y pena escuchó cada palabra, cada frase, cada sentimiento, cada nota, que recordaba haber escrito años atrás, sin siquiera imaginarse el significado que ahora tendría. Once años después la escuchaba y la devolvía a esos relajados días de preparatoria, que habían marcado una etapa que nunca pudo sacar de su memoria.

Un estallidos de aplausos se hiso presente junto al terminó de la presentación. De un momento a otro, la chica que cantaba desaparecía, y volvía una tenue música a sonar en el ambiente. Un silencio cómodo las envolvió e hizo que reflexionaran algunos segundo antes de retomar su charla.

Todavía con sus cervezas en la mano, se percataron como el local se desocupaba. Cerca de las ocho Yukiho se había marchado puesto que mañana tendría que trabajar, sin embargo, ellas debieron resistir las otras dos horas restantes para que el plan resultara.

Tal como ellas esperaron, la dueña se acercó a pedirles que se retiraran, sin siquiera sospechar algo, gracias a lo bajas que aún estaban las luces.

-Disculpen, el establecimiento ya cerró –Hablaba la castaña- Debo pedirles que se marchen

-Lo siento –Dijo Maki poniéndose de pie

-Tenemos asuntos pendientes con la dueña –Imitándola Nozomi se puso de pie

El rostro de Honoka se empalideció al escuchar la voz un poco más madura, pero inconfundible de sus viejas amigas. Trató de retroceder, pero de cada brazo había sido sujetada.

-Honoka-chan, debemos decirte algo –Con mirada suplicante rogó Nozomi

-Y-Yo… -Trataba de articular Honoka

-No estaríamos aquí si fuera algo evitable, tienes que escucharnos –Dictaba Maki

-B-Bien… -Se rendía –Terminaré con mis empleados y hablaré con ustedes

(…) (…)

Pasaron unos cuarenta minutos para que la cabellera castaña se volviera a acercar. Nozomi y Maki se sentaron a un lado de la mesa, mientras que Honoka, sola en el otro extremo. La pelirroja cruzaba los brazos sobre su pecho; la pelipúrpura apoyó los codos sobre la mesa y sobre sus manos colocó su rostro para tratar de ocultar la sonrisa que inevitablemente se le escapaba; la pelicafé bajo la mirada mientras sus manos cerradas descansaban sobre sus muslos.

-Honoka, venimos a buscarte –Fue directamente al punto Maki

-B-Buscarme, ¿A qué te refieres? –Preguntó extrañada

-Te necesitamos –Agregó Nozomi- Tenemos que reunir a µ's

Los segundos de silencio se extendieron, el ambiente se volvía pesado, y cada momento iba arrebatando un poco de felicidad de la sonrisa de la mayor.

-Lo siento –Por fin daba una respuesta- Pero no puedo

-¿Qué? P-Pero Honoka-chan, ¿no quieres ver a las chicas de nuevo? –Algo alarmada preguntó Nozomi

-N-No es que no quiera… solo no puedo

-Honoka-chan… ¿estás segura?

Desviando la mirada asintió- Lo estoy, así que háganme el favor de marcharse

*Tap* la mesa siendo golpeada alertó a las dos que hablaban

Con los dientes fuertemente apretados, los puños cerrados y el pelo tapando su cara se puso de pie, haciéndolas callar

-¿M-Maki-chan? –Con algo de miedo Nozomi trató de llamarla

-¿Qué rayos te pasa? –Preguntó entre dientes

Sin responder, Honoka volvió a desviar la mirada.

-Hey ¡Te estoy hablando! –Explotó la menor- ¿¡Cuándo piensas mirarnos para responder una pregunta!?

La regañada solo ignoró.

-Honoka, te estoy hablando –Con la mano en el mentón de su exsenpai la obligó a verla

-No tengo porque responder las preguntas de una niña mimada

-Si yo soy una niña mimada, ¿Qué hay de ti? ¡Finges ser madura y que puedes tomar esto con tranquilidad! Sin embargo no servirá de nada si estas a punto de llorar

-¿¡Qué sabes tú!? –Con un manotazo apartó la mano de la menor y se puso de pie- ¡No sabes lo difícil que es tener que verlas de nuevo!

