De nuevo ha llegado el cumpleaños de Donald, el número 84 para ser preciso, su amada nova Daisy Duck se encargó de organizar una fiesta de cumpleaños en su casa. Todos los del reparto de "The House Of Mouse Show asistieron, incluso se invitó a Panchito y a José.
Al poco tiempo cada uno de los invitados le da un obsequio a Donald quien muy gustoso los acepta y abre al instante.
-Daisy, no debería de aceptarlo, tu ya me organizaste una fiesta de cumpleaños y lograste reunir a todos, ese es el mejor obsequio que pudiste haberme dado- Dice Donald a Daisy ambos con lágrimas en sus ojos se abrazan con amor y comparten u beso, siendo alentados por todos, en especial por cierto gallo mexicano.
Sus dos amigos latinos se disculparon por no poder traerle un obsequio a lo cual Donald un poco triste, le resta importancia ya que lo más importante son sus dos mejores amigos y que los tres estén reunidos de nuevo.
Donald no puede contener su felicidad en esos momentos, incluso los breves desastres que Goofy ocasiona no le perturban su estado de ánimo.
Luego, escucha el sonido de música y ve a Panchito con una guitarra, siendo acompañado de 3 José quienes cada uno tiene su propio instrumento, entonces Panchito comenzó a cantar:
Estas son las mañanitas
Que cantaba el rey David
A los patitos bonitos
Se la cantamos así.
El día en que tu naciste
Nacieron todas las flores
En la fila del bautizo
Cantaron los ruiseñores.
Si pudiéramos bajarte
Las estrellas y un lucero
Para poder demostrarte
Lo mucho que te queremos.
Hoy por ser dia de tu santo
¡Te venimos a cantar!
Al finalizar todos gritan al mismo tiempo y un sonoro "Feliz Cumpleaños" seguido de un coro de aplausos. Daisy ve como Donald disfruta de su celebración y eso que aún le falta ver el regalo sorpresa.
Horas después poco a poco los invitados se fueron retirando hacia sus casas, en esto, Panchito y José desaparecieron dentro de la casa de Daisy sin que Donald se diese cuenta.
Cuando Donald despide a quien él cree que es el último invitado, cierra la puerta
-Donald ¿Podrías venir al comedor un momento?- Le llama Daisy desde dicha sección de la casa. Este se dirige a ese lugar y…
-¡SOPRESA, DONALD!- Gritan Panchito y José lanzando confeti.
-¡AH!- Grita del susto el pobre pato no esperándose eso, logrando que las otras 3 aves rían ante ello.
Al calmarse, estuvo a punto de gritarles pero su vista se dirige al regalo que ambas aves sostienen (una parte la mano izquierda de José y la otra la mano derecha de Panchito)
-Pensé que no habían traído ningún regalo- Menciona Donald al momento en que el paquete es puesto es sus manos y sin esperar comienza a abrirlo.
Sus ojos obtienen un brillo mientras que de ellos caen lágrimas de felicidad cuando ve lo que se encuentra dentro.
-Tu nos confiaste ese secreto a nosotros, amigo Donald- Habla José con una sonrisa en su rostro- Y sabemos tu decisión de privacidad con respecto a ello, por eso te habíamos dicho que no teníamos nada que darte-
-¡Así es, amigo! Por mucho que queríamos dártelo antes, como buenos amigos no podíamos romper la confianza que tú nos has dado- Habla Panchito viendo como Daisy limpia las lágrimas del rostro de Donald.
De lo que ellos hablan es del secreto más grande que Donald tiene, que es que a él le fascina el color rosa, le encanta pero debido a los tiempo en que fue creado esto no era bien visto por ello se lo mantuvo en secreto.
A quien primero se lo dijo fue a Daisy quien en ese entonces era solo su amiga y quien le aceptó desde el primer momento. Además ella ya lo aceptaba con todo y su temperamento, el hecho de que le gustara el rosa no era nada malo o alarmante.
Los otros son Panchito y José, con ellos, pudo sentir desde un inicio que podía expresarse, ambas aves siempre buscaban la manera de que él se sintiese bienvenido, en una de sus aventuras les contó acerca de su particular gusto, esperando lo peor pero lo que recibió fue un…
"-¿Y eso que tiene de malo? Mi amigo, Donald, ya sabes que a mí me gusta usar vestidos, a como Panchi le tiene miedo a los gusanos…-
-¡Esas cosas son del diablo!- Grita Panchito.
-Pero bueno, a pesar de conocer esto de nosotros sigues tratándonos igual ¿Por qué deberíamos de tratarme diferente a ti?
-¡Exacto! Cada quien tiene sus gustos, lo importante es que los comprendamos y respetemos.
En ese mismo momento se volvieron sus mejores amigos."
Donald coloca el paquete en una pequeña repisa para luego tomar la mano de Daisy y ambos lanzarse a los brazos de los otros dos, así se quedaron un tiempo, entre lágrimas y risas.
Daisy les ofrece posada a las dos aves en unas habitaciones de huéspedes, mientras ella junto a Donald se dirigen a su habitación, en donde ambos se cambian y se acuestan a dormir.
Se preguntaran que fue lo que le regalaron a Donald.
Dentro del paquete se encuentran 2 trajes de marinero de color rosa cada uno con su respectivo gorro del mismo color solo que más claro. También 3 hermosos osos de peluches.
Uno de color verde con un pequeño sombrero, una camisa de botones crema y una corbata estilo moño en su cuello. El segundo es un oso blanco con un pequeño traje de marinero y un gorro de color celeste. Por último, un oso de color rojizo con una chaqueta de charro de color rojo, un cinturón y un sombrero mexicano. Representando a los 3 caballeros.
Todos quienes se encuentran presentes en esa casa duermen con una sonrisa en sus rostros.