-¿¡Y pensabas ignorar todo para siempre!? ¿¡No significa nada para ti los años que estuvimos juntas!? ¡O quizás nunca te importo!

-¡Claro que son importantes para mí!

-¡Entonces míranos a los ojos y responde como se debe!

-¿¡Cómo las voy a mirar a los ojos si les he fallado!?

Con esa interrogante aún en el aire se formó un silencio sepulcral.

Murmurando agregó- No sé si quiera como mirarlas –mientras se sentaba

El ambiente seguía volviéndose pesado, y las chicas se estaban incomodando. Obviamente, la más madura debía hablar

-Chicas… Entiendo sus molestias pero… -Hablaba Nozomi-… Maki-chan, deberías calmarte y entender a Honoka-chan. Sin embargo, Honoka-chan debes hablar, o si no, no podremos comprender el porqué

-Por mi bien –Nuevamente se sentaba y cruzaba sus brazos

La castaña suspiró y trató de explicar- Verán… Tuve la posibilidad de detenerlas, y que todas siguiéramos tal cual estábamos… pero no lo hice… no sé porqué… pero no lo hice

-¿A qué te refieres? –Con tono preocupado preguntó

-¿Recuerdan el día en que Nico-chan nos dijo que se marcharía de Akiba?

Ambas asintieron, y con más curiosidad la miraron

-Ese día, Kotori-chan me dijo que se iría del país… Hanayo-chan se cambiaría de ciudad… y Eli-chan volvería a estudiar a Rusia… Pero yo… no las detuve

El silencio entremedio de la conversación se estaba haciendo frecuente, ya sea porque necesitaban procesar la información, o no sabían que decir

-No es tu culpa…

La aludida miró con sorpresa a la pelirroja que hablaba con toda la sinceridad que le permitía la rabia dentro de sí

-No es culpa de nadie esta separación, no teníamos como evitarla

Reaccionando la mayor agregó- Honoka-chan, yo siempre creí que debía mantener a µ's junto, pero, tal vez… esto tenía que ser así… hemos madurado, crecido y experimentamos cosas que debíamos vivir solas

-Aun así, debí hacer algo –Seguía culpándose Honoka

-Si te sientes tan culpable, ve y discúlpate con todas –Con su voz gélida manifestó su molestia

Otro silencio todavía más incómodo y molesto se esparció por la habitación. No fue hasta que Maki suspirando se levantó que las otras reaccionaron

-No sé ustedes, pero son las once y media, y mañana tengo trabajo- Dijo cogiendo su bolso

-¡Ah! ¿Es tan tarde? –Se alarmó Nozomi levantándose rápidamente, y con una mirada pensó- 'Honoka-chan… espero que puedas comprender el porqué de la molestia de Maki-chan…'

La castaña no dijo nada. Ni siquiera las vio salir de la habitación, el ruido fue suficiente para que se diera cuenta que volvía a estar sola.

-"No sé qué debo hacer" –Pensaba evitando derramar lágrimas- "No merezco volver a verlas…"

Cuando por fin se decidió levantar de su asiento, apagó la luz y se marchó a su casa a pie. No tuvo que caminar mucho para lograr ver una silueta similar, y sin siquiera apartar la vista se acercó esperando que no fuera solo una ilusión.

(…) Kotori Pov (…)

Había pasado solo una semana desde que había aceptado salir con Ryu-kun. Mi corazón ya estaba tranquilo. Me gustaba estar con él, era tierno, amable y algo tímido, y en definitiva era muy lindo… Sin embargo, cuando bebía, era otra persona…

El día después que me besara sin mi consentimiento, estuvo disculpándose desde la mañana. Llevó rosas y chocolates a mi casa, y juró no volver a tomar como lo había hecho la otra noche. Yo le creí

No me siento arrepentida de haber aceptado salir con él. Es un gran tipo y tierno cuando se lo propone. Sé que Ryu-kun puede sanar las heridas que el tiempo no ha sabido curar.

Como era domingo, me invitó a almorzar. Ryu-kun preparó los almuerzos, y después caminamos por el mismo parque. Me gustaba lo que me hacía sentir. Estaba protegida y segura, el único posible miedo, era una copa de alcohol en los labios de Ryu. Sin embargo, tal como prometió no bebió nada.

-Kotori-chan… -Me llamó sacándome de mis pensamientos

-¿Eh? Perdón Ryu-kun, estaba distraída –Me disculpé- ¿Dijiste algo?

Sonrojándose un poco se rascó la mejilla antes de decir- Dije que Kotori-chan es como una princesa…

-Entonces… Ryu-kun debería ser un príncipe ¿verdad? –Sonreí antes de aferrarme a su brazo

De pronto, imágenes vinieron a mi mente. Con tristeza sentí ese brazo protector que tanto se asimilaba al que once años atrás me había protegido. Umi-chan, fue mi príncipe. La que me protegía, mimaba y consentía… Fue tanto para mí, que un escalofrío desagradable recorrió mi espalda al imaginarme que alguien pudiera llegar a ese nivel tan alto en el que ella se encontraba.

-Lo siento… -Dije separándome un poco- Me empezó a doler la cabeza

-¡Ah! ¿Te encuentras bien? –Preguntó nervioso- ¿Te llevo a un hospital?

-N-no es necesario –Traté de calmarlo- A mi casa estará bien

Con un asentimiento nos dirigimos a su automóvil. Pegué el ojo a la ventana apenas partimos, y con rapidez subí la escalera de mi apartamento, dándole a entender que en ese momento no quería compañía. Con algo de tristeza en su semblante lo vi marcharse, pero por mucho esfuerzo que estaba poniendo, no lograba apenarme al verlo marchar.

Me recosté sobre el sofá y tanteé las mesas en busca de mi libro favorito. No lo encontré. Con rabia me senté y con la vista traté de buscarlo, sin embargo, nuevamente no lo hallé. Casi salgo disparada a mi habitación cuando recordé donde lo había dejado. Ese libro de tapa azul que molestaba cada noche con desveladas y cada día con penas, estaba escondido en una caja en la cocina. Yo, por cobarde lo había metido allí, rogando a mi subconsciente que olvidara todo de él y me permitiera avanzar. No obstante, aquí estaba, desesperada metía la llave suplicando que estuviera intacto. Lo saqué y lo miré detalladamente. Con un dorado prominente el nombre 'Sonoda Umi' molestaba mis pensamientos y me inducía a salir de mi casa para buscar a la dueña de ese nombre por el lugar que fuese.

¿Cómo la puedo superar? ¿Es mi mente la que no quiere olvidarla? ¿Soy acaso la única débil que no puede avanzar? ¿Está mal que use a Ryu como medio para olvidarla? ¿Llorar serviría de algo?... Esas preguntas golpeaban minuto tras minuto mi cabeza, creando un pánico de inseguridad.

Aburrida y cansada de esos pensamientos, salí de casa y me dispuse a caminar por las tibias calles de Akiba. Compré chocolates, dulces y galletas. Estas semanas no haría nada muy importante, solo algunos bocetos, que me permitían varias horas libres del día. Quizás también compraría algunos ingredientes y cocinaría unas cuantas cosas para Ryu-kun.

Ahora descansaría, dormiría y disfrutaría de esta incipiente relación. Sin más, me marché a mi casa, dispuesta a cumplir todos mis propósitos que deseaba me ayudarían a superar estas viejas penas… y tal vez… dejar de pensar en ella…

(…) Kotori Pov End/ Nico Pov (…)

Hoy era el tan esperado último concierto de mi gira. Akihabara, centro otaku y cuna de las personas más fanáticas de las Idol. Sin importar cuantas veces haya actuado en sus bastos escenarios, el reto era cada vez más difícil.

Salí temprano del hotel y me dirigí rápidamente a mi automóvil. Al llegar al estadio donde se realizaría el concierto fui inundada por una masa de periodistas. Gracias a Miyama-san nadie sabía el lugar donde me hospedaba, sin embargo, sí donde realizaría los conciertos, y por ende, me esperaban en este lugar para sus invasiones de privacidad.

-Nico-chan, ¿Qué esperas de hoy? –preguntó una chica colocando el micrófono delante de mi

-Siempre he sentido que el público de Akihabara es el más enérgico, solo espero cumplir con sus expectativas –Satisfacía su pregunta

-Nico-chan, Nico-chan, en vivo para TV Aichi –Dijo un tipo abriéndose paso por el muro de personas- ¿Es cierto que te tomaras vacaciones indefinidas?

-¿Preguntaras sobre mi vida o sobre el concierto? –Con voz divertida pero también con algo de molestia hice reír a la masa

Sin contestar concretamente caminé hacía la puerta del staff, en donde acababan de salir tres tipos con smoking para buscarme. Gracias a sus macizos cuerpos entre al lugar sin mayor dificultad, pero apenas crucé el umbral Miyama-san me regañó con voz algo molesta

-¿Por qué no me avisaste que vendrías ahora?

-No contaba con esta horda de periodistas esperándome –Explicaba

-Era obvio Nico-san –Colocándose una mano en su cara tapaba la expresión de negación- Supongo que no mencionaste nada sobre tus vacaciones

-No lo hice –Aclaré… Aunque aún no sabía por qué no debía hablar sobre eso

-Bien, entonces olvidémonos de eso y vamos a ver el escenario y a hacer la prueba de sonido –Caminando hacia el lugar terminó esta charla

Cuando vi el gran escenario en el que me presentaría, un vacío molestó mi cabeza. Recordé los renombrados lugares en donde me presenté con µ's, lo que hizo que me pareciera algo simple y sin sentido.

Antes, las presentaciones eran más significativas. Todas nos esforzábamos porque saliera lo mejor posible, para entregarle felicidad al público y fortalecer los lazos que nos unían. Sin embargo, ahora un grupo desvinculado organizaba un show cualquiera.

Suspiré, lo mejor era que todo terminara pronto, así, volvería pronto a Akiba y podría descansar junto a mis padres y hermanos.

(…) (…)

El concierto duro unas dos horas. Como esperaba, estaba agotada, sin embargo, eso no me impidió subirme con una sonrisa radiante al bus que me llevaría de vuelta a mi ciudad. Me demoraba entre treinta minutos a una hora en llegar, pero por la fatiga y la hora, me iría de inmediato a mi casa.

Hace unos siete años atrás, mi carrera empezó a despegar, y aprovechando eso, compré una casa para mis padres y una para mí en Akiba. Después me permití comprar una casa en el mar y luego en alguna que otra ciudad de Japón.

Gracias a la sutileza que siempre he tenido con mi vida privada, solo mis vecinos y familiares sabían exactamente dónde vivía. Así que ahora podía decir con gusto: adiós paparazzi y farándula, adiós público ensordecedor e inconsciente, adiós lujos y placeres mundanos. Descansar, comer y dormir, mi panorama hasta fines de junio.

(…) Nico Pov End / Maki Pov (…)

Estaba molesta. La actitud de Honoka había sido tan infantil y egoísta que me parecía inconcebible pensar que algunas vez fue la líder de µ's. No me habría molestado que nos rechazara, al fin y al cabo, estaba en todo su derecho, sin embargo, el hecho que no nos mirara cada vez que respondía, me inundaba de inseguridad. Sabía que estaba mintiendo, y me molestaba. Sabía que le dolía, pero que no nos digiera me dolía más. Sabía que estaba siendo egoísta, pero odiaba que fuera tan infantil.

Está bien, sé que yo tampoco fui muy madura, pero cuando ignoró las suplicas de Nozomi, me hizo explotar, inconscientemente.

Prendí la televisión del living y me lancé sobre el sofá. Y como si el día ya no fuera lo suficientemente estresante, un programa de farándula aparecía ocupando todo el espesor de la pantalla.

-Ya aparecieron las primeras críticas sobre el concierto de Nico-chan- Decía emocionada una periodista

-Al parecer su concierto fue un éxito –Opinó el tipo

-También escuché eso –Decía el que parecía más gruñón–Pero ha que no saben que tuvo un nuevo problema con su ex

-Algo había escuchado –Dijo la mujer

-Si supe de eso, al parecer la modelo con la que salía le~

Apagué el televisor. La verdad, ésta era la principal razón del porque evitaba los programas faranduleros. Con la 'estrella más prominente' siendo presentada las veinticuatro horas del día, y hablando sobre todo lo que pasaba en su exótica y divertida vida de idol, me apestaba. No por celos o envidia, sino por lo bien que pudo llevar su vida, incluso después de todo. Cumplió sus sueños, recibió tantos elogios como merecía, y tiene un futuro tan prometedor como cualquiera quisiera. Por mí parte, me gusta creer que tengo esas últimas dos.

Sin mucho entusiasmo me dirigía a mi cama y me dejé llevar por el sueño, tanto así, que en la mañana ni siquiera escuché el despertador, y por la prisa, hasta de mi teléfono me olvidé.

Con bastante pereza llegué a la hora de almuerzo. Por primera vez en mucho, no tenía nada que hacer en esa hora. Por ende, tomé mi automóvil y me fui a casa a buscar mi celular.

Entré a mi casa y coloqué una bandeja de comida congelada en el microondas. Pasé al segundo piso, hice mi cama y ordené la ropa que había lanzado la noche anterior. Tomé mi teléfono y con curiosidad miré la pantalla.

El primer mensaje había llegado una hora antes, y era de Honoka.

"Maki-chan, disculpa mi comportamiento de ayer y.y. ¿Vendrías para aclarar esto mejor? por favor. Yo invito el almuerzo ;D"

Sonreí, al parecer, hoy no tendría que comer comida congelada. Confirmé mi asistencia.

El segundo era de temprano en la mañana, el remitente era Yukiho

"Senpai, buenos días, espero haya resultado el plan. Ojalá volver a verla pronto ^^"

Agradecí el buenos días, hace mucho alguien no me daba uno con tanto afecto. Y con eso último, definitivamente tendríamos que vernos luego.

El último era de las una de la mañana de ayer, me lo había enviado Nozomi, unos minutos después que me acostara

"Nicochi dio un concierto en Akihabara, y dicen que ahora está aquí en Akiba! El destino está de nuestro lado \*^*/!"

Un suspiró se me escapó antes de poder responder. La calmé y la regañé para que no se confiara en esos programas de farándula ni menos en esos rumores extraños… pero… a decir verdad… algo dentro de mí, afirmaba que ella estaba cerca.

(…) Maki Pov End (…)

Una cabellera rojiza se asomaba por la puerta del local. En su encuentro la castaña se le lanzaba arriba y con la atención de todo el local gritó

-¡Maki-chan~! –Gritaba emocionada

-H-Honoka –Con dificultad trataba de separarse- Estamos frente de todos

-¡Ah! Verdad –Decía dándose la vuelta con un leve sonrojo e inclinándose se disculpó con el público

-Honoka-san –Habló una chica que atendía allí- Los clientes quieren pasar

Con un jalón de Honoka, ambas salieron de la entrada. Haciendo unas señas para indicar que llevaran la comida y la remplazaran, Honoka se volvió con una sonrisa de oreja a oreja

-¡Te tardaste! Con Nozomi-chan te hemos estado esperando

La pelirroja al revisar las mesas, se percató de cierta cabeza pelipúrpura que miraba con curiosidad hacia donde se encontraban.

-Los siento, se me quedó el móvil en mi casa –Se excusó

-Bueno, ya no importa

Caminando hacia la mesa donde se encontraba Nozomi, ambas se sentaron.

Comieron y charlaron de los viejos tiempos. Se reían al recordar los muy renombrados castigos de Nozomi, o más conocidos como washi washi, cuando ocurría alguno que otro suceso en la sala del club, o alguno que otro acontecimiento ocurrido en las prácticas. Sin embargo, acabada la comida, la castaña se empezó a poner nerviosa, debía decirlo ya, no por nada las había invitado. Y justo en el momento en que pensó que debía jactarse las palabras se les escaparon como un suspiro.

-Chicas, les debo una disculpa –La joven chef apretó su mandíbula y la relajo para volver a hablar- primero, por cómo me comporté ayer. Estaba muy nerviosa de volver a verlas, y terminé haciéndolas sentir mal

-No te preocupes Honoka-chan, son cosas inevitables de pensar cuando te encuentras con alguien después de tanto –Habló con calma Nozomi

-Yo también te debo una disculpa, fui muy tosca contigo –Se disculpaba la pianista

-No Maki-chan, gracias a lo que me dijiste reflexioné –Las palabras de la castaña sorprendieron a las otras dos, que la miraron con curiosidad- Tienes razón me disculparé con todas las chicas de µ's por no haber sido tan buena líder… y comenzaré por ustedes

Levantándose se inclinó en noventa grados para demostrar su sentir, sin siquiera importarle la vista de toda la multitud, que miraban a las tres chicas como bichos raros.

-No es necesario –La calmó la astrónoma- Fuiste una gran líder… sin embargo, acepto tus disculpas

Con un brillo en los ojos Honoka le sonrió. Y luego, las dos fijaron la mirada en cierta doctora, suplicándole una respuesta. La cara de ésta se empezó a sonrojar y suspirando impostó rápidamente

-N-No hay nada que perdonar… Pero gracias

Evitando la mesa, la exlíder se lanzó al cuello de las otras. Nozomi, con un peso menos se relajó y correspondió el abrazó, mientras que Maki con un rubor notorio trató de hacerlas razonar

-Chicas, les recibiré un abrazo luego –Indicó- ahora deberíamos adecuarnos al contexto

De nueva cuenta la dueña del local se disculpaba con la gente que todavía miraba con curiosidad, intentando adivinar que novela tenían esas tres. No obstante, el sonido del teléfono de la menor fue el que hizo el último alboroto

-¡Tengo media hora de retraso! –Exclamó con pánico- Me debo ir, las veo luego

Con el mismo pánico Nozomi vio el reloj y dijo

-Honoka-chan, también me debo ir

Sin siquiera esperar respuesta las dos llegaron a sus respectivos coches y se encaminaron a sus propios trabajos.

Nozomi llegó y con una excusa pasó desapercibida. Sin embargo, Maki al llegar a su despacho fue llamada rápidamente la atención

-Nishikino-san –Llamó con voz molesta- Nunca pensé que usted sería así

Maki suspiró, sabía exactamente quien estaba a sus espalda, y preparada para el regaño se dio vuelta- Lo siento Yui, pero hoy me junté con mis amigas, y sin querer se me pasó la hora

-¿Con sus amigas? – De un segundo a otro, la enfermera cambió su rostro molesto y su tono seco- Me lo habría dicho antes, habría movido sus horas o algo así

-No era necesario, se suponía que debía ser algo corto

-Claro que no –Manifestó con alegría- Con los amigos uno no sabe lo rápido que pasa el tiempo –Sonriente se acercó a la pelirroja y la miró desde cerca- Pero se nota que está más feliz que de costumbre

Con ataraxia contestó- ¿Tú crees? –A pesar que al final una sonrisa se le escapó

Asintiendo se separó un poco, para dirigirse a la puerta-Avíseme cuando esté lista –Agregó antes de salir

Con un suspiro la joven doctora se dejó caer en su silla. Revisó las operaciones que debía realizar hoy y avisó que prepararan todo para la que debía llevar a cabo ahora mismo.

Pero, por una extraña razón, tal como Yui había dicho, la pelirroja se empezó a relajar, y sonrisas esperanzadoras la invadieron poco a poco.

-'Ahora lo daré todo…' –Afirmaba en su cabeza, dándose ánimos y más esperanzas de las que había sentido.


No sé si se dieron cuenta, pero en estos dos cap sus títulos tienen algo que ver con el amanecer *^*! Después será el atardecer y luego el anochecer (Si soy tan ocurrente ñ.ñ)

Bueno! Espero que les haya gustado, saben que soy toda oídos con sus reviews y sus consejos. Ah! Y les doy las gracias por agregarme a sus favoritos, seguirme y hacer lo mismo con mi historia, me hacen sentir importante XD

Nos leemos (espero) pronto ^^